Estudio Bíblico de Niños

Las clases son los días domingo a las 9:00 Hs. durante el ciclo escolar.

El propósito de la iglesia es:

Glorificar a Dios a través de la evangelización de los personas sin Cristo, la edificación de los salvos, y el entrenamiento de los creyentes para ministrar a la próxima generación.

Todos los ministerios de la iglesia están diseñados con este propósito. Por eso el ministerio de niños tiene las siguientes metas:

  • La evangelización de los niños: Creemos que cada uno tiene que tomar la decisión por sí mismo de reconocer sus pecados, arrepentirse y poner su fe y confianza en Jesucristo como su Salvador personal. Presentamos el evangelio en cada oportunidad, sin poner presión en el niño.  
  • La edificación de los salvos: En cada clase, los maestros no solamente presentan el evangelio, sino que también enseñan de manera útil principios que ayuden a los niños que ya son salvos a crecer espiritualmente y poner en práctica la Palabra de Dios en sus vidas. Las canciones, historias bíblicas, versículos de memoria, manualidades y juegos, serán para guiar a los niños a conocer y amar más a Cristo.
  • Ayudar a los padres a discipular a sus hijos: Creemos que Dios encargó a los padres la tarea de enseñar a sus hijos la Palabra de Dios y guiarlos en Su camino, por eso los maestros son facilitadores de esto, ayudando y acompañando a los padres para que puedan cumplir con el mandato de Dios de la mejor forma posible. Los maestros están disponibles para ayudar a los padres, escuchándolos, brindándoles material útil cuando ellos lo soliciten y sobre todo orando por ellos y sus hijos. 

Crecer juntos

A través de la puesta en práctica de las metas mencionadas con anterioridad todos estamos creciendo: los niños, los padres, los maestros y ayudantes. “…todo el cuerpo, bien concertado y unido entre sí por todas las coyunturas que se ayudan mutuamente, según la actividad propia de cada miembro, recibe su crecimiento para ir edificandose en amor.” Efesios 4:16

«Pero persiste tú en lo que has aprendido y te persuadiste, sabiendo de quién has aprendido; y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús».

(2 Tim. 3:14-15)