Acordando la Diferencia Entre una Doctrina y una Preferencia

Por Kevin Schaal

Traducido por Jaime Greenwood

“La Biblia es una Revelación Divina dada por Dios a los hombres, y es una guía completa e infalible y el estándar de autoridad en todos los asuntos de la religión y la moralidad; lo que enseña hay que creer, y lo que manda debe de ser obedecido; lo que elogia hay que aceptar como algo correcto y útil; lo que condena es lo que hay que evitar como mal y perjudicial; pero lo que ni ordena ni enseña no debe ser cargada a la conciencia como obligación religiosa.” (Edward Hiscox)

BibliaEl distintivo Bautista más importante es la autoridad de la Biblia para toda nuestra fe y práctica. Eso es por qué Hiscox, en el manual definitivo para las iglesias bautistas, abre el capítulo uno con la declaración anterior. Los bautistas creen en esta verdad tan fuertemente que estamos convencidos que si la Biblia nos dijera que no fuéramos bautistas, no seríamos bautistas. Mientras que las declaraciones doctrinales, confesiones y credos son de mucha ayuda en aclarar y definir lo que nosotros creemos, nuestra única autoridad para la fe y la práctica es la Biblia misma. Todas las iglesias como instituciones, las confesiones, los credos, las tradiciones y nuestras prácticas deben ser sujetas a ella. Debemos asegurarnos de que mantenemos el mismo distintivo básico con respecto a los temas de la inspiración, separación, y la traducción de las Escrituras.

La última línea citada de Hiscox también se aplica en este ámbito. No podemos sostener como doctrina algo que la Biblia no enseña. Si los creyentes en el cielo pudieron entristecerse sobre lo que suceda en la tierra, María–la madre terrenal de nuestro Señor–quizás sería la más dolorida de todos. Ella estaría entristecida por el culto y la importancia dada a su persona lo que debe pertenecer justamente a su amado Hijo. No realizamos para ninguna persona o documento ningún favor al atribuirle a ella más de lo que reclama para sí. Por lo tanto, no debemos reclamar una postura a favor de la Biblia que no se reclama para sí misma. Debemos dejar la fabricación de doctrinas extra-bíblicas a los católicos romanos y los mormones.

La Inspiración

Tal como se aplica al debate sobre la versión y texto de la Biblia, las principales áreas de preocupación son la inspiración, la preservación, y la traducción. La Biblia afirma su propia inspiración y autoridad. Toda la Escritura es inspirada (literalmente, respirado por Dios) (II Tim. 3:16). Se inspira no sólo en cuanto a su mensaje teológico general, sino en cuanto a las palabras que se utilizan para transmitir su mensaje, incluyendo las formas de las palabras, como en el caso de las distinciones entre los singulares y los plurales (Gal. 3:16) y los tiempos de los verbos (Mat. 22:32; Marcos 12:26,27). Está inspirada plenariamente en que la totalidad de la Biblia es el libro de Dios. Está inspirada en sus escritos originales. Segunda de Pedro capítulo uno y verso veintiuno declara que “los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por el Espíritu Santo.” Estos profetas hablaron la Palabra, pero también la escribieron, y es la revelación escrita que está en vista en la discusión de Pedro (“ninguna profecía de la Escritura es de interpretación privada”). En el Nuevo Testamento, el término traducido como “Escritura”  compara claramente la Palabra de Dios con los escritos de los profetas. Porque está inspirada, también es sin error. La naturaleza del libro no puede ser separada de la Fuente del libro. Puesto que Dios controlaba directamente la transmisión de las Escrituras, y siendo perfecto Dios, entonces el libro que produjo debe de ser perfecto. Dios no es un hombre que es generalmente exacto pero quien se equivoca con los detalles. Él sabe todas las cosas, se acuerda de todas las cosas, comunica perfectamente, y solo habla la verdad (Juan 17:17). El proceso de la inspiración se aplica al producto original. Pedro dijo: “nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron [o escribieron] siendo inspirados por el Espíritu Santo”. (II Pedro 1:20,21, énfasis añadido). Lo que Moisés, Isaías, Pablo, Pedro y los otros autores escribieron era perfecto en su contenido y detalle.

