La comunicación bloqueada

La Comunicación (Parte 5): La comunicación bloqueada

Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros. Airaos, pero no pequéis; no se ponga el sol sobre vuestro enojo, ni deis lugar al diablo. El que hurtaba, no hurte más, sino trabaje, haciendo con sus manos lo que es bueno, para que tenga qué compartir con el que padece necesidad. Ninguna palabra corrompida salga de vuestra boca, sino la que sea buena para la necesaria edificación, a fin de dar gracia a los oyentes. Y no contristéis al Espíritu Santo de Dios, con el cual fuisteis sellados para el día de la redención. (Efesios 4:25-30)

Mantén Abiertos los Circuitos

Hablar y comunicar no son necesariamente la misma cosa. En numerosos ocasiones traté de llamar a alguien pero no pude comunicarme porque los circuitos estaban bloqueados. Algo pasaba en la línea que hizo imposible mi llamada. Si hubiera hablado ante mi teléfono por varias horas, nadie lo habría aprovechado; y el mensaje no llegaría a la persona a quien iba dirigido. Es muy común que en muchas familias los circuitos están bloqueados. Puede ser que a las familias disfuncionales no les falte la verborrea; los mensajes son enviados pero los miembros de la familia no los reciben ni entienden. No están usando las palabras para edificarse, animarse o hacer que los miembros de la familia estén en armonía (Ef. 4:25, 29). Los circuitos de comunicación deben estar libres, abiertos si estas familias van a funcionar bíblicamente.

 

Dos Categorías de Hablar que Bloquean los Circuitos

Estos son parte de las instrucciones para cómo relacionarnos con los demás a través de una comunicación efectiva.

1. La Mentira – El versículo 25 dice que la mentira bloquea la comunicación en tu familia. La Biblia indica que todos nosotros practicamos la mentira (Salmo 58:3; Jer. 17:9). Todos tenemos un corazón engañoso y descarriado que se ha apartado desde el nacimiento hablando mentiras. Algunos de nosotros somos más engañosos que otros, pero ninguno de nosotros ha sido absolutamente honesto.

a. Mentira Descarada – Las mentiras pueden ser practicadas de muchas maneras. La forma más común es la mentira descarada. Algunos miembros de la familia dicen, “Sí, lo voy a hacer” pero no lo hacen, “No lo hice” cuando sí lo hicieron; “No lo dije de la manera que lo entendiste” cuando esa era su intención. Por miedo Abraham mintió a Faraón sobre su relación con Sara (Gen. 12:10-20). La Biblia demuestra cinco cosas acerca de la mentira 1) es una práctica común. 2) hasta la gente piadosa está tentado a mentir. 3) debemos tomar en serio la amonestación de cuidarnos de la mentira. 4) otros miembros de la familia se dan cuenta de las mentiras. 5) la mentira causa problemas personales y familiares.

b. La Exageración Letal – La exageración es una forma de mentira más sutil, pero igualmente letal. Ocurre cuando inflamamos las cosas fuera de proporción. Las palabras como “siempre”, “nunca”, “nada”, “totalmente”, “absolutamente” y “todo el tiempo” sirven como tarjetas rojas, avisándonos que existe una aseveración exagerada. Raramente es verdad que alguien comete “siempre” cierta ofensa o “nunca” realiza una buena obra en particular. Pero no es una exageración decir que las relaciones familiares son dañadas por tales exageraciones.

c. Falsificación – La falsificación, primo cercano de la exageración, es parte de la familia de la falsedad. Tal vez no existe forma más común de mentir, ya que cambia el orden de los hechos sobre una persona y su comportamiento. La verdad es torcida y distorsionada añadiendo, suprimiendo o presentando con parcialidad los hechos así que el resultado poco tiene de realidad. Como nos advirtió Jesús, hay instancias cuando alguien es maltratado por miembros de su propia familia (Mat. 10:36). Es más, cuando nos lastima otra gente, tendemos a falsificar sus palabras y motivos, causando más disensión en el hogar.

2. Las Palabras Corrompidas – Una segunda categoría de palabras que bloquean circuitos es mencionada en Efesios 4:29. La palabra corrompida, al igual de las falsificaciones, debe ser erradicada de nuestra conversación.

a. La Desviación – Esto ocurre cuando, en el curso de la conversación, ningún asunto es discutido a plenitud. Hay cambio constante de temas sin llegar a ninguna resolución de nada.

b. La Brusquedad Verbal – La brusquedad es una forma de hablar insalubre que hay que hacer a un lado. Las Escrituras nos animan a que seamos expertos en la técnica de la suavidad. Si pronuncias palabras suaves, benignas y respetuosas, la gente se acercará a ti.

c. Palabras de pólvora – Proverbios 18:6 describe a un tipo de discurso insalubre muy serio al que llamo “palabras de pólvora.” Cuando algunas personas “disparan” con su boca, es muy difícil no regresarles el tiroteo verbal, si no físicamente. Su discurso explosivo invita a los azotes, figurativa o literalmente.

d. Discurso Negativo Excesivo – Algunas gentes se quejan constantemente y siempre andan buscando faltas. Pocas veces afirman o hablan de las virtudes positivas en otros. Raras veces reconocen las cosas buenas que pasan en el mundo o en la iglesia o en su familia. Son expertos en el discurso negativo excesivo. El hogar es convertido en un lugar donde los espíritus están quebrantados o abrumados en vez de levantados, donde reina el desánimo en vez de la felicidad – un lugar que la gente quiere y querrá evitar.

