Siendo De Otro Mundo (Juan 15:17-25)

Años atrás un profesor en Nueva York escribió sobre su experiencia con entre un 10 y un 20 por ciento de sus alumnos quienes admitieron que el holocausto había ocurrido pero no pudieron llegar a decir que la matanza de millones de personas fue algo malo. Un alumno hizo el comentario: “A mí no me gusta los nazi, pero ¿quién soy yo para decir que estaban equivocados moralmente?” El articulo continuaba diciendo que “algunos alumnos no estuvieron de acuerdo en oponerse a los horrores morales grandes por ejemplo los sacrificios humanos, las limpiezas étnicas y la esclavitud porque concluyeron que nadie tenía el derecho de criticar la moralidad de otro grupo o cultura” (Juan Leo en US News and World Report 21/7/97).

Para el mundo el ejemplo más alto de la bondad es el ser humano mismo. Nosotros no somos tan malos para merecer un castigo por nuestras acciones. Pero la Biblia dice que “todos pecaron y están destituidos de la gloria de Dios” (Rom. 3:23) y que “No hay justo, ni aun uno” (Rom. 3:10). Después de la salvación incluso los cristianos nos cometemos pecados, por lo menos de vez en cuando “Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos, y la verdad no está en nosotros” (I Juan 1:8).

¡El mundo en el cual vivimos odia a este mensaje! Odia al concepto de que uno no puede ser bueno aparte de Dios. Así que el mundo odia a la idea de un Jesús Salvador porque su existencia declara que estamos perdidos sin Dios. En Mateo 1:21 la Biblia dice, “[María] dará a luz un hijo, y llamarás su nombre JESUS, porque él salvará a su pueblo de sus pecados.” El mundo está abatido por su pecado y precisa ser salvo de su pecado.

Pero hay muchas personas en el mundo que rechazan la idea de su propia pecaminosidad. Hay muchos que creen que pueden ser buenos aparte de Dios. Pero la forma en que se logre la bondad a su manera es a través de una rebaja del estándar que Dios nos ha dado. Así que el mundo ha rechazado a Jesús y Su justicia para establecer su propia justicia o estándar de lo que es correcto o no. Esto ha producido una moralidad gobernado por la mayoría. Por ejemplo…

  • Si la mayoría aprueba la convivencia sin el matrimonio… dicen que esta es la nueva moralidad.
  • Si la mayoría aprueba la homosexualidad… dicen que está bien.
  • Si la mayoría aprueba diferentes drogas… ellas llegan a ser aceptables.
  • Si la mayoría aprueba el homicidio de los bebés sin nacer… dicen que no es un pecado.

Muchos en nuestra sociedad han decidido que no hay mayor autoridad que el ser humano mismo. Así que no hay verdad absoluta que los guía. La moralidad es “relativa” a la sociedad en la cual uno vive.

Es por esta razón que el mundo rechaza a Jesús y sus seguidores. “…Centrarse en el mandamiento del amor es la característica principal de la vida cristiana. Y esa característica es la que hace que el mundo persiga a los cristianos” (Morris, Leon. El Evangelio Según Juan Vol II p. 302). Si somos seguidores de Jesús viviremos vidas de otro mundo y recibiremos el maltrato de los que no llegan a comprender el cambio realizado en nuestro ser. Los efectos de nuestra vida cambiada son varios.

Juan 15:17-25

17 Esto os mando: Que os améis unos a otros.

18 Si el mundo os aborrece, sabed que a mí me ha aborrecido antes que a vosotros.

19 Si fuerais del mundo, el mundo amaría lo suyo; pero porque no sois del mundo, antes yo os elegí del mundo, por eso el mundo os aborrece.

20 Acordaos de la palabra que yo os he dicho: El siervo no es mayor que su señor. Si a mí me han perseguido, también a vosotros os perseguirán; si han guardado mi palabra, también guardarán la vuestra.

