Cómo Cultivar las Relaciones Entre Padres e Hijos en la Manera del Olivo

Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová,
Que anda en sus caminos.

 Cuando comieres el trabajo de tus manos,
Bienaventurado serás, y te irá bien.

 Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa;
Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.

 He aquí que así será bendecido el hombre
Que teme a Jehová.

 Bendígate Jehová desde Sion,
Y veas el bien de Jerusalén todos los días de tu vida,

 Y veas a los hijos de tus hijos.
Paz sea sobre Israel.

(Salmo 128)

Los Hijos Como Parte del Diseño de Dios

En Génesis, Dios da una enseñanza clara al respecto en Sus instrucciones a Adán y Eva (Gen. 1:28).  En el último libro del Antiguo Testamento, Malaquías desafió la percepción informal que la gente de su día tenía del matrimonio al recordarles que Dios había ordenado el matrimonio.  Además dice que uno de las razones que Dios tuvo para ordenar el matrimonio para criar una descendencia piadosa (Mal. 2:13-16).  La enseñanza del nuevo testamento concuerda con estas declaraciones del Antiguo Testamento. En cierto lugar, Pablo dice que quiere que las viudas jóvenes se casan y tengan hijos (1 Tim. 5:14). En otro lugar, declara que las mujeres jóvenes sean animadas (o ensenadas) amara a sus esposos y sus hijos (Tito 2:4). Esta declaración supone que las mayorías de las mujeres jóvenes se casarán y tendrán hijos.

Razones para Ser Padres

Los que tienen razones que no son bíblicos para no tener hijos, deben ver dónde está la raíz de su problema. Deben identificar y resolver, con honestidad, las razones no bíblicas de su aversión. Deben enfrentar y resolver los asuntos pecaminosos de corazón. Deben buscar el perdón de Cristo y su ayuda para cambiar por dentro. Debe entender y creer la perspectiva que Dios tiene para los hijos.

La Paternidad es un Privilegio

Según la canción de la familia (Sal. 128), la paternidad es un privilegio. Al darte hijos, el Dios todopoderoso te ha dado de las oportunidades mas importantes, emocionantes, gratificantes y desafiantes que jamás podrías tener. Te está llamando para que ayudes a criar a otro ser para Él. Como padre o madre, tenés el reto de hacer que ese ser sea un discípulo fructífero de Jesucristo.

Hijos como Plantas de Olivo

¿Qué quiere decir, exactamente, este cuadro de la planta de olivo? Un autor nos dice que el árbol de olivo era el árbol más importante de Palestina. El Salmista estaba describiendo a los niños en una manera que resalta cuan valiosos y preciosos son ellos.  Jesús sentía igual y sabía que nacían como pecadores y por eso necesitaban ser regenerados y redimidos (Sal. 51:3-5; 58:3), estaba consciente que necesitaban ser cambiados por la gracia de Dios (Ef. 2:1-8), y no tenía ideas ficticias acerca de su perfección ni inocencia (Prov. 22:15).  Cómo Jesús, debés ser realista en reconocer que tus hijos necesitan el perdón de Dios por sus pecados. Necesitan la ayuda de Él para llegar a ser verdaderamente personas valiosas, como plantas de olivo que honran a Dios (Juan 15:1-6).

Plantas, No Ramas

La rama es solamente el parte del árbol. Esto nos lleva al hecho de que debemos respetar la individualidad de nuestros hijos. Dios no tuvo la intención de que fueran copias exactas de nosotros. Permite y acepta que tus hijos tengan ideas distintas a las tuyas. Al ir ellos madurando, podés expandir los límites para que asuman más y más responsabilidad para su propia vida. Al hacer esto, tratás de desarrollar la motivación interna, el dominio propio, la habilidad de pensar, escoger y vivir bíblicamente sin la necesidad de una motivación y un control externo excesivos. Tu meta es ayudar a tu hijo a que sea interdependiente e independiente en Cristo y Su Palabra.

Es Asunto Tuyo

Una enseñanza clave de Salmo 128:3 es que tus hijos deben ser como olivos alrededor de tu mesa. Ante Dios vos, (no el estado, ni la escuela, ni la iglesia), sos responsable de proveer para tus hijos (1 Tim. 5:8). Vos tenés que criarlos para Dios (Ef. 6:4). Nutrirlos o criarlos incluye sus necesidades físicas, mentales, sociales, emocionales y espirituales. Todo de esto presupone que vas a invertir una cantidad considerable con tus hijos.  Después de todo, el hecho de que están alrededor de tu mesa, implica que vos también vas a estar allí.

Tu Familia, Como Dios la Quiere, por Dr. Wayne Mack

Discipulando a Nuestros Hijos

Es exclusivamente la responsabilidad de los padres discipular a los hijos.  No es responsabilidad de la maestra, del pastor, del vecino, del abuelo, del tío, etc. Cuando la Biblia se refiere a los padres, es el papá y la mamá.  La responsabilidad es de los dos. Si los dos se unen y giran en una misma dirección hacia Dios, tendrán hijos felices.

Deberes de los padres para con sus hijos

Amarlos –

Tito 2:4 – que enseñen a las mujeres jóvenes a amar a sus maridos y a sus hijos,

Enseñarlos en los caminos de Dios –

Prov. 22:6 – Instruye al niño en su camino, Y aun cuando fuere viejo no se apartará de él.

