Sonoros Conocidos Inesperados (Hechos 2:5-12)

Moraban entonces en Jerusalén judíos, varones piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. Y hecho este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno les oía hablar en su propia lengua. Y estaban atónitos y maravillados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, les oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas, y los que habitamos en Mesopotamia, en Judea, en Capadocia, en el Ponto y en Asia, en Frigia y Panfilia, en Egipto y en las regiones de Africa más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, les oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios. Y estaban todos atónitos y perplejos, diciéndose unos a otros: ¿Qué quiere decir esto?
(Hechos 2:5-12)

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Al esperar grandes cosas de Dios, Él nunca nos falla. Hay una palabra que utilizamos para describir un estado de ánimo elevado que es la palabra éxtasis. “Por éxtasis puede entenderse, en general, un estado de plenitud máxima, usualmente asociado a una lucidez intensa que dura unos momentos. Tras su fin, la vuelta a la cotidianidad puede verse incluso transformada por el evento previo, pudiéndose sentir aún algún grado constante de satisfacción. Es entonces una experiencia de unidad de los sentidos, en la que pensar, sentir, entender e incluso hacer están armónicamente integrados. El estado de éxtasis implica una desconexión con la realidad objetiva para conectarse con una realidad puramente mental dirigida hacia sí mismo” (Wikipedia).

El Éxtasis además es una droga estimulante que puede provocar alucinaciones. Se considera una droga de diseño, eso decir, una droga sintética psicoactiva, porque se fabrica con el objetivo de que a sus consumidores les den “picos” de euforia. Los consumidores de la droga dicen que les produce sentimientos, profundamente positivos, y empatía hacia otros, eliminación de la ansiedad, y relajación extrema que duren unas horas. El Éxtasis o MDMA puede producir efectos estimulantes tales como una sensación agrandada de placer y confianza en sí mismo y energía incrementada. Sus efectos psicodélicos incluyen sensación de paz, aceptación y empatía. Se dice que el MDMA suprime la necesidad de comer, beber o dormir, haciendo posible que los consumidores aguanten fiestas de dos a tres días. Consecuentemente, el uso del Éxtasis o MDMA algunas veces resulta en deshidratación y agotamiento severos. En los peores de los casos los resultados son convulsiones seguido por parálisis y paro cardíaco. En un mundo cada vez más lejos de los límites establecidos por Dios, no nos debe de sorprender que muchas personas buscan placer aún en cosas temporales de corto plazo de duración.

En el capítulo dos de Hechos encontramos la palabra éxtasis utilizada en los versículos seis y doce para describir la sensación que muchos lograron sentir al escuchar a los apóstoles y seguidores de Jesús hablar en lenguas. Ellos estaban en búsqueda de algún acontecimiento grande del obrar de Dios y no fueron decepcionados. Dios usó el hablar en lenguas como una pista para la presentación del evangelio primeramente a los judíos. Pero no los judíos de la localidad de Jerusalén, sino también de los que representaban a las naciones al estar reunidos en Jerusalén. Mientras ellos buscaban una señal por parte de Dios reciben una confirmación por parte de Dios a través de sonidos que llamaban la atención. Lucas nos registra una verdad muy importante; Cuando esperamos grandes cosas de Dios, Él nunca nos falla.

I. Las expectativas de una ocurrencia maravillosa v. 5

Es necesario entender el contexto de lo que Lucas dice en el versículo cinco. Los seguidores de Jesús acaban de recibir al Espíritu Santo por primera vez en la historia como una fuente de poder inexhaustible para poder llevar a cabo la obra que Jesús les había encomendado. Ellos ahora salen al encuentro con la gente para dar testimonio de la grandeza de Dios. Pero Lucas agrega que los que experimentan el milagro de Dios son personas reunidas en Jerusalén con un propósito. El propósito ya fue mencionado en Lucas 19:11. Esa gente anticipaba la llegada del Mesías debido a varios factores. Las setenta semanas de Daniel acaban de transcurrir, el cetro se había ido de Judá y la gente anticipaba alguna obra milagrosa por parte de Dios. Ellos quisieron estar cerca a Jerusalén en anticipación de participar primeros en las bendiciones de Dios al comenzar de nuevo a obrar en la tierra.

II. Los efectos de un sonido familiar vv. 6-8

La palabra aquí traducida “estruendo” significa “el efecto auditorio producido por una causa específica” y no quiere comunicar la idea de un sonido fuerte sino un sonido como un murmullo que captaba la atención de la gente. La principal causa porque la gente investigaba la fuente del sonido se encuentra al final del versículo 6 donde dice “cada uno les oía hablar en su propia lengua”. Su sorpresa se hizo más profunda al considerar la procedencia de los hablantes y llegar a la conclusión que eran todos galileos que se consideraron como personas de vulgo. El milagro era que cada uno escuchaba a los discípulos hablar en su propia lengua vernácula o habla local.

El mensaje de la salvación hace el mismo efecto hasta el día de hoy.