La Preservación

La Biblia también afirma que Dios va a preservar Su libro (Sal. 119:152; Isaías 40:8; Mateo 5:17, 18; 24:35; y otros). Los individuos pueden aplicar la exégesis a estos pasajes de manera diferente, pero la mayoría, si no todos, los creyentes Bíblicos afirman la verdad de la preservación providencial de las Escrituras. Sin embargo, la Biblia no hace ninguna declaración sobre el método en particular de su preservación; tampoco da pautas para su transcripción. No hay promesas bíblicas relacionadas con cualquier método futuro de la aprobación del texto que eliminaría las cuestiones relacionadas a las variaciones que existen entre las copias. Opiniones necesariamente variarán de cómo Dios escogió preservar su Palabra. En nuestro afán por defender o promover una perspectiva en particular, hay que recordar que no tenemos derecho a elevar nuestra opinión al nivel de la doctrina bíblica.

El debate sobre los textos del Nuevo Testamento y del Antiguo Testamento es beneficioso, ya que tratamos de identificar los textos más precisos. Pero en el proceso del debate, nunca debemos dogmatizar más allá de los límites de la enseñanza clara de las Escrituras. Los participantes en el debate pueden tener puntos de vista fuertes y tienen derecho y están alentados a expresarlas. Todos debemos estar dispuestos a dejar al hierro aguzarse contra hierro. Pero sin un caso bíblico sólido, diferentes puntos de vista no pueden ser criterios para la separación entre hermanos.

La Traducción

La práctica de la traducción está anticipada claramente en las Escrituras. La idea de que la Palabra de Dios debe estar disponible en el idioma hablado en general por la gente es afirmada por Cristo cuándo Él cita una traducción griega del Antiguo Testamento. La inspiración y la inscripción del Nuevo Testamento en los idiomas comúnmente hablados por los destinatarios originales (hebreo y arameo en el Antiguo Testamento y koiné [común] griego en el Nuevo Testamento) indica la intención de parte de Dios para poner las Escrituras al alcance y la comprensión de la gente que las reciben. La historia de la Iglesia incluye la historia de la traducción de la Biblia a muchos idiomas para que el mayor número de personas sepa leer y entenderla. Creemos en y felicitamos la práctica de traducir las Escrituras como una parte noble y bíblica de la Gran Comisión.

Sin embargo, la Biblia misma no da pautas ni da instrucciones específicas sobre el método de traducción o de la naturaleza de las traducciones futuras. No hace ninguna promesa relativa a la ampliación del don de la inspiración sobre los futuros traductores. Al reclamar la inspiración sobre traductores sería cometer el grave error de añadir enseñanzas humanas a las Escrituras.

Algunos aspectos del debate sobre las traducciones inevitablemente continuará. Es muy difícil traducir con precisión un mensaje de un idioma y cultura a otro. Es más arte que ciencia. Hay factores importantes para considerar en el proceso de traducción en discernir tanto la intención original de los autores y el contexto de la audiencia prevista de la traducción. Una mala traducción puede violentar el texto. Tenemos que mantener las traducciones y a los traductores responsables a reflejar con precisión tanto el mensaje general y específica de cada texto bíblico. La Palabra no es un documento moldeable que se puede cambiar libremente por los caprichos de una sociedad que se opone a su contenido real, y tenemos todo el derecho a exigir que la traducción sea fiel y exacta. Sin embargo, los métodos y el estilo de la traducción son todavía cosas que no están dictados por la misma Escritura. Habrá momentos cuando los diferentes puntos de vista sobre la filosofía de la traducción hacen el trabajar juntos poco práctico. Pero esas diferencias no se elevan al nivel de la desobediencia y por lo tanto no exigen la separación como de hermanos desobedientes.