¿Quieres edificar tu familia como Dios quiere? Toma en serio estos bloqueadores de circuitos. Por fuera parecen inocentes e inofensivas. Pero no lo son. ¡Son letales!    

TU FAMILIA, COMO DIOS LA QUIERE, por Dr. Wayne A. Mack

 

 

 

La Comunicación (Parte 4): Las Muchas Palabras

«En las muchas palabras no falta pecado;
Mas el que refrena sus labios es prudente.»

Proverbios 10:19

El Peligro de Muchas Palabras

Muchas cosas buenas pueden ser destructivas si abusamos de ellas, inclusive la comunicación en el hogar. La Biblia indica que muchas veces las “muchas palabras” pueden ser una práctica destructiva (Prov. 11:22).  En Proverbios 17 “muchas palabras” es acusado de destruir las buenas relaciones: “El que la falta divulga, aparta al amigo” (v. 9). La persona de “muchas palabras” puede destruir amistades, estorbar matrimonios, y causar el deterioro de las relaciones entre padres e hijos (Ecl. 3:7).  Las múltiples formas de “muchas palabras” incluyen 1. El monopolio donde la interacción verbal con ellos es convertida en un monólogo. 2. El chisme o el compartir ilegítimo de los problemas de la familia (Pr. 26:22). 3. Las palabras defensivas que es una práctica común en las familias de hoy (Pr. 16:2). 4. El habla dominante, el “boca de motor” y el fastidio son algunos otros ejemplos.

 

Razones para “Muchas Palabras”

1. El orgullo – ¿Por qué algunas personas se habitúan a “muchas palabras”? Una razón es el orgullo. Hablar excesivamente puede reflejar el deseo de ser la luz del proyector del teatro. Fanfarronear, monopolizar conversaciones y chismear son maneras de proyectarse uno mismo. Cuando uno escucha a otro con atención, sin interrumpirla ni dejar vagar su mente está manifestando respeto hacia la otra persona. Escuchar requiere, a veces, humildad porque la luz está en la otra persona. Por otro lado, cuando una persona domina la conversación es como si dijera: “Merezco que todos se enfoquen en mí. Soy el único que tiene algo que vale la pena decir.”

2. El egoísmo – Donde hay orgullo también existe el egoísmo. Una persona de “muchas palabras” puede ser experta en maniobrar todas las conversaciones de su familia a fin de que encuadren con su agenda. Aunque pretende tener interés en las opiniones o perspectivas de su esposa o sus hijos, en la práctica o apaga lo que ellos dicen o los escucha a un lado como si carecieran de valor (Pr. 18:2).

3. El temor al silencio – Algunas personas piensan que el silencio es malo, así que las conversaciones con pausas los torna ansiosas. Sienten que tienen la responsabilidad de mantener activa la conversación; y si no lo hacen, la gente van a pensar que son tontas (Pr. 16:27).

4. La soledad – Las personas solas se conviertan frecuentemente en gente de “muchas palabras.” Desean que algunos se convirtiera en su amigo, y no sabe cómo cerrar el espacio entre ellos y vencer su soledad. Tratan de resolver este problema con palabras, hablando todo el tiempo.

5. El hábito, o costumbre, asado – Personas de “muchas palabras” son frecuentemente producto de su pasado.

6. No Escuchar – No tener deseos de escuchar puede precipitar que haya “muchas palabras.”

7. Deseo de Controlar Temas ­– El hablar excesivo puede ser un instrumento de control.

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Sugerencias para vencer “muchas palabras”

  • Evalúa si tienes problemas con “muchas palabras” (Prov. 27:6).
  • Hazlo un asunto de oración (Sal. 141:3; Sant. 3:8).
  • Identifica las razones para tu comportamiento.
  • Estudia las Escrituras para descubrir cómo Dios quiere resolver la dificultad de raíz (1 Cor. 10:13).
  • Selecciona y familiarízate con pasajes que tratan específicamente con “muchas palabras” (Col. 3:16).
  • Hazte responsable frente a otros miembros de tu familia (He. 3:12-13).

TU FAMILIA, COMO DIOS LA QUIERE, por Dr. Wayne A. Mack

La Comunicación (Parte 3): Déficit de Palabras

Panal de miel son los dichos suaves;

Suavidad al alma y medicina para los huesos. 

(Prov. 16:24)

Como el agua fría al alma sedienta,

Así son las buenas nuevas de lejanas tierras.

