2019 Congreso de Hacedores de Discípulos

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La Iglesia Bautista Independiente de Pilar tiene el agrado en invitarle al próximo Congreso de Hacedores de Discípulos 2019. Como hicimos en el primer Congreso realizado en el 2017, habrá tiempo de instrucción, oración, y testimonios sobre la obra de Dios tanto en la Argentina como en el resto de Sud América.

El enfoque de nuestro tiempo será dedicado a la instrucción practica en el Evangelismo Personal. Viendo que nuestro mundo posmoderno no comprende aún los detalles más mínimos del Evangelio, es necesario saber en qué punto arrancar con la presentación de la misma.  Nuestro orador principal será el Pastor Jeff Musgrave, quien a lo largo de muchos años en el pastorado, ha desarrollado un currículum sencillo y comprensible de cuatro lecciones diseñado para acompañar a los esfuerzos de cada iglesia de formar discípulos de Cristo que hacen discípulos de Cristo.

El curso está diseñado para introducir a un contacto personal a conocer a quien es Dios y como el ser humano debe responder a Él. La información sirve no tan solo para pastores, sino para toda la congregación. Sin embargo, es necesario que cada iglesia cuente con un líder capacitado para poner el ejemplo en como evangelizar a esta y a futuras generaciones efectivamente dando glorifica a Dios.

Hemos visto los frutos de este plan del evangelismo en nuestra iglesia en Pilar. Este estudio ayuda a los miembros poder tener la confianza de responder a las preguntas de los incrédulos, siguiendo las cuatro lecciones.

En los próximos meses, estaremos mandando más detalles sobre el Congreso — sus costos y la agenda. Por ahora, podemos confirmar que se realizará en el mismo predio de Centro de Desarrollo Cristiano, Av. Juan Domingo Perón 3255; Derqui, (1635) en Pilar el 19-23 de junio, 2019.

Pastor Jaime Greenwood

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Junio 2015

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Ser miembro de la iglesia significa que todos somos partes necesarias de un todo

En el Nuevo Testamento, hay varios pasajes que nos brindan un panorama claro de los que es ser miembro de iglesia. Una de las secciones más extensas está conformada por los capítulos 12 a 14 de 1 Corintios. En el capítulo 12, Pablo usa la metáfora de un cuerpo con muchos miembros para representar a la iglesia. En el capítulo 13, establece que el amor es la actitud y la acción central que deberían tener todos los miembros. Por último, en el capítulo 14, vuelve sobre la iglesia en Corintio y sus problemas, porque no habías comprendido el concepto de ser miembro.

Algunos líderes y miembros de la iglesia conciben la membresía un concepto moderno, venido del mundo administrativo o empresarial, y entonces rechazan el término por no considerarlo bíblico. Sin embargo, la membresía sí que es bíblica.

En la Biblia, “miembros” no tiene el mismo significado que la cultura secular. Por ejemplo, veamos cómo se usa el término en 1 Co. 12:27, “Vosotros, pues, sois el cuerpo de Cristo, y miembros cada uno en particular.”

¿Entiendes la diferencia? Los miembros de una iglesia conforman el conjunto y son parte esencial de la Iglesia. El apóstol Pablo desarrolla la metáfora del cuerpo y explica que los miembros son como partes que lo conforman. Algunos son ojos; otros son orejas. Algunos son los pies; y otros, las manos. Por eso concluye: “Porque así como el cuerpo es uno, y tiene muchos miembros, pero todos los miembros del cuerpo, siendo muchos, son un solo cuerpo, así también Cristo” (1 Co. 12:12).

Ser miembros de un mismo cuerpo significa que somos diferentes pero trabajamos juntos.

Los socios de un club de campo pagan a otras personas para que hagan el trabajo. En la iglesia, todos los miembros tienen una función. Por eso se los compara con las manos, los pies, los oídos y los ojos. Somos diferentes, pero todos somos necesarios para el buen funcionamiento del conjunto.

Cada parte, por lo tanto, tiene que cumplir su función, o todo el cuerpo sufre. Es la hermosura de la diversidad en la unidad de los miembros de la iglesia. La Biblia es clara: si una parte no cumple su papel, todo el cuerpo deja de funcionar bien. Sin embargo, cuando una parte obra como le corresponde, todo el cuerpo se alegra y se fortalece. “De manera que si un miembro padece, todos los miembros se duelen con él, y si un miembro recibe honra, todos los miembros con él se gozan” (1 Co. 12:26).

(Rainer, Thom S., Soy Miembro de la Iglesia, pp. 11-13)