Sostén las Cuerdas Para la Próxima Generación (Hechos 9:23-31)

923 sosténLas acciones pequeñas de una generación de creyentes pueden influenciar para bien a otra.

Cuando Guillermo Carey de Inglaterra decidió en 1792 de “retomar” la obra misionera como un mandato a las iglesias de alcanzar al mundo, salió con Juan Tomás para la India con la promesa de que La Sociedad de los Bautistas Particulares para la Propagación del Evangelio Entre los Paganos “nunca los iban a abandonar hasta la muerte”. Uno de estos hombres que se llamaba Andrés Fuller dijo años después que aquel momento era como si Guillermo Carey hubiera propuesto sumergirse en una gran caverna no explorada. El comentó que era como si Carey nos dijo, “Nosotros nos descenderemos si ustedes nos sostienen la cuerda’’.  El movimiento moderno de las misiones comenzó a través de esta sociedad de hombres comprometidos con la expansión del evangelio.

En nuestro texto vemos a Saulo de regreso en Damasco después de varios años en Arabia (Gal. 1:17-18) y continua con testificar de Jesucristo. Su testimonio es tan fuerte que los mismos judíos empiezan a buscar una manera de eliminarlo. Lo que sigue son acciones de muchos hermanos en sostener las cuerdas para que Saulo pudo realizar las obras que Dios había designados para él. Estas pequeñas acciones de una generación de creyentes influenciaron para bien en las vidas de muchas otras generaciones de creyentes.

I. Las dificultades y peligros en Damasco vv. 23-25 Vemos aquí el temprano cumplimiento de las consecuencias del llamado de Dios en la vida de Saulo según el versículo 16

A. Las asechanzas diabólicas no tienen ni un chance cuando Dios controla las circunstancias vv. 23-24  Los judíos de Damasco no le ven a Saulo como un convertido a Jesucristo, sino también una amenaza a su manera de vivir. Tanto que ellos resolvieron que Saulo precisaba enfrentar el mismo destino que él había maquinado para los creyentes cuando emprendía viaje hacia Damasco.

B. Dios proveyó una vía de escape para salvar la vida de Saulo v. 25  A través de los creyentes en Damasco, Saulo pudo escaparse de los judíos. A través de sus acciones de literalmente “sostener a las cuerdas” Saulo pudo salirse del peligro que le amenazaba la vida.

II. Las dudas en adicionar a Saulo a la iglesia en Jerusalén vv. 26-28

A. Hubo mucho interés por parte de Saulo en pertenecer al movimiento v. 26a  

B. Hubo mucho cautela por parte de la iglesia en Jerusalén en admitirlo al grupo v. 26b 

C. Hubo un hombre reconciliador para abogar entre las dos partes v. 27 Volvemos a encontrarnos con Bernabé, el hijo de consolación, que juega un papel vital en la introducción de Saulo a los creyentes en Jerusalén.

D. Hubo un lindo tiempo de compañerismo entre los hermanos v. 28  Saulo pudo disfrutar de su inclusión en el grupo de creyentes.

III. Las distorsiones de los hombres no cambian los designios de Dios vv. 29-31  

A. Saulo provocó a ira sus ex compañeros con su testimonio audaz v. 29  Vemos aquí a Saulo nuevamente demostrando su disposición de testificar acerca de Jesús aún cuando se encuentra en el ámbito donde él mismo había sido testigo de los horrores de los perseguidores del Camino. Pero no tan solo esto, sino también vuelve a continuar la obra del mártir Esteban al discutir con el mismo grupo al cual Saulo pertenecía antes que había matado a Esteban 6:8-10. El resultado inevitable fue que ellos buscaban eliminar a Saulo cuando no pudieron contra su testimonio.

B. Los hermanos terminan protegiéndole la vida una vez más v. 30  En el capítulo 22:17-18 Saulo da testimonio de que Dios le apareció para advertirle de los peligros a su vida por parte de los judíos. Pero aquí se registran los esfuerzos de los hermanos de hacerle llegar a Cesarea Marítima para después enviarle a Tarso su ciudad natal. Dios intervino para proteger a Saulo de los designios de sus perseguidores como lo hace en cada uno de sus hijos. Así que Saulo iba a “terminar su carrera” antes de ser martirizado.

C. La obra de Dios avanzó conforme al plan divino v. 31  Cuando Saulo es removido y los griegos no tienen en quién enfocarse su ira, las iglesias de Israel experimentaron paz. No iba a ser una paz duradera pero era algo inesperado pero bienvenido. En vez de relajarse en sus obligaciones, cosa que había dado inercia a sus persecuciones 8:1, ellos utilizaron este período para avanzar con el evangelio. Enfocándose en la edificación de los hermanos y el andar correcto, Dios produjo una tremenda cosecha que hizo de la iglesia asolada por un tiempo extremadamente fuerte.

