Acercamiento al Cumplimiento de la Promesa de Dios (Hechos 7:17-36)

Dios ofrece redención en la Persona de Jesucristo. Muchos de los que estamos hoy aquí hemos tenido, o aún tenemos, muchos problemas en nuestras vidas. Estamos bajo un estrés constante por una cosa u otra: tal vez nosotros o alguien a quien conocemos y amamos esté extremadamente enfermo; o nuestras finanzas son un poco inestables; o una relación significativa en nuestra vida está perturbada; o nos encontramos atrapados en un comportamiento que sabemos que está mal, pero parece que no podemos sacudirlo; o estamos lidiando con alguna otra crisis mental, emocional o espiritual.
Podrían ser cualquiera de las mil y una cosas que nos afligen, pero el resultado es que nos sentimos cansados; o nos encontramos enojados con otras personas por casi ninguna razón o, incluso más comúnmente, nos sentimos incapaces de pensar bien o hacer lo que creemos que son cosas buenas. ¿Entonces qué hacemos al respecto?
Mucha gente no hace nada. Simplemente viven en su rutina asumiendo que, por alguna razón, la miseria que sienten está destinada a ser su destino en la vida.
Luego están los que adoptan un enfoque más proactivo y emplean muchas estrategias diferentes para “arreglarse” a sí mismos a medida que abordan los problemas en su vida. Su búsqueda de una solución los lleve a uno de los muchos medios de escapismo: demasiada televisión, abuso de sustancias, exceso de comida o la inmersión total de uno mismo en el trabajo. Sin embargo, a pesar de todos sus esfuerzos, estas mismas personas se encuentran tan cansadas e infelices como las que no han hecho nada.
Tal vez, como último esfuerzo, algunas personas se dirigen hacia la religión. Recurren a los valores y principios enseñados por algún pastor, predicador o maestro de escuela dominical. Eso es lo que Pablo hizo. En la segunda mitad de Romanos 7 descubrimos que Pablo se volvió hacia RELIGION (con todas sus reglas, rituales, regulaciones y requisitos), solo para descubrir que la religión tampoco funcionaba. Pablo descubrió que el bien que le gustaría hacer no lo hizo y el mal que no quería hacer terminó por hacerlo de todos modos. ¿Alguna vez has sentido como si hubiera algún tipo de guerra dentro de ti? ¿Alguna vez te has encontrado diciendo con Paul: “¿Quién me librará de este cuerpo de muerte?” Nos dice que todos sus esfuerzos por limpiar su acto solo lo dejaron sintiéndose frustrado. Su única súplica fue esta: “¿Quién me salvará?” “¿Quién me liberará de esta vida que está dominada por el pecado?” “¿Quién me librará?” Después Pablo responde a su propia pregunta: “¡Gracias a Dios! La respuesta es una relación Jesucristo nuestro Redentor”.

En nuestro texto hoy, vemos la estrategia de Esteban de demostrar que Dios llama y utiliza a personas que en gran manera termina siendo rechazadas por las demás personas para demostrar Su soberanía y la necesidad de someternos a Su voluntad para ser rescatados o redimidos. Moisés será utilizado en su día para librar al pueblo de Israel de la esclavitud de Egipto. Él termina siendo un tipo de redentor que apunta al futuro Redentor definitivo del pueblo. Dios ofrece redención en la Persona de Jesucristo.

I. Moisés, el líder que no debe de ser vv. 17-22

A. Su nacimiento con sus circunstancias vv. 17-20  Moisés nunca debe de haber nacido o vivido más de tres meses. Pero Dios intervino para salvarle la vida al poner en el corazón de sus padres el deseo de mantenerlo vivo.

B. Su crianza con su entorno v. 21  El rescate por una princesa de Egipto es una demostración del poder de Dios para cambiar las circunstancias de nuestras vidas para lograr Sus propósitos.

C. Su educación con sus resultados v. 22  Por más que Moisés mismo da testimonio de que es básicamente tartamudo, aquí nos hace entender que era una excusa por no cumplir con la voluntad de Dios.

II. Moisés, el líder rechazado vv. 23-29

A. Un intento de relacionarse más con su pueblo vv. 23-25  Dios puso en el corazón de Moisés el deseo de intervenir en las vidas de los Israelitas.

B. Una candidatura de reconciliador negado vv. 26-29  Por más que Moisés sintió una necesidad de intervenir, el pueblo lo rechaza.

III. Moisés, el líder definitivo vv. 30-36  

A. Una experiencia con Dios fuera de lo común vv. 30-34  Al experimentar la presencia de Dios en la zarza ardiente, Moisés tiene un contacto personal con Dios que lo prepara para ser líder del pueblo en buscar a Dios.

