Lecciones de la Parábola del Hijo Pródigo: Un Padre Ejemplar (Lu. 15:11-12)

prodigal-sonUn evangelista fue invitado a predicar en una prisión a los prisioneros. Cuando llegó a conocer al director de la cárcel le dijo, “nos han visitado unos 24 pastores durante el año y cada uno predicó sobre el hijo pródigo. ¿Le puedo rogar que predique sobre otro asunto?” El evangelista miró a su Biblia donde había marcado el texto de Lucas 15 y luego subió al púlpito. Pero en vez de poner el énfasis en el hijo pródigo, el evangelista determinó enfatizar el amor del padre que nunca perdió la esperanza de recuperar a su hijo.

Nuestra meta hoy es examinar la introducción a esta parábola a la luz de un padre que no

I. La naturaleza del amor de Dios para con las almas perdidas. Vs. 11  Esta parábola se conoce como la del hijo pródigo. En el mismo capítulo está la parábola de la oveja perdida, de la moneda perdida y ahora lo que mejor se describe como el hijo perdido. El enfoque no es tanto en los hijos sino en el amor del padre.

A. Es necesario comprender la naturaleza de Su amor.  Dios nos ama. Esto se explica en Juan 3:16. Pero en Lucas 19:10 Jesús clarifica a quienes se aplica el amor de Dios. Busca salvar a los perdidos. A veces es necesario perdernos para poder ser salvos. El amor de Dios es eterno y está ilustrado en este texto por su prontitud en recibir y restaurar a su hijo cuando vuelve a casa (Vs. 20; 22; cf. II Pedro 3:9).

B. Es importante entender el carácter de Su amor. No es permisivo (ej. David con Absalón) ni tampoco abusivo (ej. Saúl con David). Mientras el padre no sale a buscar a su hijo en esta parábola, es la memoria del carácter del amor bondadoso del padre que trajo al hijo al arrepentimiento y perdón. Mientras Dios desea la salvación del mundo, Su carácter no opera en contra de la voluntad humana. Esto está ilustrada en una hermosa manera en la auto recuperación del hijo cuando “volvió en sí” según V. 17.

II. La reacción del Padre al rechazo de Su amor. Vs. 12

A. La petición ingrata.  No es ilegal la petición del hijo pero no es común. Normalmente los bienes se dividen cuando el padre no está capaz de continuar con el manejo de los bienes. Es como si el hijo hubiera dicho “Muérete” al padre al realizar esta petición. Al hijo menor le corresponde un tercio de los bienes según Deut. 21:17.  Cansado de restricción, jadeante por la independencia, ya no puede aguantar más la revisión de los ojos de su padre. Este es un hombre impaciente de control divino, con el deseo de ser independiente de Dios, tratando de ser su propio maestro. Comentario crítico y explicativo sobre la Biblia entera (Vol. 2, p. 115).

B. La respuesta gentil.  Dios, cuando su servicio ya no parece una libertad perfecta, y el hombre se promete algo mucho mejor de otra fuente, le permite realizar la prueba; y él descubrirá, si es necesario mediante la prueba más triste, que partir de él no es liberarse del yugo, sino intercambiar un yugo ligero para uno pesado, y un Maestro de gracia por mil señores tiranos e imperiosos” [Trench ]. En Comentario crítico y explicativo sobre la Biblia entera (Vol. 2, p. 115).

Predica del Pastor Jaime Greenwood, 5 de julio, 2016

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