(Prov. 25:25)

 

El Valor de Las Palabras

“Siempre que deseo platicar con mi esposa de algo que me ayudaría a conocerla mejor, cierre la boca y rehúsa hablar. Ella se cierre a todo.” “Mi esposa muy pocas veces inicia una conversación. Si yo no empezara casi todas las conversaciones, mi casa sería como una morgue.” “Mi esposo tiene una sola palabra en su vocabulario. No, en realidad tiene dos: una es ‘Sí’ y la otra es ‘No’”. “Me casé con un diario con piernas.” “Hacer que nuestro hijo hable es como sacar sangre a las piedras.”

Muchos pastores han escuchado que la gente se expresa con dolor de que su comunicación ha sido rota de alguna de esas maneras. Multitudes de hombres y mujeres anhelan comunicarse más con otros miembros de la familia, pero un patrón dominante de poca o nula conversación entre ellos los mantiene a distancia.

Dios nos enseña a comunicarnos verbalmente, y espera que así lo hagamos. Sigue una lista de algunos de los muchos versículos que nos animan a usar el regalo del habla, y nos advierte en contra del “hablar poco.”

Manantial [fuente de agua pura] de vida es la boca del justo… (Proverbios 10:11)

Los labios del justo apacientan [cuidar] a muchos… (Proverbios 10:21)

La boca del justo producirá sabiduría [aplicación del conocimiento]… (Proverbios 10:31)

Hablando entre vosotros [de las cosas del Señor]… (Efesios 5:19)

Alentaos [exhortar y instruir] los unos a los otros con estas palabras (I Tes. 4:18)

 

Déficit de Palabras

Tal vez la manifestación más común de “una persona de pocas palabras” es simplemente, una falta de palabras. La gente a menudo confiesa que su familia pasa días sin pronunciar una palabra. Cuando existen patrones malos, la relación queda en un nivel muy superficial y llega a ser aburrida.

Hay muchas razones para pocas palabras. Una pregunta compleja para muchos es, ¿Cómo se establece en el hogar? Hay seis causas o fuentes comunes para las personas de “pocas palabras.”

1. La fatiga – El mucho esfuerzo gastado en comenzar una conversación con alguien de “pocas palabras” es cansadora.

2. La venganza egoísta – El egoísmo, y un deseo de castigar son raíces poderosas de “pocas palabras.”

3. Un complejo de inferioridad – Tiene miedo de que si abre la boca, va a parecer tonto.

4. El miedo – No se sabe si puede hablar libremente.

5. Las costumbres – Algunas personas aprenden a ser de “pocas palabras.”

6. Estar ocupado – Hablaría más si tuviera tiempo.

 

Como Vencer a “Pocas Palabras”

Las Escrituras ofrecen una solución perfecto en cuanto a la importancia de hablar y comunicarse (Efesios 4:25). Uno debe ser correcto en lo que dice.

1. Habla en vos alta. – Es un verbo en el imperativo, quedarse callado es injusto.

2. Habla la verdad. – Una mentira nunca es justo, no decir toda la verdad es injusto.

3. Habla la verdad en amor. vs.15 – Es importante la manera en que uno se comunica.

Cómo Cultivar las Relaciones Entre Padres e Hijos en la Manera del Olivo

Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová,
Que anda en sus caminos.

 Cuando comieres el trabajo de tus manos,
Bienaventurado serás, y te irá bien.

 Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa;
Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.

 He aquí que así será bendecido el hombre
Que teme a Jehová.

 Bendígate Jehová desde Sion,
Y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida,

 Y veas a los hijos de tus hijos.
Paz sea sobre Israel.

(Salmo 128)

Los Hijos Como Parte del Diseño de Dios

En Génesis, Dios da una enseñanza clara al respecto en Sus instrucciones a Adán y Eva (Gen. 1:28).  En el último libro del Antiguo Testamento, Malaquías desafió la percepción informal que la gente de su día tenía del matrimonio al recordarles que Dios había ordenado el matrimonio.  Además dice que uno de las razones que Dios tuvo para ordenar el matrimonio para criar una descendencia piadosa (Mal. 2:13-16).  La enseñanza del nuevo testamento concuerda con estas declaraciones del Antiguo Testamento. En cierto lugar, Pablo dice que quiere que las viudas jóvenes se casan y tengan hijos (1 Tim. 5:14). En otro lugar, declara que las mujeres jóvenes sean animadas (o ensenadas) amara a sus esposos y sus hijos (Tito 2:4). Esta declaración supone que las mayorías de las mujeres jóvenes se casarán y tendrán hijos.

Razones para Ser Padres

Los que tienen razones que no son bíblicos para no tener hijos, deben ver dónde está la raíz de su problema. Deben identificar y resolver, con honestidad, las razones no bíblicas de su aversión. Deben enfrentar y resolver los asuntos pecaminosos de corazón. Deben buscar el perdón de Cristo y su ayuda para cambiar por dentro. Debe entender y creer la perspectiva que Dios tiene para los hijos.

La Paternidad es un Privilegio

Según la canción de la familia (Sal. 128), la paternidad es un privilegio. Al darte hijos, el Dios todopoderoso te ha dado de las oportunidades mas importantes, emocionantes, gratificantes y desafiantes que jamás podrías tener. Te está llamando para que ayudes a criar a otro ser para Él. Como padre o madre, tenés el reto de hacer que ese ser sea un discípulo fructífero de Jesucristo.