B. Un llamado por Dios a pesar de su trasfondo vv. 35-36  Dios insista en usar al pobre Moisés para redimir al pueblo y así ser un tipo de Cristo quien iba de venir más adelante.

 

PREDICA hechos square copy

Un Liderazgo Refrescante (parte 2) – Un ejemplo para seguir

El segundo parte de “Un Liderazgo Refrescante”

1 Corintios 16:15-24

15 Hermanos, ya sabéis que la familia de Estéfanas es las primicias de Acaya, y que ellos se han dedicado al servicio de los santos.

16 Os ruego que os sujetéis a personas como ellos, y a todos los que ayudan y trabajan.

17 Me regocijo con la venida de Estéfanas, de Fortunato y de Acaico, pues ellos han suplido vuestra ausencia.

18 Porque confortaron mi espíritu y el vuestro; reconoced, pues, a tales personas.

19 Las iglesias de Asia os saludan. Aquila y Priscila, con la iglesia que está en su casa, os saludan mucho en el Señor.

20 Os saludan todos los hermanos. Saludaos los unos a los otros con ósculo santo.

21 Yo, Pablo, os escribo esta salutación de mi propia mano.

22 El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. El Señor viene.[a]

23 La gracia del Señor Jesucristo esté con vosotros.

24 Mi amor en Cristo Jesús esté con todos vosotros. Amén.

Pastor Jaime Greenwood, 5 de agosto, 2012

[youtube http://youtu.be/D8ZZbLLSEdw]

Descargar audio aquí.

 

I. El ejemplo de hombres como Estéfanas. Vs. 15-18

A. El carácter de un verdadero siervo. V. 15

Pablo ya mencionó que bautizó a esa casa en 1:16 y ahora agrega que son las primicias de la obra de Dios en esa zona. Pablo los utiliza como ejemplo para seguir cuando dice que se han dedicado al servicio de los santos. Esta palabra significa “determinado o adicto” e implica que aprovechaban de las oportunidades de servir, no para lograr una posición de liderazgo, sino para suplir las necesidades de los hermanos en Cristo. No indica que les ministraba la Palabra de Dios sino que suplieron todas sus necesidades tanto físicas como espirituales.

Para lograr ser un buen ejemplo es necesario que uno demuestre una actitud de servicio hacia los demás. Esa actitud comienza en el hogar y se extiende a la casa de Dios. Si uno no puede servir a su familia primero, no hay esperanza que llegará a servir con amor en la casa de Dios y la familia de Dios.

Es interesante que el apóstol Pablo no hace mención de un llamado especial de Dios para ser uno “dedicado al servicio.” Más bien, es una actitud que se cultiva dentro del ser cambiado y agradecido por lo que Dios ha hecho en su vida. Un enfoque correcto producirá resultados correctos.

B. La necesidad de seguir el ejemplo de los verdaderos siervos. V. 16-18

Ellos no solamente realizaron tareas sino trabajaron al punto de estar exhaustos. Pablo hace mención de Estéfanas, Fortunato y Acaico para ilustrar el hecho que un verdadero siervo no espera una buena solución a los problemas, sino la busca hasta que la halle. Estos hombres se acercaron a Pablo para comentarle y aclararle todos los asuntos pendientes en Corinto. Pablo dice en versículo 17 que suplieron la ausencia de la iglesia o la información que faltaba de la carta enviado a Pablo. Y en el V. 18 dice que no solamente ayudó a Pablo en determinar un futuro rumbo en cuanto a su trato con la iglesia, sino también ayudó en gran manera a la iglesia en Corinto.

Ellos son ejemplos dignos de seguir y por eso Pablo los manda a someterse a alguien así en el V. 16. El hecho que Pablo indica que uno reconocido como siervo de los demás debe gobernar sobre la congregación es exactamente lo que Jesús enseñó a los discípulos en el aposento alto cuando lavó los pies de los doce. Son dignos de ser reconocidos como una ayuda para la iglesia. Al no hacerlo el creyente demuestra que está siendo guiado por su propia soberbia.

II. Un estímulo desde lejos. Vs. 19-24

A. No estamos solos en la lucha. V. 19-20ª

Pablo ahora le hace recordar a la iglesia en Corinto que no está solita en la lucha para la piedad. Hay iglesias en Asia menor que también siguen en la verdad. Aquila y Priscila, mencionados no menos de seis veces en las escrituras y también responsables por instruir a Apolos, activamente siguen en su servicio para el Señor y se acordaban de ellos aún en medio de su intento de comenzar otra iglesia nueva en su casa.

