Jesús Suple Toda Necesidad (Juan 6.1-14)

milagro-5000Juan 6:1-14
1 Después de esto, Jesús fue al otro lado del mar de Galilea, el de Tiberias.

2 Y le seguía gran multitud, porque veían las señales que hacía en los enfermos.

3 Entonces subió Jesús a un monte, y se sentó allí con sus discípulos.

4 Y estaba cerca la pascua, la fiesta de los judíos.

5 Cuando alzó Jesús los ojos, y vio que había venido a él gran multitud, dijo a Felipe: ¿De dónde compraremos pan para que coman éstos?

6 Pero esto decía para probarle; porque él sabía lo que había de hacer.

7 Felipe le respondió: Doscientos denarios de pan no bastarían para que cada uno de ellos tomase un poco.

8 Uno de sus discípulos, Andrés, hermano de Simón Pedro, le dijo:

9 Aquí está un muchacho, que tiene cinco panes de cebada y dos pececillos; mas ¿qué es esto para tantos?

10 Entonces Jesús dijo: Haced recostar la gente. Y había mucha hierba en aquel lugar; y se recostaron como en número de cinco mil varones.

11 Y tomó Jesús aquellos panes, y habiendo dado gracias, los repartió entre los discípulos, y los discípulos entre los que estaban recostados; asimismo de los peces, cuanto querían.

12 Y cuando se hubieron saciado, dijo a sus discípulos: Recoged los pedazos que sobraron, para que no se pierda nada.

13 Recogieron, pues, y llenaron doce cestas de pedazos, que de los cinco panes de cebada sobraron a los que habían comido.

14 Aquellos hombres entonces, viendo la señal que Jesús había hecho, dijeron: Este verdaderamente es el profeta que había de venir al mundo.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 19 de mayo, 2013

ESCUCHAR/DESCARGAR AUDIO – mp3

En capítulo seis de Juan se presenta a Jesús como él que suple cada necesidad. Pero no solo uno que suple según nuestros deseos y demandas. Tampoco según nuestros tiempos, sino de acuerdo con nuestra dependencia de Jesús mismo. Es justamente en nuestro momento más desesperado que Jesús desea ser nuestra única fuente de recursos. Pero, no busca añadir a lo que ya tenemos, sino nos pide que le entreguemos nuestro todo antes de empezar a suplir la necesidad. Así que Jesús recibe toda la gloria por habernos ayudado.

I. Jesús provee por todas nuestras necesidades aún en circunstancias no favorables. Vs. 1-4  La puesta en escena nos indica que pasado un tiempo de hasta un año entre el capítulo 5 y el capítulo 6 Jesús se encuentra en un barco en el mar de Galilea. Está por cruzar al otro lado dónde no había muchos recursos.

A. El poder de Jesús resplandece en lugares con pocos recursos. Vs. 1-2  Los datos registrados por Juan en estos versículos nos hacen entender que el lugar es lejos de las ciudades importantes de la zona pero hay mucho interés en el ministerio de Jesús por la multitud.  Esa multitud no es un grupo de seguidores de Jesús, sino gente común interesada en ver algo poco común.

B. Jesús a veces nos guía aparte de los lugares con acceso a los recursos a propósito. Vs. 3-4  Ya se acerca una gran multitud de gente en búsqueda de un señal ahora cansada y hambrienta solo agrega al estrés que los discípulos deben sentir en este momento.  Jesús está recostado mientras las expectativas de esa multitud se calman.

II. Jesús provee por todas nuestras necesidades para mostrar nuestra incapacidad. Vs. 5-9

A. Jesús amplifica la desesperación de la situación. Vs. 5-7  Jesús va a enseñar una lección importante pero empieza con más preguntas que agregan a la sensación de insuficiencia que mostraron los discípulos. Después de tanto tiempo con el Señor no pueden ni siquiera imaginar una manera de proveer para la necesidad de la multitud. Es de esperarse que Jesús le pregunta a Felipe porque los sinópticos nos dicen que están cerca a Betsaida la ciudad natal de Felipe (1:44).  La solución provista por Felipe demuestra que están imposibilitados por la situación. Dos cientos de denarios es equivalente a 8 meses de pago por un empleado común. Por ahí llegaría a ser suficiente para un bocado de pan por hasta 6,000 personas. Pero hay 5,000 hombres más mujeres y niños.

B. Jesús provee un poco para señalar que puede proveer el mucho. Vs. 8-9  Andrés responde por poner en evidencia la única comida entre la multitud, pero su conclusión es que no es suficiente.  La respuesta de Andrés es exactamente lo que ocurre un la vida de muchos creyentes. En vez de ver el comienzo de la provisión de Dios, llega a la conclusión de que la provisión de Dios es inadecuada para la situación. Cada persona o ha llegado o llegará a esta conclusión en un aspecto de su vida.  Empezaste el matrimonio con la expectativa de poder vivir en amor y harmonía con tu pareja pero tus recursos son inadecuados para vivir con alguien que es pecador y egoísta.  Criar a tus hijos te ha mostrado que no estás tan preparado con los pocos recursos que tenés.  Tus emociones te han mostrado que el estrés de la vida te es más de lo que podés resistir solo. Por ahí, empezás a cuestionar el significado de tu vida. Jesús tiene las respuestas.

