Sed Salvos Para Ser Perdonados (Hechos 2:37-41)

Jesús nos ofrece salvación si estamos dispuestos a arrepentirnos de nuestros pecados.

8 ilustración3No sé si ustedes han escuchado del caso de unos 13 jóvenes en Tailandia que juntos a uno de sus directores técnicos entraron en una cueva y se quedaron atrapados cuando vino una tormenta y partes de la cueva se quedaron llenos de agua. Nueve días después de está considerados perdidos en la cueva fueron descubiertos vivos casi unos 4 kilómetros dentro de los túneles de la cueva por rescatistas que tuvieron que utilizar el buceo para llegar al grupo. Ahora, están en proceso de sacar a cada uno por medio del mismo buceo debido a que están recién por entrar en el periodo de grandes lluvias en la zona y no hay manera de asegurar que el nivel de agua no va a subirse aún más. Lo increíble de esta situación ha sido la reacción de los padres que están afuera esperando el retorno de sus hijos. Ellos han sido testigos de una misión de rescate sin precedentes en el país asiático y pacientemente están esperando que sus hijos sean salvos de su dilema que amenaza a sus vidas. Pero no hay nadie que desea ser rescatado más que los mismos jóvenes con su DT porque son sus vidas que están en peligro.

Pedro concluye su sermón con una amonestación de actuar inmediatamente cuando sus oyentes expresan su profundo sentir de convicción por el pecado de haber rechazado al verdadero Mesías. El mismo Espíritu Santo que se reveló en el don de lenguas ahora continúa Su obrar en los corazones de la multitud para traer convicción y fe a sus vidas. La respuesta de Pedro al interrogatorio de la multitud es sencilla pero puede causar confusión si no se interpreta con otros pasajes bíblicos concerniente el tema del arrepentimiento y la regeneración. Que la salvación está al alcance de estas personas se ve en la invitación universal de Pedro a creer. Pedro dice que Jesús los ofrece salvación si están dispuestos a arrepentirse de sus pecados. Este mismo mensaje está vigente hoy.

Hechos 2.38I. La respuesta a la pregunta de cómo ser salvo (vv. 38-39)  Pedro escucha de parte de su audiencia un clamor y fervor por saber cómo se puede reconciliar el pecador con su Señor. El verso 37 indica la manera en que el Espíritu de Dios trajo convicción sobre los oyentes y la respuesta nos sirve de ejemplo hasta el día de hoy.

A. El arrepentimiento es esencial para la salvación (v. 38a)  Esto es un cambio de mente que produce un cambio de dirección en la vida de una persona. Implica el abandonar un camino pecaminoso en la vida de uno para poner en su lugar un camino que busca a Dios y sigue Sus mandamientos. Es la parte esencial del evangelio como vemos en la confesión del ladrón que fue crucificado al lado de Jesús. La fe es la otra cara de esta misma moneda y está implícito en lo que Pedro expresa a la multitud.

B. El bautismo es una expresión externa de la fe interna (v. 39b)  Es obvio que el apóstol Pedro ve al arrepentimiento y el bautismo como dos cosas muy ligadas. Pero no es que el bautismo salva. La construcción gramatical en el griego usa la segunda persona para arrepentirse y la tercera persona para bautizar. El cambio de lo personal al más general implica que Pedro entiende que el arrepentimiento es más importante. El estar bautizado en el nombre de Jesús el Mesías indica una decisión de ser identificado con Él en su muerte, sepultura y resurrección Rom. 6:1-6.

El resultado de estas expresiones es el inevitable regalo del Espíritu Santo que ha operado en los discípulos en forma del hablar en lenguas. Está también al alcance de estos oyentes.

C. Todos los arrepentidos pueden acceder a la salvación (v. 39)  En una tremenda cita de Isaías 57:19 que Pablo cita en Efesios 2:13 y 17 encontramos una promesa a todos los que estén buscando “paz con Dios” de que lo pueden encontrar al relacionarse con Jesucristo mismo. Pedro nos hace entender que el mensaje que él predica no es para un grupo selecto sino es una expresión de la misericordia ilimitada de Dios hacia todas las generaciones. Esto se suma a lo que Pedro ya citó en Joel 2:32 y como es la gracia de Dios obrando en los corazones que llama a los perdidos al arrepentimiento.

II. La urgencia de la necesidad de un cambio (v. 40)  Lucas nos indica que solamente tenemos una parte de todo lo que fue predicado en aquella oportunidad. La urgencia se ve en la petición de Pedro de evitar el destino de todos los que pertenecían a la perversa generación que acababa de crucificar a Jesús en Jerusalén. Es una alusión al pueblo rebelde en Deuteronomio 32:5.

III. Las consecuencias de la predicación fiel (v. 41)  Lucas nos indica que unas 3000 personas aceptaron la Palabra predicada y fueron obedientes en ser bautizados. La cifra parece ser inflada hasta que consideramos que hubo una gran multitud de personas presentes en Jerusalén durante la fiesta.