Un Poder sin Igual (Hechos 1:7-8)

Y les dijo: No os toca a vosotros saber los tiempos o las sazones, que el Padre puso en su sola potestad; pero recibiréis poder, cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria, y hasta lo último de la tierra.
(Hechos 1:7-8)

PREDICA hechos square copyHay un poder sin igual disponible para todos los que buscan llevar a cabo el plan de Dios. A algunos les gusta la sorpresa, y a otros no tanto. Hay algunos que se emocionen al recibir la noticia de que alguien estuvo trabajando tras el escenario para sorprenderlos con una fiesta especial o un regalo que nunca iban a sospechar que se les había conseguido. Hay otros que le gustan saber con anticipación cada detalle de su día y además les gusta saber con la mayor exactitud posible lo que va a suceder en el próximo futuro. Al recibir algo de sorpresa, este segundo grupo de individuos muchas veces no puede disfrutar de lo que se ofrece porque no fueron informados con anticipación así que no lo pudieron procesar antes para maximizar la experiencia.

En cierta manera, la pregunta de los apóstoles en versículo uno tiene que ver con su deseo de saber si Dios iba a empezar a cumplir con su interpretación de lo que significaba el reino de Dios en la tierra. Para ellos, el reino consistía en un mundo sojuzgado a la nación de Israel. Jesús responde a su pregunta con una respuesta cortante y apunta a su necesidad más apremiante al contestarles la pregunta correcta que ellos no se atrevieron a preguntar. En vez de preguntar cómo iban a poder ayudar establecerse el reino de Dios ellos se preocuparon por cuándo iba a instalarse. Jesús insista en que hay un poder sin igual a la disposición de todos los que buscan obra en el reino tanto espiritual como físico que está por establecerse.

I. Es insensato desear saber lo que está solo bajo la potestad de Dios (v. 7)

A. Estar informado con exactitud sobre el por venir no es para el creyente.  Los discípulos quisieron saber si, en la economía de Dios, el orgullo nacionalista de Israel iba a restaurarse. Cristo reprendió a los discípulos con un aviso que sirve para la iglesia en todas las edades. No debemos anhelar obtener conocimiento prohibido y entremeternos en lo escondido que Dios ha decidido no revelar. Es aquel pecado que resultó en la expulsión de Adán y Eva del huerto de Edén. En Lucas 8:10 Jesús nos asegura que a nosotros es dado conocer los misterios relacionados con el reino. Igual, hay cosas que no nos deben de preocupar y los detalles del futuro son algunas de estas cosas. Jesús ya había prometido que el Espíritu revelaría todo lo necesario concerniente el futuro (Juan 16:13).

B. Sólo el Padre sabe con exactitud sobre los tiempos y las ocasiones.  La potestad de Dios hace referencia a Su autoridad en saber y llevar a cabo Su plan en el tiempo (Hechos 15:18). Por más que nos revela algunos detalles sobre el futuro, como por ejemplo las revelaciones a Juan en Apocalipsis, nos deja con la necesidad de confiar los tiempos y ocasiones de su cumplimiento en Sus manos sin las conjeturas nuestras (Is. 46:10).

II. Es sabio ser investido con el poder divino (v. 8)  

A. El poder divino se recibe a través del Espíritu Santo.  Intentar hacer algo para Dios sin ser investido con el poder del Espíritu Santo es la personificación de la insensatez. Lamentablemente aprendemos desde temprano en nuestras vidas a hacer todo lo que podemos y después pedir a Dios cumplir con lo que no podemos lograr a través de nuestros propios esfuerzos. Es un orgullo tremendo intentar hacer algo espiritual en el poder humano. Es por eso que el libro comienza con una expresión de cómo Dios iba a llevar a cabo Su plan utilizando estos hombres comunes y corrientes.

B. El poder divino actúa en los creyentes para llevar a cabo el plan divino.  La palabra utilizada aquí para describir a la función de los que operan bajo el control del Espíritu Santo es “testigos” o literalmente mártires. La idea es de un embajador que representa a su patria y está dispuesto a dar su vida en servicio mientras representa a su patria. Esta persona está dispuesta a morir en servicio a su patria. Debemos hacernos la pregunta, ¿Cuándo no es un embajador un embajador? La respuesta es que representa a su patria en todo momento mientras ocupa la posición de embajador. Nosotros los creyentes somos representantes oficiales de la patria celestial en todo momento.