Hijos como Plantas de Olivo

¿Qué quiere decir, exactamente, este cuadro de la planta de olivo? Un autor nos dice que el árbol de olivo era el árbol más importante de Palestina. El Salmista estaba describiendo a los niños en una manera que resalta cuan valiosos y preciosos son ellos.  Jesús sentía igual y sabía que nacían como pecadores y por eso necesitaban ser regenerados y redimidos (Sal. 51:3-5; 58:3), estaba consciente que necesitaban ser cambiados por la gracia de Dios (Ef. 2:1-8), y no tenía ideas ficticias acerca de su perfección ni inocencia (Prov. 22:15).  Cómo Jesús, debés ser realista en reconocer que tus hijos necesitan el perdón de Dios por sus pecados. Necesitan la ayuda de Él para llegar a ser verdaderamente personas valiosas, como plantas de olivo que honran a Dios (Juan 15:1-6).

Plantas, No Ramas

La rama es solamente el parte del árbol. Esto nos lleva al hecho de que debemos respetar la individualidad de nuestros hijos. Dios no tuvo la intención de que fueran copias exactas de nosotros. Permite y acepta que tus hijos tengan ideas distintas a las tuyas. Al ir ellos madurando, podés expandir los límites para que asuman más y más responsabilidad para su propia vida. Al hacer esto, tratás de desarrollar la motivación interna, el dominio propio, la habilidad de pensar, escoger y vivir bíblicamente sin la necesidad de una motivación y un control externo excesivos. Tu meta es ayudar a tu hijo a que sea interdependiente e independiente en Cristo y Su Palabra.

Es Asunto Tuyo

Una enseñanza clave de Salmo 128:3 es que tus hijos deben ser como olivos alrededor de tu mesa. Ante Dios vos, (no el estado, ni la escuela, ni la iglesia), sos responsable de proveer para tus hijos (1 Tim. 5:8). Vos tenés que criarlos para Dios (Ef. 6:4). Nutrirlos o criarlos incluye sus necesidades físicas, mentales, sociales, emocionales y espirituales. Todo de esto presupone que vas a invertir una cantidad considerable con tus hijos.  Después de todo, el hecho de que están alrededor de tu mesa, implica que vos también vas a estar allí.

Tu Familia, Como Dios la Quiere, por Dr. Wayne Mack

Esposo y Padre al Máximo

Salmo 128:1-4

Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová,
Que anda en sus caminos.

Cuando comieres el trabajo de tus manos,
Bienaventurado serás, y te irá bien.

Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa;
Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.

He aquí que así será bendecido el hombre
Que teme a Jehová.

Hoy, vamos a examinar la perspectiva de Dios, que nos muestra el factor más importante para llegar a ser un verdadero esposo y padre. Dios ve este factor como la clave para convertir a un hombre en una bendición poderosa para su familia.

¿Cuál es el factor clave?

Salmo 128:1-4 lo describe así: “Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová…” Este salmo indica que para ser el tipo de esposo y padre que Dios quiere que seas, debés ser un hombre que teme a Dios (v.1, 4). Un temor apropiado de Dios te va a convertir en una bendición extraordinaria para tu esposa y tus hijos.

Un temor de Dios sano y prudente te hará un hombre piadoso con un sentido más amplio:

1) de la presencia de Dios,

2) de la majestad incomparable de Dios,

3) de la gracia y misericordia abundante de Dios,

4) de la lealtad de Dios,

5) de la dependencia en Dios y tu responsabilidad hacia Él,

6) de tu relación con Dios y la prioridad de esa relación,

7) de la perfección suprema de Dios que cambiará la dirección de tu vida en todo aspecto.

Vas a ser un hombre que camina con Dios en comunión íntima. Llegarás a ser el hombre bendito (feliz) del Salmo 128. Construir una familia como Dios quiere no quedará como “el sueño imposible”, sino que será una realidad.

I. Lo que NO es el temor de Dios – No es miedo (Ej. – Mat. 25, la parábola de los talentos).

II. Lo que es el temor de Dios:

De manera sencilla: el temor de Dios es la respuesta inevitable de un entendimiento creciente y bíblico, una relación con el verdadero y viviente Dios quien ha sido revelado por Jesucristo.

A. Dios te ha dado el espíritu de ser Su hijo y el derecho de llamarlo Padre (Rom. 8:15).

B. Sos un heredero de la gloria de Dios (Rom. 8:17).

C. Estás justificado, reconciliado y salvo de la ira de Dios por medio de Jesús (Rom. 5:9-10; Jer. 32:38-40).

De hecho, ahora tenés toda la razón para gozarte en Dios, temiéndolo en una manera positiva, descrita en el Salmo 128. Estudiá el ejemplo de Moisés en Éxodo 15:1-18 y la vida de Abraham.

