septiembre 2013

septiembre

Visión para la Gran Comisión

¿Qué es la fuente de donde Dios va a llamar la próxima generación de misioneros lideres?

“Había entonces en la iglesia que estaba en Antioquía, profetas y maestros: Bernabé, Simón el que se llamaba Niger, Lucio de Cirene, Manaén el que se había criado junto con Herodes el tetrarca, y Saulo. Ministrando éstos al Señor, y ayunando, dijo el Espíritu Santo: Apartadme a Bernabé y a Saulo para la obra a que los he llamado. Entonces, habiendo ayunado y orado, les impusieron las manos y los despidieron. Ellos, entonces, enviados por el Espíritu Santo, descendieron a Seleucia, y de allí navegaron a Chipre. Y llegados a Salamina, anunciaban la palabra de Dios en las sinagogas de los judíos. Tenían también a Juan de ayudante.” (Hechos 13:1-3)

I. Dios llama los misioneros de la iglesia local (vs. 1-2).

Dios llama a los que están involcrados en la iglesia local.  Dios es el único que llama en la iglesia local.   Dios no dejó a la iglesia sin liderazgo. Dios siempre tiene un propósito para los quien Él llama.

II. La iglesia local manda a los misioneros (v. 3).   

La iglesia local confirma el llamado.  La iglesia local  comisiona a los misioneros.  La iglesia local manda a los misioneros a realizar la obra. 

III. Los misioneros salen a la obra (vs. 4-5).

Los misioneros están guiados por Dios. Los misioneros predican el evangelio.

Hoy día necesitamos en nuestra iglesia los que quieren ser utilizados como misioneros. Fue la iglesia local en aquel entonces que produjo los primeros misioneros y más que nunca hoy necesitamos más misioneros. Todos nosotros tenemos la responsabilidad de entrenar líderes que Dios puede llamar a Su obra a través de Su Palabra. Después del llamado, la iglesia local tiene la responsabilidad de confirmar el llamado de Dios, animar y también apoyar a los que están dispuestos a servir en la obra del Señor.