La Importancia de la Oración (Juan 14:12-15)

madre e hija   Una niña entró corriendo en la casa a su madre, exclamando: “¡Mamá, te amo!”  La madre respondió: “Estoy tan contenta de que me quieres. He pasado un día duro, y estoy tan cansada. Si me amas tanto, ¿me lavas los platos por favor?”  La niña respondió: “Yo te amo, mamá, pero no de esa manera.”

   ¿Cuántos hay hoy en día que se dicen amar a Dios? Pero cuando Jesús dice: “Si me amáis, guardaréis mis mandamientos”, dicen en acciones, si no en palabras, “Te amo, Señor, pero no de esa manera”. (Autor Desconocido)

En el contexto, Jesús acaba de terminar de pronunciar su salida de en medio de sus discípulos para regresar a la casa de su Padre en verso dos. La preocupación causada en los discípulos por esta declaración se ve en su confusa respuesta a las declaraciones de Jesús sobre su deidad.

La fe verdadera puede mucho. Vs. 12-15  Cuándo una persona se dedica a la obra de Dios, y toma un compromiso personal con Cristo a través de la fe, tiene la promesa de que su obrar tiene el respaldo de Dios mismo.

I. Necesitamos ampliar nuestras proyecciones. V. 12  Jesús mira a sus seguidores y los anima a seguir adelante aún cuándo no cuentan con su persona física. Jesús dice que su obrar no termina con la quita de su presencia, sino se expande cuándo sea levantada la limitación que su persona física implica aquí en la tierra. Por esta razón tiene que ir al Padre.

Ahora sus seguidores van a realizar obras mayores. La palabra traducida obras es diferente a la palabra que describe los milagros hechos por Jesús. Así que, los seguidores no iban a realizar obras mayores en poder, sino en alcance al llevar el evangelio a toda criatura.

Si Jesús desea utilizarte en Su obra para la expansión del reino necesites una fe basada en la Persona de Jesucristo.

II. Porque hay una promesa explícita. Vs. 13-14  Nuestra fe muchas veces se ve débil porque no llegamos a cree en las promesas de Dios. Para poder realizar las obras mayores solo falta pedir. La petición es la condición que produce el actuar de parte de Jesús. La petición demuestra nuestra dependencia en los méritos de Cristo.

Pedir al Padre en el nombre de Jesús trae gloria al Padre, una gloria que es “en el Hijo”.

“Esto no quiere decir simplemente usar su nombre como una fórmula mágica. Quiere decir que la oración debe ir de acuerdo con todo lo que su nombre representa. Es una oración que procede de la fe en Cristo” (Morris, Leon El Evangelio Según Juan Vol. II p. 269).

La respuesta viene de Cristo mismo y “algo” quiere decir que no hay límites sobre nuestras peticiones.

 III. La obediencia es una prueba de nuestra fe. V. 15  Jesús ya había establecido en capítulo 12 y versos 46-47 que creer en el significa guardar u obedecer a sus mandamientos. Pero en vez de dejar a sus seguidores con una idea incompleta que podría producir errores en su práctica, siga avanzando con la idea para mostrar cuál es la única motivación legítima. Jesús nos enseña que el amor por nuestro Salvador debe producir obediencia a sus mandamientos. El mandamiento nuevo según 13:34 es amar el uno al otro. El mandamiento de verso 11 de capítulo 14 es creer en Jesús como uno cree en el Padre. Así que nuestra fe se base en Jesús y se ve en nuestro trato el uno con el otro.