Servir a Dios a Pesar de las Circunstancias

A veces nosotros murmuramos porque no nos gusta las circunstancias de nuestras vidas y donde Dios nos ha puesto en Su soberanía. No realizamos que se puede utilizar las presiones, pruebas y dificultades en nuestras vidas para llevarnos a un nuevo estado de belleza espiritual. Llegamos a contentarnos cuando aceptamos lo que Dios nos ha dado y Su plan para nuestra vida.

1 Corintios 7:17-24

17 Pero cada uno como el Señor le repartió, y como Dios llamó a cada uno, así haga; esto ordeno en todas las iglesias.

18 ¿Fue llamado alguno siendo circunciso? Quédese circunciso. ¿Fue llamado alguno siendo incircunciso? No se circuncide.

19 La circuncisión nada es, y la incircuncisión nada es, sino el guardar los mandamientos de Dios.

20 Cada uno en el estado en que fue llamado, en él se quede.

21 ¿Fuiste llamado siendo esclavo? No te dé cuidado; pero también, si puedes hacerte libre, procúralo más.

22 Porque el que en el Señor fue llamado siendo esclavo, liberto es del Señor; asimismo el que fue llamado siendo libre, esclavo es de Cristo.

23 Por precio fuisteis comprados; no os hagáis esclavos de los hombres.

24 Cada uno, hermanos, en el estado en que fue llamado, así permanezca para con Dios.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 28 de agosto, 2011

parte 1 –

parte 2 –

I. Manténgase en su estado actual como el normativo de su vida cristiana. Vs. 17

Pablo habla en estos versículos acerca del contentamiento en la vida cristiana. Aparentemente los corintios habían decididos cambiar radicalmente sus vidas comenzando con las condiciones en las cuales vivían. Desearon dejar su cónyuge, su esclavitud y convertirse en ascéticos. En contraste a lo que acabó de decir Pablo en los versículos anteriores las enseñanzas que se encuentran aquí se tratan con el contentamiento de la vida de cada creyente.

A. Pablo afirma la soberanía de Dios. V. 17a

Dios nos concede todas las bendiciones en nuestras vidas. Como afirma el Salmo 68:19 “Bendito el Señor; cada día nos colma de beneficios el Dios de nuestra salvación.” Pero el enfoque no está en la vocación a la cual estamos llamados sino en la condición en la cual nos encontramos al momento de nuestra conversión. Dios nos ha concedido muchos beneficios antes de nuestra salvación y este según Su soberanía. No debemos preocuparnos en mejorar nuestra situación en búsqueda de poder tener una mejor relación con Cristo. Hay que comenzar ahora en el estado actual.

B. Pablo le manda a continuar de conducirse en la misma manera y en el mismo estado. V. 17b

La palabra griega traducida “haga” es la palabra “peripateo” que significa andar alrededor y lleva la implicación de andar la vida cristiana y conducirla hacia la semejanza de Jesucristo. Es algo sumamente personal porque dos veces en el versículo Pablo repite la frase cada uno. Es un mandato personal que también tiene el sello apostólico de Pablo no solamente para la iglesia en Corinto sino en todas las iglesias.

II. Pablo ilustra algunos estados preocupantes. Vs. 18-24

En los próximos versículos hay dos ejemplos de grupos opuestos que habían incorporados en la iglesia y ahora se nota las implicaciones de este mandato.

A. La condición externa no implica cambios internos. V. 18-19

Su trasfondo religioso y cultural no es lo que determina la profundidad de su andar con Cristo. Si uno es Judío no hay que buscar a volver a un estado anterior de incircunciso. A la vez, el gentil no tiene que convertirse en judío para poder tener una buena relación con Jesucristo. Pablo argumenta en Gálatas 5:1-6 que los judaizantes están equivocados. La promesa de Dios es que Él es rico para con todos según Romanos 10:12. “La cultura, el orden social y las ceremonias externas carecen de relevancia en la vida espiritual.” Pero si importa nuestra fe expresada a través de nuestra obediencia a la Palabra de Dios. Si uno no obedece a la Palabra de Dios esto si importa en su andar con Dios. La observancia de los ritos no igual a la obediencia a los mandatos de Dios.

B. La libertad es una condición del corazón. Vs. 21-24

Ahora vemos un precepto difícil entender en el siglo XXI. No hemos experimentado la esclavitud y además vivimos en una cultura cuya pensamiento es que la libertad es un derecho para cada ser humano. Pablo no manda a los esclavos a rebelarse contra sus amos sino que se sometan porque en Jesucristo están libres. La libertad se hace referencia a la salvación y el llamamiento de Dios de la esclavitud del pecado a la libertad por la obra redentora en la cruz del calvario. Romanos 8:30

Nuestra tendencia es preguntar si uno realmente puede honrar a Dios siendo esclavo y Pablo afirma que sí es posible. I Timoteo 6:2 Pero en contraste a los esclavos con amos terrenales, todo creyente es librado de la esclavitud más horrible, la del pecado, y hecho siervo por amor a Dios. Romanos 6:22

Entonces el resumen se encuentra en el versículo 23 y 24. El precio de la sangre de Cristo es lo que compró nuestra libertad. Si uno se encuentra en la realidad de la libertad cristiana es insensatez volver a esclavizarse al pecado. Mejor aprender a permanecer en Cristo exactamente donde uno se encuentra ahora mismo. Es la única manera a comenzar a contentarse.