La Entrada Triunfal del Rey Jesús (Juan 12:9-15)

palm sunday

Una señora estaba de visita en un museo de arte, cuando se volvió al curador y señaló a la pared. “Supongo que usted llama esta cosa repugnante algo de arte moderno.” Él respondió, “No, señora. ¡En verdad lo llamamos un espejo!” El punto de la historia es que a veces algo puede llegar a ser demasiado familiar para nosotros; tan familiar, de hecho, que tendemos a no reconocer su verdadera naturaleza; ¡incluso cuando fijamos nuestra mirada en él!

Eso es lo que vemos en nuestro pasaje de hoy. Aquí se encuentra nuestro Dios en la carne, revelando claramente su identidad a todos (montar en el burro cumple una de las principales profecías acerca de la venida del Mesías en Zacarías 9:9); sin embargo, debido a sus esperanzas y expectativas para un Mesías/Rey diferente, la gente no reconoció quién era Jesús verdaderamente y por qué se había venido.

Siempre me ha sorprendido cómo los judíos podrían tan felizmente dar la bienvenida a su Mesías el domingo sólo para clamar por su crucifixión el jueves. ¿Qué pasó? ¿Cómo iban a cambiar tan rápido? La respuesta está en el hecho de que no estaban recibiendo el Mesías que pensaban que querían; Aquel que estaban esperando.

¿Qué de nosotros? ¿Hemos recibido al Mesías que queríamos; Aquel que esperábamos? ¿O hemos aceptado el único Mesías, enviado por Dios, que necesitamos? Jesús no ha venido para complacernos; pero para salvarnos y llamarnos a su servicio. ¿Queremos este tipo de Rey? El Rey que Dios nos ofrece es un Rey de Paz.

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Juan 12:9-15

Gran multitud de los judíos supieron entonces que él estaba allí, y vinieron, no solamente por causa de Jesús, sino también para ver a Lázaro, a quien había resucitado de los muertos.

10 Pero los principales sacerdotes acordaron dar muerte también a Lázaro,

11 porque a causa de él muchos de los judíos se apartaban y creían en Jesús.

12 El siguiente día, grandes multitudes que habían venido a la fiesta, al oír que Jesús venía a Jerusalén,

13 tomaron ramas de palmera y salieron a recibirle, y clamaban: !!Hosanna! !!Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel!

14 Y halló Jesús un asnillo, y montó sobre él, como está escrito:

15 No temas, hija de Sion;
He aquí tu Rey viene,
Montado sobre un pollino de asna. 

I. Siempre hay los que rehúsan seguir a Jesús. Vs. 9-11

A. Cuando Jesús resucitó a Lázaro, los judíos maquinaban la muerte de ambos. Vs. 9-10  No era suficiente “que un hombre muera…” (11:50) porque ahora querían matar a dos. Es bastante irónico de que Lázaro estaba muerto y que los principales sacerdotes desean quitarle la vida. Es muy probable que no creyeran que estaba muerto a pesar de las evidencias.

B. El testimonio del milagro de la resurrección condenaba la doctrina de los judío. V. 11  Los saduceos no creían en ningún tipo de resurrección, así que la resurrección de Lázaro de entre los muertos comprobaba su error doctrinal. Cuando la gente empieza a apartarse de los líderes religiosos y creer en Jesús, los judíos resolvieron poner freno a esta tendencia.

II. Muchos siguen a Jesús por motivos equivocados. Vs. 12-13

A. Jesús se acercó a Jerusalén en el momento apropiado. V. 12  Hasta ahora, Jesús se mantuvo lejos de Jerusalén porque las autoridades habían mostrado su deseo de prenderle. En este momento Jesús se acerca a Jerusalén para ser adorado como Él es digno. Mucha gente se oyó de su acercamiento y se preparaba para recibirle.

B. Jesús fue recibido como un rey triunfante. V. 13  La gente salió a recibirle a Jesús con palmas y gritos. “La palma era el emblema de la victoria, y cuando Juan las menciona, debemos verlo como una referencia al triunfo de Cristo” (Morris, Leon El Evangelio Según Juan Vol. II p. 201). La gente busca recibir a un conquistador que le va a liberar del yugo de los romanos.

Gritaban “hosanna” que literalmente significa “Salva” para demostrar su expectativa de que Jesús los libere. Usan un título mesiánico citando Salmo 118:26 cuando decían “Bendito el que viene en el nombre del Señor”.

III. Jesús merece ser seguido porque Él es el cumplimiento del plan de Dios. Vs. 14-15  Estamos frente otro cumplimiento de la profecía porque en Zacarías 9:9 está escrito que el Rey de Israel iba de venir montado sobre un asno.  El asnillo es un símbolo de uno que trae noticias de paz. Él que iba de venir sentado sobre un asno representa uno que tiene “fines pacíficos” (Morris, p. 203). Mientras los grandes hombres de guerra entraron montado sobre caballo, Jesús entró como un rey diferente delo que la gente esperaba, un rey especial.