La Necesidad de Convicción (Juan 4:15-19)

Juan 4:15-19

15 La mujer le dijo: Señor, dame esa agua, para que no tenga yo sed, ni venga aquí a sacarla.

16 Jesús le dijo: Ve, llama a tu marido, y ven acá.

17 Respondió la mujer y dijo: No tengo marido. Jesús le dijo: Bien has dicho: No tengo marido;

18 porque cinco maridos has tenido, y el que ahora tienes no es tu marido; esto has dicho con verdad.

19 Le dijo la mujer: Señor, me parece que tú eres profeta.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 27 de enero, 2013

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Cuantas veces escuchamos esta expresión: “Quiero una mascota”, “Mis niños quieren un perro.”cachorro

Es cierto, una mascota es una compañía invalorable, incondicional, que espera con amor y paciencia a su dueño. La mayoría de las veces, quien busca una mascota, sólo piensa en el bonito cachorro y cuánto van a divertirse los niños, pero no evalúan ni concientizan las responsabilidades que van a adquirir, pues no sólo es una inversión monetaria, sino de tiempo y responsabilidades. Antes que nada se debe decidir que mascota se quiere, así se sabrá si es un perro, un gato o un ave. Adoptar una mascota, cualquiera que sea, supone dar la bienvenida en la casa a un nuevo miembro y a alguien que luego será un compañero inseparable, no es un juguete para los niños, es un ser vivo, que reaccionará de acuerdo al trato y crianza que le sea dado. Las personas que deciden adoptar este nuevo miembro de la familia, deben también informarse de las responsabilidades que implica tener luego esa mascota, mantenimiento en el hogar para darle comodidad, y las atenciones médicas preventivas necesarias, su costo y los requerimientos de por vida del animal en este sentido. Cuando se adquiere una mascota debe ser porque se ha pensado y se piensa adquirir el compromiso de por vida, que es un ser vivo, no solo por ser lindo, porque ¿qué pasa cuando . . .?

Comienza a hacer sus necesidades en cualquier parte de la casa; Llora durante la noche por que ha sido separado de su madre y hermanos; La familia sale de casa, y al quedarse solo, el perro ladra molestando a los vecinos; El perro o gato, necesita ser vacunado, y hay que llevarlo al veterinario; Hay que bañar al perro porque su olor puede ser desagradable; Mordisquea y se come muebles y artículos de la casa. Y estos, sólo algunos pequeños detalles y responsabilidades que implica el tener una mascota, los cuales pueden ser un gran peso para el dueño. Por lo tanto las personas que deciden adoptar una mascota, deben antes que nada informarse bien del tema, sus responsabilidades para con el animal. Y estar consciente que ese cachorrito lindo, crecerá, será un adulto, y que como adulto también requiere atenciones. Una mascota es un compañero de por vida, y el tiempo que vivan con nosotros, debe ser el mejor, lleno de cariño y responsabilidad para con ellos.

mujer sumaritano

En nuestro estudio de la historia de la mujer samaritana llegamos a un momento crítico en el encuentro. Hasta ahora parece que la mujer samaritana toma en poco la conversación con Jesús o por lo menos no la toma en serio. Ella no puede ver de dónde se producirá el agua viva y argumenta que es mejor seguir con lo que es tangible y presente. Pero cuando Jesús le ofrece un agua que quita la sed de por vida, ella responde apresuradamente que sí, quiere obtenerlo sin importarse el compromiso que esto implica. Ella había progresado algo en su entendimiento, pero le faltaba mucho todavía. Jesús va a demostrar que la mejor manera de ganarle a un alma es a través de la aplicación de la Palabra de Dios a la vida para así exponer la necesidad innata de cada persona.

