Jesús El Salvador Traspasado (Juan 19:31-37)

Hace muchos años, en la ciudad de Chicago, había un gran parlamento de las religiones del mundo. Prácticamente todas las religiones conocidas estuvieron representadas, y muchos discursos sabios fueron entregados. Le ayuda al darse cuenta de que cada religión conocida en la faz de la tierra (excepto el cristianismo) enseña que la vida es como una balanza. Cuando una persona peca, un lado de la balanza se cargue y debe ser contrarrestado por una buena acción. Cuanto más mal que una persona hace, más bien que tiene que hacer para equilibrar su vida. Cuando llegue el momento de tener su vida juzgada – si sus buenas acciones superan a su mal, recibe galardón.

Así que cada religión, a su vez, se puso de pie y presento por qué sus creencias eran superiores. Luego, durante una sesión, Joseph Cook, de Boston de repente se levantó y dijo:

“Señores, me gustaría presentarles a una mujer que sufre gran dolor. Tiene manchas de sangre en sus manos, y nada puede eliminarlos. La sangre es el de asesinato, y nada va a quitar la mancha. Ella ha sido llevada a la desesperación en su angustia. ¿Hay algo en tu religión que eliminará su pecado y darle la paz?”

Un silencio cayó sobre la reunión mientras el orador volvió de uno a otro buscando una respuesta. Ni uno de los presentes respondió.

Levantando los ojos al cielo, el Dr. Cook, entonces gritó: “Voy a preguntar a otro. Juan, ¿puedes decirle a esta mujer la manera de deshacerse de su terrible pecado?”

Y el gran predicador esperó como si estuviera escuchando una respuesta.

De repente exclamó: “Escuchan, Juan dice… La sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.” (I Juan 1:7)

Las teologías de las religiones del mundo no tienen repuesta frente a la vida de una persona que ha pecado de tal manera que el mismo pecador sabe que no puede hacer expiación por sus propios pecados. En esas religiones, todo está perdido, al menos que usted ha vivido una vida “suficientemente buena” para recibir galardón.

Pero la sangre de Jesús fue derramada para que todos los pecadores pudieran ser salvos. Así que los que el resto del mundo abandonaría como demasiado malvados para cambiarse, tendría la oportunidad de arrepentirse de sus pecados.

Juan 19:31-37
31 Entonces los judíos, por cuanto era la preparación de la pascua, a fin de que los cuerpos no quedasen en la cruz en el día de reposo (pues aquel día de reposo era de gran solemnidad), rogaron a Pilato que se les quebrasen las piernas, y fuesen quitados de allí.

32 Vinieron, pues, los soldados, y quebraron las piernas al primero, y asimismo al otro que había sido crucificado con él.

33 Mas cuando llegaron a Jesús, como le vieron ya muerto, no le quebraron las piernas.

34 Pero uno de los soldados le abrió el costado con una lanza, y al instante salió sangre y agua.

35 Y el que lo vio da testimonio, y su testimonio es verdadero; y él sabe que dice verdad, para que vosotros también creáis.

36 Porque estas cosas sucedieron para que se cumpliese la Escritura: No será quebrado hueso suyo.

37 Y también otra Escritura dice: Mirarán al que traspasaron.

Predica del Pastor Jaime Greenwood, 5 de julio 2015

I. Mantener meticulosamente una religión no ofrece ninguna esperanza. Vs. 31-33

A. Los líderes de la religión judío obedecieron unos ritos mientras violaron la ley. Vs. 31-32

Para no quebrantar la ley y contaminar a sus tierras como dice en Deuteronomio 21:22-23, los líderes religiosos pidieron a Pilato la autoridad para quebrantar las piernas de los crucificados. La costumbre de los romanos era dejar el cuerpo largamente, pero en palestina implementaron una nueva costumbre de romper las piernas para no ofender a los judíos. Con las piernas uno pudo levantarse sobre los clavos para respirar estando colgado en la cruz. Pero cuando las piernas fueron quebrantadas, la persona se ahogaba porque los pulmones se llenaron con líquido rápidamente. Así que los judíos se preocuparon en observaron el Sabbat y a la misma vez crucificaron al Señor del Sabbat. Esto es un cumplimiento de las palabras de Jesús en Mateo 23:24 acerca de los que estaban dispuesto a permitir que su religión tenga más importancia que una relación con Dios.

