El Verbo en Relación a la Creación

Juan 1:3-5

3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

5 La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 16 de septiembre, 2012

[youtube http://youtu.be/GNf-W3k3BH4]

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Juan continúa con su introducción de la persona de Jesucristo el Verbo en los versículos 3-5 cuando nos habla de su relación a la creación. El Verbo no es un ser creado sino Dios mismo. El Verbo no solamente estuvo presente en la creación del mundo sino participó activamente en  ella. Este argumento nos va a preparar el camino para poder entender un poquito del por qué vino el Verbo a la tierra en forma humana. Juan considera unos atributos del Verbo en estos 3 versículos que tienen que ver con el poder creativo del Hijo de Dios.

I. La relación  del Verbo con la creación. V. 3

Juan explica a la creación del universo a través del Verbo.

A. “El Padre creó, pero lo hizo ‘por medio’ del Verbo.”[1]

La frase “todas las cosas” nos indica una totalidad de las cosas en forma individualizada. La palabra traducida “por” significa “por medio.” Es a través de Jesucristo que el universo llegó a existir (He. 1:1-3). Dios el Padre es la fuente de la creación mientras el Verbo Jesucristo es el agente de la creación (I Cor. 8:6).

B. “El mundo existe porque Dios mismo ha actuado por medio de su Palabra.”[2]

Los griegos y filósofos antiguos llegaron a la conclusión de que la materia era algo inherente malo. Pero Juan utiliza una formula en este versículo para aclarar que Dios no solo estuvo presente y activo en la creación sino que ninguna sola cosa creada existe aparte del Dios creador.

II. La creación de la vida por el Verbo. V. 4

El poder que cree y sostiene la vida es el Verbo.

A. No hay vida sin el Verbo.

El concepto de la vida aquí es una referencia amplia. El término vida aparece 36 veces en este evangelio y en la mayoría de los casos es una referencia a la vida eterna. Pero en este texto la referencia es a la creación que llega a tener vida a través del poder creativo del Dios todopoderoso. “La única razón por la que hay vida en las cosas que hay sobre la tierra es porque hay vida en el Logos[3]  Jesús vino para darnos vida en abundancia (Juan 10:10) a través de su muerte (Juan 3:16) solo los que vienen a Él tienen vida (Juan 5:40).

B. La vida es también luz.

No es incorrecto decir que la luz es vida. Jesús es la luz del mundo (9:5) y es la vida (11:25). La luz da vida y la vida es luz (Salmo 36:9). Las primeras palabras enunciadas por Dios en las escrituras se encuentran en Génesis 1:3 donde dice “Sea la luz.” Aquí en Juan podemos ver que el Verbo es la fuente de la luz. “Toda la luz que existe, andemos o no en ella, se la debemos a la Palabra, al Verbo.”[4] Jesús es el que trae la vida y lleva la luz.

III. La luz disipa las tinieblas. V. 5

Aquí se trata por primera vez con uno de los temas del evangelio, la lucha entre las tinieblas y la luz.

A. Brilla la luz.

La luz jamás deja de brillar. Los hombres estamos destinados a la perdición porque amamos más las tinieblas que la luz (3:19). El propósito de Jesús es que el mundo no ande más en las tinieblas (8:12).

B. La luz brilla a pesar del ataque de las tinieblas.

Jesús es la luz y la vida del mundo cuyo poder sobre las tinieblas se culmina en su sacrificio en la cruz del calvario. En Romanos 1:18-23 tenemos una aplicación de esta lucha entre las tinieblas y la luz que sigue vigente hasta el día de hoy.


[1] Morris Leon. El Evangelio Según Juan Vol. 1 p.114

[2] Ibid p.115

[3] Ibid p.117

[4] Ibid p. 119

Echando Profundas Raíces

Efesios 3:14-21

14 Por esta causa doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo,

15 de quien toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,

16 para que os dé, conforme a las riquezas de su gloria, el ser fortalecidos con poder en el hombre interior por su Espíritu;

17 para que habite Cristo por la fe en vuestros corazones, a fin de que, arraigados y cimentados en amor,

18 seáis plenamente capaces de comprender con todos los santos cuál sea la anchura, la longitud, la profundidad y la altura,

19 y de conocer el amor de Cristo, que excede a todo conocimiento, para que seáis llenos de toda la plenitud de Dios.

20 Y a Aquel que es poderoso para hacer todas las cosas mucho más abundantemente de lo que pedimos o entendemos, según el poder que actúa en nosotros,

21 a él sea gloria en la iglesia en Cristo Jesús por todas las edades, por los siglos de los siglos. Amén.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 19 de agosto, 2012

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En el contexto de la iglesia local el Apóstol Pablo nos enseña que cada creyente debe llegar a ser una parte fuerte del conjunto. No podemos vivir aislados en nuestro pecado porque esto no es el plan de Dios desde la eternidad pasada, sino es necesario que cada individuo esté bien arraigado y cimentado en el amor de Dios. Este amor produce cristianos firmes y fuertes que disfrutan de la comunión con otros creyentes firmes y fuertes. Todo esto es posible a través del Espíritu de Dios que fortalece a cada creyente.

