La Singularidad de Cristo

No sé si alguna vez anduviste por la ribera del mar, pero puede ser una experiencia placentera. Lo que uno llega a reconocer si pasa aún un poco de tiempo en la playa es que las olas del mar nunca cesan de aparecer. Termina una ola y ya viene otra para reemplazarla. He estado en la playa cuando hubo mucho viento y las olas eran gigantes. Pero también he estado en la playa cuando apenas había evidencia de las mismas olas. Lo que deseo destacar es que no importa el tamaño de las olas, siempre aparecen una tras otra.

De igual manera la gracia de Dios en la vida del creyente es algo que nunca terminará de aparecer. A veces sentimos fuerte la gracia de Dios en nuestras vidas, y en otras oportunidades es poca evidente. Pero Juan, en su prólogo al evangelio, describe a la gracia de Dios como algo que se experimenta vez tras vez en la vida cristiana. Este prólogo termina con la idea de la singularidad de Jesucristo. Se presentan las ideas de que Juan el Bautista es solamente un testigo del Verbo o no encima del mismo, que la gracia de Dios suple las necesidades de su pueblo y que la ley de Moisés no puede compararse con la verdad que se encuentra en Jesús. La última palabra nos instruye que Jesús revela a Dios el Padre.

Juan 1:15-18
15 Juan dio testimonio de él, y clamó diciendo: Este es de quien yo decía: El que viene después de mí, es antes de mí; porque era primero que yo.

16 Porque de su plenitud tomamos todos, y gracia sobre gracia.

17 Pues la ley por medio de Moisés fue dada, pero la gracia y la verdad vinieron por medio de Jesucristo.

18 A Dios nadie le vio jamás; el unigénito Hijo, que está en el seno del Padre, él le ha dado a conocer.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 14 de octubre, 2012

AUDIO – MP3

I. Jesús es eternal v. 15

A. Juan el Bautista da testimonio de Jesús.  Vs.6-7 nos habla de que Juan da testimonio para que “todos creyesen por él.” Aquí en el versículo 15 los verbos “dar” y “clamar” están en tiempo presente cosa que nos indica que hasta el día de hoy, su testimonio anuncia la preeminencia de Jesucristo.

B. El testimonio de Juan el Bautista concuerda con el evangelio de Juan.  En la antigüedad, la cosa primera tuvo preeminencia sobre la cosa postrera. Lo que apareció primero en tiempo era más importante que lo que llega después. Juan el Bautista nació unos seis meses antes de Jesús y comenzó su ministerio público antes de Jesús. Pero el testimonio de Juan el Bautista es que Jesús “es antes de mí; porque era primero que yo.” Esto hace obvia referencia al hecho que Jesús es eternal Dios y que su ministerio es más importante. Es exactamente lo que argumenta El apóstol Juan en los primeros 14 versículos del capítulo uno. En otras palabras Juan el Bautista argumenta que a pesar de que apareció en el escenario antes de Jesús, no es superior a Jesús “porque la preexistencia de Jesús implica su prioridad.” (Leon Morris El Evangelio Según Juan vol. I, p.145)

II. Jesús tiene plenitud de gracia y de verdad. Vs. 16-17

A. Jesús es la fuente de todas nuestras bendiciones. V. 16  La palabra plenitud lleva el significado de “la que llena” pero en un sentido concreto como algo que ocurrió en al pasado pero con resultados que continúan. Es el mismo significado del verbo en el v. 12cuando habla de “los que le recibieron.” Es una referencia a lo que disfrutamos a través de nuestra salvación. Pero incluye la gracia de Dios que “continua” y es “inagotable.” “La Gracia no conoce límites ni interrupciones” (Morris p.146).

La idea de “gracia sobre gracia” es bendición tras bendición.

“La Gracia es una aventura. Nadie sabe a dónde puede llevarle la Gracia, que bendición traerá, o qué cambios acarreará. La Gracia supone una experiencia de total dependencia y bendición de Dios” (Morris p.147).

B. Jesús es la fuente de la verdad. V. 17  Para los judíos, la ley de Moisés eran los primeros cinco libros de la Biblia. Pero Juan usa ese término para hacer una comparación entre el judaísmo y el cristianismo. A través de Moisés vino la ley que para los judíos reveló tanto la gracia de Dios y la verdad. Pero Juan atribuye la gracia y verdad a Jesucristo y dice que la ley es opuesta a la gracia y verdad.

