La Comunicación (Parte 4): Las Muchas Palabras

“En las muchas palabras no falta pecado;
Mas el que refrena sus labios es prudente.”

Proverbios 10:19

El Peligro de Muchas Palabras

Muchas cosas buenas pueden ser destructivas si abusamos de ellas, inclusive la comunicación en el hogar. La Biblia indica que muchas veces las “muchas palabras” pueden ser una práctica destructiva (Prov. 11:22).  En Proverbios 17 “muchas palabras” es acusado de destruir las buenas relaciones: “El que la falta divulga, aparta al amigo” (v. 9). La persona de “muchas palabras” puede destruir amistades, estorbar matrimonios, y causar el deterioro de las relaciones entre padres e hijos (Ecl. 3:7).  Las múltiples formas de “muchas palabras” incluyen 1. El monopolio donde la interacción verbal con ellos es convertida en un monólogo. 2. El chisme o el compartir ilegítimo de los problemas de la familia (Pr. 26:22). 3. Las palabras defensivas que es una práctica común en las familias de hoy (Pr. 16:2). 4. El habla dominante, el “boca de motor” y el fastidio son algunos otros ejemplos.

 

Razones para “Muchas Palabras”

1. El orgullo – ¿Por qué algunas personas se habitúan a “muchas palabras”? Una razón es el orgullo. Hablar excesivamente puede reflejar el deseo de ser la luz del proyector del teatro. Fanfarronear, monopolizar conversaciones y chismear son maneras de proyectarse uno mismo. Cuando uno escucha a otro con atención, sin interrumpirla ni dejar vagar su mente está manifestando respeto hacia la otra persona. Escuchar requiere, a veces, humildad porque la luz está en la otra persona. Por otro lado, cuando una persona domina la conversación es como si dijera: “Merezco que todos se enfoquen en mí. Soy el único que tiene algo que vale la pena decir.”

2. El egoísmo – Donde hay orgullo también existe el egoísmo. Una persona de “muchas palabras” puede ser experta en maniobrar todas las conversaciones de su familia a fin de que encuadren con su agenda. Aunque pretende tener interés en las opiniones o perspectivas de su esposa o sus hijos, en la práctica o apaga lo que ellos dicen o los escucha a un lado como si carecieran de valor (Pr. 18:2).

3. El temor al silencio – Algunas personas piensan que el silencio es malo, así que las conversaciones con pausas los torna ansiosas. Sienten que tienen la responsabilidad de mantener activa la conversación; y si no lo hacen, la gente van a pensar que son tontas (Pr. 16:27).

4. La soledad – Las personas solas se conviertan frecuentemente en gente de “muchas palabras.” Desean que algunos se convirtiera en su amigo, y no sabe cómo cerrar el espacio entre ellos y vencer su soledad. Tratan de resolver este problema con palabras, hablando todo el tiempo.

5. El hábito, o costumbre, asado – Personas de “muchas palabras” son frecuentemente producto de su pasado.

6. No Escuchar – No tener deseos de escuchar puede precipitar que haya “muchas palabras.”

7. Deseo de Controlar Temas ­– El hablar excesivo puede ser un instrumento de control.

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Sugerencias para vencer “muchas palabras”

  • Evalúa si tienes problemas con “muchas palabras” (Prov. 27:6).
  • Hazlo un asunto de oración (Sal. 141:3; Sant. 3:8).
  • Identifica las razones para tu comportamiento.
  • Estudia las Escrituras para descubrir cómo Dios quiere resolver la dificultad de raíz (1 Cor. 10:13).
  • Selecciona y familiarízate con pasajes que tratan específicamente con “muchas palabras” (Col. 3:16).
  • Hazte responsable frente a otros miembros de tu familia (He. 3:12-13).

TU FAMILIA, COMO DIOS LA QUIERE, por Dr. Wayne A. Mack