Conocer la Voluntad de Dios para tu Vida (1 Tes. 4:3-6)

1 Tes. 4:3-6
3 pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación;
4 que cada uno de vosotros sepa tener su propia esposa en santidad y honor;
5 no en pasión de concupiscencia, como los gentiles que no conocen a Dios;
6 que ninguno agravie ni engañe en nada a su hermano; porque el Señor es vengador de todo esto, como ya os hemos dicho y testificado.

1 Tes copyConformarnos al estándar del mundo es una tentación que tenemos que resistir. En una ciudad griega del primer siglo, debe haber sido más difícil de resistir las tentaciones de la carne que para nosotros hoy en día. Nuestra cultura nos enseña que es necesario vivir acorde a ciertos códigos concernientes la moralidad. Interesantemente, estos mismos códigos están siendo cambiados cada vez más. Durante el periodo de tiempo que vamos a considerar en el texto hoy, encontramos a nuevos creyentes que están rodeados por una cultura que cree que la fidelidad en las relaciones matrimoniales es algo demasiado difícil para el hombre intentar a vivir. Fue tomado por sentado que un hombre iba a buscar satisfacer sus deseos sexuales fuera de los confines de la relación matrimonial. El mantenerse puro y casto era una expectativa fuera de lo común en los tiempos de Pablo. Esto nos hace preguntar si hubo un caso de infidelidad en la iglesia. Aparentemente que no, porque Pablo mejor anima a los hermanos a no ceder a las tentaciones de su sociedad que condenar a un caso en particular. Él no quiere arriesgarse con ellos entonces se toma el tiempo para hacerles acordar de la verdadera voluntad de Dios para sus vidas. En cuanto a la pureza sexual Pablo nos instruye que la voluntad de Dios es no conformarnos estándar del mundo para poder lograr la santificación.

I. Abstenerse de la inmoralidad sexual (v. 3)

A. Hay que evitarlo  Esto incluye cada manifestación del pecado sexual que está fuera de la voluntad de Dios. La palabra traducida “fornicación” es la palabra griega “porneia” e incluye la idea de cualquier clase de pecado sexual. Pablo dice que el adulterio, el sexo pre-matrimonial, la homosexualidad y demás perversiones son pecados y no glorifican a Dios. Los apóstoles ya habían identificado al pecado de la inmoralidad sexual como algo de abstenerse en el concilio de Jerusalén  (Hechos 15:20).

B. Sin importar la promiscuidad de la cultura.  La sociedad de los tesalonicenses incluía la adoración a dioses promiscuos y la adoración a estos dioses incluía muchas veces la prostitución en los templos de estos dioses. Pero Pablo deja en claro que la santidad y la inmoralidad sexual son mutuamente excluyentes.

II. Aprender a controlar su propio cuerpo (vv. 4-5) 

A. El autocontrol es posible para el creyente (v.4).  I Cor. 6:13-20 nos enseña que los creyentes tienen la responsabilidad de valorar a los demás creyentes. Estas son acciones y actitudes que uno tiene que aprender.

B. La falta de autocontrol es una indicación de paganismo (v.5).   Ellos no conocen a Dios y no tienen autocontrol. Nosotros conocemos a Dios y es por esta razón que debemos desear honrarle a Él con nuestros cuerpos. Nos dice en el v. 2 y 4 que nuestra instrucción es suficiente para no cometer esta clase de pecado. Ahora nos toca implementarlo.

III. Apreciar al otro mejor que a uno mismo (v. 6) 

A. La inmoralidad sexual es pecado que trae juicio.

B. Estamos sin excusa por el testimonio recibido.