Entonces, Moisés no es el primogenitor de la gracia y la verdad pero estos atributos se revelan en la persona de Jesucristo. “Por medio de” nos hace entender que la Revelación es de origen divino.

III. Jesús disfruta una íntima relación con el Padre. V. 18

A. Dios no se conoce aparte de Jesucristo.  Esta no es una referencia a ver físicamente, sino es más bien una referencia a la importancia de la venida de Cristo en revelarnos el Dios invisible.

“Las teofanías del Antiguo Testamento no daban a conocer ni podían dar a conocer a Dios en Su totalidad. Pero Cristo le dio a conocer” (Morris p. 149).

B. Jesús es una revelación de Dios verídica.  “Podemos confiar en que Dios es como Cristo lo dio a conocer” (Morris p.150). Jesús está en el seno del Padre que hace referencia a la proximidad entre el Padre e Hijo. Dice Juan qué es algo que sigue siendo vigente con el tiempo del verbo “Está.” La encarnación no debilitó a Jesús cuando vino a la tierra, sino agregó algo a Su función. No tenemos un pequeño Dios sino un Dios hecho carne.

El Verbo en Relación a la Creación

Juan 1:3-5

3 Todas las cosas por él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho, fue hecho.

4 En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres.

5 La luz en las tinieblas resplandece, y las tinieblas no prevalecieron contra ella.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 16 de septiembre, 2012

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Juan continúa con su introducción de la persona de Jesucristo el Verbo en los versículos 3-5 cuando nos habla de su relación a la creación. El Verbo no es un ser creado sino Dios mismo. El Verbo no solamente estuvo presente en la creación del mundo sino participó activamente en  ella. Este argumento nos va a preparar el camino para poder entender un poquito del por qué vino el Verbo a la tierra en forma humana. Juan considera unos atributos del Verbo en estos 3 versículos que tienen que ver con el poder creativo del Hijo de Dios.

I. La relación  del Verbo con la creación. V. 3

Juan explica a la creación del universo a través del Verbo.

A. “El Padre creó, pero lo hizo ‘por medio’ del Verbo.”[1]

La frase “todas las cosas” nos indica una totalidad de las cosas en forma individualizada. La palabra traducida “por” significa “por medio.” Es a través de Jesucristo que el universo llegó a existir (He. 1:1-3). Dios el Padre es la fuente de la creación mientras el Verbo Jesucristo es el agente de la creación (I Cor. 8:6).

B. “El mundo existe porque Dios mismo ha actuado por medio de su Palabra.”[2]

Los griegos y filósofos antiguos llegaron a la conclusión de que la materia era algo inherente malo. Pero Juan utiliza una formula en este versículo para aclarar que Dios no solo estuvo presente y activo en la creación sino que ninguna sola cosa creada existe aparte del Dios creador.

II. La creación de la vida por el Verbo. V. 4

El poder que cree y sostiene la vida es el Verbo.

A. No hay vida sin el Verbo.

El concepto de la vida aquí es una referencia amplia. El término vida aparece 36 veces en este evangelio y en la mayoría de los casos es una referencia a la vida eterna. Pero en este texto la referencia es a la creación que llega a tener vida a través del poder creativo del Dios todopoderoso. “La única razón por la que hay vida en las cosas que hay sobre la tierra es porque hay vida en el Logos[3]  Jesús vino para darnos vida en abundancia (Juan 10:10) a través de su muerte (Juan 3:16) solo los que vienen a Él tienen vida (Juan 5:40).

B. La vida es también luz.

No es incorrecto decir que la luz es vida. Jesús es la luz del mundo (9:5) y es la vida (11:25). La luz da vida y la vida es luz (Salmo 36:9). Las primeras palabras enunciadas por Dios en las escrituras se encuentran en Génesis 1:3 donde dice “Sea la luz.” Aquí en Juan podemos ver que el Verbo es la fuente de la luz. “Toda la luz que existe, andemos o no en ella, se la debemos a la Palabra, al Verbo.”[4] Jesús es el que trae la vida y lleva la luz.

III. La luz disipa las tinieblas. V. 5

Aquí se trata por primera vez con uno de los temas del evangelio, la lucha entre las tinieblas y la luz.

