La Responsabilidad del Cristiano de Ser Diferente (1 Tes. 5:7-8)

Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan. Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo.(B) Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él. Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis. (1 Thessalonians 5:6-11)

PREDICA 1TES58 copyHay una historia de un diácono que siempre dormía cuando el pastor empezó a predicar. Un domingo el pastor tomó la decisión de divertirse un poco al costo del diácono. Empezó a predicar y como siempre el diácono se durmió. El pastor dijo con voz suave, “todos los que quieren ir al cielo, pónganse de pie.” Toda la congregación se puso de pie excepto el hombre dormido. El pastor invitó a todos a tomar sus asientos de nuevo. Ahora gritó a toda voz, “¡todos los que desean ir al infierno, pónganse de pie!” Al gritar esto, el diácono se despertó y salto en pie. Miró en su alrededor y dijo, “pastor, no sé que estamos votando pero vos y yo somos los únicos dos a favor.”

Hay algo peor que el sueño físico y es el sueño espiritual. Muchas de las actividades nocturnas tienen la reputación de ser contraproducentes. Es decir que son cosas que en vez de producir tienden a ser destructivas. Producen efectos negativos tanto para los participantes como para los organizadores. Es cierto que muchas sacan provecho y buscan ganancias sobre los hombros de los más sensibles, pero la ganancia deshonesta termina ganándose a alto costo.

I. La iglesia tiene que estar alerta (vv. 7-8) 

A. Deshacerte de la obras de las tinieblas (v. 7) Estar dormido aquí no significa el descanso del cuerpo sino más bien el tener los sentidos apagados. Estar sin dormir encastra bien con la idea de anticipar la venida de Cristo también. El emborracharse y estar borracho es una práctica que habitualmente se hace de noche y por esta misma razón Pablo lo incluye como para resumir que la vida cristiana es distinta no solo en calidad sino también en naturaleza. El cristiano luce diferente al inconverso mientras espera la llegada de su Señor. El participar en las obras de las tinieblas es impensable porque pertenecemos al reino de la luz.

B. Vestirte con la armadura espiritual como buenos soldados que militamos (v. 8) Hay un fuerte contraste nuevamente entre estos dos versículos. Pablo compara a “nosotros” con los demás y nos exhorta a vivir vidas auto-controladas. Vemos repetido la orden de ser sobrios. Esta vez está ligado a la embriaguez y es una llamada a no estar afectados y controlados por el alcohol.

El vestirnos con la armadura espiritual es una acción que ocurre en el pasado pero tiene implicaciones en el presente. A Pablo le gusta la metáfora de la armadura del soldado y él mismo cambia el significado de los detalles (ver Ef. 6:13-17; Rom. 13:12-13; 2 Cor. 6:7; 10:4). Esto parece ser una referencia a Isaías 59:17 donde Yahweh se ve preparado para vencer a todos lo que se oponen a Su autoridad.

Otra vez estamos frente a la tríada de la fe el amor y la esperanza (1:3). La fe y el amor cubren nuestros corazones y órganos, centros de las emociones y nuestras creencias; mientras la esperanza de la salvación nos proteja la cabeza que es el centro de nuestra razonamiento. La salvación es una expectación segura en vez de admitir la incerteza. Esta esperanza anticipa el cumplimiento de todo lo que Cristo tiene para nosotros en su gran plan.

II. Los creyentes tenemos la esperanza de nuestra salvación segura (vv. 9-10) Nuestra salvación es futura, así podemos anticipar la venida de nuestro Señor. Pero nuestra salvación también es presente y es por esta razón que debemos estar vigilantes antes esta venida.

A. El fundamento de nuestra esperanza de la salvación v. 9  “Porque Dios” es un breve resumen de lo que apoya a nuestra salvación. Es por la voluntad de Dios y la iniciativa divina que no enfrentemos la ira justa de Dios. No nos gusta la idea de un Dios airado, pero es sumamente importante que nuestra motivación por entregar el mensaje de la salvación incluye la ira de Dios y la posibilidad de verla aplacada por la sangre de Jesucristo aplicada a nuestras vidas.

No es por obras nuestras que obtenemos la salvación, sino por la obra redentora de Jesucristo. Lo que Pablo tiene en mente es el aspecto escatológico de nuestra salvación (Romanos 13:11) .

B. La razón por nuestra esperanza de la salvación v. 10 La muerte sacrificial de Jesucristo significa que ahora “pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos” Romanos 14:8. Entonces, vivir para el Señor anticipa nuestra unión con el Señor para siempre. No importa si estamos vivos o “dormidos” cuando viene Cristo porque vamos a estar con Él.