Nuestra preocupación espiritual más urgente no es el debate sobre pequeñas secciones de texto o matices de la traducción. Nuestra obligación más importante es hacer lo que la Biblia exige claramente, y sobre el cual no hay absolutamente ningún debate. Dios ha preservado Su Palabra de tal manera que si hacemos esto, no nos faltará nada del cristianismo del Nuevo Testamento. Hay que obedecer a ella como nuestra regla de vida. Sería un error discutir sobre variantes de menor importancia en los textos antiguos al tiempo que negamos las claras enseñanzas de las Escrituras en nuestras acciones diarias. Entendemos que los fundamentalistas no estarán de acuerdo en algunas aplicaciones de los principios bíblicos, pero debemos estar unidos en nuestro compromiso de someternos a los mandatos de la Palabra de Dios en todas las esferas de la vida.

Dr. Kevin Schaal pastorea la Iglesia Bautista del Valle Noroeste en Glendale, Arizona.

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Comunión

“Así que, los que recibieron su palabra fueron bautizados; y se añadieron aquel día como tres mil personas. Y perseveraban en la doctrina de los apóstoles, en la comunión unos con otros, en el partimiento del pan y en las oraciones”.  (Hechos 2:41-42)

Es imposible exagerar la importancia de la comunión cristiana en nuestro caminar con Dios. Una de las claves del poder de la iglesia primitiva fue el hecho de que pasaron tanto tiempo juntos. Charles Spurgeon dijo,

“Algunos cristianos tratan de ir al cielo solos, en soledad. Pero los creyentes no se comparan con los osos o leones u otros animales que vagan solos. Los que pertenecen a Cristo son ovejas en este sentido, que les encanta estar juntos. Las ovejas van en bandadas, y también lo hace el pueblo de Dios”.

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Es una característica de los verdaderos creyentes el anhelar estar juntos. Orar y aprender la Palabra de Dios juntos no sólo fortalece los lazos de unidad en la Iglesia, sino que también fortalece a cada individuo que participa. Los desafíos y las luchas que enfrentamos como parte de la vida cotidiana en un mundo caído requieren más fuerza de la que cualquiera de nosotros puede poseer por nuestra cuenta. Aunque recibimos la fuerza de Dios para enfrentar estas batallas, “el [hombre] interior no obstante se renueva de día en día” (2 Corintios 4:16), Él también ha ordenado que nos animemos y ministremos fortaleza unos a otros en tiempos difíciles.

Satanás siempre está feliz cuando el pueblo de Dios se hace vulnerable a separarse de los otros miembros del cuerpo de Cristo. El cristianismo no es para ser vivido de forma aislada, sino en grupo. El compañerismo regular con otros creyentes, así como participar de los servicios y actividades de la iglesia y de manera personal tienen la intención de ser una fuente de fortaleza y ánimo al enfrentar los desafíos y las luchas de la vida. El cristiano que está separado de esta comunión ha perdido una parte vital de su protección frente a los ataques del enemigo.

 

-Paul Chappell, Diariamente en la Palabra

 

 

Siguiendo Consejo Sabio

Por Paul Chappell

“Y gimas al final, cuando se consuma tu carne y tu cuerpo, Y digas: ¡Cómo aborrecí el consejo, y mi corazón menospreció la reprensión; No oí la voz de los que me instruían, y a los que me enseñaban no incliné mi oído!”  (Proverbios 5:11-13)

El padre de George Washington murió cuando él tenía sólo once años, y durante un tiempo el joven Washington tenía su corazón puesto en unirse a la armada británica. Sin embargo, su madre tenía una preocupación seria acerca de ese camino y, finalmente, le insistió encarecidamente a reconsiderar. Escuchó a la voz de su madre, y en lugar de convertirse en el capitán de un barco, se convirtió en comandante de todas las fuerzas militares de los Estados Unidos de América.