III. Como adquirir y mantener el temor de Dios

Esto es posible solo si has nacido de nuevo en Jesucristo. Pedro nos reta a vivir nuestra vida en temor reverente, cuando conocemos que hemos sido redimidos por la sangre preciosa de Cristo. (I Pedro 1:17-19). Esto debe inspirar un gran concepto de Dios por la manera en que nos salvó y una liberación de nuestro antiguo estilo de vida sin temor alguno de Dios.

A. El factor oración

Pablo frecuentemente pide a Dios que se revele (Ef. 1:17; 3:17-19). Estas son oraciones dirigidas a Dios continuamente (El verbo “pido” está en el presente). Si eres un hombre temeroso de Dios, vas a orar porque temes a Dios y no confiás en tu propia prudencia (Prov. 3:5).

“No puedes desarrollar una conciencia de Dios sana y prudente o construir una familia como Dios quiere sin una vida de oración significativa.”

B. Tiempo a solas con Dios

Según Salmo 46, para fomentar una consciencia controlada y penetrante debés “estar quieto y reconocer” que Él es Dios. Esto quiere decir que tomás tiempo de tu marcha frenética de la vida para reflexionar en quién y qué es Dios. Cristo es “el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia” (Heb. 1:3). Toma tiempo constantemente para reflexionar en la persona y la obra de Jesucristo; quién es y qué hizo, qué está haciendo y qué hará.

C. La Biblia, como carta de Dios

La Biblia es básicamente una revelación de quién y qué es Dios, tu relación con Dios será alimentada cuando meditás fielmente en Su Palabra (Juan 5:39). David da testimonio en Salmo 19:7-9 de la Palabra de Dios y como tiene una relación muy íntima con el temor de Dios. Los que van a la Biblia constante y sumisamente para encontrar a Dios no serán defraudados.

Meditaciones en lo que la Biblia dice que le va a ocurrir,

a un hombre que teme a Dios

· Salmo 25:12

· Salmo25:13; 112:3

· Salmo31:19

· Salmo 31:20

· Salmo 103:11-18

· Salmo112:2

· Salmo112:4-5

· Salmo 112:6-8; Proverbios 14:26

· Salmo 112:5; Proverbios 19:23

· Salmo 145:19

· Proverbios 1:7; 9:10

· Proverbios 8:13; 14:26

· Job 2:3

· Malaquías 3:16

· Salmo 147:11

· Salmo 112:3 II Cor. 7:1

· Salmo 128:3

· Salmo 128:1-4

· Apocalipsis 14:7

· Salmo 112:1; Ecl. 12:13

Tu Familia Como Dios La Quiere, Wayne A. Mack

Discipulando a Nuestros Hijos

Es exclusivamente la responsabilidad de los padres discipular a los hijos.  No es responsabilidad de la maestra, del pastor, del vecino, del abuelo, del tío, etc. Cuando la Biblia se refiere a los padres, es el papá y la mamá.  La responsabilidad es de los dos. Si los dos se unen y giran en una misma dirección hacia Dios, tendrán hijos felices.

Deberes de los padres para con sus hijos

Amarlos –

Tito 2:4 – que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos,

Enseñarlos en los caminos de Dios –

Prov. 22:6 – Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

Ef. 6:4 – Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

Instruirlos en la palabra de Dios –

Dt. 4:9 – Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.

Dt. 11:19 – Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes,

Is. 38:19 – El que vive, el que vive, éste te dará alabanza, como yo hoy; el padre hará notoria tu verdad a los hijos.

Hablarles de los juicios de Dios – 

Joel 1:3 – De esto contaréis a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la otra generación.

Ordenarles que obedezcan a Dios –

Dt. 32:46 – y les dijo: Aplicad vuestro corazón a todas las palabras que yo os testifico hoy, para que las mandéis a vuestros hijos, a fin de que cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley.

1 Cr. 28:9 – Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; mas si lo dejares, él te desechará para siempre.

Bendecirlos –

Gn. 48:15 – Y bendijo a José, diciendo: El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham e Isaac, el Dios que me mantiene desde que yo soy hasta este día,

Heb. 11:20 – Por la fe bendijo Isaac a Jacob y a Esaú respecto a cosas venideras.

Tenerlos en sujeción –  

1Tim. 3:4 – que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad

1 Tim. 3:12 – Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas.

Corregirlos –

Prov. 13:24 – El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.

Prov. 19:18 – Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; mas no se apresure tu alma para destruirlo.

Prov. 23:13 – No rehúses corregir al muchacho; porque si lo castigas con vara, no morirá.

Prov. 29:17 – Corrige a tu hijo, y te dará descanso, y dará alegría a tu alma.

Heb. 12:7 – Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.

No provocarlos a ira – 

Ef. 6:4 – Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

Col 3:21 – Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.

No unirlos en matrimonio con mundanos –

Gn. 24:1-4 – Era Abraham ya viejo, y bien avanzado en años; y Jehová había bendecido a Abraham en todo.  Y dijo Abraham a un criado suyo, el más viejo de su casa, que era el que gobernaba en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo, y te juramentaré por Jehová, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, entre los cuales yo habito;  sino que irás a mi tierra y a mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo Isaac.

