Junio 2013

junio1

Calendario y Lectura Bíblica:

Himno del Mes:

[youtube http://youtu.be/yfLdf0Jj-8E]

Por fe contemplo redención, La fuente carmesí;

Jesús nos da la salvación, Su vida dio por mí.

La fuente sin igual hallé, De vida y luz el manantial;

¡Oh gloria a Dios, me limpia a mí, me limpia a mí, me limpia a mí!

Pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado. (1 Juan 1:7)

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Visión para la Gran Comisión

Cómo una Iglesia Pequeña Puede Hacer Misiones (parte 1)

Por EDIZON QUEIROZ (Brasil)

¡Una iglesia pequeña puede y debe hacer misiones! Aquí presento cinco pasos para que una iglesia pequeña pueda hacer misiones:

a) Confiar en el Gran Dios. Debemos entender el plan de Dios para la Iglesia y la implantación de su Reino, a través de la predicación del Evangelio en todas las naciones, sin importar el tamaño de la iglesia. Lo que marca la diferencia es el tamaño de nuestro Dios. El dijo: «Clama a mí, y yo te responderé, y te enseñaré cosas grandes y ocultas que tú no conoces» (Jeremías 33:3). La Biblia afirma que Dios es «poderoso para hacer abundantemente más de lo que pedimos o pensamos, conforme a su poder que actúa en nosotros» (Efesios 3:20-21). 

A veces, miramos nuestra incapacidad observando el tamaño de nuestras iglesias, su situación económica, y quedamos desanimados, diciendo que es imposible. Pero esto es un gran error. Necesitamos mirar a Dios y creer en su poder, pues Él es grande y quiere hacer cosas grandes. Precisamos orar como el rey Josafat: «Porque en nosotros no hay fuerza contra tan grande multitud que viene contra nosotros» (2 Crónicas 20:12). Aquí está el secreto de la victoria: quita los ojos de las circunstancias y colócalos en las manos del gran Dios, y Él transformará nuestras iglesias en verdaderas bases misioneros.

b) Comienza un movimiento de oración. A través de la oración, la iglesia puede hacer un movimiento misionero y alcanzar naciones. Desafía a los miembros de tu iglesia a orar en sus casas, en el trabajo, en los momentos de descanso, en la iglesia, etc. A través de la oración, vidas serán movidas por Dios; puertas abiertas; misioneros bendecidos; vidas salvadas. Más adelante daré algunos pasos prácticos para el inicio de un gran movimiento de oración en tu iglesia, no importa el tamaño que sea.

c) Entrena a los creyentes en la evangelización personal. Descubrí una cosa muy interesante en mi ministerio: los creyentes no evangelizan porque no saben cómo hacerlo. Antiguamente, pensaba que se trataba de falta de consagración, falta de fe, desánimo, etc.; pero luego descubrí que el gran problema era la falta de enseñanza práctica. 

Una iglesia pequeña puede y debe hacer misiones. Todo depende de ser desafiada, recibir la visión y aceptar la responsabilidad.