La Interrogación del Profesante (Juan 9:18-34)

blind man testimonyEn nuestro texto hoy, el hombre curado de su ceguera de nacimiento está cuestionado en cuanto a la veracidad de la curación de un lado, y la fuente de su curación del otro lado. En ambos casos su respuesta no es la de uno con la cabeza agachada sino de uno que tiene un objetivo para alcanzar y sabe que es más seguro que quedarse expuesto a los ataques de los enemigos de Jesús.

18 Pero los judíos no creían que él había sido ciego, y que había recibido la vista, hasta que llamaron a los padres del que había recibido la vista,

19 y les preguntaron, diciendo: ¿Es éste vuestro hijo, el que vosotros decís que nació ciego? ¿Cómo, pues, ve ahora?

20 Sus padres respondieron y les dijeron: Sabemos que éste es nuestro hijo, y que nació ciego;

21 pero cómo vea ahora, no lo sabemos; o quién le haya abierto los ojos, nosotros tampoco lo sabemos; edad tiene, preguntadle a él; él hablará por sí mismo.

22 Esto dijeron sus padres, porque tenían miedo de los judíos, por cuanto los judíos ya habían acordado que si alguno confesase que Jesús era el Mesías, fuera expulsado de la sinagoga.

23 Por eso dijeron sus padres: Edad tiene, preguntadle a él.

24 Entonces volvieron a llamar al hombre que había sido ciego, y le dijeron: Da gloria a Dios; nosotros sabemos que ese hombre es pecador.

25 Entonces él respondió y dijo: Si es pecador, no lo sé; una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo.

26 Le volvieron a decir: ¿Qué te hizo? ¿Cómo te abrió los ojos?

27 El les respondió: Ya os lo he dicho, y no habéis querido oír; ¿por qué lo queréis oír otra vez? ¿Queréis también vosotros haceros sus discípulos?

28 Y le injuriaron, y dijeron: Tú eres su discípulo; pero nosotros, discípulos de Moisés somos.

29 Nosotros sabemos que Dios ha hablado a Moisés; pero respecto a ése, no sabemos de dónde sea.

30 Respondió el hombre, y les dijo: Pues esto es lo maravilloso, que vosotros no sepáis de dónde sea, y a mí me abrió los ojos.

31 Y sabemos que Dios no oye a los pecadores; pero si alguno es temeroso de Dios, y hace su voluntad, a ése oye.

32 Desde el principio no se ha oído decir que alguno abriese los ojos a uno que nació ciego.

33 Si éste no viniera de Dios, nada podría hacer.

34 Respondieron y le dijeron: Tú naciste del todo en pecado, ¿y nos enseñas a nosotros? Y le expulsaron.

I. Los ciegos espirituales juegan en contra de la verdad. (Vs. 18-23)  Los líderes religiosos dudaron el milagro mientras el hombre sanado habló de su experiencia.

A. Los prejuicios nos pueden quitar la objetividad.  (Vs. 18-19)  Después de preguntar acerca de la legitimidad de las afirmaciones del hombre sanado, siguen buscando forma de negar que Jesús fuera el autor del milagro.

B. El miedo nos quita la oportunidad de tomar la responsabilidad. (Vs. 20-23)  Los padres del hombre lo dejan expuesto a los ataques de las autoridades religiosas por temor a las consecuencias que les pudieron ocurrir.

II. Los ciegos espirituales atacan el testimonio de los convencidos. (Vs.24-34)  Estos fariseos desearon debatir la persona de Cristo mientras el hombre sanado quiso discutir el poder de Cristo.

A. Los religiosos presionan a los fieles. (Vs. 24,26)  Pretenden tener conocimiento exclusivo de la verdad. “Nosotros sabemos” (Éxodo 31:14).

B. Hay que aguanta con determinación. (V. 25,27)  Es necesario mostrar los hechos, “Una cosa sé”; aún cuando te cansás de la interrogación.

una cosa sé, que habiendo yo sido ciego, ahora veo copyC. Los religiosos intentan demostrar la veracidad de su postura. (Vs. 28-29) Los judíos respaldan a su argumento de que Jesús es pecador por decir que su respaldo es la Palabra de Dios a través de Moisés. Eso quiere decir que su cumplimiento de la ley los daba autoridad para juzgar contra de la ley. Pero se auto condenan al confesar que no saben de dónde procede Jesús, hacedor de milagros.

D. Hay que defenderse con la verdad. (Vs. 30-33)  El hombre sanado demuestra su habilidad de razonar al exponer el error en el pensamiento de los líderes religiosos. Todos saben que un pecador no recibe poder de Dios para ayudar a los demás. Una obra sanadora y creativa de sanar a un hombre de su ceguera de nacimiento es una obra de Dios Todopoderoso. Termina exclamando que Jesús procede de Dios.

