Deberes y Obligaciones Conyugales

1 Corintios 7:6-11

Mas esto digo por vía de concesión, no por mandamiento.

Quisiera más bien que todos los hombres fuesen como yo; pero cada uno tiene su propio don de Dios, uno a la verdad de un modo, y otro de otro.

Digo, pues, a los solteros y a las viudas, que bueno les fuera quedarse como yo;

pero si no tienen don de continencia, cásense, pues mejor es casarse que estarse quemando.

10 Pero a los que están unidos en matrimonio, mando, no yo, sino el Señor: Que la mujer no se separe del marido;

11 y si se separa, quédese sin casar, o reconcíliese con su marido; y que el marido no abandone a su mujer.

Predica de Jaime Greenwood, 14 de agosto, 2011

La mayoría de los adultos se casan durante algún periodo de su vida. Se estima que solamente uno en cinco personas nunca llega a casarse. Entre los que se han casado uno en cada tres personas se divorcian por lo menos una vez según las estadísticas. George Barna, él quien realizó la encuesta, observó que muchas personas están acostumbrados al divorcio como una parte natural de la vida. Él mismo dijo “No parece tener un estigma asociado con el divorcio; se ve más bien como un rito de iniciación.”