Siguiendo Consejo Sabio

Por Paul Chappell

“Y gimas al final, cuando se consuma tu carne y tu cuerpo, Y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo, y mi corazón menospreció la reprensión; No oí la voz de los que me instruían, y a los que me enseñaban no incliné mi oído!”  (Proverbios 5:11-13)

El padre de George Washington murió cuando él tenía sólo once años, y durante un tiempo el joven Washington tenía su corazón puesto en unirse a la armada británica. Sin embargo, su madre tenía una preocupación seria acerca de ese camino y, finalmente, le insistió encarecidamente a reconsiderar. Escuchó a la voz de su madre, y en lugar de convertirse en el capitán de un barco, se convirtió en comandante de todas las fuerzas militares de los Estados Unidos de América.

Un gran parte del curso de nuestras vidas está determinado por el consejo que buscamos al tomar decisiones y si hacemos caso al consejo sabio cuando lo recibimos. Al admitir que no sabemos todo y buscar el consejo, nos estamos protegiendo de daños. Lo que la Biblia dice en cuanto al consejo, a menudo está malinterpretado. Es común escuchar a la gente decir: “En la multitud de consejeros hay sabiduría.” Si bien hay algo de verdad en esa declaración, la Escritura dice en realidad: “En la multitud de consejeros hay seguridad” (Proverbios 11:14).

Negarse a seguir el consejo piadoso puede ponernos en un camino hacia la destrucción. Cada uno de nosotros tiene un corazón que es engañoso y sujeto a ser engañado. Es por ello que el consejo es tan importante, para que alguien pueda evaluar objetivamente la situación y responder desde una perspectiva bíblica. Aunque las Escrituras no se refieren directamente a todos los aspectos de la vida, los principios de la Palabra de Dios pueden y deben guiarnos en todo lo que hacemos. En lugar de ser un indicio de debilidad, en buscar el consejo, y después seguirlo — es un indicio de sabiduría. Rodease de gente cuyo pensamientos están influenciados por los principios bíblicos, y usted estará protegido.