¡Cuidado Creyente! (Colosenses 2:8-23)

cuidadoNo hay solamente peligros para los creyentes de los que son de afuera de la iglesia como dice versículo 8 en adelante, sino hay peligros dentro del rebaño de los que proclaman el nombre de Jesucristo.  Es decir que hay los que después de experimentar la salvación y la gracia de Dios eligen vivir, no en la gracia del Señor, pero bajo reglas hechos por hombres.  Por eso tenemos el aviso del apóstol Pablo en Colosenses 2 de vigilar a nosotros mismos.  Estamos hechos completos en Cristo lo cual significa que no nos falta nada para lograr la plenitud en Cristo.  Ahora estamos vivos a través de la obra de Cristo y libres de nuestros pecados.  Así que, Pablo nos avisa y dice mirad, o cuidado creyente.

Colosenses 2:8-23

8 Mirad que nadie os engañe por medio de filosofías y huecas sutilezas, según las tradiciones de los hombres, conforme a los rudimentos del mundo, y no según Cristo.

9 Porque en él habita corporalmente toda la plenitud de la Deidad,

10 y vosotros estáis completos en él, que es la cabeza de todo principado y potestad.

11 En él también fuisteis circuncidados con circuncisión no hecha a mano, al echar de vosotros el cuerpo pecaminoso carnal, en la circuncisión de Cristo;

12 sepultados con él en el bautismo, en el cual fuisteis también resucitados con él, mediante la fe en el poder de Dios que le levantó de los muertos.

13 Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados,

14 anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz,

15 y despojando a los principados y a las potestades, los exhibió públicamente, triunfando sobre ellos en la cruz.

16 Por tanto, nadie os juzgue en comida o en bebida, o en cuanto a días de fiesta, luna nueva o días de reposo,

17 todo lo cual es sombra de lo que ha de venir; pero el cuerpo es de Cristo.

18 Nadie os prive de vuestro premio, afectando humildad y culto a los ángeles, entremetiéndose en lo que no ha visto, vanamente hinchado por su propia mente carnal,

19 y no asiéndose de la Cabeza, en virtud de quien todo el cuerpo, nutriéndose y uniéndose por las coyunturas y ligamentos, crece con el crecimiento que da Dios.

20 Pues si habéis muerto con Cristo en cuanto a los rudimentos del mundo, ¿por qué, como si vivieseis en el mundo, os sometéis a preceptos

21 tales como: No manejes, ni gustes, ni aun toques

22 (en conformidad a mandamientos y doctrinas de hombres), cosas que todas se destruyen con el uso?

23 Tales cosas tienen a la verdad cierta reputación de sabiduría en culto voluntario, en humildad y en duro trato del cuerpo; pero no tienen valor alguno contra los apetitos de la carne.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 24 de mayo, 2015

[youtube https://youtu.be/PSAGiIf-_28]

 I. Que nadie lo juzgue (Legalismo). Vs. 16-17 Aparentemente el legalismo de los judíos había infiltrado en la iglesia.  Esto no es sorprendente cuando uno observa que la carne del hombre prospera bajo reglas religiosas.

A. La base de nuestra libertad. Vs. 16a “Por Tanto” refiere a la persona y trabajo de Cristo. Cuando uno quiere añadir el legalismo a la salvación, profesa que la obra de Jesucristo no es suficiente para vivir una vida plena en Dios.  De hecho, sus acciones declaran que debe haber algo más necesario de hacer para poder cumplir la obra de Dios.

B. La esclavitud de legalismo. Vs. 16b  El legalismo es esclavitud, como nos dice también Gálatas 5:1.  No es una confirmación de nuestra espiritualidad de comer o no comer algo, porque lo que procede del corazón es lo que hace a la persona espiritual.

C. La bendición de la gracia. Vs. 17 La ley fue solamente una sombra de lo que iba a venir, pero Cristo es la realidad. La gente le gusta mostrar su espiritualidad a través de sus ritos observados, pero requiere otro nivel de entrega para vivir una vida espiritual en Cristo, la verdadera sustancia.

 II. Que nadie lo prive (Misticismo). Vs. 18-19  Esa frase “prive de vuestro premio” es un término deportivo que significa descalificarse por no obedecer las reglas del juego.  No es que uno pierde su ciudadanía por jugar ilícitamente, sino su oportunidad de ganar el premio.

A. Con misticismo oriental. Vs. 18  Aparte de la Palabra de Dios o el Espíritu de Dios uno se abra al ataque del diablo y sus demonios porque Satanás sabe bien como engañar a la gente con experiencias falsas.  La palabra “entremetiéndose” en el griego significa “pararse en el santuario secreto”.  Reconocemos que la mente del hombre no controlada por el Espíritu Santo desea profundizar los misterios de lo desconocido. El problema es que aquel hombre tiende a sufrir engaño por faltar “la mente de Cristo” y termina adorando más a lo creado que al Creador por su falta de humildad verdadera.

B. En vez de los recursos de Cristo. Vs.19 Si un creyente no busca su alimentación espiritual en Cristo, va a fatigarse.  Cada creyente forma una parte importante para el crecimiento y salud del cuerpo de Cristo.

 III. Que nadie lo esclavice (Ascetismo). Vs. 20-23  Por último Pablo atacó al ascetismo.  Esas prácticas se tratan del hecho de  negarse a uno mismo algo temporal como dice en versículo 21, como vivir aparte de otros, no hablar por días o años y flagelarse para nombrar a algunos ejemplos. Estas prácticas se pusieron de moda en especial durante la era media.  Las prácticas ascetas están pensadas para santificar al alma a través de la disciplina del cuerpo.

A. La posición del creyente espiritual. Vs.20a El ascetismo tiene su relación con los rudimentos del mundo (prácticas legalistas) y no con las riquezas del reino de Dios.  Ahora la palabra “rudimentos” hace referencia a las reglas de las comidas.   Pablo no fue enseñándonos a ser rebeldes, sino nos avisó a no pensar que somos espirituales porque obedecemos algunas reglas que pertenecen al cuidado del cuerpo.

B. Lo inútil de reglas ascetas. Vs. 20b-22  Esas reglas no provienen de Dios. Doctrinas de hombres pueden reemplazar la palabra de Dios.  Entonces cuando uno piensa que es más espiritual porque no come algún tipo de comida está equivocado.

C. La decepción de ascetismo. V.23  Los que viven vidas ascetas tienen la reputación de espiritualidad, pero el producto no coincide.  Es impresionante ver la cantidad de gente que quiere escuchar a un místico y prestar atención a su sabiduría que no puede producir cambios en el corazón.

Es importante ejercer control sobre su cuerpo, pero eso en sí mismo no le lleva a la espiritualidad.  El poder de Dios no solamente restringe sus deseos pero pone nuevos deseos en su corazón.

La respuesta para el legalismo es nuestra realidad espiritual en Cristo.  La respuesta para el misticismo es nuestra unión espiritual con Cristo la Cabeza de la iglesia. La respuesta para el ascetismo es nuestra posición en la muerte, sepultura, y la resurrección de Cristo.  ¿Es Cristo la cosa más importante en su vida?  ¿Busca su poder espiritual en Él o depende de un substituto religioso hecho por los hombres?