Himnología: Ama a Tus Prójimos

Este tierno mensaje de preocupaciòn por los perdidos en pecado ha significado el rescate de millares de almas durante màs de un siglo. Llama: “Diles la historia del buen Salvador.” Hay urgencia:

“Habla al incrédulo,

mira el peligro; 

Dios le perdonará.

Dios le amará.”

Dice Fanny Crosby de Alstyne que este himno fue escrito en 1869 cuando ella tenìa cuarenta y nueve años. Tal como ocurrió con muchos de sus himnos, éste le vino a la mente despuès de una experiencia en una misiòn de rescate en Nueva York. Una noche calurosa de verano, ella, ciega, estaba hablando en un culto con esos hombres rudos, y muchos de ellos con vicios, cuando le impresionò fuertemente que ahì debìa haber el hijo de una madre piadosa, y que si èl no fuese salvado esa noche, no se salvaría nunca. Al terminar su mensaje pidiò que si hubiera algùn joven allì como el pródigo se hubiera alejado de la fe que se la habia enseñado, que se le presentara.  Después le habló un joven de dieciocho años. Ella oró con él y fue salvo., Esa noche ella no pudo dormir hasta completar el himno que conocemos.

[youtube http://youtu.be/gnpNapSmeKc]

Ama a tus prójimos, piensa en sus almas,
diles la historia de Cristo,el Señor;
cuida del huérfano, hazte su amigo.
Cristo le es Padre y fiel Salvador.

Coro
Salva al incrédulo,
mira el peligro,
Dios le perdonará,
Dios le amará.

Aunque rechácenle, tiene paciencia
hasta que puédales dar la salud.
Venles los ángeles desde los cielos,
vigilaránles con solicitud.

Dentro del corazón triste, abatido,
obra el Espíritu transformador,
que lo conducirá, arrepentido,
a Jesucristo su buen Redentor.

Salva a tus prójimos; Cristo te ayuda;
fuerza de Dios será tuya en verdad.
El te bendecirá en tus esfuerzos;
con él disfrutarás la eternidad.

FANNY CROSBY (1820-1915)

La abuela mecía a su pequeña nieta, prometiéndole ser sus “ojos”. La recién nacida había quedado ciega como resultado de una receta médica equivocada. “Pero”, dice la escritora de himnos ciega, hablando de la calamidad años después, “ni por un momento, en más de 85 años, he sentido el más mínimo resentimiento contra Él; porque siempre he creído que el buen Señor, en su infinita misericordia, de esta manera me consagró para la obra que todavía me permite realizar. Cuando recuerdo cómo he sido bendecida, ¿cómo puedo replicar? Puede que la oscuridad arroje una sombra sobre mi visión externa, pero no hay ni una nube que puede detener la luz de la esperanza de un alma confiada.” ¡Qué precioso testimonio! ¿Podemos preguntarnos por qué Dios ha usado de manera tan señalada los himnos de esta mujer santa?

En el regazo de su abuelita, Fanny aprendió de memoria muchos libros de la Biblia. Le entregó su vida a Cristo a los 31 años. Después, con todo el conocimiento bíblico que tenía, escribió unos 9.000 himnos.

Siempre oraba al Señor pidiéndole su dirección antes de escribir cualquier himno, pero un día no encontraba las palabras para cierta composición musical que le habían asignado. De repente se acordó que no había orado y se arrodilló para encomendarle el asunto a Dios. El resultado feliz de la oración fue que Fanny pudo dictarle a su secretaria todas las estrofas del himno “Lejos de mi Padre Dios”.

Cuando Fanny tenía 15 años hizo un largo viaje de unas 1000 millas hasta la Institución de Nueva York para los Ciegos, donde permaneció 23 años, primero como alumna y luego como profesora. Allí se encontró con Alexander Van Alstyne, con quien se casó en 1858. Después de su matrimonio fue el deseo de su marido que su nombre literario, Fanny J. Crosby, lo siguiera usando, porque ya era conocido públicamente, por sus poemas. (Legalmente, al casarse, la mujer pierde su apellido y toma el del marido; de modo que sería: Mrs. Van Alstyne).

A una temprana edad, se manifestó en esta niña ciega su facultad de hacer versos, y teniendo una mente poética aguda, pronto empezó a escribir en serio. Su primer volumen de poemas fue publicado cuando era bastante joven, recibiendo la importante aprobación del crítico literario Guillermo Cullen Bryant, famoso poeta Americano.

Sin embargo, no fue hasta que tuvo los 43 años que comenzó a escribir himnos. Esto sucedió al conocer a Guillermo B. Bradbury (conocido como el Padre de la Canción Sagrada), que la invitó a poner letra a algunas melodías que él había compuesto. El primero que escribió para él fue un himno misionero. Así comenzó Fanny Crosby su obra como escritora de himnos Evangélicos.

Las palabras de muchos de sus himnos fueron compuestas para melodías que le encargaron, como es el caso del bien conocido: “Salvo en los tiernos brazos de mi Jesús seré”, que fue escrito en menos de media hora, tras escuchar la melodía tocada en un pequeño órgano por su amigo el Dr. W. H. Doane, compositor de la misma.

Estaba sentada en una habitación en Nueva York, conversando con un amigo, cuando vino el Sr. W. H. Doane y le dijo que había escrito una melodía y quería que ella le pusiera algunas palabras. Fanny le respondió: “Permíteme que escuche cómo suena la melodía”. Había un pequeño órgano a mano sobre el que el Sr. Doane tocó la melodía e inmediatamente exclamó: “¡Toma!, esa música dice: «Salvo en los brazos de Jesús»; veré lo que puedo hacer.” Se retiró a otra habitación, donde permaneció sola por una media hora, y al volver repitió al Sr. Doane las palabras del himno, el mejor conocido de todas sus composiciones, cantado en todo el mundo.

Fanny Crosby fue una escritora prolífica y rápida, siendo compuestos muchos de sus himnos en pocos minutos, con poco esfuerzo. Dios la dotó de una memoria singularmente retentiva.

En cierta ocasión, alguien quiso consolarla por la tragedia de ser ciega. Ella respondió que no se lamentaba, pues al llegar al cielo el primer rostro que vería sería el de su Salvador. Compuso la letra de los himnos “Santo, Santo, grande eterno Dios”, “Alabad al gran Rey”, “Dime la historia de Cristo”, “Con voz benigna te llama Jesús”, “Comprado con sangre por Cristo”, “Un gran Salvador es Jesús”, “En Jesucristo mártir de paz”, “Cristo es guía de mi vida”, “Dejo el mundo y sigo a Cristo”, “No te de temor hablar por Cristo”, “Avívanos Señor” y “Yo podré reconocerle” entre otros.

Frances Jane Crosby posó su pluma el 12 de febrero de 1915, y entró en la presencia del Rey, a la avanzada edad de 95 años.

http://p5p5.cl.tripod.com/CuartetoPlenitud/historia_himnos.htm

http://biografiasderelacionconcristopy.blogspot.com/2009/06/biografia-de-fanny-crosby.html

William G. Doane le habia sugerido que escribiera un himno con ese tema de rescatar a los que perecen. Así ella le envió su poesìa, y él compuso la tonada y le puso el nombre   y le puso el nombre de RESCUE (Rescate).

El traductor fue Peter H. Goldsmith (1865-1926), quien actuó como el misionero bautista estadounidense en Guadalajara, México, entre 1891 y 1894 y después enseño en la universidad de Columbia en Nueva York.