III. Jesús provee por todas nuestras necesidades muchas veces a través de su pueblo. Vs. 10-11

A. El muchacho entrega su todo al servicio del Señor. V. 10  Cuando le entregamos al Señor aún nuestro poco, él es capaz de suplir toda la necesidad. Cuando damos de nuestra abundancia nuestra tendencia es confiar en nosotros mismos.

B. Jesús repartió entre sus seguidores que entregaron a los necesitados. V. 11  Jesús nos utilice a nosotros para suplir las necesidades de otros.

IV. Jesús provee por todas nuestras necesidades con abundancia. Vs. 12-14

A. Jesús espera que aprovechemos de toda su provisión. V. 12

B. Hubo más de lo necesario provisto. V. 13-14

milagro 5000

“En quien no hay engaño…”

Las apariencias engañan. No hay ningún lugar donde esta axioma es más pertinente que en el mundo de la pesca. Yo no soy fanático de la pesca por la simple razón de que no me resulta muy fácil el pescar. Hay tantas cosas que uno tiene que preparar de antemano para esperar comer pescado después de horas en la ribera o sobre el agua. Hoy por hoy la pesca se realiza comúnmente con una caña y anzuelo. El anzuelo se esconde a través del uso de algún tipo de carnada. El pez está engañado por la apariencia de la carnada sin darse cuenta del anzuelo escondido debajo de la carnada. Así cuando come la carnada se encuentra enganchado por el anzuelo.

La Biblia hace referencia a la pesca y lo utilizamos en nuestro curso de evangelismo como una ilustración del proceso de presentar el evangelio. En Lucas 5 la Biblia presenta una ilustración de pescar, no con una caña, anzuelo y carnada sino con una red. La razón por qué no presentamos el evangelio en una forma que engaña a la persona es justamente para evitar apariencias engañosas. Más bien buscamos confrontar a las personas con las verdades del evangelio y como una red las personas pueden seguir y encontrarse envueltas en la red o huirse y así no responder favorablemente. La Biblia no nos enseña que es correcto engañar a nadie con las verdades de la salvación.

En nuestro pasaje hoy se usa la palabra griega dolos, que significa engaño o carnada, para describir a Natanael como un hombre sin semejante falta.  No para decir que este hombre era sin pecado sino, más bien como una descripción de su carácter. Esta descripción es pronunciada por Jesús mismo como evidencia de su omnisciencia. Dios siga en búsqueda de los que sin engaño en sus corazones desean tener parte en Su obra de ganar almas para el reino de Dios.

Juan 1:43-51

43 El siguiente día quiso Jesús ir a Galilea, y halló a Felipe, y le dijo: Sígueme.

44 Y Felipe era de Betsaida, la ciudad de Andrés y Pedro.

45 Felipe halló a Natanael, y le dijo: Hemos hallado a aquél de quien escribió Moisés en la ley, así como los profetas: a Jesús, el hijo de José, de Nazaret.

46 Natanael le dijo: ¿De Nazaret puede salir algo de bueno? Le dijo Felipe: Ven y ve.

47 Cuando Jesús vio a Natanael que se le acercaba, dijo de él: He aquí un verdadero israelita, en quien no hay engaño.

48 Le dijo Natanael: ¿De dónde me conoces? Respondió Jesús y le dijo: Antes que Felipe te llamara, cuando estabas debajo de la higuera, te vi.

49 Respondió Natanael y le dijo: Rabí, tú eres el Hijo de Dios; tú eres el Rey de Israel.

50 Respondió Jesús y le dijo: ¿Porque te dije: Te vi debajo de la higuera, crees? Cosas mayores que estas verás.

51 Y le dijo: De cierto, de cierto os digo: De aquí adelante veréis el cielo abierto, y a los ángeles de Dios que suben y descienden sobre el Hijo del Hombre.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 11 de noviembre, 2012:

I. El llamamiento formal de Felipe. Vs. 43-44

Esto es el cuarto día secuencial desde el comienzo de testimonio de Juan el Bautista. Jesús va a llamar en forma personal a su primer discípulo. Hasta ahora todas le seguían por el testimonio de Juan el Bautista o alguien les guió a Jesús.