La Entrada Triunfal del Rey Jesús (Juan 12:9-15)

palm sunday

Una señora estaba de visita en un museo de arte, cuando se volvió al curador y señaló a la pared. “Supongo que usted llama esta cosa repugnante algo de arte moderno.” Él respondió, “No, señora. ¡En verdad lo llamamos un espejo!” El punto de la historia es que a veces algo puede llegar a ser demasiado familiar para nosotros; tan familiar, de hecho, que tendemos a no reconocer su verdadera naturaleza; ¡incluso cuando fijamos nuestra mirada en él!

Eso es lo que vemos en nuestro pasaje de hoy. Aquí se encuentra nuestro Dios en la carne, revelando claramente su identidad a todos (montar en el burro cumple una de las principales profecías acerca de la venida del Mesías en Zacarías 9:9); sin embargo, debido a sus esperanzas y expectativas para un Mesías/Rey diferente, la gente no reconoció quién era Jesús verdaderamente y por qué se había venido.

Siempre me ha sorprendido cómo los judíos podrían tan felizmente dar la bienvenida a su Mesías el domingo sólo para clamar por su crucifixión el jueves. ¿Qué pasó? ¿Cómo iban a cambiar tan rápido? La respuesta está en el hecho de que no estaban recibiendo el Mesías que pensaban que querían; Aquel que estaban esperando.

¿Qué de nosotros? ¿Hemos recibido al Mesías que queríamos; Aquel que esperábamos? ¿O hemos aceptado el único Mesías, enviado por Dios, que necesitamos? Jesús no ha venido para complacernos; pero para salvarnos y llamarnos a su servicio. ¿Queremos este tipo de Rey? El Rey que Dios nos ofrece es un Rey de Paz.

***

Juan 12:9-15

Gran multitud de los judíos supieron entonces que él estaba allí, y vinieron, no solamente por causa de Jesús, sino también para ver a Lázaro, a quien había resucitado de los muertos.

10 Pero los principales sacerdotes acordaron dar muerte también a Lázaro,

11 porque a causa de él muchos de los judíos se apartaban y creían en Jesús.

12 El siguiente día, grandes multitudes que habían venido a la fiesta, al oír que Jesús venía a Jerusalén,

13 tomaron ramas de palmera y salieron a recibirle, y clamaban: !!Hosanna! !!Bendito el que viene en el nombre del Señor, el Rey de Israel!

14 Y halló Jesús un asnillo, y montó sobre él, como está escrito:

15 No temas, hija de Sion;
He aquí tu Rey viene,
Montado sobre un pollino de asna. 

I. Siempre hay los que rehúsan seguir a Jesús. Vs. 9-11

A. Cuando Jesús resucitó a Lázaro, los judíos maquinaban la muerte de ambos. Vs. 9-10  No era suficiente “que un hombre muera…” (11:50) porque ahora querían matar a dos. Es bastante irónico de que Lázaro estaba muerto y que los principales sacerdotes desean quitarle la vida. Es muy probable que no creyeran que estaba muerto a pesar de las evidencias.

B. El testimonio del milagro de la resurrección condenaba la doctrina de los judío. V. 11  Los saduceos no creían en ningún tipo de resurrección, así que la resurrección de Lázaro de entre los muertos comprobaba su error doctrinal. Cuando la gente empieza a apartarse de los líderes religiosos y creer en Jesús, los judíos resolvieron poner freno a esta tendencia.

II. Muchos siguen a Jesús por motivos equivocados. Vs. 12-13

A. Jesús se acercó a Jerusalén en el momento apropiado. V. 12  Hasta ahora, Jesús se mantuvo lejos de Jerusalén porque las autoridades habían mostrado su deseo de prenderle. En este momento Jesús se acerca a Jerusalén para ser adorado como Él es digno. Mucha gente se oyó de su acercamiento y se preparaba para recibirle.

B. Jesús fue recibido como un rey triunfante. V. 13  La gente salió a recibirle a Jesús con palmas y gritos. “La palma era el emblema de la victoria, y cuando Juan las menciona, debemos verlo como una referencia al triunfo de Cristo” (Morris, Leon El Evangelio Según Juan Vol. II p. 201). La gente busca recibir a un conquistador que le va a liberar del yugo de los romanos.

Gritaban “hosanna” que literalmente significa “Salva” para demostrar su expectativa de que Jesús los libere. Usan un título mesiánico citando Salmo 118:26 cuando decían “Bendito el que viene en el nombre del Señor”.

III. Jesús merece ser seguido porque Él es el cumplimiento del plan de Dios. Vs. 14-15  Estamos frente otro cumplimiento de la profecía porque en Zacarías 9:9 está escrito que el Rey de Israel iba de venir montado sobre un asno.  El asnillo es un símbolo de uno que trae noticias de paz. Él que iba de venir sentado sobre un asno representa uno que tiene “fines pacíficos” (Morris, p. 203). Mientras los grandes hombres de guerra entraron montado sobre caballo, Jesús entró como un rey diferente delo que la gente esperaba, un rey especial.

