La Falta de Fe de los Judios (Juan 12.36-43)

Dos hombres que vivían en un pequeño pueblo se metieron en una terrible disputa que no podían resolver. Así que decidieron hablar con el hombre más sabio de la ciudad. El primer hombre fue a la casa del sabio y le contó su versión de lo sucedido. Cuando terminó, dijo el sabio, “Tienes toda la razón.” La noche siguiente, el segundo hombre se acerco al sabio y le dijo su versión de los hechos. El sabio respondió: “Tienes toda la razón.” Después, la esposa del sabio reprendió a su marido. Le dijo, “Esos dos hombres le dijeron dos historias diferentes y tu les dijo que tenían toda la razón. Eso es imposible – no pueden ambos tener toda la razón.” El sabio se volvió hacia su esposa y le dijo: “Tienes toda la razón.”

¡Qué hombre sabio! Pero parece haber mucha gente en el mundo incapaz de tomar una decisión definitiva. Muchos tienen miedo y otros sufren de la ilusión de que tienen mucho tiempo para elegir.

En nuestro pasaje que tenemos delante nosotros hoy, el tema principal es la explicación de Juan de la reacción de los oyentes. Muchos rehusaron creer mientras otros creyeron sin actuar en base a sus creencias.

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Juan 12:36b-43

Estas cosas habló Jesús, y se fue y se ocultó de ellos.

37 Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en él;

38 para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, que dijo:
    Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?
    ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor? m

39 Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías:

40 Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón;
Para que no vean con los ojos, y entiendan con el corazón,
Y se conviertan, y yo los sane. m

41 Isaías dijo esto cuando vio su gloria, y habló acerca de él.

42 Con todo eso, aun de los gobernantes, muchos creyeron en él; pero a causa de los fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga.

43 Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 2 de noviembre, 2014

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I. La incredulidad forma parte de la voluntad de Dios. Vs. 36b-41

A. Los judíos no creerían. Vs. 36b-37  Dios se manifestó en la carne delante de Su pueblo elegido. La Biblia registra 36 milagros realizados por Jesús. Estos milagros demostraron el poder de Jesús sobre cada aspecto de la creación y por último sobre la muerte misma. Algunos teólogos creen que Jesús había erradicado la enfermedad en Israel durante un periodo de no más de 3 años y medio. Sin embargo, el pueblo rehusaba creer en Él como su Mesías. Su falta de fe fue deliberada. La pregunta no es si pudieron haber creer o no porque simplemente no estaban dispuestos a creer.

B. Los judíos no podían creer. V. 38-39  La pregunta ¿Quien ha creído a nuestro anuncio? tiene que ver con el ministerio oral o verbal de Jesús de predicar y enseñar las cosas de Dios. La siguiente pregunta ¿y sobre quien se ha manifestado el brazo de Jehová? hace referencia al poder de Dios demostrado en los milagros y esto respaldado por el verso 41.

C. Los judíos no deberían Vs. 40-41  Esta cita bíblica de Isaías 6:9-10 sale de la boca de Jesús mismo en varias oportunidades (Mt. 13:14-15; Mr. 4:12; Lc. 8:10) Pablo también lo cita en Hechos 28:26-27. Juan quiere explicar que la salvación se debe a la voluntad de Dios. Esto nos puede llevar a preguntar ¿Quién es responsable por la salvación del incrédulo? ¿El pecador mismo, o Dios? en otras palabras, ¿somos salvos porque reconocemos nuestra pecaminosidad o porque Dios nos mostró su misericordia y nos escogió por gracia?

Hay dos principales campos teológicos que representan estas dos ideas. El primero se llama Arminianismo (no Arrianismo) y se basa en las enseñanzas de un predicador holandés Jacobo Arminio y las denominaciones que siguieron sus enseñanzas incluirían los wesleyanos, los metodistas, el Ejército de Salvación, varios grupos pentecostales y muchos otros.  Estos afirman que el hombre tiene libre albedrio para no solo escoger a la salvación sino que la salvación depende de su relación con Dios para mantenerse salvo. El otro campo se llama Calvinismo basado en las enseñanzas de Juan Calvino. Hay Presbiterianos, Bautistas y reformistas entre otros grupos relacionados con Calvinismo. Ambos sistemas pueden sintetizarse en cinco puntos.

  • El Calvinismo sostiene una total depravación del hombre, mientras que el Arminianismo dice que la depravación es parcial.
  • El Calvinismo se adhiere a una elección incondicional, mientras que el Arminianismo dice que la elección es condicional.
  • El Calvinismo sostiene que la expiación es limitada, mientras que el Arminianismo dice que la expiación es ilimitada.
  • El Calvinismo se adhiere a una gracia irresistible, mientras el Arminianismo se adhiere a una gracia resistible.
  • El Calvinismo cree en la perseverancia de los santos, mientras que el Arminianismo sostiene que la salvación está condicionada.
  • El Arminianismo cita pasajes bíblicos como por ejemplo Josué 24:15; Mateo 11:28; Juan 7:17; 7:37; Hechos 2:38; 3:19; 16:31; 17:30 y Apocalipsis 22:17.
  • El calvinismo cita a pasajes como por ejemplo Jeremías 13:23; Mateo 12:34; 18:25-26; Juan 3:3; 6:44; 6:65; 8:43; Romanos 5:6; 8:7-8; I Corintios 2:14.