No permites que tu relación decaiga en una religión.

B. La muerte de Jesús observa cada detalle de profecía conforme al plan de la redención. V. 33

En el caso de Jesús no era necesario quebrantarle las piernas. Siendo un tipo del cordero pascal no le quebrantaron las piernas como dice en Éxodo 12:46 y Números 9:12 también citado en Vs. 36. Esto implica que Jesús ya había entregado su vida en vez de tenerla quitada como Él mismo lo había profetizado en Juan 10:15-18.

El cumplimiento de estos detalles indica que la muerte de Jesús es el centro del plan de Dios para la humanidad.

muerte de Jesús

II. La muerte de Jesús está asegurada. Vs. 34-37

A. Los soldados romanos traspasan el costado de Jesús con una lanza. V. 34

Algunos médicos explican la sangre y el agua que salió del costado de Jesús como evidencia de que ya había entregado su vida con anterioridad. Se habla de un estrés tan tremendo que el corazón de uno puede romperse y causar llenarse la bolsa de líquido alrededor del corazón con sangre. Así que Jesús murió por ti y por mí por un corazón roto cuando Él entregó su espíritu. La sangre más bien simboliza la salvación y el agua la santificación I de Juan 5:6,8 y Hebreos 10:22.

La muerte de Jesús significa vida para toda la humanidad.

B. Estos sucesos dan testimonio a la veracidad de la muerte física de Jesús. Vs. 35-37

Juan aquí da testimonio de la muerte de Jesús, si es él el discípulo amado. Las Escrituras dan testimonio de la muerte de Jesús Zac. 12:10. Estas cosas están escritas para que creamos en la muerte de Jesús como suficiente para redimirnos de nuestros pecados.

Llegando Al Calvario (Juan 19:17-22)

08_Jesus_Dies_1920Hoy vamos a visitar el Calvario. Es un lugar donde uno alcance el perdón de los pecados. Pero la Cruz del Calvario es también un lugar de aprendizaje. Si vos vas a la UBA, vas a aprender acerca de la ley, si vas a la ITBA o la Facultad de Ingeniería, vos aprenderás acerca de la ingeniería, si vas a la Universidad Austral, vas a aprender acerca de la medicina. Pero si vos vas al Calvario, vas a aprender acerca de la grandeza del amor de Dios y la profundidad del pecado del hombre.

Oí hablar de un hombre de ciencia que montaba un transbordador. Estaba hablando con un hombre de poca educación abordo del mismo buque. Le preguntó si ¿sabía de la Geología? Él dijo que no, no supo nada. El hombre respondió, así, una cuarta parte de su vida has perdido. Luego le preguntó si ¿sabía de la Biología? Una vez más, él dijo que no. El hombre dijo, bueno, la mitad de tu vida se ha desperdiciado. Él aún le preguntó si ¿sabía algo de la Zoología? El hombre le respondió que no, que no lo estudió. El hombre dijo, bueno 3/4 de su vida se ha perdido. En ese momento, una ola golpeó el transbordador, mandando el hombre de ciencias al agua. El hombre inculto le gritó, ¿sabe usted nadar? El hombre de ciencias gritó su respuesta, ¡no! Le dijo, entonces, su vida entera está perdida.

Si nunca has llegado al Calvario y conocido a Jesús como tu salvador, tu vida se te está escapando y al menos que te acerques a Jesús, vos vas a perder tu vida en el infierno.

Juan 19:17-22

17 Y él, cargando su cruz, salió al lugar llamado de la Calavera, y en hebreo, Gólgota;

18 y allí le crucificaron, y con él a otros dos, uno a cada lado, y Jesús en medio.

19 Escribió también Pilato un título, que puso sobre la cruz, el cual decía: JESÚS NAZARENO, REY DE LOS JUDÍOS.

20 Y muchos de los judíos leyeron este título; porque el lugar donde Jesús fue crucificado estaba cerca de la ciudad, y el título estaba escrito en hebreo, en griego y en latín.

21 Dijeron a Pilato los principales sacerdotes de los judíos: No escribas: Rey de los judíos; sino, que él dijo: Soy Rey de los judíos.