El problema del pecado. Vs. 15-19

No puede haber conversión sin convicción. Tiene que haber primero convicción y arrepentimiento, y entonces puede haber fe salvadora. Jesús había despertado a su mente y revolvió sus emociones, pero también tuvo que tocar su consciencia, y esto significaba tratar con su pecado.[1]

I. La ceguera del pecado. V. 15

La reacción de la mujer samaritana era pedir de inmediato el regalo. Pero ella interpretó las palabras de Jesús de forma bastante literal. Igual a Nicodemo, llegó a la conclusión que Jesús hablaba de cosas terrenales en vez de espirituales. La mujer samaritana se preocupó solo por sus necesidades físicas e inmediatas y buscaba aliviarse de sus tareas mundanas. Mientras su verdadero problema le había quitado la habilidad de ver su propia necesidad (Ef. 4:17-18). Es la tarea de cada creyente presentar el evangelio en una manera que quite la ceguera del pecado en la vida de las personas con las cuales hablamos de Cristo. La reacción de Jesús no iba a ser argumentar sobre las definiciones del pecado y buscar poner fin a su malinterpretación de sus palabras, sino iba a demostrar su necesidad personal de perdón de sus pecados a través de la convicción.

II. La esclavitud del pecado. Vs. 16-17

La mujer samaritana expresó su deseo de obtener el agua viva y eternal pero sin entender que viene acompañado por un compromiso de cambios en la vida. Jesús le dice que es necesario compartir este regalo con otros y así introduce el tema del pecado de egoísmo y de adulterio evidente en la vida de esa mujer. Debemos entender la petición de traer al marido “como la forma que Jesús tiene de sacar a la luz el pecado de la mujer” (Leon Morris, El Evangelio Según Juan Vol. I, p. 307).

Otros comentaristas llegan a la conclusión que el don de Dios no es de uno solo para ser disfrutado no más. Es de compartirse el evangelio y nuestra tarea divina es hacer llegar el mensaje a otros también o no debemos afirmar que somos cristianos (William Temple, Readings in St. John’s Gospel). La respuesta de la mujer es la más corta de toda la conversación, cosa que nos convence que no desea seguir hablando del tema. En el griego el orden de las palabras de la respuesta de la mujer está dado vuelta en la respuesta de Jesús. Literalmente dice “Bien has dicho: Marido no tengo” así poniendo énfasis en la palabra “marido.” Esta mujer ha aprovechado de toda oportunidad proporcionada por la ley de divorciarse de cinco hombres diferentes y “su última unión no fuera un matrimonio” (Morris, p. 307). La reacción de la mujer nos indica que ya sabe que su actuar es incorrecto. Cuando testificamos a otros hay que aprender del ejemplo dado a nosotros por Jesús mismo. No es necesario corregir cada error y malinterpretación de la gente sino debemos esforzarnos en exponer el pecado de la persona a través de la presentación de los estándares altos de la ley de Dios (Rom. 3:19).

III. La realidad del pecado. Vs. 18-19

Muchos eruditos durante lo largo de la historia han intentado interpretar esta sección de la Biblia alegóricamente, buscando un significado oculto detrás de las palabras misma. Pero, la mejor forma de interpretar este pasaje es literalmente. Jesús dice que el hombre con el cual la mujer samaritana cohabita no es su marido a diferencia de los otros cinco hombres previos. Juan nos introduce nuevamente a la realidad de que Jesús es tanto un ser humano como un ser divino dándonos a conocer que el entendimiento de Jesús va más allá de lo normal. Jesús identifica al pecado sobresaliente de esa mujer y agrega que por fin ha empezado a hablar cosas verídicas. “Hasta el momento la mujer no ha proferido más que mera palabrería” (Morris, cita a Abbott, p. 309 nota a pie). La mujer queda convencida que Jesús es alguien extraordinario. Para los samaritanos solo hay un profeta después de Moisés y es el Mesías, el Cristo. Cuando testificamos a los demás es necesario que utilicemos nuestro entendimiento de la condición humana para convencer a las personas de su necesidad y así ver la convicción traer arrepentimiento a la vida de muchos.