Gen. 28:1-2 –  Entonces Isaac llamó a Jacob, y lo bendijo, y le mandó diciendo: No tomes mujer de las hijas de Canaán.  Levántate, ve a Padan-aram, a casa de Betuel, padre de tu madre, y toma allí mujer de las hijas de Labán, hermano de tu madre.

Lam. 5:7 – Nuestros padres pecaron, y han muerto; y nosotros llevamos su castigo.

Orar por su bienestar espiritual  –

1 Cr. 29:19 – Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos.

Orar Cuando enfrentan tentaciones –  

Job 1:5 –  Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.

Orar Cuando están enfermos –

2 Sam. 12:16 – Entonces David rogó a Dios por el niño; y ayunó David, y entró, y pasó la noche acostado en tierra.

Mr. 5:23 –  y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.

Jn 4:46,49 – Vino, pues, Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo.  El oficial del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera.

 

 

 

10 Formas de Amar

1. Escuchar sin interrumpir

Proverbios 18:13 – Al que responde palabra antes de oír, Le es fatuidad y oprobio.

2. Hablar sin acusar

Santiago 1:19 –  Por esto, mis amados hermanos, todo hombre sea pronto para oír, tardo para hablar, tardo para airarse;

3. Dar sin reserva

Proverbios 21:26 – Hay quien todo el día codicia; Pero el justo da, y no detiene su mano.

4. Orar sin cesar

Colosenses 1:9 – Por lo cual también nosotros, desde el día que lo oímos, no cesamos de orar por vosotros, y de pedir que seáis llenos del conocimiento de su voluntad en toda sabiduría e inteligencia espiritual,

5. Responder sin pelear

Proverbios 15:1 – La blanda respuesta quita la ira; Mas la palabra áspera hace subir el furor.

6. Compartir sin fingir

1 Corintios 13:3 – Y si repartiese todos mis bienes para dar de comer a los pobres, y si entregase mi cuerpo para ser quemado, y no tengo amor, de nada me sirve.

7. Estar alegre sin quejarse

Filipenses 2:14 – Haced todo sin murmuraciones y contiendas,

8. Confiar sin flaquear

1 Corintios 13.7 – Todo lo sufre, todo lo cree, todo lo espera, todo lo soporta.

9. Perdonar sin castigar

Colosenses 3:13 – soportándoos unos a otros, y perdonándoos unos a otros si alguno tuviere queja contra otro. De la manera que Cristo os perdonó, así también hacedlo vosotros.

10. Prometer sin olvidar

Proverbios 13:12 – La esperanza que se demora es tormento del corazón;
Pero árbol de vida es el deseo cumplido.

dad gracias al http://elviajedeunamujer.blogspot.com.ar/

Cinco Maneras de Hacer a Sus Hijos Odiar la Iglesia

1. Asegúrese que su fe es sólo algo que se vive en público.

Ir a la iglesia… por lo menos la mayor parte del tiempo. Asegúrese de que está de acuerdo con lo que se escucha del predicador, y cuando están yendo a casa afirmar lo que dijo – especialmente cuando tiene que ver con la obediencia de los hijos. Pero vamos a parar allí. No lea su Biblia en su casa. El pastor va a decir todo lo que necesita saber los domingos. No se involucre a sus hijos en las cuestiones que hayan con respecto a Jesús y Dios. Vive como quiere vivir durante la semana para que sus hijos puedan ver que la duplicidad está bien.

2. Ora sólo delante de la gente.

Las únicas veces que usted necesita para orar es cuando su familia está visitándoles, sobre las cenas especiales, cuando alguien está enfermo, y cuando quiere algo. Además de eso, no se preocupa. Sus hijos le verán orar cuando otras personas están viendo, entonces, no hay necesidad de hacerlo con ellos en privado.

3. Enfocarse en la moralidad.

Asegúrese insistir que sus hijos sean honestos con usted. Hágales saber lo que es correcto para ellos, pero en su propia vida hace mentiras a ellos y a otros. Se enoja mucho con sus hijos cuando dicen palabras que son «malo,» pero publicar, leer, ver y decir lo que quiera en la televisión, Facebook y Twitter. Asegúrese de que usted se centra en ser una buena persona. Sea ambiguo en lo que esto realmente significa.

4. Dar financieramente, cuando no impida a sus quereres.

Haga un gran cosa en su donación a la iglesia. Hacer hincapié en la necesidad el valor del diezmo para sus hijos, mientras no dar con sacrificio si mismo. Deje que ellos vean usted gastar un montón de dinero en lo que usted desea, mientras que la negación de su mandato de las Escrituras para dar con sacrificio.

5. Haga asistencia a la iglesia una prioridad…cuando no hay nada más que quiere hacer.

Oye, ustedes son una familia que va a la iglesia, ¿verdad?  Quiero decir, eso es lo que les dice a sus amigos y su familia de todas modas. Asegúrese de asistir los domingos. Por lo menos cuando no se quedó afuera muy tarde el sábado. O su familia no tiene un asado importante. O el gran partido no había comenzado. O esta semana simplemente no tiene ganas. O…ustedes son una familia que va a la iglesia va ¿cuál es el problema?

