El Pan de Vida (Juan 6:30-40)

ver.cristopandevidajuan6.35Juan 6:30-40
30 Le dijeron entonces: ¿Qué señal, pues, haces tú, para que veamos, y te creamos? ¿Qué obra haces?

31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Pan del cielo les dio a comer.

32 Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo.

33 Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.

34 Le dijeron: Señor, danos siempre este pan.

35 Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.

36 Mas os he dicho, que aunque me habéis visto, no creéis.

37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.

38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.

39 Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.

40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 9 de junio, 2013

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I. El verdadero pan del cielo. Vs. 30-32

Es interesante que mucha gente busque una alimentación espiritual que sea fácil de ingerir.

A. La multitud pide una señal del cielo. V.30  Habiendo pasado por alto todas las señales hechas V.26, llegaron a la conclusión de que el orden divino es ver y creer cuando en realidad es creer y ver (Juan 11:40). Mucha gente no cree en Jesús y su excusa es que quiera que Dios haga algo para probar su existencia.  Al formar largas listas de cosas que Dios tiene que hacer la gente pierde la vista de todo lo que ha hecho.

B. La multitud menospreció las señales de Jesús y magnificaba la persona de Moisés. V. 31  Ellos quisieron hacer comparación entre la señal de la alimentación de los 5.000 que Jesús realizó una vez y la alimentación de los 2.000.000 de israelitas cada día durante cuarenta años que ellos suponían que fue realizado por Moisés. El pan que Jesús es ofrecía era pan común mientras el pan que Moisés hizo caer era pan del cielo.

Ellos citan al Antiguo Testamento para respaldar su reclamo. Es importante reconocer que los judíos buscaban un Mesías que iba a realizar obras mayores que Moisés. Pero la enseñanza de muchos rabíes apuntaba a un Mesías que haría las mismas obras de Moisés solo en proporción mayor.

C. Jesús les ofrece el verdadero pan celestial. V.32  

1. Jesús rectifica su equivocación sobre la fuente del maná.  Mientras ellos interpretaron equivocadamente de que el maná era resultado de la obra de Moisés entre el pueblo judío, Jesús dice que no fuese así. Ellos leyeron Nehemías 9:14, 15 y solamente vieron la referencia a Moisés, mientras Éxodo 16:4 hace claro que Dios proveyó el pan diario. El resultado en el pueblo judío era lo expresado en  Salmo 78:22-25. La falta de fe en Israel se ve en cada área de la vida cotidiana.

2. Jesús se informa sobre el verdadero pan.  Jesús les hace entender que el pan del cielo de que ellos hacen mención cayó del cielo azul, mientras Él les ofrece el “verdadero pan del cielo” que quiere decir de los lugares celestiales. La metáfora se ve claramente enDeuteronomio 8:3.  El pan mundanal alimenta al cuerpo físico, mientras el verdadero pan celestial alimenta a la vida espiritual.

II. El pan de vida. Vs. 33-35  

A. El pan de Dios es una persona. V. 33  Es muy probable que la gente no capta el significado de la palabra aquí traducida “aquel” que hace referencia al hecho de que Jesús es la alimentación espiritual dado por Dios. Jesús hace manifiesto a todos de que lo que desciende de lo alto es espiritual y da vida al mundo. Mientras el maná alimentaba por un tiempo y después murieron todos los que lo habían comido, el pan de Dios da vida eterna.

B. El mundo busca una alimentación temporal. V. 34  No nos debe sorprender de que haya tanta confusión y rechazo en cuanto a la persona de Jesucristo. Al escuchar a Jesús decir que hay la posibilidad de obtener algo de Dios gratis, la multitud mostraba algún interés en obtenerlo y pida poder empezar a tenerlo para siempre.

Pero como la mujer samaritana en 4:15, ellos buscaban satisfacer sus necesidades temporales en vez de buscar satisfacer anhelo de su alma.

C. Jesús afirma ser la única satisfacción de la condición humana. V. 35  En este versículo, Jesús aclara que Él es la fuente que alimenta el ser espiritual. Que el pan de vida no solamente procede de su persona, pero en todo sentido Él es el pan de vida, el pan celestial.

Esta es la primera de siete afirmaciones del “yo soy’ que da a entender la divinidad de la persona de Jesucristo. Es solo a través de Jesús que alguien puede tener y sostener la vida espiritual.

Jesús es el pan que sacia el alma y es el agua que satisface la sed del mundo. Pero es imprescindible que uno se acerque a Jesús y que le cree también. No quiere decir que jamás volveremos a necesitar de Jesús una vez que hayamos gustado de su persona. El pan y el agua es una alimentación diaria.

III. La voluntad de Dios. Vs. 36-40

A. El ver no asegura el creer. V. 36  Dios desea “que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4). Pero la gente hoy día quiere que Jesucristo satisfaga sus deseos terrenales. Por esta razón Jesús concluye que habiéndolo visto con sus ojos, no entendieron Sus propósitos. Ellos no llegaron a creerle aún después de las evidencias experimentadas de primera mano por todos ellos.

B. El Padre asegura la salvación de todos los que vienen a Jesús. V. 37  Hay un problema que no es posible reconciliar en este versículo. Los pecadores nunca ven la necesidad de venir a Cristo si el Padre no les dé a Jesucristo. Este problema entre la elección y la voluntad humana no es explicable, pero son dos verdades enseñadas en la Biblia y hay que aceptar a los dos.

C. Hay unidad de propósito en la deidad. V. 38  Es la sexta vez en este pasaje que Jesús ha dicho que descendió del cielo. Ahora agrega que su propósito no es hacer su voluntad sino la voluntad de su Padre celestial. Más adelante los judíos le van a acusar de ser el hijo de un pobre carpintero.

El gozo del hijo se cumple en hacer la voluntad de su Padre y su misión es la salvación de pecadores.

III. La voluntad de Dios es la salvación de los que creen en el Hijo. Vs. 39-40  La salvación que Jesús ofrece es algo definido. No solo los guarda de la muerte, porque los va a buscar en el día final y resucitarles para vida eterna. Es necesario “contemplar” o “mirar” la persona de Jesús para poder depositar nuestra fe en Él.