El Juicio de Jesús (Juan 5:24-30)

Juan 5:24-30
24 De cierto, de cierto os digo: El que oye mi palabra, y cree al que me envió, tiene vida eterna; y no vendrá a condenación, mas ha pasado de muerte a vida.

25 De cierto, de cierto os digo: Viene la hora, y ahora es, cuando los muertos oirán la voz del Hijo de Dios; y los que la oyeren vivirán.

26 Porque como el Padre tiene vida en sí mismo, así también ha dado al Hijo el tener vida en sí mismo;

27 y también le dio autoridad de hacer juicio, por cuanto es el Hijo del Hombre.

28 No os maravilléis de esto; porque vendrá hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz;

29 y los que hicieron lo bueno, saldrán a resurrección de vida; mas los que hicieron lo malo, a resurrección de condenación.

30 No puedo yo hacer nada por mí mismo; según oigo, así juzgo; y mi juicio es justo, porque no busco mi voluntad, sino la voluntad del que me envió, la del Padre.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 21 de abril, 2013
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La Doctrina de la Salvación

Que Creemos de la Salvación

Creemos que:

  • Las Escrituras enseñan que la salvación de los pecadores es únicamente por gracia.  Efesios 2:8 – Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
  • mediante la obra del Hijo de Dios.  1 Corintios 15:3-5 – Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;  y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;  y que apareció a Cefas, y después a los doce.
  • Por lo tanto es aparte de nuestras obras, Efesios 2:9 – no por obras, para que nadie se gloríe.
  • y sólo bajo la condición de arrepentimiento y fe en el Señor Jesucristo.  Romanos 10:8-10 – que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.
  • Creemos que para salvarse, le es preciso al pecador nacer de nuevo, siendo regenerado por el poder del Espíritu Santo; Juan 3:3-6 – Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?  Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.  Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
  • y siendo recipiente de una nueva naturaleza.  2 Corintios 5:17 – De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
  • Creemos que la gran bendición del evangelio asegura a los que creen en Él la justificación por la fe en el Redentor. Gálatas 2:16 – sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo,nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.
  • Ésta incluye el perdón de pecado, 1 Juan 1:7 – pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
  • y la importancia de la justificación divina.  Romanos 3:28 –  Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.
  • Creemos que habiendo ejercido fe en el Señor Jesucristo, el  creyente es completamente justificado, Hechos 13:39 – y que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree.
  • y está en posesión de una salvación que es eternamente segura.  Juan 10:28-29 –  y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.

La Vida Eterna

  • 1 Pedro 1:3-5Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.
  • Romanos 8:31-39 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?  El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?  ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.  ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.   ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero.  Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,  ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
  • Filipenses 1:6 – estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;
  • Hebreos 7:25 – por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
  • 2 Timoteo 1:12 –  Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.
  • 1 Juan 5:13 –  Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.

La Universalidad de la Propiciación de Cristo

El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

(Juan 1:29)

En el griego la palabra pecado esté en el singular. Esto es “porque se refiere a la totalidad del pecado del mundo, y no a un número de acciones individuales. La expresión “el pecado del mundo”… La referencia a “el mundo” es otra manera de enfatizar la universalidad de la propiciación de Cristo. Sirve para salvar a todas las personas, sean cuales sean sus necesidades”

(Morris, El Evangelio Según Juan, p. 184-185).

***

Jesús quiere quitarte tus pecados si estás dispuesto a recibirle como su Salvador:

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; (Juan 1:12)

*

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Juan 3:16)

*

Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. (Romanos 10:13)

*

Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.

Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.

Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido.

Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.

10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.

11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.

12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores. (Isaías 53:4-12)

Para saber mas de la doctrina de esta iglesia, se puede fijar en la declaración de fe.

El Verbo Encarnado

Juan 1:9-13

Aquella luz verdadera, que alumbra a todo hombre, venía a este mundo.

