La Singularidad de Cristo

No sé si alguna vez anduviste por la ribera del mar, pero puede ser una experiencia placentera. Lo que uno llega a reconocer si pasa aún un poco de tiempo en la playa es que las olas del mar nunca cesan de aparecer. Termina una ola y ya viene otra para reemplazarla. He estado en la playa cuando hubo mucho viento y las olas eran gigantes. Pero también he estado en la playa cuando apenas había evidencia de las mismas olas. Lo que deseo destacar es que no importa el tamaño de las olas, siempre aparecen una tras otra.

De igual manera la gracia de Dios en la vida del creyente es algo que nunca terminará de aparecer. A veces sentimos fuerte la gracia de Dios en nuestras vidas, y en otras oportunidades es poca evidente. Pero Juan, en su prólogo al evangelio, describe a la gracia de Dios como algo que se experimenta vez tras vez en la vida cristiana. Este prólogo termina con la idea de la singularidad de Jesucristo. Se presentan las ideas de que Juan el Bautista es solamente un testigo del Verbo o no encima del mismo, que la gracia de Dios suple las necesidades de su pueblo y que la ley de Moisés no puede compararse con la verdad que se encuentra en Jesús. La última palabra nos instruye que Jesús revela a Dios el Padre.

Juan 1:15-18
15 Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Este es de quien yo decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo.

16 Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.

17 Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.

18 A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 14 de octubre, 2012

AUDIO – MP3

I. Jesús es eternal v. 15

A. Juan el Bautista da testimonio de Jesús.  Vs.6-7 nos habla de que Juan da testimonio para que “todos creyesen por él.” Aquí en el versículo 15 los verbos “dar” y “clamar” están en tiempo presente cosa que nos indica que hasta el día de hoy, su testimonio anuncia la preeminencia de Jesucristo.

B. El testimonio de Juan el Bautista concuerda con el evangelio de Juan.  En la antigüedad, la cosa primera tuvo preeminencia sobre la cosa postrera. Lo que apareció primero en tiempo era más importante que lo que llega después. Juan el Bautista nació unos seis meses antes de Jesús y comenzó su ministerio público antes de Jesús. Pero el testimonio de Juan el Bautista es que Jesús “es antes de mí; porque era primero que yo.” Esto hace obvia referencia al hecho que Jesús es eternal Dios y que su ministerio es más importante. Es exactamente lo que argumenta El apóstol Juan en los primeros 14 versículos del capítulo uno. En otras palabras Juan el Bautista argumenta que a pesar de que apareció en el escenario antes de Jesús, no es superior a Jesús “porque la preexistencia de Jesús implica su prioridad.” (Leon Morris El Evangelio Según Juan vol. I, p.145)

II. Jesús tiene plenitud de gracia y de verdad. Vs. 16-17

A. Jesús es la fuente de todas nuestras bendiciones. V. 16  La palabra plenitud lleva el significado de “la que llena” pero en un sentido concreto como algo que ocurrió en al pasado pero con resultados que continúan. Es el mismo significado del verbo en el v. 12cuando habla de “los que le recibieron.” Es una referencia a lo que disfrutamos a través de nuestra salvación. Pero incluye la gracia de Dios que “continua” y es “inagotable.” “La Gracia no conoce límites ni interrupciones” (Morris p.146).

La idea de “gracia sobre gracia” es bendición tras bendición.

“La Gracia es una aventura. Nadie sabe a dónde puede llevarle la Gracia, que bendición traerá, o qué cambios acarreará. La Gracia supone una experiencia de total dependencia y bendición de Dios” (Morris p.147).

B. Jesús es la fuente de la verdad. V. 17  Para los judíos, la ley de Moisés eran los primeros cinco libros de la Biblia. Pero Juan usa ese término para hacer una comparación entre el judaísmo y el cristianismo. A través de Moisés vino la ley que para los judíos reveló tanto la gracia de Dios y la verdad. Pero Juan atribuye la gracia y verdad a Jesucristo y dice que la ley es opuesta a la gracia y verdad.

Entonces, Moisés no es el primogenitor de la gracia y la verdad pero estos atributos se revelan en la persona de Jesucristo. “Por medio de” nos hace entender que la Revelación es de origen divino.

III. Jesús disfruta una íntima relación con el Padre. V. 18

A. Dios no se conoce aparte de Jesucristo.  Esta no es una referencia a ver físicamente, sino es más bien una referencia a la importancia de la venida de Cristo en revelarnos el Dios invisible.

“Las teofanías del Antiguo Testamento no daban a conocer ni podían dar a conocer a Dios en Su totalidad. Pero Cristo le dio a conocer” (Morris p. 149).

B. Jesús es una revelación de Dios verídica.  “Podemos confiar en que Dios es como Cristo lo dio a conocer” (Morris p.150). Jesús está en el seno del Padre que hace referencia a la proximidad entre el Padre e Hijo. Dice Juan qué es algo que sigue siendo vigente con el tiempo del verbo “Está.” La encarnación no debilitó a Jesús cuando vino a la tierra, sino agregó algo a Su función. No tenemos un pequeño Dios sino un Dios hecho carne.