Un gran parte del curso de nuestras vidas está determinado por el consejo que buscamos al tomar decisiones y si hacemos caso al consejo sabio cuando lo recibimos. Al admitir que no sabemos todo y buscar el consejo, nos estamos protegiendo de daños. Lo que la Biblia dice en cuanto al consejo, a menudo está malinterpretado. Es común escuchar a la gente decir: “En la multitud de consejeros hay sabiduría.” Si bien hay algo de verdad en esa declaración, la Escritura dice en realidad: “En la multitud de consejeros hay seguridad” (Proverbios 11:14).

Negarse a seguir el consejo piadoso puede ponernos en un camino hacia la destrucción. Cada uno de nosotros tiene un corazón que es engañoso y sujeto a ser engañado. Es por ello que el consejo es tan importante, para que alguien pueda evaluar objetivamente la situación y responder desde una perspectiva bíblica. Aunque las Escrituras no se refieren directamente a todos los aspectos de la vida, los principios de la Palabra de Dios pueden y deben guiarnos en todo lo que hacemos. En lugar de ser un indicio de debilidad, en buscar el consejo, y después seguirlo — es un indicio de sabiduría. Rodease de gente cuyo pensamientos están influenciados por los principios bíblicos, y usted estará protegido.

Pecados Grabados

El pecado de Judá escrito está con cincel de hierro y con punta de diamante; esculpido está en la tabla de su corazón, y en los cuernos de sus altares, mientras sus hijos se acuerdan de sus altares y de sus imágenes de Asera, que están junto a los árboles frondosos y en los collados altos, sobre las montañas y sobre el campo. Todos tus tesoros entregaré al pillaje por el pecado de tus lugares altos en todo tu territorio. Y perderás la heredad que yo te di, y te haré servir a tus enemigos en tierra que no conociste; porque fuego habéis encendido en mi furor, que para siempre arderá. (Jeremías 17:1-4)

 

Pecados Grabados, por Paul Chappell

Los diamantes son el material natural más duro conocido por el hombre. De hecho, nuestra palabra diamante proviene de la palabra griega que significa “inquebrantable”. Aunque a menudo los asocian con las joyas, los diamantes se utilizan para fines industriales. Su dureza los hace valiosos para el corte, ataque químico, y moliendo un número de superficies.

Cuando la Biblia habla de los pecados que se escriben con los diamantes, se describen las marcas duraderas que el pecado deja en nuestras vidas. Aunque Dios es misericordioso y perdonador, su perdón no borra todas las consecuencias del pecado que experimentamos. Las cicatrices del pecado están profundamente cortadas como un grabado hecho con un diamante.

Cuando Satanás nos tienta a pecar, nunca se nos muestra el panorama completo. Vemos a los “deleites temporales del pecado” (Hebreos 11:25), pero él trata de ocultar las últimas consecuencias y terribles que vienen de alejamiento de Dios. Es imposible para nosotros para elegir o limitar las consecuencias del pecado. Una vez que hemos elegido el camino equivocado, “su fin es camino de muerte” (Proverbios 16:25). Resistir la tentación protege a usted y a sus seres queridos de los estragos del pecado.

Día de Resposo

“Guardarás el día de reposo para santificarlo, como Jehová tu Dios te ha mandado.”

(Dt. 5:12)

La práctica de observancia sabática está diseñada para dar toda la familia un día de descanso bíblico (no ocio). Se incluye pasar el día entero con los pensamientos del Señor, mientras que cesar la actividad económica. Es un día para el deleite. ¿Cómo se prepara el corazón y la organización de su agenda para centrarse en el Señor el domingo?

Si retrajeres del día de reposo tu pie, de hacer tu voluntad en mi día santo, y lo llamares delicia, santo, glorioso de Jehová; y lo venerares, no andando en tus propios caminos, ni buscando tu voluntad, ni hablando tus propias palabras, entonces te deleitarás en Jehová; y yo te haré subir sobre las alturas de la tierra, y te daré a comer la heredad de Jacob tu padre; porque la boca de Jehová lo ha hablado.”

