Un Ejemplo Inolvidable (1 Tes. 2.9-12)

1 Tes. 2:9-12
9 Porque os acordáis, hermanos, de nuestro trabajo y fatiga; cómo trabajando de noche y de día, para no ser gravosos a ninguno de vosotros, os predicamos el evangelio de Dios.
10 Vosotros sois testigos, y Dios también, de cuán santa, justa e irreprensiblemente nos comportamos con vosotros los creyentes;
11 así como también sabéis de qué modo, como el padre a sus hijos, exhortábamos y consolábamos a cada uno de vosotros,
12 y os encargábamos que anduvieseis como es digno de Dios, que os llamó a su reino y gloria.

1 Tes. 2.9-12 Un Ejemplo InolvidablePablo reitera como, junto con su equipo misionero, no buscaban remuneración por parte de los Tesalonicenses para demostrar la autenticidad de su mensaje de gracia y el amor de Dios que los compelan a compartir el evangelio. No es que un ministro no tiene derecho al mantenimiento de la iglesia (I Cor. 9:14), pero Pablo no quiso dar ocasión a los inconversos acusarle de motivaciones mundanas (I Cor. 9:15-18). Pablo quiere demostrar que un su ejemplo es digno de recordar.

I. Un buen ministro trabaja desinteresadamente para servir de ejemplo (v. 9)

Pablo trae a la memoria de los tesalonicenses la manera en que trabajaron entre ellos al presentarles el evangelio y las verdades bíblicas. Él vuelve a repetir que no quisieron serles gravosos por el afecto que sintieron por ellos, así que les demostraron con sus vidas la manera en que un seguidor de Cristo puede glorificar a Dios dando el evangelio e instrucción bíblica mientras uno trabaja para proveer para sus propias necesidades.

A. Requiere de trabajo complicado. Pablo dice que realizaron trabajos con fatiga y dificultad durante todo el día. No propone que es la única manera de sustento disponible para un predicador, pero tampoco indica que un predicador no puede recibir ganancias de una profesión aparte del evangelio (II Cor. 11:8). Algunos supuestos creyentes se cansan de servir a Cristo a solo pensar en agregar alguna actividad espiritual a sus vidas cotidianas. Pablo nos invita a seguir su ejemplo y lo de sus compañeros a poner el trabajo en su contexto apropiado. Es meramente algo que provee sustento, no es algo que nos define. Mientras el entregar el mensaje de la salvación y ayudar a otros crecer es algo que nos debe definir como verdaderos cristianos.

B. Requiere de trabajo constante. Debemos tener en mente la fidelidad a Dios de estos mensajeros al entregar el mensaje a pesar de las dificultades. La nodriza no puede dejar su función de alimentar al nuevo bebé (v. 7) por más que le sea incómodo. De igual modo los hermanos no pudieron dejar de enseñar a los nuevos creyentes. El trabajar de día y de noche implica que el trabajo fue interrumpido por las oportunidades de atender a las necesidades de los inconversos y los creyentes. Pero el trabajo tuvo que terminarse si o si, entonces su horario continuaba a veces desde temprano hasta tarde.

Si llueve hoy, se suspende la evangelización. Pero nadie lo lamenta, ¡por lo menos públicamente! ¿Dónde está nuestro deseo de ver a la obra progresar sin importar las circunstancias?

C. Requiere de concentración. Pablo habla nuevamente de la singularidad en cuanto a su mensaje. Es el evangelio concerniente Dios porque es “el evangelio de Dios”. “Esta convicción, que el mensaje proviene de Dios, es fundamental para la prédica efectiva”[1]. Si nosotros nos inundamos en programas y

II. Un buen ministro pone el ejemplo en su conducta antes de insistir que otros lo vivan (vv. 10-12).

Pablo insiste en que los tesalonicenses pueden dar fe de su alta fidelidad.  No podés andar digno del Señor y ser un cristiano egoísta que pretende instruir en justicia sin ser justo.

A. De su conducta intachable (v. 10). Pablo dice que ellos han sido testigos de su forma de conducirse entre los incrédulos y los creyentes. Pablo dice que mientras los tesalonicenses sirven para testigos de sus acciones externas, Dios da fe de que no es un mero fingimiento en lo externo sino un cambio profundo en el ser. Dios da testimonio de que son verdaderamente diferentes en su comportamiento.

 B. Pablo insiste en que seamos también así (v. 11-12). Estos dos versículos son una unidad que es difícil de entender al separarlos el uno del otro. Era una práctica tan común para Pablo enseñar las verdades de la fe cristiana que él expresa su absoluta confianza en que ellos ya saben que su misión se enfocaba en una relación filial amorosa de instrucción. Cambia la metáfora de la nodriza por la de un padre cariñoso (I Cor. 4:14). Su ministerio de exhortar, consolar y de encargar a los creyentes corresponde a la manera santa, justa e irreprensible que vivió entre ellos del v. 10. Toda su manera marcaba un camino recto y ahora insiste en que ellos anden por el mismo camino. Aquel camino es el que nos lleva a lograr el reino y la gloria prometido por Dios (Juan 17:22). Hemos sido llamados y Pablo dice que es hora de responder con vidas que imitan a las de nuestros ejemplos de la fe. Pablo termina esta sección dándonos a entender que los que iban a servir como ministro después de él deberían de tener características similares a los del apóstol y los ministros que le acompañaban. Que trabajemos y sacrifiquemos como ellos. Nada menos nos llevará a alcanzar el reino y la gloria.

[1] Morris, L. (1991). La Primera y Segunda Epístola a los Tesalonicences (p. 74). Grand Rapids, MI; Cambridge, U.K.: Wm. B. Eerdmans Publishing Co.