Jesús Busca Su Gloria (Juan 17:1-5)

flower arrangementTodo el mundo busca encontrar la paz. Un hombre de negocios pudo lograr establecer un nuevo sucursal de una de sus tiendas y muchas personas le desearon felicidad mandándole cartas y flores. Cuando el hombre leyó una frase en una corona de flores decía “Que descanses en paz”. El hombre llama al florista para hacerle entender que alguien se había equivocado. El florista, tomando nota del enojo del empresario, le dijo “quedate tranquilo, en algún lado hay un hombre siendo enterrado bajo una corona de flores que dice “buena suerte en su nuevo local”.

Lo que nuestro texto hoy nos enseña es que no hay esperanza en nuestro nuevo local aparte de la obra redentora de Jesucristo. En vez de desesperarse ante su inminente muerte en la cruz, Jesús se acerca a su Padre en oración. Esta oración es la más larga de las más de 650 oraciones registradas en la Biblia y nos instruye en la mente de nuestro Cristo y su deseo de que nosotros conozcamos su paz en un mundo turbado. Jesús mira al Padre y pide su glorificación a través de su obra en la cruz.

Juan 17:1-5
1 Estas cosas habló Jesús, y levantando los ojos al cielo, dijo: Padre, la hora ha llegado; glorifica a tu Hijo, para que también tu Hijo te glorifique a ti;

2 como le has dado potestad sobre toda carne, para que dé vida eterna a todos los que le diste.

3 Y esta es la vida eterna: que te conozcan a ti, el único Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.

4 Yo te he glorificado en la tierra; he acabado la obra que me diste que hiciese.

5 Ahora pues, Padre, glorifícame tú al lado tuyo, con aquella gloria que tuve contigo antes que el mundo fuese.

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I. La vergüenza de la cruz es la gloria de Jesús. Vs. 1-2

A. El día de su gran propósito ha llegado. V. 1  Durante su ministerio terrenal Jesús dijo varias veces que su hora no había llegado. Pero en esta oración Jesús acepta que su hora está a mano y que el Padre será glorificado en la muerte, sepultura y resurrección de Jesús.

Nuestro Dios es glorificado en nuestras vidas mientras nosotros estemos dispuestos a implementar su gran plan en nuestras vidas. Es imprescindible que nosotros nos mantengamos en contacto con nuestro Dios a través de la oración para quedarnos en la voluntad de Dios.

B. La cruz autoriza la entrega de la vida eterna. V. 2  Mientras la muerte de Jesús señala una derrota para muchas personas, llega a ser el emblema de su victoria sobre la muerte. Jesús mismo dice que es a través de su muerte que recibe potestad o autoridad para rescatar a los que son de ser salvos. Su gloria se ve claramente en su acción de dar vida eterna. No todos serán salvos porque no todos están dispuestos a creer y esta es una realidad que se encastra bien con la omnisciencia de Dios en predestinar a algunos para vida eterna.

Si vos has sido salvo por la gracia de Dios es por la potestad de Jesús cuando él murió en la cruz y resucitó de entre los muertos. Si no sos salvo, Jesús te invita a recibir por fe que sus obra en la cruz es suficiente para pagar por tus pecados y librarte de toda tu maldad.

II. La vida eterna se revela a través del conocimiento de Dios. V. 3  Jesús aclara el tema de la vida eterna cuando Él dice que es conocer a Dios. Este conocimiento no es intelectual sino experiencial. Conocer a Dios es vida. Este conocimiento nos trae gozo y paz. No hay otra manera de conocer a Dios aparte de Su Revelación y esta Revelación tiene su mayor expresión en la Persona de Jesucristo. Conocer a Jesucristo a través de su cruz nos hace posible conocer a Dios Padre y esta relación produce vida eterna.

Hay muchas personas que conocen acerca de Dios pero quienes no tienen una relación personal e íntima con Dios. El nivel de conocimiento necesario para obtener la vida eterna no es una obra que el hombre puede realizar por sí mismo. Es una obra sobrenatural.

III. La cruz cumple la misión de la glorificación de Dios. Vs. 4-5  Jesús dice que su misión en la tierra se ha acabado exitosamente. Jesús haba de su preexistencia en el versículo cinco cuando pide volver a estar al lado del Padre gozando de la gloria eternal. Al cumplir con su tarea por la cual fue enviado, Jesús pide volver a disfrutar de la presencia y gloria junto al Padre.