 

El Amor = Tiempo

La familia está abajo ataque.  Las necesidades no cumplidas de nuestros hijos son tan peligroso como un ataque de un enemigo.

[youtube http://youtu.be/evCYUwIfe0I]

Predica de Pastor Brent Armstrong, IBIP Conferencia Misionera 2011

I. Proveer Contención – Dos Familias Distintas

A. Ana y su hijo Samuel – 1 Sam. 1:10-11 – 10 ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente. 11 E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.

B. Los hijos de Elí no adoraban a Jehová. 1 Sam. 2:12 – 12 Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová.   No te preocupes tanto con los deberes que se olvide de sus hijos.

1 Sam. 2:16-17 – 16 Y si el hombre le respondía: Quemen la grosura primero, y después toma tanto como quieras; él respondía: No, sino dámela ahora mismo; de otra manera yo la tomaré por la fuerza. 17 Era, pues, muy grande delante de Jehová el pecado de los jóvenes; porque los hombres menospreciaban las ofrendas de Jehová.

C. El Resultado – 1 Sam. 3:11-13 – 11 Y Jehová dijo a Samuel: He aquí haré yo una cosa en Israel, que a quien la oyere, le retiñirán ambos oídos.  12 Aquel día yo cumpliré contra Elí todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio hasta el fin.  13 Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado.  

Hay que poner restriciones piadosas.  Amar los limites – «no haceres y haceres.»  Ejemplo – Hay limites aún en el partido de futbol, el sistema legal.

Proverbios 29:17 – Corrige a tu hijo, y te dará descanso, Y dará alegría a tu alma.

II. Proveer Recursos – Los padres deben poner herramientos en las manos de sus hijos.

A.  La Palabra de Dios

2 Tim. 3:15 – y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.

Necesitan tener un buen conocimiento y entendimiento de la Palabra de Dios para hacer buenas decisiones.

La influencia mayor en las vidas de los chicos es la televisión.  Limpiamos bien los cubiertos en casa, pero ni nos preocupa de la contaminacion de las programas de la televisión.  Hace la «prueba de Sodom y Gomora» para tus eleciones de las programas de la televisión.

B. Oración

Oren por los hijos, su vida espiritual, su pureza, su futuro esposo. Oren por su salud,  la salvación, su educación.

C. Una Buena Iglesia 

Heb. 10:25 – no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

Si la iglesia es una opción asistir o no para vos, los hijos van a aprender que la iglesia es opcional.

III.  Proveer Buenas Relaciones con sus hijos

El padre da una imagen de Dios para su hijo – bueno o malo. Restriciones y recursos sin una relación no significa nada.

Ejemplo de Timoteo – 2 Tim. 1:5 –  trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.

Vos vas a ser la suma de los libros que lees, las programas que ves, y los compañeros que tenés.

«Digame y voy a olvidar; mostráme y voy a recordar; involcráme y voy a entender.»  Tenemos que estar invulcrados en las vidas de los hijos.  Reglas sin relaciones traen rebelion.  La mejor relación en la tuya con Jesucristo.  Tus hijos van a realmente entender que los amás cuando mostrás amor para con ellos.

Los Cristianos Casados con los Inconversos (1 Cor. 7:12-16)

Vivimos en un día cuando la ocurrencia del divorcio se aumenta cada vez más. Hay muchas razones culturales para explicar la situación: la emancipación e independencia creciente de la mujer, la revolución sexual, la pérdida del tabú de la inmoralidad y las facilidades para el divorcio. Pero la razón número uno es la falta de la influencia de la fe cristiana y los estándares cristianos sobre los temas del sexo y matrimonio.  Alguien dijo,

“Hace 50 años atrás los padres estaban propensos a tener muchos hijos. Hoy por hoy los hijos están más propensos a tener muchos padres.”

 

1 Corintios 7:12-16

12 Y a los demás yo digo, no el Señor: Si algún hermano tiene mujer que no sea creyente, y ella consiente en vivir con él, no la abandone. 13 Y si una mujer tiene marido que no sea creyente, y él consiente en vivir con ella, no lo abandone. 14 Porque el marido incrédulo es santificado en la mujer, y la mujer incrédula en el marido; pues de otra manera vuestros hijos serían inmundos, mientras que ahora son santos. 15 Pero si el incrédulo se separa, sepárese; pues no está el hermano o la hermana sujeto a servidumbre en semejante caso, sino que a paz nos llamó Dios. 16 Porque ¿qué sabes tú, oh mujer, si quizá harás salvo a tu marido? ¿O qué sabes tú, oh marido, si quizá harás salva a tu mujer?

parte 1 –

parte 2 –
[https://youtu.be/6ZTQdn-ntus]

PREDICA 1cor712 copy

 

I. La Salvación no es causa de disolver el pacto matrimonial. Vs. 12-14

Pablo había recién repetido la instrucción de Jesús mismo acerca del divorcio de los creyentes. Ahora habla acerca de un asunto no tratado ni mencionado en el discurso de Jesús durante Su ministerio terrenal. Pero esto no implica que el Apóstol Pablo no habla bajo la inspiración de Dios. El versículo 40 lo hace bien en claro que está inspirado por el Espíritu de Dios. Pablo argumenta aquí que el matrimonio de un convertido con un creyente hizo aún más fuerte la unión entre la pareja.