[1]Wiersbe, Warren W.: The Bible Exposition Commentary. Wheaton, Ill. : Victor Books, 1996, c1989, S. Jn 4:1

El Agua que Satisface (Juan 4:7-14)

aguaJuan 4:7-14

Vino una mujer de Samaria a sacar agua; y Jesús le dijo: Dame de beber.

Pues sus discípulos habían ido a la ciudad a comprar de comer.

La mujer samaritana le dijo: ¿Cómo tú, siendo judío, me pides a mí de beber, que soy mujer samaritana? Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí.

10 Respondió Jesús y le dijo: Si conocieras el don de Dios, y quién es el que te dice: Dame de beber; tú le pedirías, y él te daría agua viva.

11 La mujer le dijo: Señor, no tienes con qué sacarla, y el pozo es hondo. ¿De dónde, pues, tienes el agua viva?

12 ¿Acaso eres tú mayor que nuestro padre Jacob, que nos dio este pozo, del cual bebieron él, sus hijos y sus ganados?

13 Respondió Jesús y le dijo: Cualquiera que bebiere de esta agua, volverá a tener sed;

14 mas el que bebiere del agua que yo le daré, no tendrá sed jamás; sino que el agua que yo le daré será en él una fuente de agua que salte para vida eterna.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 20 de enero, 2013

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paso de los toros

La bebida que nos hace quitar la sed en verano ¿Cuál es? Paso de los Toros es una línea de gaseosas o bebidas carbonatadas, especialmente de agua tónica, de origen uruguayo. El nombre comercial “Paso de los Toros” proviene de la localidad uruguaya homónima, en donde la bebida fue originalmente inventada y comercializada por primera vez. Se trató de una invención del químico Rómulo Mangini, quien creó la fórmula original de un agua tónica a base de cáscara de naranja y quinina, a petición de unos amigos ingleses que trabajaban en los ferrocarriles del norte del país. En los comienzos, tan sólo la producía en pequeñas cantidades para ellos, pero la bebida fue ganando paulatina popularidad en el mercado local de Paso de los Toros, antes de llegar a ser ofrecida en la capital del país, la ciudad de Montevideo.

Varios años después, cuando el nombre de la bebida ya era bastante conocido y el propio Mangini ya había fallecido, la embotelladora fue adquirida por la multinacional estadounidense PepsiCo. Durante las negociaciones que terminaron en su venta, la familia Mangini solicitó que la bebida mantuviese su denominación original “Agua tónica Paso de los Toros”. Pepsi continúa comercializando la línea Paso de los Toros hasta la actualidad, no sólo en el Uruguay sino también en el bastante mayor mercado argentino. Si bien la bebida insignia es un agua tónica, también se comercializan bajo esa misma marca gaseosas de los sabores naranja y pomelo.

En nuestro pasaje hoy, seguimos con el encuentro de Jesús con una mujer samaritana. La conversación empieza con un pedido de agua para quitar la sed y termina con una explicación del agua viva que representa al Espíritu Santo de Dios que mora en cada creyente.

I. La petición inesperada. Vs. 7-9

Los discípulos de Jesús se fueron a encontrar comida en la aldea mientras Jesús toma reposos en el pozo. Ahora viene una mujer solita para sacar agua al mediodía y Jesús la espera allí.

A. Jesús demanda agua de la mujer. V. 7  Es interesante que el verbo en el griego es en el imperativo. Jesús no busca un favor. Más bien, demanda que esa mujer cumpla con su petición. Pero no es la única razón por lo cual Jesús forma su petición de esa manera. En el versículo 10 Jesús mantiene que esa mujer samaritana debería haberle pedido a Jesús la misma cosa si lo hubiera reconocido por quién era. Sobre la segunda razón F.L. Godet comenta “Jesús sabe muy bien que una manera de ganar un alma, es pedirle que te haga un favor” (Leon Morris, El Evangelio Según Juan Vol. I cita a Godet, p. 301).

B.

