Esposo y Padre al Máximo

Salmo 128:1-4

Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová,
Que anda en sus caminos.

Cuando comieres el trabajo de tus manos,
Bienaventurado serás, y te irá bien.

Tu mujer será como vid que lleva fruto a los lados de tu casa;
Tus hijos como plantas de olivo alrededor de tu mesa.

He aquí que así será bendecido el hombre
Que teme a Jehová.

Hoy, vamos a examinar la perspectiva de Dios, que nos muestra el factor más importante para llegar a ser un verdadero esposo y padre. Dios ve este factor como la clave para convertir a un hombre en una bendición poderosa para su familia.

¿Cuál es el factor clave?

Salmo 128:1-4 lo describe así: “Bienaventurado todo aquel que teme a Jehová…” Este salmo indica que para ser el tipo de esposo y padre que Dios quiere que seas, debés ser un hombre que teme a Dios (v.1, 4). Un temor apropiado de Dios te va a convertir en una bendición extraordinaria para tu esposa y tus hijos.

Un temor de Dios sano y prudente te hará un hombre piadoso con un sentido más amplio:

1) de la presencia de Dios,

2) de la majestad incomparable de Dios,

3) de la gracia y misericordia abundante de Dios,

4) de la lealtad de Dios,

5) de la dependencia en Dios y tu responsabilidad hacia Él,

6) de tu relación con Dios y la prioridad de esa relación,

7) de la perfección suprema de Dios que cambiará la dirección de tu vida en todo aspecto.

Vas a ser un hombre que camina con Dios en comunión íntima. Llegarás a ser el hombre bendito (feliz) del Salmo 128. Construir una familia como Dios quiere no quedará como “el sueño imposible”, sino que será una realidad.

I. Lo que NO es el temor de Dios – No es miedo (Ej. – Mat. 25, la parábola de los talentos).

II. Lo que es el temor de Dios:

De manera sencilla: el temor de Dios es la respuesta inevitable de un entendimiento creciente y bíblico, una relación con el verdadero y viviente Dios quien ha sido revelado por Jesucristo.

A. Dios te ha dado el espíritu de ser Su hijo y el derecho de llamarlo Padre (Rom. 8:15).

B. Sos un heredero de la gloria de Dios (Rom. 8:17).

C. Estás justificado, reconciliado y salvo de la ira de Dios por medio de Jesús (Rom. 5:9-10; Jer. 32:38-40).

De hecho, ahora tenés toda la razón para gozarte en Dios, temiéndolo en una manera positiva, descrita en el Salmo 128. Estudiá el ejemplo de Moisés en Éxodo 15:1-18 y la vida de Abraham.

III. Como adquirir y mantener el temor de Dios

Esto es posible solo si has nacido de nuevo en Jesucristo. Pedro nos reta a vivir nuestra vida en temor reverente, cuando conocemos que hemos sido redimidos por la sangre preciosa de Cristo. (I Pedro 1:17-19). Esto debe inspirar un gran concepto de Dios por la manera en que nos salvó y una liberación de nuestro antiguo estilo de vida sin temor alguno de Dios.

A. El factor oración

Pablo frecuentemente pide a Dios que se revele (Ef. 1:17; 3:17-19). Estas son oraciones dirigidas a Dios continuamente (El verbo “pido” está en el presente). Si eres un hombre temeroso de Dios, vas a orar porque temes a Dios y no confiás en tu propia prudencia (Prov. 3:5).

“No puedes desarrollar una conciencia de Dios sana y prudente o construir una familia como Dios quiere sin una vida de oración significativa.”

B. Tiempo a solas con Dios

Según Salmo 46, para fomentar una consciencia controlada y penetrante debés “estar quieto y reconocer” que Él es Dios. Esto quiere decir que tomás tiempo de tu marcha frenética de la vida para reflexionar en quién y qué es Dios. Cristo es “el resplandor de su gloria, y la imagen misma de su sustancia” (Heb. 1:3). Toma tiempo constantemente para reflexionar en la persona y la obra de Jesucristo; quién es y qué hizo, qué está haciendo y qué hará.

