Jesús; Testigo de la Verdad (Juan 3:31-36)

Juan 3:31-36

31 El que de arriba viene, es sobre todos; el que es de la tierra, es terrenal, y cosas terrenales habla; el que viene del cielo, es sobre todos.

32 Y lo que vio y oyó, esto testifica; y nadie recibe su testimonio.

33 El que recibe su testimonio, éste atestigua que Dios es veraz.

34 Porque el que Dios envió, las palabras de Dios habla; pues Dios no da el Espíritu por medida.

35 El Padre ama al Hijo, y todas las cosas ha entregado en su mano.

36 El que cree en el Hijo tiene vida eterna; pero el que rehúsa creer en el Hijo no verá la vida, sino que la ira de Dios está sobre él.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 6 de enero, 2013

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verdadEl fiscal de un pueblo chiquito llamó a su primer testigo al estrado en juicio era una mujer abuelita, anciana. Se acercó a ella y le preguntó: “Sra. Jones, ¿usted me conoce?”

Ella respondió: “Pues sí, yo sí te conozco señor Williams. Te conozco desde que eras un niño. Y, francamente, tu vida ha sido una gran desilusión para mí. Tú mientes, tú engañas a tu esposa, manipulas a la gente y hablas de ellos a sus espaldas. Crees que eres una gran figura ascendente cuando tú no tienes el cerebro para darte cuenta de que nunca llegarás a nada más que una pequeña hipócrita. Sí, te conozco”.

El abogado quedó atónito. Sin saber qué más hacer, señaló al otro lado de la corte y le preguntó: “Señora Williams, ¿sabe usted quien es el abogado defensor?”

Ella respondió de nuevo: “Por supuesto que sí lo conozco. He conocido al Sr. Bradley desde que era un jovencito, también. Solía ​​cuidarle a él por sus padres. Y, también, ‘el ha sido una verdadera decepción para mí. Es perezoso, intolerante, y él tiene un problema con la bebida. Aquel hombre no puede construir una relación normal con nadie y su práctica de la ley es uno de los peores en todo el estado. Sí, lo conozco. ”

En este punto, el juez llamó al silencio a la sala y llamó a los dos consejeros a acercarse al banco. En voz muy baja, dijo con una amenaza: “Si alguno de ustedes le pregunta si ella me conoce, ¡usted será encarcelado por desacato de la autoridad!”

Esta historia demuestra que el testimonio de alguien que conoce la verdad por experiencia propia vale más de quien habla acerca de cosas que nunca ha experimentado. Juan aquí nos da cinco razones que presentan la veracidad del testimonio de Jesús.

I. Jesús vino de los lugares celestiales. V. 31

A diferencia de nosotros, el testimonio de Jesús desciende de lo alto. El testimonio de Juan el Bautista indica que se considera a sí mismo como uno terrenal aún cuando daba testimonio de Jesús como el hijo de Dios. Se considera a Jesús como uno que descendió de los lugares celestiales. El Padre ha enviado al hijo a esta tierra para dar testimonio de que Dios es verdad y que desea tener una relación personal con su creación a través de la persona de Jesucristo. Porque procede de arriba, una referencia a la divinidad de Jesús, es lo que le pone sobre todos. Jesús va a argumentar más adelante que los hombres deben aceptar Su testimonio si aceptan al Padre (Juan 5:23).

II. Jesús da testimonio personal. V. 32

Es un testigo ocular de las cosas de arriba. Da testimonio de primera mano y por su experiencia personal. Es una relación intima que tiene Jesús con el Padre entonces da testimonio de lo que ha visto y oído (Juan 8:38). Jesús ensena lo que sabe y conoce de la esfera celestial. A pesar de que sus palabras son fieles la gente en general no acepta su testimonio. En nuestro estado natural no aceptamos el testimonio de Jesús, pero todos tienen que ser nacidos de nuevo.

III. Jesús testifica que Dios es verdad. V. 33

La palabra aquí traducida atestigua es la idea de marcar con un sello. En la antigüedad, el sello se utilizaba mucho en medio de pueblos mayormente analfabetos. El diseño del sello transmitía un mensaje claro a través de su forma. Los hombres de alto rango usaban los sellos para marca sus posesiones, pero llegó a significar que algo era autentico. Cuando alguien acepta el testimonio de Jesús, certifica la verdad de Dios. Esto no es una mera relación con un ser humano sino un reconocimiento de que Dios se revela en Jesús. “Están proclamando con profunda convicción que Dios es verdad” (Leon Morris, El Evangelio Seún Juan Vol. 1, p.288).

IV. Jesús experimentó el Espíritu Santo en toda su plenitud. V. 34

El testimonio de Jesús no son meramente palabras humanas, más bien son las mismas palabras divinas y recibe las palabras de Dios. La última sección de este versículo se ha traducido de varias maneras. La manera más fiel al contexto indica que el Padre da al Hijo una porción del Espíritu Santo sin límites. Esto nos lleva a concluir que Sus palabras son verdad. Es más, parece que el texto de Efesios 4:7 nos enseña que hay una limitación implícita en cuanto al don de Cristo.

V. Jesús obra sin límite dentro de Su unión perfecto de amor con el Padre. Vs. 35-36

Jesús estuvo dispuesto a humillarse delante del Padre mostrando Su total dependencia del mismo. Esto llega a ser un testimonio y gran ejemplo para el resto de los seres humanos en cuanto a su necesidad de total dependencia de Dios en Jesucristo. La gente puede acercarse a Dios a través de Jesús quién da el don de la vida en el Espíritu. Con la autoridad de Su Padre, Jesús nos puede dar generosamente el Espíritu y nos da la vida eterna.

Ahora, la vida eterna es una posesión presente para los que creen en Jesús. Todo hombre tiene que morir, pero los que creen van a evitar la segunda muerte y la ira de Dios. Pero los que son desobedientes no pueden entrar en la vida verdadera. La ira de Dios está sobre ellos y permanece sin disolverse con el tiempo. Debemos confiar en el testimonio de Jesús porque nos salva de un peligro real.