(Is. 58:13-14)

Discipulando a Nuestros Hijos

Es exclusivamente la responsabilidad de los padres discipular a los hijos.  No es responsabilidad de la maestra, del pastor, del vecino, del abuelo, del tío, etc. Cuando la Biblia se refiere a los padres, es el papá y la mamá.  La responsabilidad es de los dos. Si los dos se unen y giran en una misma dirección hacia Dios, tendrán hijos felices.

Deberes de los padres para con sus hijos

Amarlos –

Tito 2:4 – que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos,

Enseñarlos en los caminos de Dios –

Prov. 22:6 – Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

Ef. 6:4 – Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

Instruirlos en la palabra de Dios –

Dt. 4:9 – Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.

Dt. 11:19 – Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes,

Is. 38:19 – El que vive, el que vive, éste te dará alabanza, como yo hoy; el padre hará notoria tu verdad a los hijos.

Hablarles de los juicios de Dios – 

Joel 1:3 – De esto contaréis a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la otra generación.

Ordenarles que obedezcan a Dios –

Dt. 32:46 – y les dijo: Aplicad vuestro corazón a todas las palabras que yo os testifico hoy, para que las mandéis a vuestros hijos, a fin de que cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley.

1 Cr. 28:9 – Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; mas si lo dejares, él te desechará para siempre.

Bendecirlos –

Gn. 48:15 – Y bendijo a José, diciendo: El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham e Isaac, el Dios que me mantiene desde que yo soy hasta este día,

Heb. 11:20 – Por la fe bendijo Isaac a Jacob y a Esaú respecto a cosas venideras.

Tenerlos en sujeción –  

1Tim. 3:4 – que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad

1 Tim. 3:12 – Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas.

Corregirlos –

Prov. 13:24 – El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.

Prov. 19:18 – Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; mas no se apresure tu alma para destruirlo.

Prov. 23:13 – No rehúses corregir al muchacho; porque si lo castigas con vara, no morirá.

Prov. 29:17 – Corrige a tu hijo, y te dará descanso, y dará alegría a tu alma.

Heb. 12:7 – Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.

No provocarlos a ira – 

Ef. 6:4 – Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

Col 3:21 – Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.

No unirlos en matrimonio con mundanos –

Gn. 24:1-4 – Era Abraham ya viejo, y bien avanzado en años; y Jehová había bendecido a Abraham en todo.  Y dijo Abraham a un criado suyo, el más viejo de su casa, que era el que gobernaba en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo, y te juramentaré por Jehová, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, entre los cuales yo habito;  sino que irás a mi tierra y a mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo Isaac.

Gen. 28:1-2 –  Entonces Isaac llamó a Jacob, y lo bendijo, y le mandó diciendo: No tomes mujer de las hijas de Canaán.  Levántate, ve a Padan-aram, a casa de Betuel, padre de tu madre, y toma allí mujer de las hijas de Labán, hermano de tu madre.

Lam. 5:7 – Nuestros padres pecaron, y han muerto; y nosotros llevamos su castigo.

Orar por su bienestar espiritual  –

1 Cr. 29:19 – Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos.

Orar Cuando enfrentan tentaciones –  

Job 1:5 –  Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.

Orar Cuando están enfermos –

2 Sam. 12:16 – Entonces David rogó a Dios por el niño; y ayunó David, y entró, y pasó la noche acostado en tierra.

Mr. 5:23 –  y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.

Jn 4:46,49 – Vino, pues, Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo.  El oficial del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera.