E. El resultado de defenderse puede incluir más pruebas de la fe. (V. 34)  El hombre es excomulgado de la comunión de los judíos por su fidelidad a la persona de Jesús.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 15 de junio, 2014

La Ceguera de la Incredulidad (Juan 9.8-17)

La Ceguera de la Incredulidad copy

Jesús sana el ciegoEl hombre de nuestra narración fue sanado por el poder de Dios mismo. No se trata de avances en la medicina sino de la mano de Dios mismo que se involucra en su vida para traerle gloria a Dios. La sanación produce resultados sorprendentes y a la vez, trae persecuciones de parte de los que rehusaron creer en la deidad de Cristo.

Juan 9:8-17

Entonces los vecinos, y los que antes le habían visto que era ciego, decían: ¿No es éste el que se sentaba y mendigaba?

Unos decían: El es; y otros: A él se parece. El decía: Yo soy.

10 Y le dijeron: ¿Cómo te fueron abiertos los ojos?

11 Respondió él y dijo: Aquel hombre que se llama Jesús hizo lodo, me untó los ojos, y me dijo: Ve al Siloé, y lávate; y fui, y me lavé, y recibí la vista.

12 Entonces le dijeron: ¿Dónde está él? El dijo: No sé.

13 Llevaron ante los fariseos al que había sido ciego.

14 Y era día de reposo cuando Jesús había hecho el lodo, y le había abierto los ojos.

15 Volvieron, pues, a preguntarle también los fariseos cómo había recibido la vista. El les dijo: Me puso lodo sobre los ojos, y me lavé, y veo.

16 Entonces algunos de los fariseos decían: Ese hombre no procede de Dios, porque no guarda el día de reposo. Otros decían: ¿Cómo puede un hombre pecador hacer estas señales? Y había disensión entre ellos.

17 Entonces volvieron a decirle al ciego: ¿Qué dices tú del que te abrió los ojos? Y él dijo: Que es profeta.

 I. Dudas generadas (Vs. 8-12)  La obra sanadora de Jesús es tan completa en la vida del ciego que nadie lo reconoce después.

A. Dudas acerca de su persona. (Vs. 8-9) El hombre sanado de su ceguera es bien conocido en su pueblo, cosa que indica que su sanación va a ser imposible esconder. Pero su sanación genera una polémica acerca de su identidad, por la falta de fe de los vecinos y por el gran cambio realizado en su vida. Nuevamente, estamos antes la idea de una obra creadora que produce cambios radicales. Al abrirse los ojos, nadie lo reconoció porque la obra de Dios nunca nos deja en las mismas condiciones.  Por las muchas dudas, él hombre mismo tiene que confirmar su identidad.

B. Dudas acerca de la obra sanadora. (Vs. 10-12)  La gente empieza a interrogarle al hombre sanado cómo le fueron sanados los ojos. El hombre responde de su mejor manera de que un hombre llamado Jesús lo sanó. Debemos entender que hasta este momento no ha visto a su benefactor. No lo conoce, tampoco ha comprendido la importancia de la persona de Jesús y es por esta razón de que lo llama “un hombre.”  Hubo por lo menos cuarto circunstancias que produjeron la sanación.

    • Jesús lo confrontó
    • Recibió un mandato para realizar tareas
    • Él obedeció los mandatos de Jesús
    • Fue librado de las tinieblas y recibió la vista

La gente persiste en su interrogación y pregunta dónde está Jesús pero el sanado no lo sabe.

II. Discusiones realizadas (Vs. 13-17)  La pregunta más grande no consiste en si ocurrió un milagro sino en si era legítimo el milagro.

A. Es presentado delante de las autoridades religiosas. (Vs. 13-15) Cuando los vecinos con los cuales el hombre sanado había discutido su identidad no quedaron convencidos, lo trajeron para compadecer delante de las autoridades religiosas. Ellos escuchan la maravillosa historia de su sanación de la mano de los vecinos y después le piden al hombre sanado su versión.

B. Cuestionan la autoridad de Jesús (Vs. 16-17)  La cuestión principal para estos líderes religiosos es concerniente los ritos religiosos. Si Jesús niega someterse a los ritos establecidos por estas autoridades, ellos rehúsan someterse a su autoridad a pesar de que su obra no se explica aparte de la poderosa mano de Dios. Esto resulta en diferencias de opinión importante entre estas mismas autoridades. Al final los doctores preguntan al paciente su opinión sobre el caso. Él responde que Jesús tiene la autoridad de sanar en el Día de Reposo porque es un profeta enviado de Dios.

Predica del Pastor Jaime Greenwood, 8 de junio, 2014

 

La Hipocresía Descubierta (Juan 5:9-18)

paralítico de BetesdaJuan 5:9-18
9 Y al instante aquel hombre fue sanado, y tomó su lecho, y anduvo. Y era día de reposo aquel día.