21 Mas todo esto os harán por causa de mi nombre, porque no conocen al que me ha enviado.

22 Si yo no hubiera venido, ni les hubiera hablado, no tendrían pecado; pero ahora no tienen excusa por su pecado.

23 El que me aborrece a mí, también a mi Padre aborrece.

24 Si yo no hubiese hecho entre ellos obras que ningún otro ha hecho, no tendrían pecado; pero ahora han visto y han aborrecido a mí y a mi Padre.

25 Pero esto es para que se cumpla la palabra que está escrita en su ley: Sin causa me aborrecieron.

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I. Sufriremos por causa de Cristo (v. 17-21).

A. El mundo nos odiará del mismo modo que le odiaba a Jesús (v. 17-18).  Mientras el cristiano se conoce por su amor hacia los demás, los del mundo están destacados por su odio de Jesús y sus seguidores. El pasaje asume que va a haber odio de parte del mundo que es una actitud permanente. Por esta razón, el odio que un cristiano puede sentir no se basa en el ejemplo de Jesucristo.

B. No pertenecemos a este mundo que reaccione contra nosotros los cristianos (v. 19).  La reacción del mundo en contra del cristiano es inevitable porque hemos sido escogidos por Jesús y hecho “nuevas criaturas”. Criaturas tan extrañas que el mundo nos identifica como una amenaza. Esta actitud no nos debe de sorprender.

ver. jn 15.19

C. Seremos perseguidos por obedecer la Palabra de nuestro Salvador (v. 20).  Juan cita a 13:16 exactamente, cosa que rara vez ocurre en este evangelio. Es probable que quiera poner énfasis en esta sentencia. Si no guardan las enseñanzas de Jesús, ¿cómo guardarán las instrucciones de los seguidores de Jesús por más que reflejan la enseñanza divina? Pero hay algunos que la seguirán y ¡gloria a nuestro Dios por estos pocos!

D. Lo soportamos por causa del nombre de Jesucristo (v. 21).  El rechazo al final es un rechazo de la Persona de Dios Padre quien se revela en Jesucristo. El mundo no conoce a Dios Padre y no lo puede conocer mientras sigue con su rechazo de la Persona de Jesús. Si deseás bajar el nivel de rechazo de tu persona por los que están en tu alrededor, bajar el volumen, o cantidad de tu testificar de la Persona de Jesucristo.

II. Sentimos la oposición del mundo contra las enseñanzas de Dios (v. 22-25).

A. Seguir a Jesús imputa al mundo su pecado de rechazar el mensaje de Dios (v. 22-23).  ¿Cuál es el pecado principal del mundo? El odio que ellos sienten hacia Dios Padre y Dios Hijo. Por su estrecha relación, el odio del Hijo representa el odio del Padre. Este odio se basa en el rechazo del mensaje que Dios es amor. Y por amor al mundo, mandó a su Hijo a morir por sus pecados. Pero esto si implica que el mundo es pecaminoso y precisa un Redentor. Este es el mensaje que el mundo rechaza. Mientras nosotros nos dedicamos a compartir este mensaje, vamos a sentir un fuerte rechazo de nuestra persona. Pero es necesario compartir el mensaje de la salvación para que el mundo no tenga excusa. Un autor dijo,

“Los judíos que eran leales a su tradición, la tradición religiosa más noble del mundo, quizá eran culpables de lo que los teólogos han llamado ‘el pecado material’, ya que aquella tradición estaba por debajo de la voluntad perfecta de Dios; pero no eran culpables del ‘pecado formal’, que consiste en una oposición deliberada a que esa voluntad sea dada a conocer. Pero ahora que había sido dada a conocer, y ellos la rechazan, su pecado es inexcusable” (Temple citado en Morris, nota a pie, p. 306).

B. Obrar en nombre de Jesús desata el rechazo de la revelación del Padre en el Hijo (v. 24). Hay un contraste entre el Padre y mi Padre que es muy fuerte y representa cuán profunda es el rechazo de los que no creen y no desean seguir a Jesucristo.

C. El rechazo que enfrentamos es un odio irrazonable (v. 25).  Citando a Salmo 35:19, 64:4 o 109:3 Jesús muestra que no hay razón legítima por su rechazo siendo su mensaje un mensaje de amor que permite el establecimiento de una relación con Dios Padre.