El Verbo Encarnado

Juan 1:9-13

Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.

10 En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.

11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 30 de septiembre, 2012

**Audio – MP3**

En gran manera es lo que Juan explica aquí acerca de la venida del Verbo encarnado a la tierra. Su punto es que Jesús es el Rey soberano y Creador del universo. El rechazo de la creación de su creador hace imposible la relación de Padre con Sus hijos que el Creador desea tener con su creación. Entonces, en el plan eterno de Dios el Hijo se toma forma de hombre y habita entre su creación para mostrar su bondad y demostrar que es el legítimo dueño del mundo.

I. Jesús revelado. Vs. 9-10b

A. Jesús es la verdadera luz. V. 9 – Mientras hay luz opaca e irreal Cristo es la luz que realmente ilumina. Él es la luz genuina que guía en la oscuridad. Los quaker toman este versículo para enseñar que dentro de cada hombre hay una luz que ilumina de forma suficiente para que ningún hombre se desvíe del camino correcto. Pero el texto implica que hay una iluminación general que implica que Dios se revela en parte a todo el mundo (Ro. 1:20), es decir “lo suficiente para que nadie tenga excusa si toma el mal camino, en vez del buen camino.” (Leon Morris)

B. Jesús es el creador del mundo. V. 10a-b – Por consiguiente, estuvo la luz en el mundo de forma continua (Vs. 1-2). Pero no solamente está en el mundo sino también es el creador y dueño del mundo (Vs. 3-5). Debemos nuestra existencia al Verbo. Es difícil pensar en el bebé Jesús como abrazado por una mujer que Él había creado, respirando hondamente del aire que Él mismo hizo existir. En estos primeros dos casos el mundo es una referencia a toda la creación. Ahora viene una referencia más explícita a los hombres.

II. Jesús rechazado. Vs. 10c-11

A. Los seres creados rechazaron a su creador. V. 10c – “El mundo ha rechazado al Verbo,… ese rechazo enfatiza la gravedad del tema: el Verbo estuvo en el mundo durante un tiempo, en el mundo que Él había creado, y aún así, el mundo no quiso conocerle.” (Leon Morris) No es que el mundo simplemente no le conoció como su creador, sino que no tuvo conocimiento por prestar atención, haciendo un esfuerzo de realizar quien era. Pero es siempre así que el mundo no le conoce y expresa una indiferencia total.

B. Vino a su pueblo y fue rechazado. V. 11 – La primera parte del versículo significa vino a su casa. Los suyos en este caso implican todos los seres humanos creados por Él. Pero la segunda parte del versículo demuestra que vino a su propio pueblo quienes deberían haberle reconocido y fue rechazado igual. A diferencia del versículo anterior el pueblo toma la decisión de rechaza a la Luz. Esa palabra recibir es una palabra que se usa para hablar de relaciones íntimas. El pueblo elegido por Dios toma una decisión consciente de no profundizar su relación con su creador.

III. Jesús recibido. Vs. 12-13

A. Algunos reciben al Verbo. V. 12 – La mayoría de la gente le rechaza al Verbo pero algunos lo reciben. Ellos llegan a tener la “potestad” o el derecho de ser llamados hijos de Dios. Dios en su gracia les dio el don de ser llamados así. La palabra potestad implica tanto poder como la habilidad de llegar a ser hijos de Dios por lo que hizo el Verbo.

Ser llamado es en contraste con el Verbo que es el hijo y nunca hubo un momento cuando no lo fue. Esto habla de un cambio de estatus.

Los hijos son hechos así cosa que implica que no son iguales al Verbo.

‘Por tanto, los hijos son los que creen.” (Leon Morris) Es depositar su confianza en el Verbo.

B. Ser hecho hijo es un proceso sobrenatural. V. 13 – Este versículo explica el proceso de ser hecho hijo de Dios. Al final de todo no es por sangre, ni una relación entre hombre y mujer, tampoco es porque alguien desea que sea así, sino es un milagro de parte de Dios.