C. El poder divino no tiene limitaciones geográficas.  El programa delineado aquí corresponde al libro de Hechos en su totalidad. Los capítulos 1-7 nos relatan la conversión de los judíos, 8-9 nos demuestran la conversión de los samaritanos mientras los capítulos 10-28 describen con mucho detalle la conversión de los gentiles y la extensión del evangelio hasta los lugares más remotos. Hay que entender que este libro no pretende enseñar que la obra se acabó en el primer siglo. Más bien, nos enseña que tuvo un muy buen comienzo. Ahora nos toca a nosotros en nuestra generación seguir el ejemplo de los del primer siglo en hacer avanzar la proclamación del evangelio hasta cubrir la faz de la tierra.

 

Una Elección Segura (1 Tesalonicenses 1:4-6)

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I. Las evidencias subjetivas de nuestra elección (v. 5). El evangelio es el medio por el cual la elección de cada uno se hace una realidad. Estas evidencias tienen que ver con las experiencias de los mismos evangelistas al entregarles el evangelio o las buenas nuevas a los tesalonicenses. Estas evidencias son subjetivas en relación a su percepción por los mismos predicadores.

A. La palabra de Dios es predicada. Pablo estima que la predicación entre ellos no fue simplemente una retórica vacía. El evangelio predicado puede presentarse como “nuestro evangelio” porque se veía vivir en la vida del mismo predicador. La prédica es necesaria para la elección porque “la fe viene por el oír, y el oír por la palabra de Dios” (Rom. 10:17). Si uno que profesa ser creyente y seguidor de Jesús dice tener fe sin obras, “yo te mostraré mi fe por mis obras” (Sant. 2:18). Así que la predicación no es solo útil para la elección de otros, sino también sirve para confirmar mi propia elección.

B. El poder de Dios se presenta. El evangelio no solamente anuncia el poder de Dios; es poder (gr. dunamis). Es “poder de Dios para salvación” según Romanos 1:16. Tiene la habilidad de penetrar las defensas de un incrédulo para tocar su corazón que menos desea cambiarse. Pablo vio aquel poder operar en especial en los de tesalónica y él dice que ambas partes pudieron dar testimonio de los efectos de un evangelio poderoso en las vidas de las personas.

C. La presencia de Dios se manifiesta. Esta manifestación es lo que guía al creyente en su peregrinación a través de la nueva vida en Cristo. La manifestación de la presencia de Dios en el desierto para el pueblo de Israel en su éxodo fue una columna de nube de día y una columna de fuego de noche. Nosotros recibimos el Espíritu de adopción que nos lleva a clamar ¡Abba, Padre! (Rom. 8:15; Gal. 4:6). “El Espíritu mismo da testimonio a nuestro espíritu, de que somos hijos de Dios” (Rom. 8:16). La adopción para ser hijos es la manera en que se hace una realidad nuestra elección.

D. La representación de Dios da confianza. El Espíritu Santo y la plena certidumbre están ligados fuertemente por la ausencia en el griego de la segunda palabra “en”. Esta confianza no es algo que los nuevos creyentes experimentaron, a pesar de que la presencia del Espíritu Santo nos trae confianza, porque esta confianza es lo que se experimentaron los evangelistas al ver operar el Espíritu de Dios en los nuevos creyentes.

Pablo termina su pensamiento con un resumen de lo previo cuando dice: ustedes saben bien nuestra manera de presentar el evangelio junto con nuestra motivación en el amor de Dios hacia ustedes. Sin ese amor no debemos llamarnos seguidores de Jesús (1 Jn. 4:8; 16). Pablo relata su gozo al ver el amor de Dios experimentarse en ellos a través de la expresión de sus compañeros y él mismo.

II. Las evidencias personales de nuestra elección (v. 6). Pablo mira hacia atrás y apunta a los momentos en cuando los tesalonicenses se convirtieron. Vosotros es enfático para señalar un cambio de persona en el discurso. Los tesalonicenses pudieron también dar testimonio de los cambios en sus vidas.

A. Imitaron la fe de los Apóstoles. ¡El orden de las palabras es sorprendente!  Pero en una y otra oportunidad Pablo dice que uno debe de ver a Cristo a través de la vida del cristiano (1 Co. 4:16; 11:1; Ef. 5:1). La imitación de los mentores es para lograr imitar a Cristo.