B. Los saludos deben ser con amor fraternal. V. 20b

El beso es equivalente a tomar la mano en el mundo occidental de hoy.

C. El saludo personal de Pablo. V. 21

Pablo demuestra que utilizó un amanuense para escribir la carta pero termina firmándola con su propia mano.

D. El que no ama al Señor debe sufrirá una maldición. V. 22

Obviamente tenemos instrucción extensiva en lo que es el amor de Jesucristo a través de esta misma carta. La Palabra anatema significa “consagrado para la destrucción” y la frase traducida “El Señor viene” es la palabra aramea “Maranata.” Pablo comunicó a la iglesia que la cosa más importante para ellos era poner por obra todo el consejo de Dios. Al no hacerlo, que sean apartados para la destrucción tan seguro como la venida del Señor.

E. El que sigue todas estas instrucciones debe esperar la gracia de Dios. V. 23

Gracia es algo no merecido.

F. Los motivos de los siervos verdaderos tienen que ser puros. V. 24

Pablo no guarda rencor contra ninguno de los hermanos a pesar de sus malas actitudes hacia él. Por eso, puede decir su amor “esté con todos” ellos. Es una lección importante reconocer que el mal hecho en contra de nosotros será juzgado por Dios algún día. Pero mientras tanto, nuestra responsabilidad es amar a nuestro hermano y amonestarlo a hacer lo correcto.

Un Liderazgo Refrescante (parte 1)

1 Corintios 16:13-24

13 Velad, estad firmes en la fe; portaos varonilmente, y esforzaos.

14 Todas vuestras cosas sean hechas con amor.

15 Hermanos, ya sabéis que la familia de Estéfanas es las primicias de Acaya, y que ellos se han dedicado al servicio de los santos.

16 Os ruego que os sujetéis a personas como ellos, y a todos los que ayudan y trabajan.

17 Me regocijo con la venida de Estéfanas, de Fortunato y de Acaico, pues ellos han suplido vuestra ausencia.

18 Porque confortaron mi espíritu y el vuestro; reconoced, pues, a tales personas.

19 Las iglesias de Asia os saludan. Aquila y Priscila, con la iglesia que está en su casa, os saludan mucho en el Señor.

20 Os saludan todos los hermanos. Saludaos los unos a los otros con ósculo santo.

21 Yo, Pablo, os escribo esta salutación de mi propia mano.

22 El que no amare al Señor Jesucristo, sea anatema. El Señor viene.[a]

23 La gracia del Señor Jesucristo esté con vosotros.

24 Mi amor en Cristo Jesús esté con todos vosotros. Amén.

Pastor Jaime Greenwood, 29 de julio, 2012

[youtube http://youtu.be/oZyXZlw5fAI]

Descargar audio.

 

 

La exhortación de ir delante. (Vs. 13-14)

I. Estar en guardia. V. 13

Esta no es una condición temporaria sino una actitud continua. Lleva la idea de luchar a mantenerte despierto. En circunstancias peligrosas es necesario estar en guardia. Tanto más peligro, tanto más necesidad de velar.

A. Estar firme en la fe.

Implica una estabilidad que era deficiente en la iglesia de Corinto. Adhiérete a la revelación de Dios y no cederte a la sabiduría mundanal. Judas 3

B. Tener coraje.

No solamente indica que hay que tener coraje, sino también conlleva la idea de ser maduros y destinado a contrarrestar la inmadurez evidente en Corinto.

C. Ejercerse.

I Tim. 4:7 nos manda a ejercitarnos para la piedad. Este verbo significa luchar para hacer el cuerpo más fuerte. Esto no es algo inherente en el creyente, sino demanda mucha lucha para lograrlo.

II. Hacer todo con amor. V. 14

Pablo no desea una agresión o asertividad de los líderes, pero sí desea una fuerza que se demuestra a través del amor. Manso, no ganso. El amor de Dios demanda un conocimiento de Dios que viene a través de una relación activa con Dios a través de Su Palabra. Ej. Los discipulados.

¿Puede usted llegar a ser un líder?

Cuando Jesús seleccionaba líderes, hacía caso omiso a todas las ideas populares de su tiempo (y del nuestro) acerca de qué clase de persona sería idónea para la tarea. La banda de discípulos de Jesús carecía de adiestramiento y de influencia; era un grupo heterogéneo que Él usaría para cambiar al mundo.

Jesús escogió personas con poca educación, pero que pronto desplegaron una aptitud extraordinaria. Vio en ellas algo que nadie más veía, y bajo su mano diestra emergieron como líderes que sacudirían al mundo. A los talentos latentes de ellos se les añadió ferviente devoción y furiosa lealtad, pulidas en la escuela de los fracasos y la fatiga.