A fin de cuentas, creo que los dos sistemas fallan al intentar explicar lo inexplicable. Lo que un autor dijo sobre este texto es,

“cuando Juan cita ‘El ha cegado sus ojos…’, no quiere decir que esa gente sufra de ceguera en contra de su voluntad. Esas personas han optado por el mal. Se trata de una decisión o elección deliberada.” (Morris, Juan El Evangelio Según Juan Vol. II p. 222).

arm vs. calvinismoII. La fe tiene que tocar el corazón y no solo penetrar el cerebro. Vs. 42-43

A. El verdadero discipulado tiene un costo alto. V. 42  Todos permanecieron en silencio por temor a las autoridades. No quisieron sufrir ser excomulgados o expulsados de la sinagoga por expresar su fe en Jesús.

B. La fe salvadora cambia el corazón. V. 43  Amaban más a sí mismos que al Salvador del mundo así que no estuvieron dispuestos a entregar su gloria o reconocimiento delante de los hombres para buscar la gloria de Dios.

Amantes de la Luz (Juan 3:16-21)

ver. juan 3.16

Juan 3:16-21

16 Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna.

17 Porque no envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por él.

18 El que en él cree, no es condenado; pero el que no cree, ya ha sido condenado, porque no ha creído en el nombre del unigénito Hijo de Dios.

19 Y esta es la condenación: que la luz vino al mundo, y los hombres amaron más las tinieblas que la luz, porque sus obras eran malas.

20 Porque todo aquel que hace lo malo, aborrece la luz y no viene a la luz, para que sus obras no sean reprendidas.

21 Mas el que practica la verdad viene a la luz, para que sea manifiesto que sus obras son hechas en Dios.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 23 de diciembre, 2012  

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Juan nos presenta con varios contrastes en el pasaje de hoy. Estos contrastes sirven para hacernos entender por qué algunas personas deciden vivir sin la Luz en sus vidas. Tristemente no todas las personas en el mundo van a disfrutar de la salvación y nueva vida que Jesús les ofrece simplemente por el hecho de que están decididos en mantenerse lejos de la influencia de la Luz en sus vidas. El primer contraste presentado en esta sección es entre perderse la vida y obtener la vida eterna.

I. La vida eterna se consigue a través del regalo del Hijo. V. 16

Jesucristo es el hijo de Dios dado como el mejor regalo al mundo.

A. La vida sin Jesucristo se pierde. La presentación en este versículo es bastante positiva. Pero está presente la idea de las consecuencias de no creer en el Hijo cosa que implica que “algo horrible aguarda” (Leon Morris, El Evangelio Según Juan Vol. I p. 271). La única manera de evitar las consecuencias malas es creer en el Hijo.

B. La vida eterna es un regalo para todos los que creen.  Dios es amor. Pero esto no es el mensaje del evangelio. El mensaje más bien está reflejado en este mini evangelio del versículo 16 de Juan 3. “Porque de tal manera amó Dios al mundo que dio…” El amor expresado es el amor “ágape” o la expresión más alta del amor. Es un amor que se ve a través de hechos. En este caso Dios dio la cosa que amó más, Su Hijo, y lo dio al mundo entero. Esta es una idea completamente cristiana. No hay ninguna mención de esta idea de amor por todos en los escritos anteriores. Es un amor tan grande que puede solucionar el problema del pecado para todo el mundo. Si uno creen en el Hijo recibe vida eterna. La vida eterna no es una referencia a un periodo de tiempo sino, más bien es una referencia a la calidad de vida que cada participante en la vida eterna disfruta. “La vida eterna es vida en Cristo, esa vida que libera a la persona de la esfera y de las limitaciones terrenales” (Morris, p. 268).

 II. La salvación quita la condena. Vs. 17-18

A. A pesar de que la venida del mundo sí condena a los inconversos y que una de las funciones de Jesús es juzgar según Juan 5:30, no es Su tarea principal. “Jesús viene a juzgar al mundo ‘del mismo modo que el sol sale para dar sombra’. Así que el juicio es como la sombra, una consecuencia natural de la condición y las circunstancias en las que el mundo se encuentra” (Macgregor cita a Holtzman en Morris, p. 273).

B. El mundo es condenado por no creer en el nombre de Jesús. V. 18  A pesar que Cristo murió por los pecados de todo el mundo, no todos van a ser salvos porque no están dispuestos a depositar su fe y confianza en Jesucristo. La persona que cree no tiene por qué temer el juicio, pero él que no cree no tiene que esperar el juicio final porque ya ha sido condenado.

III. La Luz penetra en las tinieblas. Vs. 19-21

A. La Luz vino al mundo. V. 19a  Jesús es la luz del mundo (Juan 1:4-7.) Esta Luz resplandece en el corazón de cada persona que ha creído en el nombre del hijo de Dios.

B. 

  • Las tinieblas son amadas por los inconversos. Vs. 19b-20  La verdad horrible de considerar es que muchas personas no se salvan simplemente porque prefieren las tinieblas. No desean que sus obras queden expuestas a la luz entonces, se huyen de la Luz cuando la misma desea exponer cómo realmente son.

C. 

  • El creyente se expone a la Luz. V. 21 Los que creen en el Hijo tienen vida eterna y son salvos de su pecado. Una evidencia de este cambio radical es el deseo de estar expuestos a la Luz para que cada una de sus acciones sean escudriñadas para confirmar que son buenas.