  • La mujer quedó sorprendida. Vs. 8-9

Mientras la mujer samaritana se acercaba al pozo pudo verle a Jesús sentado allí solito, porque sus discípulos ya se fueron a hacer compras. Algo de su vestimenta o manera la hizo entender que era judío. Los hombres judíos no hablaban con los samaritanos ni tampoco usaron los utensilios de los samaritanos. Los rabies judíos ni siquiera hablaron con mujeres en público. Entonces la cosa más lejos de la mente de la mujer samaritana es empezar a tener una conversación con ese hombre. Entonces, cuando Jesús le hizo petición de un poco de agua ella respondió con tanta sorpresa esperándole ser como cualquier otro judío. Cristiano, no podemos actuar como los demás hombres del mundo y esperar ganar el mundo para Cristo.

La frase, “Porque judíos y samaritanos no se tratan entre sí” parece ser un comentario del evangelista y debe traducirse “porque los judíos no tienen tratos con los samaritanos” las venganzas  producen represalias. El maltrato de los judíos de los samaritanos produjo enemistad entre las dos razas.

II. La discusión inevitable. Vs. 10-12

Ahora Jesús tiene la oportunidad de hacer girar la conversación en torno de las cosas profundas.

A. Jesús le ofrece agua viva. V. 10  Jesús responde sin reparos a las preguntas de la mujer samaritana y deja las diferencias para otra conversación. Ahora le va a ver su “propia ignorancia e inmoralidad tanto como su necesidad de un Salvador” (Mathew Henry). “Si la mujer hubiera dado cuenta de la increíble situación en la que se encontraba y, sobre todo, que estaba hablando con aquel que Dios había enviado para traer nueva vida al mundo, habría sido ella la que le habría pedido a Jesús que le diese agua” (Morris, p.302). Agua viva es una referencia al agua corriente de un rio. Los judíos preferían el agua viva para la purificación en sus ceremonias religiosas. Pero el significado que Jesús le da a esta frase es lo de una fuente que salta de adentro de un creyente que tiene al Espíritu Santo que mora en él (7:38-39; Is. 44:3).

B. La mujer samaritana hace objeción a las cuestiones profundas y espirituales. Vs. 11-12  El uso del término de respeto “Señor” aquí puede ser un intento de poner distancia entre Jesús y ella. Primero dice que el pozo es profundo y sin los elementos necesarios le sería imposible sacarle agua. Es una mal interpretación de las palabras de Jesús igual a Nicodemo. En segundo lugar hay escepticismo de que Jesús es más que cualquier otro hombre común. Ella responde que el patriarca Jacob había cavado el pozo que ellos veneraban con su uso. Ahora Jesús pretende ofrecerle algo mejor que no se veía. “¿Cómo se atrevía un extraño a decir que él podía ofrecerle algo mejor?” (Morris, p. 305). Los que vienen a Jesús tienen que ver el agua viva por fe. Los lectores de Juan tienen que llegar a la conclusión que Jesús es mayor que Jacob.

III. Las consecuencias imperecederas. Vs.13-14

A. El agua de un pozo quita la sed por un poco de tiempo. V. 13  El agua del pozo puede ayudar con la sed durante unas horas y el hombre volverá a tener la misma necesidad y deseo. Debemos reconocer que cualquier confort que sacamos de las cosas de este mundo es perecedero. Volveremos a estar no satisfechos mientras buscamos las cosas terrenales (Mt.6:31-33).

B.

  • El agua viva se convierte en una fuente vigorosa. V. 14

“La vida que Jesús da no es una vida estática ni apagada…Se trata de una vida abundante (10:10), y el Espíritu vivo en las personas es una clara prueba de ello” (Morris, p. 306). No volveremos a tener sed aún cuando crezcamos y anhelamos conocerle más a Jesús. El agua saldrá de nosotros para producir más conocimiento de Jesús. Esto es un prueba de la vida que mora en nosotros.