10 Entonces los judíos dijeron a aquel que había sido sanado: Es día de reposo; no te es lícito llevar tu lecho.

11 El les respondió: El que me sanó, él mismo me dijo: Toma tu lecho y anda.

12 Entonces le preguntaron: ¿Quién es el que te dijo: Toma tu lecho y anda?

13 Y el que había sido sanado no sabía quién fuese, porque Jesús se había apartado de la gente que estaba en aquel lugar.

14 Después le halló Jesús en el templo, y le dijo: Mira, has sido sanado; no peques más, para que no te venga alguna cosa peor.

15 El hombre se fue, y dio aviso a los judíos, que Jesús era el que le había sanado.

16 Y por esta causa los judíos perseguían a Jesús, y procuraban matarle, porque hacía estas cosas en el día de reposo.

17 Y Jesús les respondió: Mi Padre hasta ahora trabaja, y yo trabajo.

18 Por esto los judíos aun más procuraban matarle, porque no sólo quebrantaba el día de reposo, sino que también decía que Dios era su propio Padre, haciéndose igual a Dios.

lideres y Cristo

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 14 de abril, 2013

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El día de reposo judío, conocido como Shabat o Sabbat, es un día de descanso. Como tal, representa la Creación de Dios del Universo (ya que era el día en que Dios descansó). Muchos judíos también lo ven como una muestra de cómo la vida y el mundo será cuando el Mesías venga. Como es el primer día santo que se menciona en la Tora (la Biblia judía), a menudo se considera como la más importante de las fiestas, venerada como una novia o una reina, con una lectura más extensa de la Tora que en los otros días – incluyendo Yom Kippur.

Como tal, el Sabbat se considera de suma importancia por todos los judíos observantes y, como tal, muchos cumplen con sus leyes (una de las cuales se prohíbe el llevar una carga Nehemías 13:15). En tiempos antiguos, el castigo por violar las leyes del Sabbat fue apedrear hasta la muerte, el más grave de todos los castigos judíos. Hay una tradición que si bien todos los judíos observan el Sabbat por sólo dos semanas consecutivas, el Mesías vendrá.

Ahora, en este contexto Jesús se acerca al hombre paralítico y le sana en el Día de Reposo. Es el aparente enfrentamiento de Jesús con los líderes religiosos de su persona que los lleva a buscar destruirle. Su anhelo de observa la Ley de Dios los ciega de la persona del Autor de la Ley. La hipocresía de estos hombres es aparente a nosotros, pero llega a ser una advertencia  contra las mismas tendencias en nuestra vida religiosa.

I. La supuesta infracción de la Ley. Vs. 10-13

Este evento marca claramente la hipocresía de los líderes religiosos del pueblo judío.

A. Los líderes religiosos acusan al hombre sanado de violar la Ley. V. 10
B. El hombre sanado representa a su Jesús como alguien con autoridad. V. 11
C. Los líderes religiosos interrogan al hombre sanado acerca de su Sanador. V. 12
D. El hombre sanado no podía identificar a Jesús. V. 13

II. El nuevo encuentro con Jesús. Vs. 14-15

A. Jesús se manifiesta en el templo al hombre sanado. V. 14 

Parece que la enfermedad del hombre se basaba en algún pecado. No es que toda enfermedad es resultado de un pecado de la persona misma Juan 9:2, pero en este caso Jesús presupone que el hombre pecó y era la causa de su mal y no debe seguir pecando.

B. El hombre sanado vuelve a los judíos con el nombre de Jesús. V. 15

Parece que este hombre le descubre a Jesús delante de los judíos por temor de las represalias de los mismos judíos contra su persona por haber roto la ley del Sabbat.

III. El enfrentamiento entre Jesús y los líderes religiosos. Vs. 16-18

A. Los líderes religiosos rechazan la persona de Jesús. V. 16

El verbo “hacía” es un tiempo continuo cosa que indica que Juan subraya el hecho de que Jesús no solo hacía una sola vez, sino en otras oportunidades también. Esto produjo una persecución de parte de los líderes religiosos que rechazaron a la persona de Jesús.

B. Jesús se presenta como igual a Dios. V. 17

Juan 10:30-33. Jesús es Dios y Señor de todo.  Sus acciones en el Día de Reposos se basan en su relación íntima con el Padre Celestial. Hay una buena lección para nosotros los creyentes aquí. Nuestra compasión no debe tener límites en “forma de ociosidad y pereza” (Temple citado en Morris, p. 356). Debemos estar prestos para ayudar a los demás aún en días que se consideran apartados para el Señor.

C. Los líderes religiosos redoblan sus esfuerzos en procurar matarle a Jesús. V. 18

Jesús se hizo igual a Dios y los judíos lo reconocieron como tal. Ellos llegaron a la conclusión de que Jesús hacía y que iba a seguir haciendo tales cosas y por esta razón merecía la muerte. La actitud de Jesús impulsaba a los judíos perseguirlo de forma continua.