I. Pablo pidió que los cristianos estemos fortalecidos. V. 16

En los versículos 14 y 15 el Apóstol Pablo establece el hecho de que su postura en pedir algo del Dios Todopoderoso, el ser supremo en el cielo y en la tierra es una de sumisión. Con las rodillas dobladas significa que la cosa deseada no se logre por uno solo, sino es algo que es dado por uno más poderosos que es capaz de hacerlo. La primera cosa que Pablo pidió para todos los creyentes fue fortaleza en el poder divino.

A. El poder divino nos es dado según las riquezas de la gloria de Dios.

La idea de un poder fortalecido es la idea de un hormigón reforzado con hierro. El poder de Dios parece ser algo místico para muchos creyentes, cuando en realidad es algo que forma parte de las riquezas transferidas en el momento de nuestra adopción como hijos de Dios. El problema que tenemos es vivir una vida reforzada con el poder divino.  Gracias a Dios su poder es dado según sus riquezas y no solamente de  sus riquezas. Si soy millonario y te doy diez pesos te he dado de mis riquezas, pero si te doy un millón de pesos te he dado según mis riquezas. La primera es una porción y la segunda es una proporción.

B. Este poder es disponible para el hombre interior.

El hombre exterior muere pero el hombre interior puede ser renovado espiritualmente cada día para darnos éxito en la vida cristiana. El hombre interior requiere ser ejercitado I Tim. 4:7-8; ser limpiado Salmo 51:7; y precisa alimentación Mat. 4:4. El hombre interior es la parte donde habita y obra Dios.

C. Este poder es posible por la obra del Espíritu Santo.

La obra de Dios es exitosa cuando el poder del Espíritu de Dios controle al hombre interior. Esto significa que estamos siendo controlados por Dios en toda área de nuestras vidas. Tenemos que dedicarnos al estudio de la palabra de Dios para poder experimentar el crecimiento espiritual a través del poder de Su Espíritu. Hebreos 5:12-14 nos advierta de la posibilidad de haber sido cambiados por Dios solamente para dejar de permitir al poder del Espíritu Santo de Dios controlar a nuestro ser. Solamente cuando damos prioridad al Espíritu Santo en nuestras vidas y le dejamos controlar el hombre interior tenemos éxito en crecer para la gloria de Dios y a la vez para el avance de Su obra en la tierra.

II. Pablo pidió que los cristianos tengamos profundidad. V. 17

Pablo utilizó algunas figuras para ilustrar la idea de la profundidad necesaria en la vida cristiana.

A. Que Dios habite en nosotros.

Esta palabra significa en el griego que Dios se sienta en casa en nuestros corazones. Que Dios resida y esté cómodo en el corazón de cada creyente. Esta es una referencia a la necesidad de cada creyente de profundizar su relación con Dios a través del ejercicio de nuestra fe a través del conocimiento.

B. Que estemos arraigados y cimentados en amor.

Estas figuras ilustran primero un árbol que se sostiene por tener sus raíces echas bien profundas en la tierra de dónde busca su alimentación, y la segunda es la idea del fundamento de un edificio. Si el edificio no tiene un buen fundamento, cuando vienen las tormentas se cae en seguida. Mateo 7:27. El creyente tiene que tener una relación profunda con Dios en Su amor para poder estar firme contra el ataque de Satanás. Efesios 6:11

En Mateo 13:3-9 Jesús nos relata la parábola del sembrador y dice que la semilla que no cae sobre la buena tierra no va a poder echar raíz y tener un fundamento para llegar a la madurez. La vida que de cada creyente precisa esa madurez que se base en fe y se ejerce en amor.

 III. Pablo pidió que los cristianos tengamos percepción. V. 18-19a

Pablo dice aquí que es esencial que el creyente no solamente entiende que Dios es amor sino también llega a tomar posesión de esta verdad.

A. Que comprendamos la inagotable grandeza  del amor de Dios. V.18

La palabra traducida comprender significa tomar posesión para el beneficio de uno mismo. El amor de Dios no es limitado en sus dimensiones, cosa que significa que es inagotable.

B. Que reconozcamos que el amor de Dios es reconocido por el pueblo de Dios. V. 19a

Ningún creyente tiene que preocuparse de tener recursos adecuados para enfrentar la vida cotidiana. Dios derrama en nuestros corazones lo que es imposible conseguir aparte de Dios y que es menospreciado por el mundo. Rom 5:5

 IV. Pablo pidió que los cristianos tengamos plenitud. V. 19b

A. El medio de nuestra plenitud es el Espíritu Santo. (Efesios 5:18)

Debemos estar controlados completamente por el Espíritu Santo demostrando el poder del Espíritu Santo que opera en nosotros.

B. La medida de nuestra plenitud es Cristo mismo. (Efesios 4:11-16)

Es triste cuando el creyente usa la medida equivocada. Él busca en su alrededor para compararse con los otros creyentes para disculparse de sus faltas y fallas. Cuando la realidad es que nuestro estándar es Cristo mismo.

Es muy popular hoy en día de enseñar que los hijos de Dios reciben sólo cosas buenas y vivirán en abundancia, pero eso no es lo que la Biblia dice. Nos encontramos en realidad que estamos en la batalla de una guerra que va a durar mientras vivimos. Preparate para luchar y ganar la batalla hoy echando profundas raíces en la fe.