A. Vivir en yugo desigual no es un buen motivo para el divorcio. Vs.12-13

Pablo hace mención de dos posibles casos cuando un miembro de una pareja casada conoce a Cristo como su Salvador personal pero la otra parte no. Es fácil imaginar que algunos de los nuevos creyentes en la iglesia en Corinto llegaron a la conclusión que era necesario divorciarse de su cónyuge inconverso. Esdras 10:2-3 Nosotros creyentes debemos reconocer la posibilidad de aconsejar a los recién salvos que viven con su pareja no salvo de la enseñanza bíblica de quedarse en este mismo estado matrimonial. Pero Pablo sigue con la clausula si la pareja no convertido consiente en vivir con el creyente. Esto quiere decir si la parte inconverso está de acuerdo en vivir con una persona convertida entonces hay que seguir con el matrimonio y no se puede abandonar a su pareja. Esto lo dice Pablo a la luz de la posibilidad de estar expuesto al pecado del inconverso.

B. El matrimonio recibe la bendición de Dios por la parte santa. V. 14a

Pablo intercede en los pensamientos de los creyentes con un esposo o esposa inconverso con la introducción de una idea sumamente cristiano. En la teología de los judíos algo inmundo que llegó a tener contacto con una cosa santa hizo inmundo al objeto santo. Pero aquí se nota que la santidad del creyente fluye del mismo para santificar a las personas en su alrededor. Entonces no es la influencia del mundo sobre el creyente que es nuestra mayor preocupación sino nuestra influencia sobre el mundo. Juan 17:15  Pablo no argumenta que la salvación de una parte garantiza la salvación de la otra parte sino que la mala influencia del inconverso no debe preocupar al creyente tanto para que considere el divorcio.

C. El cónyuge incrédulo tampoco contamina a los hijos. V. 14b

El Señor promete que de alguna manera los hijos no serán considerados ilegítimos, espiritualmente hablando, sino bajo la protección y la bendición de Dios por su padre o madre salvo. La presencia de por lo menos un padre o una madre creyente proteja a los hijos de daños espirituales y en muchos casos les traen la salvación por el testimonio de su madre o padre salvo. Romanos 11:16

II. La salvación puede producir una ruptura con el inconverso. Vs. 15-16

Si el inconverso desea separase de su cónyuge creyente, entonces no hay mandado para impedir que se vaya. Pero ¿qué del matrimonio dividido?

A. Estamos llamados a vivir en paz. V. 15

En vez de luchar para preservar el matrimonio a todo costo el creyente está llamado a dejar a su cónyuge inconverso salir si es su deseo. Estamos llamados a una vida de paz con todos los hombres. Romanos 12:18 A luchar para mantener la relación se puede producir pleitos ya prohibido desde el capítulo 6:1. Pablo dice que la persona que su cónyuge lo abandone no vive más en esclavitud. Ahora, hay dos líneas de pensamiento en cuanto a la definición de esta libertad. MacArthur dice “el vínculo del matrimonio solo se rompe con la muerte (Ro. 7:2), el adulterio (Mt. 19:9) o el abandono del cónyuge no creyente.” Pero además agrega que “si el vínculo se rompe de alguna de estas maneras, un cristiano queda en libertad para casarse con otro creyente.” Esto basado en el hecho de “que ya no hay más servidumbre.” Ahora déjame decir que sí las escrituras permiten el divorcio bajo algunas circunstancias pero no hay ninguna enseñanza clara en cuanto a volver a casarse. Cada vez que alguien llega a esta conclusión es por su interpretación de varios textos. Pablo reitera varias veces en este capítulo que la mejor decisión es quedarse solo y dedicarse al servicio para el Señor. Lamentablemente son pocos las personas dispuestas a seguir este consejo. La mayoría simplemente quiere saber si tiene permiso para volver a casarse. Lo hago bien en claro que este pastor no te va a volver a casar.

B. La posibilidad de evangelizar no se puede garantizar. V. 16

En el griego hay dos opciones para la traducción de este versículo. Se puede o traducirlo positivamente o negativamente. Si es positivamente entonces significa que quedarse con su cónyuge inconverso puede producir la probabilidad de su salvación. Pero más bien negativamente no se puede garantizar la salvación de su cónyuge entonces si se va no hay que preocuparse. Este parece ser el intento del apóstol a escribir el versículo. Cada persona estará parada delante de Dios en el día de juicio para encontrar si había recibido a Jesucristo personalmente a través de la salvación por fe. Si es por nuestro testimonio mejor como dice Santiago 5:20. Pero si rechaza el evangelio no hay que luchar para preservar al matrimonio cuando esto si se puede dañar al testimonio del creyente.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 21 de agosto, 2011