III. La eficacia del alcance del milagro vv. 9-11

Desde el momento en que Dios abrió la puerta del arca de Noé hasta el día de hoy, vemos a nuestro buen Dios llevando a cabo Su gran plan de la redención de las naciones. No nos debe de sorprender que aquí encontramos una lista de las naciones que representan a las agrupaciones de personas que terminan siendo los descendientes de Noé y sus hijos. Los Partos, medos, elamitas y habitantes de Mesopotamia con Judea son los descendientes de Sem. Los de Capadocia, Ponto Asia menor y Roma son los descendientes de Jafet. Frigia, Panfilia, Egipto y Cirene son los descendientes de Cam. Están los de Creta y de los países árabes también incluidos para dar a conocer el alcance de capítulo 1:7-8. Dios desea que muchos lleguen a reconocer la obra de Dios por declarar sus maravillas.

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IV. El estado de ánimo de los que recibieron el milagro v. 12

Notemos que ellos otra vez están en un estado elevado de perplejidad y asombro por lo que Dios estuvo haciendo en medio de ellos por parte de testigos comunes y corrientes. Su pregunta de “Qué quiere decir esto” está pronto por ser contestada.

¿Quién Hay que Creer? (Juan 7:24-31)

Juan 7:24-31
24 No juzguéis según las apariencias, sino juzgad con justo juicio.

25 Decían entonces unos de Jerusalén: ¿No es éste a quien buscan para matarle?

26 Pues mirad, habla públicamente, y no le dicen nada. ¿Habrán reconocido en verdad los gobernantes que éste es el Cristo?

27 Pero éste, sabemos de dónde es; mas cuando venga el Cristo, nadie sabrá de dónde sea.

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28 Jesús entonces, enseñando en el templo, alzó la voz y dijo: A mí me conocéis, y sabéis de dónde soy; y no he venido de mí mismo, pero el que me envió es verdadero, a quien vosotros no conocéis.

29 Pero yo le conozco, porque de él procedo, y él me envió.

30 Entonces procuraban prenderle; pero ninguno le echó mano, porque aún no había llegado su hora.

31 Y muchos de la multitud creyeron en él, y decían: El Cristo, cuando venga, ¿hará más señales que las que éste hace?

cree!

Predica del Pastor Jaime Greenwood, 2 de marzo, 2014

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¿Te cuesta creer a otras personas?

¿Te cuesta creer a los políticos y líderes de la nación?

En nuestro pasaje hoy llegamos a ver una gran preocupación de la gente reunida en Jerusalén a causa de la fiesta de tiendas. En la semana pasada vimos que la multitud hablaba de Jesús, pero no abiertamente. Que los líderes religiosos buscaban a Jesús para acusarle de ser un fraude. Pero una vez que Jesús se revela en el templo, empieza a enseñar de tal manera que todos se maravillaron de su persona. Esto produjo una preocupación y cuestionamiento en la multitud de ¿quién hay que creer? Juan ahora reitera la afirmación de Jesús en cuanto a su identidad como el Mesías y ser e Hijo de Dios.

I. Una gran confusión (vs. 25-29)

Hubo una gran confusión entre los varios grupos en cuanto a la persona de Jesús.

A. Jesús habla con libertad en medio de sus enemigos. (vs. 25-26)  La gente pregunta si no es este aquel hombre que los judíos procuraban matar y que habían venidos buscando durante la fiesta. Pero al verlo enseñar sin impedimento alguno, cuestionan si por ahí, no se quedaron convencidos los mismos líderes de la autenticidad de las afirmaciones de Jesús.

B. Jesús procedía de Galilea y la gente esperaba un Mesías distinto. (v. 27) La imagen que la gente tuvo en cuanto al Mesías fue bastante diferente al que Jesús presentaba. Ellos buscaban un Mesías misterioso de origen sobrenatural y Jesús parece ser otro hombre cualquier. Ellos argumentaron que  1. Nadie sabe de dónde procede el Mesías. 2. Que Jesús provenía de Galilea. 3. Que Jesús no podía ser el Mesías.

Hubo una expresión muy conocido en aquel entonces que decía:

“Hay tres cosa que vienen sin esperarse – El Mesías, una bendición y un escorpión.”

C. Jesús aprovecha el comentario de la gente para enseñarles acerca de su misión. (vs. 28-29)  Jesús levanta su voz y clamaba que cumple una misión divina. Que Él ha sido enviado por Aquel que es verdadero. Jesús dice que si, ellos lo conocen humanamente hablando pero no lo han reconocido por quien realmente es. Hay por supuesto, un doble significado en las palabras de Jesús. Él procedió del Padre – sus enemigos sabían que era humano. Estaban equivocados en cada punto.

Jesús los acusa de no conocer a Jehová y esto sí los molestaba. Aún los maestros de la ley, los “perito arquitectos” no podían identificar a la piedra principal, a pesar de que estudiaban los planos divinos durante siglos Hechos 4:11. Jesús dice que “yo” conozco al Padre a diferencia de ustedes. Su existencia procede del Padre y fue enviado por Él.

II. Una fuerte convicción (vs. 30-31)  Las palabras de Jesús suscitaron reacciones bastante diferentes.

A. Dios es soberano y controla nuestros tiempos. (v. 30)  Mire como su impotencia fue igual a su malignidad. Nadie nos puede tocar sin el consentimiento de Dios Juan 10:29. Un pastor dijo en esta semana, “Somos todos inmortales hasta que Dios dice que no.”

C. Algunos creían en las obras de Jesús. (v. 31)

ver. ro1017