¡Solo Once Galileos! (Juan 17:6-10)

learn to ride bikeLa mejor manera de aprender a realizar una nueva tarea es a través de la mímica. Cuando yo era niño, yo vi a mi prima andar en su bicicleta por toda la propiedad entre nuestras casas. Al verla sentada arriba de su bicicleta, yo me imaginaba volando por este mismo aparato y la sensación de libertad que el mismo implicaba. Yo me acerqué a mi mamá para pedirle que me enseñara a andar en bici. Me costó mucho poder a balancearme para empezar. Mi mamá tuvo que tener a la bici mientras que yo empezaba a pedalear. Más adelante, yo empecé a agarrar de cualquier cosa para intentar a empezar a andar ya sentado encima de la bicicleta. Fue un día glorioso cuando por fin pude empezar a andar sin tener que agarrar a otra cosa o llamar a mí mamá para que me ayudara.

En nuestro texto de hoy, Jesús continúa su oración al Padre Celestial pero ora especialmente por sus discípulos. No es necesario de que su comunicación con el Padre sea acertada, sino sirve como un ejemplo para nosotros en como orar el uno por el otro y comunicarnos en la oración con nuestro Padre Celestial. De primera vista parece un poco extraño que Jesús orara para once Galileos, porque deben de ser los líderes del pueblo judío que han apropiado de las enseñanzas del Mesías. Pero para Jesús estos once son suficientes para llevar a cabo su obra. Los ha preparado de manera adecuada y su oración por ellos refleja mucho acerca de su técnica en hacerlo.

Juan 17:6-10
6 He manifestado tu nombre a los hombres que del mundo me diste; tuyos eran, y me los diste, y han guardado tu palabra.

7 Ahora han conocido que todas las cosas que me has dado, proceden de ti;

8 porque las palabras que me diste, les he dado; y ellos las recibieron, y han conocido verdaderamente que salí de ti, y han creído que tú me enviaste.

9 Yo ruego por ellos; no ruego por el mundo, sino por los que me diste; porque tuyos son,

10 y todo lo mío es tuyo, y lo tuyo mío; y he sido glorificado en ellos.

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Predica de Pastor Jaime Greenwood, 5 de abril, 2015

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I. Jesús refleja a Dios a sus discípulos. V. 6  La palabra traducida “manifestar” significa revelar a alguien. En este caso Jesús ha revelado el “nombre” de Dios que significa que ha dado a conocer a sus discípulos la naturaleza de Dios. Pero solo a los hombres del mundo que Dios ha dado a Jesús ha sido dada la Revelación. Ellos han perseverado en guardar la “palabra” de Dios Y pronto serán testigos de esta palabra.

II. Jesús enseña acerca de Dios a sus seguidores. V. 7-8  Parece ser aquí en el verso 7 que Jesús quiere decir que los discípulos han llegado a “conocer que la misión de Jesús es una misión dada por Dios” (Morris, Leon. El Evangelio Según Juan Vol. II p.351). El mensaje que Jesús transmite es un mensaje divino. Los discípulos respondieron al mensaje en tres maneras.

A. Recibieron sus palabras.  Están distinguidos de todos los demás oyentes de las palabras provenientes de Dios a través de Jesús porque son solo unos cuantos galileos.

B. Entendieron el mensaje.  Jesús proviene de Dios y ellos lo han llegado a entender de base (16:30)

C. Creyeron lo que les fue transmitido. Son hombres que han ejercitado su fe en creer que Jesús es el enviado de Dios. Esto habla de la misión divina del Hijo que ahora será transmitida a los seguidores.

III. Jesús intercede delante de Dios por todos nosotros sus amigos. V. 9-10  Jesús ora por sus seguidores de una forma especial. No porque odia al mundo y no puede orar por él (3:16) pero porque su única oración por el mundo es para que se convirtiera (v. 21). Habla de la relación especial entre él y el Padre cuando dice que todo lo tuyo es mío, cosa que ningún ser creado puede orar. Termina diciendo que el Hijo ha sido glorificado en ellos y es por esa razón que se preocupa por ellos.