C. La Biblia, como carta de Dios

La Biblia es básicamente una revelación de quién y qué es Dios, tu relación con Dios será alimentada cuando meditás fielmente en Su Palabra (Juan 5:39). David da testimonio en Salmo 19:7-9 de la Palabra de Dios y como tiene una relación muy íntima con el temor de Dios. Los que van a la Biblia constante y sumisamente para encontrar a Dios no serán defraudados.

Meditaciones en lo que la Biblia dice que le va a ocurrir,

a un hombre que teme a Dios

· Salmo 25:12

· Salmo25:13; 112:3

· Salmo31:19

· Salmo 31:20

· Salmo 103:11-18

· Salmo112:2

· Salmo112:4-5

· Salmo 112:6-8; Proverbios 14:26

· Salmo 112:5; Proverbios 19:23

· Salmo 145:19

· Proverbios 1:7; 9:10

· Proverbios 8:13; 14:26

· Job 2:3

· Malaquías 3:16

· Salmo 147:11

· Salmo 112:3 II Cor. 7:1

· Salmo 128:3

· Salmo 128:1-4

· Apocalipsis 14:7

· Salmo 112:1; Ecl. 12:13

Tu Familia Como Dios La Quiere, Wayne A. Mack

Cinco Maneras de Hacer a Sus Hijos Odiar la Iglesia

1. Asegúrese que su fe es sólo algo que se vive en público.

Ir a la iglesia… por lo menos la mayor parte del tiempo. Asegúrese de que está de acuerdo con lo que se escucha del predicador, y cuando están yendo a casa afirmar lo que dijo – especialmente cuando tiene que ver con la obediencia de los hijos. Pero vamos a parar allí. No lea su Biblia en su casa. El pastor va a decir todo lo que necesita saber los domingos. No se involucre a sus hijos en las cuestiones que hayan con respecto a Jesús y Dios. Vive como quiere vivir durante la semana para que sus hijos puedan ver que la duplicidad está bien.

2. Ora sólo delante de la gente.

Las únicas veces que usted necesita para orar es cuando su familia está visitándoles, sobre las cenas especiales, cuando alguien está enfermo, y cuando quiere algo. Además de eso, no se preocupa. Sus hijos le verán orar cuando otras personas están viendo, entonces, no hay necesidad de hacerlo con ellos en privado.

3. Enfocarse en la moralidad.

Asegúrese insistir que sus hijos sean honestos con usted. Hágales saber lo que es correcto para ellos, pero en su propia vida hace mentiras a ellos y a otros. Se enoja mucho con sus hijos cuando dicen palabras que son “malo,” pero publicar, leer, ver y decir lo que quiera en la televisión, Facebook y Twitter. Asegúrese de que usted se centra en ser una buena persona. Sea ambiguo en lo que esto realmente significa.

4. Dar financieramente, cuando no impida a sus quereres.

Haga un gran cosa en su donación a la iglesia. Hacer hincapié en la necesidad el valor del diezmo para sus hijos, mientras no dar con sacrificio si mismo. Deje que ellos vean usted gastar un montón de dinero en lo que usted desea, mientras que la negación de su mandato de las Escrituras para dar con sacrificio.

5. Haga asistencia a la iglesia una prioridad…cuando no hay nada más que quiere hacer.

Oye, ustedes son una familia que va a la iglesia, ¿verdad?  Quiero decir, eso es lo que les dice a sus amigos y su familia de todas modas. Asegúrese de asistir los domingos. Por lo menos cuando no se quedó afuera muy tarde el sábado. O su familia no tiene un asado importante. O el gran partido no había comenzado. O esta semana simplemente no tiene ganas. O…ustedes son una familia que va a la iglesia va ¿cuál es el problema?

 

El Amor = Tiempo

La familia está abajo ataque.  Las necesidades no cumplidas de nuestros hijos son tan peligroso como un ataque de un enemigo.