A. Brilla la luz.

La luz jamás deja de brillar. Los hombres estamos destinados a la perdición porque amamos más las tinieblas que la luz (3:19). El propósito de Jesús es que el mundo no ande más en las tinieblas (8:12).

B. La luz brilla a pesar del ataque de las tinieblas.

Jesús es la luz y la vida del mundo cuyo poder sobre las tinieblas se culmina en su sacrificio en la cruz del calvario. En Romanos 1:18-23 tenemos una aplicación de esta lucha entre las tinieblas y la luz que sigue vigente hasta el día de hoy.


[1] Morris Leon. El Evangelio Según Juan Vol. 1 p.114

[2] Ibid p.115

[3] Ibid p.117

[4] Ibid p. 119

La Importancia de la Resurrección

¿Has escuchado de un hombre llamado Harry Houdini? Él murió en octubre de 1926, pero el título de gloria de Harry Houdini fue que era profesional en todas las ramas de la magia y conocido por sus escapismos imposibles. De hecho, se dice que burlaba de los candados y habló con desprecio de las cuerdas. Se dice que Houdini tuvo el escurridizo como una anguila y las vidas de un gato. Él venció cualquier intento de encarcelamiento. Demostró gran habilidad para liberarse del interior de cajas fuertes arrojadas al mar, de camisas de fuerza colgado boca abajo de rascacielos, y de toda suerte de esposas, cuerdas, baúles cerrados con candados y cadenas de cualquier tipo. En cada caso Harry siempre encontró una salida.

Pero en octubre de 1926 la muerte le agarró de Harry Houdini y nunca escaparía de su puño. En cada ocasión cuando Harry habló con su esposa acerca de la muerte, le hizo entender que si habría una manera de escaparse de la muerte él lo iba a encontrar. Al encontrárselo, se iba a intentar hacer contacto con su esposa en el aniversario de su muerte con una señal especial. Después de su muerte, durante 10 años la esposa de Harry mantuvo una luz encendida debajo de su retrato. Al final de 10 años ella se apagó la luz. La muerte le había agarrado a Harry Houdini y no la pudo escapar.

La muerte le agarró a Jesucristo también. La muerte le encerró en una tumba tallada en la piedra. Pero el tercer día después de su muerte Jesús se levantó de entre los muertos. Jesús dejó las ataduras de la muerte atrás y pasó por las paredes de la tumba. La piedra fue quitada, no para permitirle a Jesús salir, sino para permitirles a los discípulos ver adentro que la tumba había quedado vacía.

Pablo presenta a Jesús resucitado en el capítulo 15 de esta carta. Es el mismo mensaje que introdujo en su primera visita a Corinto, pero algunos llegaron a dudar de la resurrección de los muertos. La pregunta que debemos considerar hoy es ¿qué pasa si no hubo ninguna resurrección? De esto se trata el discurso del Apóstol Pablo en versículos 12-19.

1 Corintios 15:12-19

12 Pero si se predica de Cristo que resucitó de los muertos, ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos?

13 Porque si no hay resurrección de muertos, tampoco Cristo resucitó.

14 Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también vuestra fe.

15 Y somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que él resucitó a Cristo, al cual no resucitó, si en verdad los muertos no resucitan.

16 Porque si los muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó;

17 y si Cristo no resucitó, vuestra fe es vana; aún estáis en vuestros pecados.

18 Entonces también los que durmieron en Cristo perecieron.

19 Si en esta vida solamente esperamos en Cristo, somos los más dignos de conmiseración de todos los hombres.

[youtube http://youtu.be/-hRj_vLy_hw]

Las consecuencias trágicas de una resurrección falsa.

A. Nuestro evangelio es falso. (vs. 12-14) – El evangelio son las buenas nuevas de la muerte, sepultura y resurrección de Jesús y su vencimiento sobre la muerte y el infierno.

1. Nuestra predicación es vacía. (v. 12, 14ª) – La palabra griega traducida vana significa algo vacío. Pablo mantiene que la predicación de un Cristo no resucitado es absurda.

