Buenos Consejos (1 Tes. 5:14-15)

También os rogamos, hermanos, que amonestéis a los ociosos, que alentéis a los de poco ánimo, que sostengáis a los débiles, que seáis pacientes para con todos. Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos.  1 Tes 5:14-15

PREDICA 1TES514 copy Cada creyente tiene la responsabilidad de dar buenos consejos a sus hermanos en la fe. La palabra griega noutesía es de dónde proviene la palabra noutético que el autor Jay Adams ha inventado para describir a una manera de aconsejar que sea sumamente bíblica. Según este paradigma, el aconsejar debe comenzar y terminar con el correcto uso y debida aplicación de las Escrituras a las necesidades del hombre. En vez de buscar soluciones en la psicología humanista, debemos enfrentar a cada situación en el diario vivir con las palabras alentadoras de la Biblia que contiene verdaderas soluciones. Nuestro texto hoy utiliza el término noutesía en el verso 14 cuando nos ruega Pablo a “amonestar a los ociosos” y allí encontramos uno de los usos más comunes para el término. En vez de dirigirse a unos pocos adeptos, entrenados y preparados líderes, el apóstol Pablo hace referencia a la iglesia en su totalidad y desea que todos estén capacitados para dar buenos consejos.

Pablo continua con su discurso dirigido hacia la membresía total de la iglesia local. Mientras en los versos 12-13 Pablo nos ruega que tengamos una correcta estimación de los que presiden sobre la congregación ahora apunta a varias clases de membresía y a nuestras propias reacciones frente a la persecución. El hecho de que Pablo se encarga a toda la congregación por el cuidado de los demás no es un concepto nuevo. Aquí se confirma que el cuidado de los otros no está dado a una clase especial de personas. Cada creyente tiene la responsabilidad de dar buenos consejos a sus hermanos en la fe.

I. Los excelentes consejos destinados para la totalidad de la iglesia local v. 14  

Mientras los líderes especialmente deben estar involucrados en implementar estos consejos la realidad es que cada miembro de la comunidad de fe tiene la responsabilidad de pacientemente ayudar a los ociosos, tímidos y débiles.

A. Avisar a los que se abusen de la generosidad de otros. El término traducido “ocioso” es un término militar que originalmente indicaba a un soldado que rompe el paso pero cuyo significado después se convirtió en una expresión para describir a uno que es ocioso en el sentido de holgazanear. Aparentemente algunos de los tesalonicenses habían dejado de trabajar en anticipación de la parusía y comenzaron de abusar de la generosidad de otros creyentes. Pablo dice que esta práctica tiene que cesar porque deshonra el testimonio de Cristo. Era hora de despertar a aquellos y ofrecerles la admonición, “¡muévete!”.

B. Animar a los tímidos.  Mientras el primer consejo está dirigido a los que están perdiendo su tiempo, el siguiente grupo precisa ánimo junto con suavidad. Ellos se desaniman fácilmente, por ejemplo por la muerte de un ser querido antes de la parusía 4:13. Los que se encuentran sobrepasados por sus circunstancias no necesitan de sus hermanos más firmes ser regañados sino alentados a volver a la batalla. Es momento de ofrecerles un abrazo y susurrar, “Ánimo, hermano”.

C. Apoyar a los débiles.  Pablo se refiere a los débiles espiritualmente y nos pida ayuda en soportarlos. El término utilizado conlleva la idea de adherirse a algo o ser inseparables de alguien Lucas 16:13. Los débiles necesitan que los más fuertes en la fe no solamente toman conciencia de su situación sino también que les ofrecen apoyo personalizado. Se expresa con la frase “Estoy contigo”.

D. Aguantar a todos.  Ser pacientes con todos es una llamada a tener la actitud correcta para con todos los hermanos en la fe. Todos nosotros estamos en un proceso de crecimiento espiritual y una actitud impaciente puede causar mucho daño en vez de servir de un estímulo. 1 Cor. 13:4

 II. La exhortación en cuanto a la actitud de toda la iglesia local v. 15  

A. Evitar por completo la retaliación.  Pablo comienza con el negativo de buscar vengarse por el mal trato. Dentro de una comunidad de creyentes perseguidos hubiera sido fácil buscar pagar mal por mal ( en Rom. 12:17 y 1 Pedro 3:9 es lo mismo). Debemos vivir como cristianos aún en medio de las circunstancias más difíciles.

B. Esperar reacciones que son peculiarmente cristianas.  Debemos “seguir vigorosamente” una actitud de amor cristiano. Nuestra actitud debe de demostrar el cambió en nuestro ser y estar reflejado en ser de ayuda aún cuando las circunstancias apuntan a lo contrario.