El Compromiso de Seguir a Jesús Tiene Condiciones (Lucas 9:57-62)

Yendo ellos, uno le dijo en el camino: Señor, te seguiré adondequiera que vayas. Y le dijo Jesús: Las zorras tienen guaridas, y las aves de los cielos nidos; mas el Hijo del Hombre no tiene dónde recostar la cabeza. Y dijo a otro: Sígueme. El le dijo: Señor, déjame que primero vaya y entierre a mi padre. Jesús le dijo: Deja que los muertos entierren a sus muertos; y tú vé, y anuncia el reino de Dios. Entonces también dijo otro: Te seguiré, Señor; pero déjame que me despida primero de los que están en mi casa.(M) Y Jesús le dijo: Ninguno que poniendo su mano en el arado mira hacia atrás, es apto para el reino de Dios.
(Lucas 9:57-62)

 

PREDICA lu957 copyEl encuestador George Barna hizo un estudio de estadística en los Estados Unidos mostrando que la mayoría de los cristianos en aquel país muestran tener un compromiso limitado de su fe. Es cierto que un gran número de creyentes profesantes están dispuestos a participar activamente en sus iglesias por asistir, leer la Biblia y ofrendar o diezmar. Pero a la hora de establecer prioridades y tomar el compromiso de seguir a Jesús, dejando todo atrás por el amor de Su nombre, muy pocos están dispuestos a someterse a las condiciones de una vida entregada.

Al entender que ser un discípulo de Jesús requiere dejar que Él nos moldee el carácter y cambie nuestra manera de vivir, muchos optan por seguir con el estatus quo.  Pero evaluar nuestro compromiso e introducir cambios es exactamente lo que se requiere Jesús de la persona que desea ser Su verdadero discípulo.  Esto significa que uno no solamente esté a la disposición del Señor, sino que hace todo lo posible para lograr implementar la voluntad de Dios para su vida.  No es la decisión de dedicarse al Señor porque la dedicación es algo que debe estar presente constantemente. Si no, Jesús busca y llama a los seguidores que en muchos casos nunca toman el compromiso ser un verdadero discípulo porque no están conformes con las condiciones.

Ser un discípulo verdadero es “la decisión de dejar las filas de los interesados y ponerse al lado de los comprometidos.” Jesús enfrenta a tres casos que, a primera vista, suenen muy parecidas cuando Él trata con tres de Sus seguidores. Tienen que ver con la necesidad de tomar el compromiso de involucrarse en la obra de Dios y obedecer Su voluntad. Nos fijamos hoy en las condiciones del verdadero discípulo.

I. El Discípulo Impulsivo (vv. 57-58)

La Biblia identifica a este hombre como un escriba en Mateo 8:19.  Él había seguido a Jesús por cierto tiempo y logró ver la grandeza de la obra de Jesús entre la gente.  Ahora quiere hacer público su deseo de participar personalmente en la obra de Jesús aquí en la tierra.

A. La Declaración Exaltada del Escriba (v. 57) Este escriba se le acercó a Jesús y le dijo “Estoy dispuesto seguirte adondequiera que vayas.”  Esta es una expresión de su deseo de seguir ciegamente a Jesús.  Fue más un impulso desconsiderado de compartir en la gloria de Jesús y las bendiciones de Su ministerio terrenal que un deseo genuino de someterse a la voluntad de Dios.  Llegamos a esta conclusión en base de la forma en que Jesús pone a prueba sus motivos en el siguiente versículo.

B. La Respuesta Explícita de Jesús (v.58) El Señor le respondió con una revisión de la realidad.  Tanto las aves del cielo como las zorras tienen su propio hogar, ¡pero yo no!  Debemos reconocer que Jesús no rechaza la persona del escriba y tampoco le prohibió ser su seguidor mientras va camino hacia Jerusalén, simplemente deseaba que su decisión se base en la realidad.  Jesús le desafió a contar el costo de ser un discípulo.

¿Qué te va a costar a vos tomar la decisión de comprometerte como discípulo de Jesús?  Lo que aprendemos de esta situación es que no es suficiente el desear servir al Señor.  Uno tiene que llegar a tener un compromiso con el Señor de seguirle y esta involucrará mucho sacrificio personal.

  1. La abnegación de Jesús – Ir sin importar los costos. Lucas 9:23
  2. La vida nómada de Jesús – Un peregrino y forastero. I Tim. 6:8

 

II. El Discípulo Enredado (vv. 59-60)

Este hombre ya había tomado la decisión de seguir a Jesús.  En Mateo 8:21 la Biblia identifica a este hombre como discípulo que de alguna manera su vida ya está involucrado en el servicio al Señor.  Jesús lo miraba y puso a prueba su compromiso a través de un llamado al mayor servicio.

