Nuevos Comienzos (Hechos 1:12-14)

Entonces volvieron a Jerusalén desde el monte que se llama del Olivar, el cual está cerca de Jerusalén, camino de un día de reposo. Y entrados, subieron al aposento alto, donde moraban Pedro y Jacobo, Juan, Andrés, Felipe, Tomás, Bartolomé, Mateo, Jacobo hijo de Alfeo, Simón el Zelote y Judas hermano de Jacobo. Todos éstos perseveraban unánimes en oración y ruego, con las mujeres, y con María la madre de Jesús, y con sus hermanos. (Hechos 1:12-14)

PREDICA hechos square copy

Cuando Dios nos manda a realizar una nueva tarea, él espera nuestra estricta obediencia. Es interesante observar el carácter de los hijos de uno a la hora de darles instrucciones para completarse una tarea en casa. Si uno se apresura en darles las indicaciones, muchas veces resulta en que los hijos no lo toman tanto en serio y los padres no conseguimos los resultados esperados. Por ejemplo, si yo deseo que uno de mis hijos barre las hojas de delante de nuestra casa y le digo “quiero que barres las hojas” con un tono de autoridad, puede o no ser que me va a obedecer inmediatamente y con una obediencia estricta. Muchas veces resulta que agrega su propia interpretación a mis instrucciones y dice en sí mismo, “Papá no me dijo cuándo tengo que completar la tarea así que lo voy a hacer cuando me es conveniente”. Al ver que las hojas todavía están sin levantarse produce enojos en mí al descifrar la falta de cumplimiento del objetivo como un caso de desobediencia. Esto es el resultado inevitable de dar instrucciones y tener expectativas sin expresarlo todo y con claridad.

Al ver los versículos 12-14 de Hecho 1 podemos ver que las instrucciones de Jesús ni son confusas ni sin expresar sus expectativas. El mandato es claro, “esperar en Jerusalén hasta que venga sobre ellos el Espíritu Santo” y recién después van a poder comenzar la tarea de dar testimonio al mundo acerca de la obra redentora de Jesucristo mismo. Hoy, vamos a ver tres lecciones importantes acerca de la obediencia que los apóstoles demostraron con su actitud hacia la tarea que les fueron entregadas por Dios y como ellos respondieron con una estricta obediencia.

 I. Obediencia inmediata v. 12  

Se encuentran  cerca a Betania que es una aldea a un lado del monte de los olivos según Lucas 24:50 y 19:29. No sabemos con exactitud si se reunieron en el día sábado pero de todos modos, no se habían viajados lejos porque Lucas agrega que era equivalente la distancia a un viaje permitido en el sábado según la ley judía (aprox. 1.2 km).

Vemos aquí que están cumpliendo tanto con las palabras de Jesús al regresar a Jerusalén para esperar al Espíritu Santo como con las leyes de la religión judía. Volvieron inmediatamente anticipando la llegada de lo prometido.

II. Obediencia individual v. 13

Esta lista de apóstoles corresponde a la lista dada por el mismo autor en Lucas 6:14-16 y nos hace entender que ellos conforman el núcleo de la iglesia que está por formarse y que lo seguidores iniciales de Jesús le están siendo fieles. Ellos están juntos en un aposento alto. No nos es posible saber si es el mismo aposento alto donde todos ellos participaron en la última cena con Jesús pero es un lugar donde muchos pueden ir y venir. El versículo 15 nos indica que era un lugar amplio con espacio para los 120 seguidores de Jesús. Cada apóstol está responsable por obedecer al mandato de Jesús y su obediencia se ve registrada a esta altura.

III. Obediencia integral v. 14

No vemos a un grupo de hombres buscando promover sus propias agendas. No hay indicación alguna de que volvieron a su antigua manera de debatir quién sería el más grande en el reino (Lucas 9:46). En vez de actitudes egoístas se ve una completa entrega a buscar la voluntad de Dios en el intervalo de tiempo entre la ascensión y el día de Pentecostés. Persistieron en una actividad que demuestra su unidad al comenzar a formarse una nueva comunidad: todos unánimes en oración.