 

 

 

La Restauración de los que Desvían de la Verdad

Hermanos, si alguno de entre vosotros se ha extraviado de la verdad, y alguno le hace volver, sepa que el que haga volver al pecador del error de su camino, salvará de muerte un alma, y cubrirá multitud de pecados. (Santiago 5:19-20)


El texto de Santiago 5:19-20 muestra cuán importante era que los creyentes asumieran la responsabilidad de atenderse unos a otros en sus necesidades. De una manera específica, habla de la importancia de atender a aquellos que desviaran de la verdad del evangelio. ¡Se necesitaban unos a otros! ¡Era el deber de cada creyente ayudar en la restauración de los caídos! En este sentido, la conclusión de Santiago les presentó un verdadero reto a los creyentes: por un lado les dijo que permanecieran fieles, que no desviaran de la fe; y, por el otro, les dijo si alguno de ellos desviaba, los demás tenían la responsabilidad de hacerlo volver de su error.

Estos versículos surgieren que los creyentes debían estar alerta en la práctica de la fe en medio de la comunidad de creyentes. Esto implicaba, por una parte, que debían permanecer fieles a la verdad del evangelio que habían recibido; y, por la otra, que debían estar alertas acerca de cómo andaban los demás hermanos en su vida cristiana, a fin de ayudar a alguno que se desviara de la verdad. Con franqueza, Santiago planteó la posibilidad de que algún creyente fuese engañado y se desviara de la verdad. Pero también dejó abierta la puerta para que restableciera la buena relación con Dios y en este proceso los demás creyentes eran un factor muy importante.

II. Los creyentes debían estar pendientes de cómo andaban en su vida cristiana. V. 19

A. Era posible que algunos hermanos abandonaran la buena relación con Dios.

B. Era posible que alguno hiciera volver a la buena relación con Dios al que se desviara de la fe.

II. Los creyentes debían ayudarse uno a otros rectificar los errores para seguir avanzando en la vida cristiana. V. 20

A. Él que rescatara al que había roto su buena relación con Dios lo libraba de la muerte.

B. Él que rescatara al que había roto su buena relación con Dios evitaría muchos pecados.

IBIP Estudio Biblico del libro de Santiago, 18 de julio

10 Formas de Amar

1. Escuchar sin interrumpir

Proverbios 18:13 – Al que responde palabra antes de oír, Le es fatuidad y oprobio.

2. Hablar sin acusar

Santiago 1:19 –  Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse;

3. Dar sin reserva

Proverbios 21:26 – Hay quien todo el día codicia; Pero el justo da, y no detiene su mano.

4. Orar sin cesar

Colosenses 1:9 – Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual,

5. Responder sin pelear

Proverbios 15:1 – La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor.

6. Compartir sin fingir

1 Corintios 13:3 – Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

7. Estar alegre sin quejarse

Filipenses 2:14 – Haced todo sin murmuraciones y contiendas,

8. Confiar sin flaquear

1 Corintios 13.7 – Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

9. Perdonar sin castigar

Colosenses 3:13 – soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

10. Prometer sin olvidar

Proverbios 13:12 – La esperanza que se demora es tormento del corazón;
Pero árbol de vida es el deseo cumplido.

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La Corrección Desperdiciado

“y habéis olvidado la exhortación que como a hijos se os dirige, diciendo: Hijo mío, no menosprecies la disciplina del Señor, Ni desmayes cuando eres reprendido por Él; Porque el Señor al que ama, disciplina, y azota a todo el que recibe por hijo. Si soportáis la disciplina, Dios os trata como a hijos; porque ¿qué hijo es aquel quien el padre no disciplina?” (Hebreos 12:5-7)

Sabemos que Dios corrige a cada uno de sus hijos, pero también es cierto que no todos los creyentes benefician de la corrección. Andrew Murray lo dijo de esta manera: “Un creyente puede pasar a través de muchas tribulaciones, y aún así lograr muy poca bendición de todas ellas. Permanecer en Cristo es el secreto de obtener todo lo que el Padre quería que el castigo nos trae.”