[youtube http://youtu.be/evCYUwIfe0I]

Predica de Pastor Brent Armstrong, IBIP Conferencia Misionera 2011

I. Proveer Contención – Dos Familias Distintas

A. Ana y su hijo Samuel – 1 Sam. 1:10-11 – 10 ella con amargura de alma oró a Jehová, y lloró abundantemente. 11 E hizo voto, diciendo: Jehová de los ejércitos, si te dignares mirar a la aflicción de tu sierva, y te acordares de mí, y no te olvidares de tu sierva, sino que dieres a tu sierva un hijo varón, yo lo dedicaré a Jehová todos los días de su vida, y no pasará navaja sobre su cabeza.

B. Los hijos de Elí no adoraban a Jehová. 1 Sam. 2:12 – 12 Los hijos de Elí eran hombres impíos, y no tenían conocimiento de Jehová.   No te preocupes tanto con los deberes que se olvide de sus hijos.

1 Sam. 2:16-17 – 16 Y si el hombre le respondía: Quemen la grosura primero, y después toma tanto como quieras; él respondía: No, sino dámela ahora mismo; de otra manera yo la tomaré por la fuerza. 17 Era, pues, muy grande delante de Jehová el pecado de los jóvenes; porque los hombres menospreciaban las ofrendas de Jehová.

C. El Resultado – 1 Sam. 3:11-13 – 11 Y Jehová dijo a Samuel: He aquí haré yo una cosa en Israel, que a quien la oyere, le retiñirán ambos oídos.  12 Aquel día yo cumpliré contra Elí todas las cosas que he dicho sobre su casa, desde el principio hasta el fin.  13 Y le mostraré que yo juzgaré su casa para siempre, por la iniquidad que él sabe; porque sus hijos han blasfemado a Dios, y él no los ha estorbado.  

Hay que poner restriciones piadosas.  Amar los limites – “no haceres y haceres.”  Ejemplo – Hay limites aún en el partido de futbol, el sistema legal.

Proverbios 29:17 – Corrige a tu hijo, y te dará descanso, Y dará alegría a tu alma.

II. Proveer Recursos – Los padres deben poner herramientos en las manos de sus hijos.

A.  La Palabra de Dios

2 Tim. 3:15 – y que desde la niñez has sabido las Sagradas Escrituras, las cuales te pueden hacer sabio para la salvación por la fe que es en Cristo Jesús.

Necesitan tener un buen conocimiento y entendimiento de la Palabra de Dios para hacer buenas decisiones.

La influencia mayor en las vidas de los chicos es la televisión.  Limpiamos bien los cubiertos en casa, pero ni nos preocupa de la contaminacion de las programas de la televisión.  Hace la “prueba de Sodom y Gomora” para tus eleciones de las programas de la televisión.

B. Oración

Oren por los hijos, su vida espiritual, su pureza, su futuro esposo. Oren por su salud,  la salvación, su educación.

C. Una Buena Iglesia 

Heb. 10:25 – no dejando de congregarnos, como algunos tienen por costumbre, sino exhortándonos; y tanto más, cuanto veis que aquel día se acerca.

Si la iglesia es una opción asistir o no para vos, los hijos van a aprender que la iglesia es opcional.

III.  Proveer Buenas Relaciones con sus hijos

El padre da una imagen de Dios para su hijo – bueno o malo. Restriciones y recursos sin una relación no significa nada.

Ejemplo de Timoteo – 2 Tim. 1:5 –  trayendo a la memoria la fe no fingida que hay en ti, la cual habitó primero en tu abuela Loida, y en tu madre Eunice, y estoy seguro que en ti también.

Vos vas a ser la suma de los libros que lees, las programas que ves, y los compañeros que tenés.

“Digame y voy a olvidar; mostráme y voy a recordar; involcráme y voy a entender.”  Tenemos que estar invulcrados en las vidas de los hijos.  Reglas sin relaciones traen rebelion.  La mejor relación en la tuya con Jesucristo.  Tus hijos van a realmente entender que los amás cuando mostrás amor para con ellos.