22 Respondió Pilato: Lo que he escrito, he escrito.

Predica del Pastor Jaime Greenwood, 21 de junio 2015

I. Jesús se identifica con los pecadores en su crucifixión. Vs. 17-18

A. Salió al encuentro con la cruz por voluntad propia. Vs. 17

Así cumpliendo con varias profecías. En Isaías 53:7 la Biblia predice que Jesús será llevado, no a las patadas, a la cruz. Jesús fue a la cruz como un Cordero en sacrificio por ti y por mí por más que sabía lo que le esperaba allí. En verso 8 dice que fue sacado por cárcel y por juicio dando de entender que la crucifixión iba a llegar rápido. No esperaron los dos días después de la condenación cómo la ley lo prescribe. Pero todo esto ocurre para cumplir con las escrituras.

B. Recibe el trato de un criminal o esclavo. V. 18

Al estar crucificado entendemos que los romanos quieren usar el momento para avisar a otros de los peligros de meterse con las autoridades. La crucifixión no se aplicaba nunca a un ciudadano romano. Solamente se usaba para mantener a los esclavos y criminales extranjeros en orden. Muere entre los criminales para destacar su lugar de culpable Isaías 53:12. La muerte de Jesús sirve para destacar la gran necesidad de los pecadores y la grandeza de un Dios que llegó a ser pecado por nosotros II Cor. 5:21.

II. La crucifixión de Jesús tiene aplicación universal. Vs. 19-22

A. Todo el mundo debe de saber que el Rey ha dado su vida en rescate. Vs. 19-20

Las acusaciones del crucificado se llevaban en un letrero. En el caso de Jesús, no hubo ningún crimen para acusarle, así que el letrero lleva el título otorgado por Pilato para que todo el mundo sepa que es lo que molesta al pueblo judío tanto para demandar la muerte de Jesús. Pero el letrero lleva tres inscripciones. Uno en la lengua de los hebreos, el siro-caldeo que representa a la nación judía. El segundo en latín que representa la lengua oficial y el gobierno. El tercero es el griego que se usa en cada rincón del Imperio Romano y expresa la universalidad del alcance de la muerte de Jesús.

Es una muerte que se puede aplicar a tu vida.

B. Por más que uno rechaza la persona de Jesús; sigue siendo Rey. Vs. 21-22

El letreo de Pilato desata una polémica entre los líderes religiosos judíos. Ellos se acercan a Pilato para pedir que la frase exprese que Jesús se llamaba a sí mismo “Rey de los judíos”, pero que esta designación estaba rotundamente rechazado por el mismo pueblo.

Pero Pilato aprovecha para mostrar su indignidad con los judíos en arrinconarlo en una situación donde tiene que entregar a uno que parece estar inocente a la muerte de cruz. Parece que Pilato hizo caso omiso de la petición de los judíos para burlarse de los acusadores de Jesús. Pero Juan destaca el hecho de que por más que Jesús muere en una cruz, sigue siendo Rey del universo.

¿Es Jesús el Rey de tu vida?

Pecados Respetables: Instrucciones para Confrontar Nuestros Pecados

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Hemos visto cuál es el remedio para el pecado así como el poder del Espíritu Santo que actúa a nuestro favor. También vimos que debemos participar activamente para enfrentar nuestra iniquidad. El Apóstol Pablo escribió que debemos “hacer morir” las diferentes expresiones del pecado en nuestra vida:

“Porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis” (Rom. 8:13).

“Haced morir, pues, lo terrenal en vosotros: fornicación, impureza, pasiones desordenadas, malos deseos y avaricia, que es idolatría” (Col. 3:5).

Esto abarca tanto los pecados evidentes que tratamos de evitar, así como los que son más sutiles y tendemos a ignorar. No es suficiente con aceptar que en efecto toleramos algunos de ellos. Tal vez nuestra actitud es como la de otros que dicen: “después de todo, nadie es perfecto”. Pero enfrentar honestamente esos pecados es muy diferente. No podemos continuar ignorándolos como en el pasado.  Antes de estudiar algunas áreas específicas de los pecados aceptables de los creyentes, quisiera presentar algunas instrucciones en cuanto a cómo confrontarlos.

1. Siempre debemos poner cualquier pecado bajo la luz del evangelio.

Nuestra tendencia es que tan pronto como comenzamos a trabajar en un área de pecado en nuestra vida, olvidamos el evangelio. Olvidamos que Dios ya ha perdonado ese pecado gracias a la muerte de Cristo.