Dios no nos castiga arbitrariamente. Siempre hay un propósito detrás de su corrección, pero el autor de Hebreos nos advierte que hay dos reacciones que nos llevarán a perder el beneficio de esa corrección.

En primer lugar podemos despreciarlo – despreciar la amonestación de Dios y rehusando estar de acuerdo con Él de que tenemos que cambiar nuestras costumbres. Esta actitud de rebeldía hace que sea imposible para nosotros recibir la bendición de una relación restaurada con el Padre.

La segunda respuesta equivocada es desmayar – renunciar a causa de la severidad de la corrección. La cosa importante a recordar durante el castigo es que tiene como fin la intención de ayudarnos. Podemos caer en la trampa de pensar que Dios nos está juzgando a “vengarse” o “ajustar cuentas.” Pero el precio por nuestro pecado ya ha sido pagado en su totalidad por Jesús. No estamos castigados por nuestros pecados, somos reprendidos como medio de traernos de nuevo a una vida recta y piadosa. Si usted ha hecho algo para lo que usted está siendo reprendido, arrepiéntanse rápidamente. Va a encontrar que Dios te espera con los brazos abiertos.

Por Paul Chappell, Diaramente en la Palabra

20 Beneficios de Congregarse en la Iglesia

Viente Beneficios de y Responsabilidades en la Comunidad Cristiana – “Los unos a los otros”

1. Amar 

  • Rom. 12:10 Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.
  • 1Tes. 3:12 Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros,
  • 1Tes. 4:9 Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros;
  • 1Ped. 1:22 Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro;
  • 1Jn. 3:11 Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros.
  • 1Jn. 3:23 Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado.
  • 1Jn. 4:7 Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.
  • 1Jn. 4:11 Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos os a otros.
  • 1Jn. 4:12 Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros.
  • 2Jn. 5 Y ahora te ruego, señora, no como escribiéndote un nuevo mandamiento, sino el que hemos tenido desde el principio, que nos amemos unos a otros.

2. No juzgar 
• Rom. 14:13 Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano.

3. Aceptar
• Rom. 15:7 Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios.

4. Amonestar
• Rom. 15:14 Pero estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que podéis amonestaros los unos a los otros.

5. Saludar

  • Rom. 16:16 Saludaos los unos a los otros con ósculo santo. Os saludan todas las iglesias de Cristo.
  • 1Cor. 16:20 Os saludan todos los hermanos. Saludaos los unos a los otros con ósculo santo.
  • 2Cor. 13:12 Saludaos unos a otros con ósculo santo.
  • 1Ped. 5:14 Saludaos unos a otros con ósculo de amor. Paz sea con todos vosotros los que estáis en Jesucristo. Amén.

6. Cuidar
• 1Cor. 12:25 para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros.

7. Servir

  • Gál. 5:13 Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.
  • 1Ped. 4:10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.

8. No pelear
• Gál. 5:15 Pero si os mordéis y os coméis unos a otros, mirad que también no os consumáis unos a otros.
• Gál. 5:26 No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.

9. Soportar
• Efes. 4:2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor,

10. Hablar la verdad
• Efes. 4:25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.
• Col. 3:9 No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,

11. Perdonar
• Efes. 4:32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

12. Someter
• Efes. 5:21 Someteos unos a otros en el temor de Dios.
• 1Ped. 5:5 Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes.

13. Enseñar
• Col. 3:16 La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.

14. Animar

  • 1Tes. 4:18 Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.
  • 1Tes. 5:11 Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis.

15. Hacer el bien
• 1Tes. 5:15 Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos.

16. Exhortar 

  • Heb. 3:13 antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.
  • Heb. 10:24 Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras;
  • Heb. 10:25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

17. No murmurar/quejarse

  • Sant. 4:11 Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez.
  • Sant. 5:9 Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta.

18. Confesar
• Sant. 5:16 Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.

19. Hospedar 
• 1Ped. 4:9 Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones.

20. Tener Comunión
• 1Jn. 1:7 pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.