A. Un hombre de ciertas limitaciones. V. 43  Es interesante que no hay mucha mención de Felipe en los evangelios siendo el primer discípulo llamado por Jesús mismo. En las pocas referencias a este discípulo se encuentra “como si estuviera fuera de juego, como si fuera de capacidades limitadas” (Leon Morris, El Evangelio Según Juan Vol. I p. 199). Debemos quedarnos animados a saber que Jesús elija a veces a los que tiene habilidades limitadas. No todos los seguidores de Jesús son superdotados. Dios llama a todos a ir a la mies para reproducirse. “Muchos son llamados y pocos escogidos.” Mt. 22:14 Hay una tarea para vos en la obra de Dios.

B. Un hombre conocido del vecindario. V. 44  La manera común de evangelizar es buscar entre los conciudadanos alguien que responderá favorablemente al mensaje del evangelio. Es un ejemplo para seguir en nuestra evangelización en nuestro pueblo y entre nuestros vecinos. Betsaida se conoce en las escrituras como una de las ciudades dónde Jesús realizó la mayoría de todos los milagros (Mt. 11:20-21). Andrés y Pedro son de la misma ciudad y ciertamente conocido por Felipe. Así que Felipe es más propenso a seguir el ejemplo de sus conciudadanos.

II. Felipe repite el modelo de buscar a otro. Vs. 45-47

Ahora nos encontramos con el segundo ejemplo en un solo capítulo de alguien que va en búsqueda de otro para guiarle a los pies de Jesucristo.

A. Felipe va a buscar a Natanael. V. 45  Felipe da testimonio de que se identificó el que Moisés había mencionado en Dt. 18:15. El nombre Natanael no se encuentra en ninguna de las listas de discípulos en los otro tres evangelios mientras el nombre Bartolomeo no se encuentra en las listas de Juan. El nombre Bartolomeo significa hijo de Tolomeo entonces no es de sorprender que tenga otro nombre y es más que probable que sea Natanael.

El hecho de que Felipe describe a Jesús como el hijo de José, de Nazaret no es de sorprender. Juan ya nos dijo que Jesús es “el unigénito hijo” de Dios en V. 18, pero es cierto que es algo que Felipe no pudiera saber. De cierta manera demuestra la ironía presente en el evangelio de Juan. Sabemos que Jesús es Dios encarnado pero se presenta como el hijo de un hombre por uno de sus seguidores. Pero este seguidor hace una obra hermosa de ir en búsqueda de su amigo para así llevarle al Mesías. Los sabios de hoy lo hace todavía.

B. La invitación es ven y ve. V.46  Esta expresión es algo común en los escritos de los rabíes. Felipe, como vimos antes, no es un hombre capaz de argumentar su postura entonces ofrece el mejor argumento que está a su alcance; “Ven y ve.” Así es la salvación para cualquier individuo. Nosotros predicamos a Jesús y así invitamos a las personas a acercarse a Jesús y ver por fe su obra redentora obrar en sus vidas. Estas dos palabras son imperativos y literalmente significa Vamos y vemos de inmediato. Debemos haber una urgencia en la invitación a conocerle a Jesús.

C. La recepción es cordial. V. 47  Jesús mira a Natanael y lo identifica en una manera que no tiene mucho sentido para nosotros pero señalaba a Natanael que Jesús realmente era el Mesías de Israel.

III. Jesús se identifica como el ser sobrenatural. Vs. 48-51

Natanael expresa una cierta rivalidad en ciudades a preguntar si algo bueno puede salir de Nazaret.

A. Jesús conoce los pensamientos de nuestro corazón. V. 48  Natanael le pregunta a Jesús cómo lo puede conocer tan bien para describirle tan precisamente. Jesús le responde que cuando estuvo debajo de la higuera, probablemente una referencia a un lugar de reposo, reflexión y oración, Jesús lo vio. Esta es una alusión al poder divino de Jesús de escudriñar a nuestros corazones y “discernir los pensamientos e intenciones del corazón” (He. 4:12). Jesús nos conoce aún cuando intentamos escondernos de Él.

B. Jesús se identifica como el Hijo de  Dios y rey de Israel. Vs. 49-50  La entrega de Natanael fue inmediata y completa. A reconocerle a Jesús como el Mesías también da testimonio que es el Hijo de Dios tanto esperado y el rey de Israel cosa que implica que es digno de servir. Natanael deposita su confianza en Jesús y llega a ser el primero de cree en Jesús. Jesús responde y le promete ver “cosas mayores” en el andar con Cristo. Es la promesa para cada persona totalmente entregada al Señor de ver cosas mayores.

C. Jesús es el Hijo del Hombre. V. 50  Jesús dice Amen y Amen, una frase peculiar de Juan para constar la certeza de las próximas palabras.  Jesús se identifica a sí mismo como el Hijo del Hombre. Esta es la frase con la cual Jesús elija identificarse en los evangelios. Usa este término más de 80 veces. Él es el Hombre que se abre al cielo y  permite una intimidad entre Dios y los hombres. Es un Hombre de mucha dignidad y majestad. Dios y el hombre se unen en Jesucristo.