A. La Resistencia del Discípulo Seguir el Mandato de Jesús. (v. 59) Jesús llama a este seguidor de la misma manera en que llama a los doce en Mat. 5:27. Es el llamado extendido a cada verdadero discípulo.

La respuesta parece noble para nosotros cuando le respondió a Jesús “Déjame enterrar a mi padre.”  Entonces echamos un vistazo al significado histórico de su pedido.  Es imposible que el padre hubiera muerto recién.  La tradición de los judíos y falta de maneras de embalsamar indican que el cuerpo tendría que estar enterrado dentro de las 24 horas después de la muerte. Ya estaría en luto si habría muerto el padre.  Las viejas costumbres de los judíos se ven en lo que se encuentra en la actualidad en la argentina.

El proceso del entierro de aquel entonces duraba más de un año. Entonces, si no estaba muerto el padre, ¿que pidió el discípulo?  El discípulo realmente quisiera obtener un permiso hasta la muerte de su padre y el cumplimiento de las costumbres del entierro (algo muy importante para los judíos) y después de haber hecho esto, volviera a seguir a Jesús completamente.  Hubiese obedecido el mandato de Jesús ser un discípulo comprometido si no le había enfrentado un conflicto de responsabilidades.

B. El Rechazo de las Obligaciones Artificiales. (v.60) Jesús le respondió de que los muertos espirituales puedan encargarse de enterrar a los muertos físicamente. El deseo de este supuesto discípulo cumplir con sus obligaciones familiares no ocultó el verdadero problema.  El conflicto de responsabilidades que enfrentó fue solamente una escusa para no cumplir con el llamado de Dios en su vida.

¿Qué te impide realizar un compromiso de seguir la voluntad de Dios en tu vida?  “Por supuesto yo iré Señor… algún día.”  Comprometerte bajo las condiciones que Dios impone quizás involucrara estar ausente y muy lejos de casa cuando un familiar pasa por pruebas difíciles.  El Señor desea un compromiso total sin excusas, aun cuando significa dejar a sus seres queridos atrás.   Lucas 18:28-30

 

III. El Discípulo Inconstante (vv. 61-62)

La actitud indecisa de este discípulo es una indicación de su falta de compromiso en la obra de Dios.  Está dispuesto servir con su vida si pueda tener un poquito de tiempo para volver a casa y decir “adiós” a todos los que estén allí.

A. El Irresponsable Pedido de una Última Despedida (v. 61) Debemos tomar en cuenta que hay un ejemplo bíblico de una persona que volvió a casa para despedirse de toda su familia después de haber recibido el llamado de Dios en su vida.  En 1 Reyes 19:19-21 Eliseo volvió a casa para una despedida final antes de seguir a Elías.  La gran diferencia aquí en Lucas 9 es que no fue una prueba de su buena voluntad en solamente estar dispuesto seguir a Jesús, como en el ejemplo de Eliseo, pero su buena voluntad en dejar atrás su pasada manera de vivir y seguir a Jesús con devoción.  Este discípulo quería exponerse a las tentaciones de su pasada manera de vivir una vez más para decirles “hasta luego” con una gran posibilidad de jamás volver a servir a Jesús.

B. La Irrefutable Sabiduría de Jesús. (v. 62) La respuesta de Jesús es “Adelante.”  No hay que mira atrás porque no está permitido.  Debemos “olvidar ciertamente lo que queda atrás” (Filipenses 3:13).

Debemos fijar nuestra mirada en las cosas y oportunidades que quedan por delante.  Mirando hacia atrás es tan imprudente para el discípulo de Jesús como para el labrador a cargo del arado.

¿Cuáles son las tentaciones que vos no podés dejar atrás?  ¿Qué te impide cada vez que el Señor te invita a realizar un compromiso de ser un verdadero seguidor?

Un compromiso de seguir a Jesús significa un sacrificio personal, que puede incluir el dejar a tu familia atrás, para que podés enfocarte completamente y sin distracción en servir a Dios.  ¿Reflejá tu vida más bien la vida de uno de esto supuestos discípulos de Jesús que hemos estudiado hoy que no querían comprometerse totalmente a seguir al Señor?  ¿Qué necesitás cambiar hoy para que podés estar en una posición para seguir al Señor bajo sus condiciones?  Ahora es el mejor momento para comprometerte como seguidor.  Tu compromiso hace falta ahora mismo. 

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