2. Nuestra fe en Cristo es inútil. (v. 13, 14b) – Por fe los corintios llegaron a creer en un Jesús resucitado. Pero si Jesús no resucitó de los muertos nuestra fe es vana. Nadie quiere depositar su fe en un Jesús muerto. La Biblia dice “que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en  tu corazón que Dios le levanto de los muertos, serás salvo.” (Ro 10:9)

B. Los discípulos de Jesús son mentirosos. (v. 15-16) – El principal motivo de Jesús en elegir a los doce discípulos fue para que testifiquen de Jesús después que volvió al cielo. Si Jesús no resucitó, su testimonio se convirtió en una mentira.

C. No hay esperanza en esta vida ni la venidera. (vs. 17-19) – La esperanza que tenemos de poder dejar atrás nuestra pasada manera de vivir para andar en una nueva vida sería quitada si no hay una resurrección de los muertos.

1. El pecado reina en nuestras vidas todavía. (v. 17) – No hay perdón del pecado si Jesús no resucitó de entre los muertos. Hechos 5:30-31 Gloria a Dios que no tenemos que pagar por nuestros pecados. Cristo tomó en si nuestros pecados y demostró que es capaz de pagar la pena de nuestro pecado cuando se levantó de los muertos. Romanos 4:25 nos enseña que podemos ser declarados justos cuando creemos en Jesucristo y su obra redentora.

2. La muerte tiene dominio sobre nosotros. (v. 18) – Esto es un eufemismo común para aludir a la muerte. No quiere decir que el alma reposa inconsciente mientras el cuerpo muere. La implicación es que todos los creyentes ya muertos habían sido aniquilados. Nos da gran gozo saber que algún día volveremos a ver a nuestros seres queridos que han muertos en el Señor.

D. El futuro es frívolo. (v. 19) – Si Cristo no resucitó entonces la única cosa que nos espera es un poso en la tierra. Nosotros somos dignos de conmiseración debido a que los sacrificios hechos en esta vida no tienen valor eterno porque no hay una vida venidera. “Si no hay vida venidera, más no vale ‘comer, beber y alegrarnos’ antes de morir.  Pero Dios levantó a Jesús y Jesús salió de la tumba. Nuestro salvador ya vive y debemos sacrificar nuestro ser sobre el altar de servicio para nuestro Señor.

Pastor Jaime Greenwood, Iglesia Bautista Independiente del Pilar, 3 de junio, 2012

20 Beneficios de Congregarse en la Iglesia

Viente Beneficios de y Responsabilidades en la Comunidad Cristiana – “Los unos a los otros”

1. Amar 

  • Rom. 12:10 Amaos los unos a los otros con amor fraternal; en cuanto a honra, prefiriéndoos los unos a los otros.
  • 1Tes. 3:12 Y el Señor os haga crecer y abundar en amor unos para con otros y para con todos, como también lo hacemos nosotros para con vosotros,
  • 1Tes. 4:9 Pero acerca del amor fraternal no tenéis necesidad de que os escriba, porque vosotros mismos habéis aprendido de Dios que os améis unos a otros;
  • 1Ped. 1:22 Habiendo purificado vuestras almas por la obediencia a la verdad, mediante el Espíritu, para el amor fraternal no fingido, amaos unos a otros entrañablemente, de corazón puro;
  • 1Jn. 3:11 Porque este es el mensaje que habéis oído desde el principio: Que nos amemos unos a otros.
  • 1Jn. 3:23 Y este es su mandamiento: Que creamos en el nombre de su Hijo Jesucristo, y nos amemos unos a otros como nos lo ha mandado.
  • 1Jn. 4:7 Amados, amémonos unos a otros; porque el amor es de Dios. Todo aquel que ama, es nacido de Dios, y conoce a Dios.
  • 1Jn. 4:11 Amados, si Dios nos ha amado así, debemos también nosotros amarnos os a otros.
  • 1Jn. 4:12 Nadie ha visto jamás a Dios. Si nos amamos unos a otros, Dios permanece en nosotros, y su amor se ha perfeccionado en nosotros.
  • 2Jn. 5 Y ahora te ruego, señora, no como escribiéndote un nuevo mandamiento, sino el que hemos tenido desde el principio, que nos amemos unos a otros.

2. No juzgar 
• Rom. 14:13 Así que, ya no nos juzguemos más los unos a los otros, sino más bien decidid no poner tropiezo u ocasión de caer al hermano.