B. Estuvieron dispuestos a sufrir penalidades. La imitación ocurrió a pesar de la oposición que se sintió temprano en la predicación del evangelio en tesalónica (Hechos 17:5-9). La elección de cada creyente en tesalónica ocurre en medio de la persecución y produce gozo en el Espíritu Santo.

La Ceguera de la Incredulidad (Juan 9.8-17)

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Jesús sana el ciegoEl hombre de nuestra narración fue sanado por el poder de Dios mismo. No se trata de avances en la medicina sino de la mano de Dios mismo que se involucra en su vida para traerle gloria a Dios. La sanación produce resultados sorprendentes y a la vez, trae persecuciones de parte de los que rehusaron creer en la deidad de Cristo.

Juan 9:8-17

Entonces los vecinos, y los que antes le habían visto que era ciego, decían: ¿No es éste el que se sentaba y mendigaba?

Unos decían: El es; y otros: A él se parece. El decía: Yo soy.

10 Y le dijeron: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos?

11 Respondió él y dijo: Aquel hombre que se llama Jesús hizo lodo, me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate; y fui, y me lavé, y recibí la vista.

12 Entonces le dijeron: ¿Dónde está él? El dijo: No sé.

13 Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego.

14 Y era día de reposo cuando Jesús había hecho el lodo, y le había abierto los ojos.

15 Volvieron, pues, a preguntarle también los fariseos cómo había recibido la vista. El les dijo: Me puso lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo.

16 Entonces algunos de los fariseos decían: Ese hombre no procede de Dios, porque no guarda el día de reposo. Otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales? Y había disensión entre ellos.

17 Entonces volvieron a decirle al ciego: ¿Qué dices tú del que te abrió los ojos? Y él dijo: Que es profeta.

 I. Dudas generadas (Vs. 8-12)  La obra sanadora de Jesús es tan completa en la vida del ciego que nadie lo reconoce después.

A. Dudas acerca de su persona. (Vs. 8-9) El hombre sanado de su ceguera es bien conocido en su pueblo, cosa que indica que su sanación va a ser imposible esconder. Pero su sanación genera una polémica acerca de su identidad, por la falta de fe de los vecinos y por el gran cambio realizado en su vida. Nuevamente, estamos antes la idea de una obra creadora que produce cambios radicales. Al abrirse los ojos, nadie lo reconoció porque la obra de Dios nunca nos deja en las mismas condiciones.  Por las muchas dudas, él hombre mismo tiene que confirmar su identidad.

B. Dudas acerca de la obra sanadora. (Vs. 10-12)  La gente empieza a interrogarle al hombre sanado cómo le fueron sanados los ojos. El hombre responde de su mejor manera de que un hombre llamado Jesús lo sanó. Debemos entender que hasta este momento no ha visto a su benefactor. No lo conoce, tampoco ha comprendido la importancia de la persona de Jesús y es por esta razón de que lo llama “un hombre.”  Hubo por lo menos cuarto circunstancias que produjeron la sanación.

    • Jesús lo confrontó
    • Recibió un mandato para realizar tareas
    • Él obedeció los mandatos de Jesús
    • Fue librado de las tinieblas y recibió la vista

La gente persiste en su interrogación y pregunta dónde está Jesús pero el sanado no lo sabe.

II. Discusiones realizadas (Vs. 13-17)  La pregunta más grande no consiste en si ocurrió un milagro sino en si era legítimo el milagro.

A. Es presentado delante de las autoridades religiosas. (Vs. 13-15) Cuando los vecinos con los cuales el hombre sanado había discutido su identidad no quedaron convencidos, lo trajeron para compadecer delante de las autoridades religiosas. Ellos escuchan la maravillosa historia de su sanación de la mano de los vecinos y después le piden al hombre sanado su versión.

B. Cuestionan la autoridad de Jesús (Vs. 16-17)  La cuestión principal para estos líderes religiosos es concerniente los ritos religiosos. Si Jesús niega someterse a los ritos establecidos por estas autoridades, ellos rehúsan someterse a su autoridad a pesar de que su obra no se explica aparte de la poderosa mano de Dios. Esto resulta en diferencias de opinión importante entre estas mismas autoridades. Al final los doctores preguntan al paciente su opinión sobre el caso. Él responde que Jesús tiene la autoridad de sanar en el Día de Reposo porque es un profeta enviado de Dios.

Predica del Pastor Jaime Greenwood, 8 de junio, 2014