Ef. 6:4 – Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

Instruirlos en la palabra de Dios –

Dt. 4:9 – Por tanto, guárdate, y guarda tu alma con diligencia, para que no te olvides de las cosas que tus ojos han visto, ni se aparten de tu corazón todos los días de tu vida; antes bien, las enseñarás a tus hijos, y a los hijos de tus hijos.

Dt. 11:19 – Y las enseñaréis a vuestros hijos, hablando de ellas cuando te sientes en tu casa, cuando andes por el camino, cuando te acuestes, y cuando te levantes,

Is. 38:19 – El que vive, el que vive, éste te dará alabanza, como yo hoy; el padre hará notoria tu verdad a los hijos.

Hablarles de los juicios de Dios – 

Joel 1:3 – De esto contaréis a vuestros hijos, y vuestros hijos a sus hijos, y sus hijos a la otra generación.

Ordenarles que obedezcan a Dios –

Dt. 32:46 – y les dijo: Aplicad vuestro corazón a todas las palabras que yo os testifico hoy, para que las mandéis a vuestros hijos, a fin de que cuiden de cumplir todas las palabras de esta ley.

1 Cr. 28:9 – Y tú, Salomón, hijo mío, reconoce al Dios de tu padre, y sírvele con corazón perfecto y con ánimo voluntario; porque Jehová escudriña los corazones de todos, y entiende todo intento de los pensamientos. Si tú le buscares, lo hallarás; mas si lo dejares, él te desechará para siempre.

Bendecirlos –

Gn. 48:15 – Y bendijo a José, diciendo: El Dios en cuya presencia anduvieron mis padres Abraham e Isaac, el Dios que me mantiene desde que yo soy hasta este día,

Heb. 11:20 – Por la fe bendijo Isaac a Jacob y a Esaú respecto a cosas venideras.

Tenerlos en sujeción –  

1Tim. 3:4 – que gobierne bien su casa, que tenga a sus hijos en sujeción con toda honestidad

1 Tim. 3:12 – Los diáconos sean maridos de una sola mujer, y que gobiernen bien sus hijos y sus casas.

Corregirlos –

Prov. 13:24 – El que detiene el castigo, a su hijo aborrece; mas el que lo ama, desde temprano lo corrige.

Prov. 19:18 – Castiga a tu hijo en tanto que hay esperanza; mas no se apresure tu alma para destruirlo.

Prov. 23:13 – No rehúses corregir al muchacho; porque si lo castigas con vara, no morirá.

Prov. 29:17 – Corrige a tu hijo, y te dará descanso, y dará alegría a tu alma.

Heb. 12:7 – Porque ya sabéis que aun después, deseando heredar la bendición, fue desechado, y no hubo oportunidad para el arrepentimiento, aunque la procuró con lágrimas.

No provocarlos a ira – 

Ef. 6:4 – Y vosotros, padres, no provoquéis a ira a vuestros hijos, sino criadlos en disciplina y amonestación del Señor.

Col 3:21 – Padres, no exasperéis a vuestros hijos, para que no se desalienten.

No unirlos en matrimonio con mundanos –

Gn. 24:1-4 – Era Abraham ya viejo, y bien avanzado en años; y Jehová había bendecido a Abraham en todo.  Y dijo Abraham a un criado suyo, el más viejo de su casa, que era el que gobernaba en todo lo que tenía: Pon ahora tu mano debajo de mi muslo, y te juramentaré por Jehová, Dios de los cielos y Dios de la tierra, que no tomarás para mi hijo mujer de las hijas de los cananeos, entre los cuales yo habito;  sino que irás a mi tierra y a mi parentela, y tomarás mujer para mi hijo Isaac.

Gen. 28:1-2 –  Entonces Isaac llamó a Jacob, y lo bendijo, y le mandó diciendo: No tomes mujer de las hijas de Canaán.  Levántate, ve a Padan-aram, a casa de Betuel, padre de tu madre, y toma allí mujer de las hijas de Labán, hermano de tu madre.

Lam. 5:7 – Nuestros padres pecaron, y han muerto; y nosotros llevamos su castigo.

Orar por su bienestar espiritual  –

1 Cr. 29:19 – Asimismo da a mi hijo Salomón corazón perfecto, para que guarde tus mandamientos, tus testimonios y tus estatutos, y para que haga todas las cosas, y te edifique la casa para la cual yo he hecho preparativos.

Orar Cuando enfrentan tentaciones –  

Job 1:5 –  Y acontecía que habiendo pasado en turno los días del convite, Job enviaba y los santificaba, y se levantaba de mañana y ofrecía holocaustos conforme al número de todos ellos. Porque decía Job: Quizá habrán pecado mis hijos, y habrán blasfemado contra Dios en sus corazones. De esta manera hacía todos los días.

Orar Cuando están enfermos –

2 Sam. 12:16 – Entonces David rogó a Dios por el niño; y ayunó David, y entró, y pasó la noche acostado en tierra.

Mr. 5:23 –  y le rogaba mucho, diciendo: Mi hija está agonizando; ven y pon las manos sobre ella para que sea salva, y vivirá.

Jn 4:46,49 – Vino, pues, Jesús otra vez a Caná de Galilea, donde había convertido el agua en vino. Y había en Capernaum un oficial del rey, cuyo hijo estaba enfermo.  El oficial del rey le dijo: Señor, desciende antes que mi hijo muera.