“Y a vosotros, estando muertos en pecados y en la incircuncisión de vuestra carne, os dio vida juntamente con él, perdonándoos todos los pecados, anulando el acta de los decretos que había contra nosotros, que nos era contraria, quitándola de en medio y clavándola en la cruz” (Col. 2:13-14).

El Señor ha perdonado nuestros pecados, pero no solo eso sino que ha acreditado a nuestra cuenta espiritual la justicia perfecta de Cristo. En todas las áreas de la vida en las que hemos desobedecido Jesús fue perfectamente obediente. Él fue crucificado por nuestros pecados. Tanto en su vida sin pecado como en su muerte expiatoria, Jesús fue perfectamente obediente y justo, y esa es la que nos ha sido acreditado a todos los que creemos en Él.

“Pero ahora, aparte de la ley, se ha manifestado la justicia de Dios, testificada por la ley y por los profetas; la justicia de Dios por medio de la fe en Jesucristo, para todos los que creen en él. Porque no hay diferencia” (Rom. 3:21-22)

 y ser hallado en él, no teniendo mi propia justicia, que es por la ley, sino la que es por la fe de Cristo, la justicia que es de Dios por la fe” (Fil. 3:9).

No hay motivación más grande para confrontar el pecado de nuestra vida que saber estas dos gloriosas verdades del evangelio.

2. Debemos aprender a depender del poder habilitador del Espíritu Santo.

Recuerde: es por medio de esa divina persona que podemos hacer morir el pecado. “porque si vivís conforme a la carne, moriréis; mas si por el Espíritu hacéis morir las obras de la carne, viviréis” (Rom. 8:13). No importa cuánto hayamos crecido en lo espiritual, jamás lograremos superar nuestra necesidad constante del poder del Espíritu Santo. Nuestra vida espiritual puede compararse con el motor de un aparato eléctrico. El motor hace el trabajo, pero para funcionar depende del la fuente de poder externa que es la electricidad. Por tanto, debemos cultivar una actitud de dependencia continua del Espíritu Santo.

3. Aunque dependemos totalmente del Espíritu Santo, al mismo tiempo debemos reconocer que tenemos la gran responsabilidad de dar pasos prácticos para enfrenta nuestro pecado.

La sabiduría de un escritor antiguo nos puede ayudar: “Trabaja como si todo dependiera de ti, y al mismo tiempo confía como si no trabajaras.”

4. Debemos identificar áreas específicas de pecados aceptables. 

Al ir leyendo cada capítulo, pida al Espíritu Santo que le ayude a ver si existe algún patrón de pecado en su vida. Algo que puede ayudarle a hacer morir el pecado es precisamente anticiparse a las circunstancias o acontecimientos que lo provocan.

5. Debemos emplear algunas Escrituras específicas que se apliquen a cada uno de los pecados sutiles.

Debemos memorizar, reflexionar y orar por el contiendo de esos textos y pedirle a Dios que lo use para capacitarnos a confrontar nuestro pecado. “En mi corazón he guardado tus dichos, para no pecar contra ti” (Sal. 119:11). Guardar significa depositar para una necesidad futura. Eso es lo que hacemos cuando guardamos versículos bíblicos en nuestro corazón.

6. Debemos cultivar la oración para pedir por los pecados que toleramos en nuestra vida.

  1. Orar por los pecados sutiles de manera planificada y consisten.
  2. Orar brevemente cada vez que nos encontramos en situaciones que podrían inducirnos a cometer el pecado.

7. Debemos involucrar a otros creyentes en nuestras luchas contra el pecado sutil.

“Mejores son dos que uno; porque tienen mejor paga de su trabajo. Porque si cayeren, el uno levantará a su compañero; pero ¡ay del solo! que cuando cayere, no habrá segundo que lo levante”  (Ecl. 4:9-10).

Cuando llegue el momento en que empiece a seguir estas instrucciones recuerde que su corazón es el campo de batalla entre su carne y el Espíritu “Porque el deseo de la carne es contra el Espíritu, y el del Espíritu es contra la carne; y éstos se oponen entre sí, para que no hagáis lo que quisiereis”(Gal. 5:17).