3. Aceptar
• Rom. 15:7 Por tanto, recibíos los unos a los otros, como también Cristo nos recibió, para gloria de Dios.

4. Amonestar
• Rom. 15:14 Pero estoy seguro de vosotros, hermanos míos, de que vosotros mismos estáis llenos de bondad, llenos de todo conocimiento, de tal manera que podéis amonestaros los unos a los otros.

5. Saludar

  • Rom. 16:16 Saludaos los unos a los otros con ósculo santo. Os saludan todas las iglesias de Cristo.
  • 1Cor. 16:20 Os saludan todos los hermanos. Saludaos los unos a los otros con ósculo santo.
  • 2Cor. 13:12 Saludaos unos a otros con ósculo santo.
  • 1Ped. 5:14 Saludaos unos a otros con ósculo de amor. Paz sea con todos vosotros los que estáis en Jesucristo. Amén.

6. Cuidar
• 1Cor. 12:25 para que no haya desavenencia en el cuerpo, sino que los miembros todos se preocupen los unos por los otros.

7. Servir

  • Gál. 5:13 Porque vosotros, hermanos, a libertad fuisteis llamados; solamente que no uséis la libertad como ocasión para la carne, sino servíos por amor los unos a los otros.
  • 1Ped. 4:10 Cada uno según el don que ha recibido, minístrelo a los otros, como buenos administradores de la multiforme gracia de Dios.

8. No pelear
• Gál. 5:15 Pero si os mordéis y os coméis unos a otros, mirad que también no os consumáis unos a otros.
• Gál. 5:26 No nos hagamos vanagloriosos, irritándonos unos a otros, envidiándonos unos a otros.

9. Soportar
• Efes. 4:2 con toda humildad y mansedumbre, soportándoos con paciencia los unos a los otros en amor,

10. Hablar la verdad
• Efes. 4:25 Por lo cual, desechando la mentira, hablad verdad cada uno con su prójimo; porque somos miembros los unos de los otros.
• Col. 3:9 No mintáis los unos a los otros, habiéndoos despojado del viejo hombre con sus hechos,

11. Perdonar
• Efes. 4:32 Antes sed benignos unos con otros, misericordiosos, perdonándoos unos a otros, como Dios también os perdonó a vosotros en Cristo.

12. Someter
• Efes. 5:21 Someteos unos a otros en el temor de Dios.
• 1Ped. 5:5 Igualmente, jóvenes, estad sujetos a los ancianos; y todos, sumisos unos a otros, revestíos de humildad; porque: Dios resiste a los soberbios, Y da gracia a los humildes.

13. Enseñar
• Col. 3:16 La palabra de Cristo more en abundancia en vosotros, enseñándoos y exhortándoos unos a otros en toda sabiduría, cantando con gracia en vuestros corazones al Señor con salmos e himnos y cánticos espirituales.

14. Animar

  • 1Tes. 4:18 Por tanto, alentaos los unos a los otros con estas palabras.
  • 1Tes. 5:11 Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis.

15. Hacer el bien
• 1Tes. 5:15 Mirad que ninguno pague a otro mal por mal; antes seguid siempre lo bueno unos para con otros, y para con todos.

16. Exhortar 

  • Heb. 3:13 antes exhortaos los unos a los otros cada día, entre tanto que se dice: Hoy; para que ninguno de vosotros se endurezca por el engaño del pecado.
  • Heb. 10:24 Y considerémonos unos a otros para estimularnos al amor y a las buenas obras;
  • Heb. 10:25 no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

17. No murmurar/quejarse

  • Sant. 4:11 Hermanos, no murmuréis los unos de los otros. El que murmura del hermano y juzga a su hermano, murmura de la ley y juzga a la ley; pero si tú juzgas a la ley, no eres hacedor de la ley, sino juez.
  • Sant. 5:9 Hermanos, no os quejéis unos contra otros, para que no seáis condenados; he aquí, el juez está delante de la puerta.

18. Confesar
• Sant. 5:16 Confesaos vuestras ofensas unos a otros, y orad unos por otros, para que seáis sanados. La oración eficaz del justo puede mucho.

19. Hospedar 
• 1Ped. 4:9 Hospedaos los unos a los otros sin murmuraciones.

20. Tener Comunión
• 1Jn. 1:7 pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.

Renuncia a los Derechos

1 Corintios 9:8-14

¿Digo esto sólo como hombre? ¿No dice esto también la ley?