Las cualidades de liderazgo naturales son importantes. Muy a menudo estas pericias yacen dormidas y no descubiertas.  Además debemos decir que la forma como manejamos las relaciones nos dice mucho de nuestro potencial de liderazgo. R. E. Thompson sugiere estas sencillas  pruebas:

• ¿Le molestan o desafían los fracasos de los demás?
• ¿Usa o cultiva a las personas?
• ¿Dirige o desarrolla a la gente?
• ¿Critica o motiva?
• ¿Trata de esquivar o de encontrar a la persona que tiene una necesidad o problema especial?

Estas pruebas no significan mucho a menos que actuemos para corregir nuestras deficiencias y llenar los vacíos de nuestro adiestramiento. Quizá la prueba final del potencial de liderazgo es si usted decide hacer algo o no con los resultados.

¿Por qué no toma algunos de los puntos de debilidad y fracaso de los que es consciente y, en cooperación con el Espíritu Santo, – que es el Espíritu de disciplina- se concentra en fortalecer dichas áreas de debilidad y corrige las faltas?

Las cualidades deseables en un líder estaban presentes en toda su plenitud en el carácter de nuestro Señor. Cada cristiano debería hacer que su oración constante sea que dichas cualidades puedan incorporarse más rápidamente en su propia personalidad.

El agregar potencial de liderazgo a nuestras vidas generalmente requiere que nos desprendamos de los elementos negativos que nos sujetan.

– Si somos demasiado sensibles cuando nos critican y nos apresuramos a defendernos, debemos abandonar esa actitud.
– Si justificamos nuestro fracaso y tratamos de culpar a otros o a las circunstancias, debemos cambiar de actitud.
– Si somos intolerantes o inflexibles de forma que la personas creativas que nos rodean se sientan restringidas, debemos abandonar esa actitud.
– Si nos perturba algo que sea menos que la perfección en nosotros mismos y los demás, debemos quitamos eso.

El perfeccionista establece metas más allá de su alcance y luego se hunde en una sensación de culpabilidad falsa cuando fracasa.  Nuestro mundo es imperfecto, y no podemos esperar lo imposible. El establecer metas modestas y realistas ayudará a que el perfeccionista lidie con un problema sin desalentarse.  Si no puede guardar un secreto, no trate de ser un líder. Si no puede ceder en un punto de vista cuando las ideas de alguna otra persona son mejores, ahórrese la frustración del fracaso en el liderazgo. Si quiere mantener una imagen de infalibilidad, trate de encontrar otra cosa que hacer aparte de ocuparse de guiar a las personas.

Escrito por:   O. Sanders – Liderazgo Espiritual

Usted puede llegar a ser un líder, desafíese a estudiar y aprender sobre el Liderazgo Espiritual que se necesita hoy.   

La primera clase para hombres

(a partir de los 15 años)

comienza el jueves, 26 de abril a las 19:30 hs.

Iglesia Bautista Independiente del Pilar

Ituzaingo 772   *   Pilar Centro

Uno de los más fascinantes estudios sobre la relación de Cristo con sus discípulos Fueron hombres ordinarios, pobres y sin letras. Un grupo de provincianos galileos que carecían de trascendencia social y que no hubieran sido elegidos por alguien que fuera prudente.

¿Por qué eligió Jesús a tales hombres?

Esta es una pregunta que ha intrigado a generaciones de estudiosos de la. Palabra. Tan poco inspiradores eran los apóstoles que las autoridades religiosas del momento los desecharon por ser hombres sin letras y del vulgo (Hch. 4.13). No obstante, Cristo cifró todas las esperanzas de la extensión del reino en estos pocos que habían compartido su ministerio. 

Tres años con Jesús presenta al lector un profundo y detallado estudio del proceso por el cual estos hombres fueron transformados en los atrevidos testigos que impulsaron la vida de la iglesia recién nacida. El autor no solamente identifica las técnicas que utilizó Cristo en la capacitación de los doce, sino las dinámicas de la relación que compartieron a lo largo de su breve paso por la tierra. La lectura de este texto proveerá de valiosas herramientas y un modelo inspirador a todas aquellas personas que están comprometidas con formar a hombres y mujeres como discípulos de Jesús. 

Desarrollo Cristiano Internacional presenta, por primera vez en español, esta obra clásica que ha bendecido a miles de líderes a lo largo de varias generaciones. Tres años con Jesús es un libro cuya trascendencia ha sido probada en el crisol del tiempo. Su mensaje tiene tanta relevancia hoy como lo tuvo cuando se publicó, hace más de cien años, bajo el título original.