10 En el mundo estaba, y el mundo por él fue hecho; pero el mundo no le conoció.

11 A lo suyo vino, y los suyos no le recibieron.

12 Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios;

13 los cuales no son engendrados de sangre, ni de voluntad de carne, ni de voluntad de varón, sino de Dios.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 30 de septiembre, 2012

**Audio – MP3**

En gran manera es lo que Juan explica aquí acerca de la venida del Verbo encarnado a la tierra. Su punto es que Jesús es el Rey soberano y Creador del universo. El rechazo de la creación de su creador hace imposible la relación de Padre con Sus hijos que el Creador desea tener con su creación. Entonces, en el plan eterno de Dios el Hijo se toma forma de hombre y habita entre su creación para mostrar su bondad y demostrar que es el legítimo dueño del mundo.

I. Jesús revelado. Vs. 9-10b

A. Jesús es la verdadera luz. V. 9 – Mientras hay luz opaca e irreal Cristo es la luz que realmente ilumina. Él es la luz genuina que guía en la oscuridad. Los quaker toman este versículo para enseñar que dentro de cada hombre hay una luz que ilumina de forma suficiente para que ningún hombre se desvíe del camino correcto. Pero el texto implica que hay una iluminación general que implica que Dios se revela en parte a todo el mundo (Ro. 1:20), es decir “lo suficiente para que nadie tenga excusa si toma el mal camino, en vez del buen camino.” (Leon Morris)

B. Jesús es el creador del mundo. V. 10a-b – Por consiguiente, estuvo la luz en el mundo de forma continua (Vs. 1-2). Pero no solamente está en el mundo sino también es el creador y dueño del mundo (Vs. 3-5). Debemos nuestra existencia al Verbo. Es difícil pensar en el bebé Jesús como abrazado por una mujer que Él había creado, respirando hondamente del aire que Él mismo hizo existir. En estos primeros dos casos el mundo es una referencia a toda la creación. Ahora viene una referencia más explícita a los hombres.

II. Jesús rechazado. Vs. 10c-11

A. Los seres creados rechazaron a su creador. V. 10c – “El mundo ha rechazado al Verbo,… ese rechazo enfatiza la gravedad del tema: el Verbo estuvo en el mundo durante un tiempo, en el mundo que Él había creado, y aún así, el mundo no quiso conocerle.” (Leon Morris) No es que el mundo simplemente no le conoció como su creador, sino que no tuvo conocimiento por prestar atención, haciendo un esfuerzo de realizar quien era. Pero es siempre así que el mundo no le conoce y expresa una indiferencia total.

B. Vino a su pueblo y fue rechazado. V. 11 – La primera parte del versículo significa vino a su casa. Los suyos en este caso implican todos los seres humanos creados por Él. Pero la segunda parte del versículo demuestra que vino a su propio pueblo quienes deberían haberle reconocido y fue rechazado igual. A diferencia del versículo anterior el pueblo toma la decisión de rechaza a la Luz. Esa palabra recibir es una palabra que se usa para hablar de relaciones íntimas. El pueblo elegido por Dios toma una decisión consciente de no profundizar su relación con su creador.

III. Jesús recibido. Vs. 12-13

A. Algunos reciben al Verbo. V. 12 – La mayoría de la gente le rechaza al Verbo pero algunos lo reciben. Ellos llegan a tener la “potestad” o el derecho de ser llamados hijos de Dios. Dios en su gracia les dio el don de ser llamados así. La palabra potestad implica tanto poder como la habilidad de llegar a ser hijos de Dios por lo que hizo el Verbo.

Ser llamado es en contraste con el Verbo que es el hijo y nunca hubo un momento cuando no lo fue. Esto habla de un cambio de estatus.

Los hijos son hechos así cosa que implica que no son iguales al Verbo.

‘Por tanto, los hijos son los que creen.” (Leon Morris) Es depositar su confianza en el Verbo.

B. Ser hecho hijo es un proceso sobrenatural. V. 13 – Este versículo explica el proceso de ser hecho hijo de Dios. Al final de todo no es por sangre, ni una relación entre hombre y mujer, tampoco es porque alguien desea que sea así, sino es un milagro de parte de Dios.