Porque en la ley de Moisés está escrito: No pondrás bozal al buey que trilla. ¿Tiene Dios cuidado de los bueyes,

10 o lo dice enteramente por nosotros? Pues por nosotros se escribió; porque con esperanza debe arar el que ara, y el que trilla, con esperanza de recibir del fruto.

11 Si nosotros sembramos entre vosotros lo espiritual, ¿es gran cosa si segáremos de vosotros lo material?

12 Si otros participan de este derecho sobre vosotros, ¿cuánto más nosotros?

Pero no hemos usado de este derecho, sino que lo soportamos todo, por no poner ningún obstáculo al evangelio de Cristo.

13 ¿No sabéis que los que trabajan en las cosas sagradas, comen del templo, y que los que sirven al altar, del altar participan?

14 Así también ordenó el Señor a los que anuncian el evangelio, que vivan del evangelio.

Predica del Pastor Jaime Greenwood, 9 de octubre, 2011

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I. El Antiguo Testamento verifica el principio de remuneración justo. Vs. 8-10

El Antiguo Testamento era la Biblia de la iglesia primitiva en Corinto mientras que el Nuevo Testamento estaba en el proceso de estar escrito. Pablo cita a Deut. 25:4 como prueba de su punto. Sería una práctica cruel de poner bozal al buey para prevenir que coma mientras el mismo trabajaba en trillar a los granos.

Pablo vio un principio espiritual en este pasaje. No es el buey que importa al Señor sino la actitud atrás de nuestro trato hasta incluso nuestros animales. Es posible que esta frase era un refrán común en la cultura del tiempo de Moisés como por ejemplo “El loro viejo no aprende a hablar.” De todos modos, el principio es que el que trabaja tiene derecho a cobrar por su trabajo.

Ecles. 5:18 vemos que el trabajo nuestro funciona para proveer nuestras necesidades y por extensión la obra de Dios.

II. Un servicio beneficioso debe recibir una recompensa. V. 11

Pablo argumenta que si él había sido utilizado para proveer por las necesidades espirituales de los Corintios 1:5 es lógico esperar una recompensa material como lo más mínimo que pudieron hacer. Rom. 15:25-27

III. El ejemplo de otros líderes cristianos de cobrar. V. 12

A. Es el derecho de cada predicador recibir un salario de la iglesia.

 Es posible que Pablo aquí hace referencia a Apolos y algunos otros ministros en la iglesia en Corinto. Pablo mantiene que él mismo tiene el derecho de cobrar pero no ejerce su derecho.

B. Pablo no quiso poner obstáculo al evangelio.

La idea de un obstáculo es hacer trincheras en el camino delante de un ejército que avance. Para Pablo el evangelio le importaba más que su derecho de cobrar su salario. Hay por lo menos dos razones que Pablo tiene en rehusar lo que le pertenecía.

1. Para evitar la apariencia de recibir algún beneficio propio por su obra misionera.

Los maestros falsos buscaban dinero después de haber hablado con la gente y Pablo quiso evitar estar clasificado con ellos.

2. Evitar que los pobres se sientan la obligación de contribuir y así nunca hacerse cristianos.

Más adelante en versículo 22 habla de hacerse todo a todos para salvar a algunos. Nuevamente es su temor a poner algún obstáculo al evangelio que no le permite, por su consciencia, recibir un salario.

 III. La práctica de los sacerdotes levíticos de participar en las ofrendas. V. 13

Si, bajo la ley, los ministros recibieron apoyo económico del pueblo a que ministraban, ¿no: deben también los que ministran bajo la gracia recibir algún apoyo económico? En Números 18:8-32 y Levíticos 6:14-7:36 la Biblia da los reglamentos para el sostén de los sacerdotes.

De igual manera los mismos sacerdotes en el templo de Corinto recibieron su pago por su trabajo en ministrar al pueblo.

IV. La instrucción de Jesús mismo de apoyar a través de  la obra a los que ministran. V. 14

El argumento de más peso sería la enseñanza de Jesús mismo sobre el asunto de recibir apoyo mientras que uno predique el evangelio. Lucas 10:7-8 El hecho de que el obrero es digno de su salario es una obligación que la iglesia local no puede descuidar.