 

Una Fe No Salvadora

Jesús acaba de purificar al templo, una acción que lo exponga a la ira de las autoridades religiosas, y vienen algunos judíos para cuestionar sus acciones. Ellos quieren saber cómo Jesús logró tener la autoridad para reprender su proceder en la adoración. Ellos creen que él pretende ser algún Mesías, pero no están dispuestos a creer en Jesús para salvación. Estos religiosos demandan alguna señal de su autoridad. En cierta manera demandan que se comprueba su autenticidad como el Mesías, y justamente porque muchos se habían identificados como tal. La única prueba aceptada de aquel entonces sería señales de poder del cielo.

Juan 2:18-25
18 Y los judíos respondieron y le dijeron: ¿Qué señal nos muestras, ya que haces esto?
19 Respondió Jesús y les dijo: Destruid este templo, y en tres días lo levantaré.
20 Dijeron luego los judíos: En cuarenta y seis años fue edificado este templo, ¿y tú en tres días lo levantarás?
21 Mas él hablaba del templo de su cuerpo.
22 Por tanto, cuando resucitó de entre los muertos, sus discípulos se acordaron que había dicho esto; y creyeron la Escritura y la palabra que Jesús había dicho.
23 Estando en Jerusalén en la fiesta de la pascua, muchos creyeron en su nombre, viendo las señales que hacía.
24 Pero Jesús mismo no se fiaba de ellos, porque conocía a todos,
25 y no tenía necesidad de que nadie le diese testimonio del hombre, pues él sabía lo que había en el hombre.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 2 de diciembre, 2012

[youtube http://youtu.be/qOiaQla_efI]

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templo

Nuevamente, Juan nos indica las acciones extraordinarias de Jesús se explican con palabras mal interpretadas. Se ofrece la interpretación correcta y el efecto sobre la vida de los verdaderos seguidores de Jesús. Termina siendo una gran victoria para Jesús donde el pueblo se reúna a su favor. El problema es que más se maravillaron de su poder y autoridad en desafiar a los religiosos y no hay fe genuina o fe salvadora. Entonces Jesús tampoco se aferra a esa gente justamente por su falta de fe.

I. Los judíos demandan señales de la autoridad de Jesús. Vs. 18-19

A. Quisieron saber lo que Jesús decía ser. V. 18  “Las autoridades sabían que Jesús les había desafiado al realizar aquella acción de purificación del Templo” (Morgan citado en Leon Morris El Evangelio Según Juan Vol. I p. 236 nota a pie). Si Jesús hace esta clase de acción al desafiar las autoridades religiosas, entonces la respuesta de ellos es demandar con qué autoridad realiza sus acciones. Esto es el proceder común de los judíos (I Cor. 1:22)

B. Jesús les ofrece la señal de Jonás. V. 19  La necesidad de ver alguna señal domina la religión hasta el día de hoy. Pero Jesús lo hace claro que esta  es una muestra de la falta de fe y que la fe es central a la vida cristiana. Entonces su respuesta es la señal de la cruz (Mt. 12:39-40, 16:4; Lc. 11:29).

Destruir este Templo, lugar de contacto con Dios por lo cual los judíos son los guardianes, hace énfasis en “la morada de la deidad” (Morris p.238). En Jesús se manifiesta más la gloria de Dios que cualquier edificio (Jn. 1:14).

II. Los discípulos se acuerdan de las Escrituras. Vs. 20-22

A. La respuesta causa más confusión. V. 20  Nadie logró entender el significado de estas palabras. Hasta incluso los discípulos no entendieron esta frase hasta la resurrección de Jesús. Estas palabras forman parte de la acusación ante el concilio de Jesús (Mt. 26:60-61) y otra vez cuando estuvo colgado en la cruz (Mt. 27:40).  

B. Los discípulos creen en sus palabras. Vs. 21-22  Si alguien viene a Jesús y cree en él es por las Escrituras que tiene esa fe. (Rom. 10:17)

III. Jesús sabía lo que había en el hombre. Vs. 23-25

A. La gente se maravillaba de sus milagros. V. 23 Los milagros de Jesús no son suficientes como para servir de señal para los judíos. La gente cree en Jesús en el sentido de otorgarle importancia como algún profeta. Pero esta no es una fe salvadora.

B. Jesús no confía en el testimonio de los hombres. Vs. 24-25  Mientras las multitudes comienzan a dar testimonio de las maravillas que hacen Jesús, Él mismo no se fiaba en ellos. Literalmente ellos creyeron en Él, pero Él no creyó en ellos.