La Prioridad De Agradar A Dios (1 Tes 4:1-2)

2 opcionesEn un campamento cristiano en Carolina del norte de los EEUU, yo tuve el privilegio de escuchar al entonces director desafiarnos con las siguientes palabras. “Hay tan sólo dos opciones – agradar a Dios o agradar a sí mismo”. Lo que el director Ken Collier quiso decir con estas palabras es que nosotros deseamos creer que hay una linda cantidad de opciones en cuanto a servir a Dios. Servir con un 50% de nuestra vida y utilizar el otro 50% para nosotros mismos. Quizás darle al Señor un 60% y reservar un 40% para nuestros fines. Darle 70% al Señor; un 80%; 90%; hasta un 95% y mantener para nosotros mismos un 5% para vivir acorde a nuestros propósitos. El hermano Collier lo presentó así, nosotros encontramos sobre la estantería tan sólo dos opciones para nuestras vidas como si fuese un supermercado espiritual. Una opción es agradar a Dios y la otra opción es agradar a uno mismo. Lamentablemente muchos cristianos profesantes eligen agradar a sí mismos porque no saben que el servir a Dios para agradarle a Él no es una mera opción, sino una obligación.

En los dos versículos delante de nosotros hoy para nuestra consideración, encontramos a Pablo exhortando a los tesalonicenses a seguir en la instrucción que ellos recibieron al aceptar por fe a Jesucristo como su único y suficiente salvador. Pero en vez de aflojarse en su lucha diaria en lo que es la vida cristiana, los insta a crecer cada vez más en su manera de vivir que agrada a Dios.

I. Un cambio de tema (v. 1a) Pablo normalmente introduce su conclusión con estas dos palabras (una no traducida en nuestra Biblia) “Por lo cual y entonces”. En este contexto se utilizan para introducir un cambio de tema. Va a utilizar lo que queda de la carta para tratar con varios asuntos que tienen que ver con sus deseos para ellos tal como se expresaron en su oración en los versículos 10-13 del capítulo anterior.

A. Pablo habla en forma exclusiva con los creyentes. Con un enfoque preciso en los hermanos Pablo tiene una petición para ellos. Esta petición se dirige a los que ya forman parte de la “hermandad” de la fe, los que tienen la mente de Cristo (I Cor. 2:16).

B. Pablo da un reto a los hermanos basado en su autoridad divina. La doble orden sirve para respaldar una a la otra palabra. La primera palabra simplemente significa pedir mientras que la segunda es implorar. La petición se basa en lo que ellos mismos recibieron del Señor Jesucristo. Si Jesús es Señor de sus vidas, entonces lo que sigue no ver a ser gravoso.

 II. Una aclaración de sus expectativas (v. 1b) Pablo da una aclaración de lo que viene al final del verso dos. Dice que es necesario de seguir en las sendas bien marcadas. Pablo indica que su evangelización no era una simple presentación del evangelio sino una enseñanza completa en las expectativas de una vida cambiada.

A. Nuestros mentores tienen la obligación de establecer las obligaciones de la fe. La palabra traducida “os conviene” es la idea de una obligación o compulsión dado a entender. Es la obligación de cada seguidor de Jesucristo seguir el ejemplo de su mentor lo que Dios espera de nuestras vidas redimidas y nosotros tenemos la obligación de aceptarlas tradiciones entregadas dentro del ámbito cristiano.

B. La totalidad de la vida cristiana está en vista. Pablo utiliza dos términos para hablar de sus expectativas. La primera es “el andar” una referencia a la vida de seguidor de Jesús y abarca la totalidad de la vida cristiana (2:12). Conlleva la idea de un avance continuo, aún sin nada que nos llama la atención. La segunda es la palabra ‘’agradar” y nuevamente incluye la totalidad de las posibilidades de agradar a través de nuestras vidas cristianas.