La Verdadera Motivación del Evangelio (1 Tesalonicenses 2:1-4)

Cuando hablamos de la motivación a veces es más fácil hablar de las cosas que no gustan hacer. Por ejemplo, si te gustan los deportes y comenzamos una conversación en base del último campeonato vas a sentir una buena motivación por seguir con la conversación. Si a vos te gusta el trabajo o la familia, vas a encontrar la motivación suficiente de no solo conversar sobre el mismo si no también luchar para cumplir y proveer para ellos. La motivación de levantarte e ir a trabajar se encuentra en la gratitud de la familia al volver a casa con el sueldo pago. Otros encuentren su motivación de vivir en cosas más personales y es imposible negar que nuestra cultura cada vez mas encuentra su motivación en cosas egoístas.

2:1 Porque vosotros mismos sabéis, hermanos, que nuestra visita a vosotros no resultó vana;
2:2 pues habiendo antes padecido y sido ultrajados en Filipos, como sabéis, tuvimos denuedo en nuestro Dios para anunciaros el evangelio de Dios en medio de gran oposición.
2:3 Porque nuestra exhortación no procedió de error ni de impureza, ni fue por engaño,
2:4 sino que según fuimos aprobados por Dios para que se nos confiase el evangelio, así hablamos; no como para agradar a los hombres, sino a Dios, que prueba nuestros corazones.

1 Tes copy

En nuestro texto hoy, el apóstol Pablo habla acerca de su motivación en entregar el Evangelio en la ciudad de Tesalónica. Podemos descartar la motivación egoísta desde la entrada por lo difícil que le fue para Pablo y el sufrimiento que padeció a causa del Evangelio. De todos modos, Pablo insiste en que su ejemplo de entregar en mensaje del Evangelio de Dios nos debe motivar a vivir vidas entregadas a la hora de compartir las buenas nuevas. Pablo explica que la motivación del verdadero creyente no se basa en los sentimientos ni la comodidad del momento sino en el hecho que cada uno rendirá cuentas delante de Dios.

I. La obra evangelística no fue un fracaso.

A. Los Tesalonicenses mismos experimentaron el poder del Evangelio. Ellos pudieron dar testimonio de carácter del ministerio de Pablo. Otros habían escuchado (v. 9) pero ellos lo habían experimentado. Demuestra una confianza por parte del Apóstol que ellos mismos pudieron juzgar cual fue su motivación en entregarles el evangelio. No fue como muchos predicadores itinerantes que buscaban algún beneficio propio.

B. El mensaje del Evangelio tiene efectos permanentes y duraderos.  Goza no solo en un buen contenido, sino también de resultados visibles. Los cambios en las vidas de los Tesalonicenses dieron testimonio que la visita de Pablo no fue un fracaso. Es más, podemos expresarlo en una manera positiva y decir que la visita cumplió con su propósito.

II. Las circunstancias negativas no cambiaron su determinación. V. 2

A. La historia los enseñaba que el futuro iba a ser duro. Ellos supieron de la manera en que padecieron a causa del evangelio antes de llegar a tesalónica y Pablo dice que es un modelo digno de seguir.

B. No bajaron del servicio simplemente porque hubo resistencia.

C. La confianza en el mensaje como proveniente de Dios les proveyó confianza en Dios.

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