Los Peligros De Las Apariencias (2 Tim. 3:1-7)

falsos maestrosEs peligroso ser un rebelde religioso. Pablo expresa un énfasis en el conocimiento y da informe sobre el carácter de los últimos días. Dice que debemos estar en alerta durante nuestra peregrinación terrenal. Esta advertencia es el segundo de dos que Pablo le ofrece a Timoteo. El otro está en 1 Tim. 4:1-2 donde Pablo dice que los últimos días serán caracterizados por falsos maestros. Pero no es un nuevo problema. Jer. 14:14 también advierte sobre los falsos profetas.

El mayor peligro es para los que están en la iglesia. Pablo invitó a los líderes de la iglesia en Éfeso a Mileto  donde los advierte sobre los futuros peligros Hechos 20:29-30. Hay advertencias por todo el Nuevo Testamento que se pueden resumir en peligros de enseñanzas falsas y vidas impías.

Pablo dice que en los postreros días, los días en los cuales nosotros mismos nos encontramos, habrá tiempos o distintas épocas peligrosas. Pablo enumere varios escenarios donde el peligro de ser un rebelde religioso puede afectar a la vida de un cristiano sincero.

I. Las características de cristianos falsos. Vs. 2-5

Pablo comienza esta sección con por lo menos 18 características que apuntan a un rebelde religioso. El amor propio está destacado en la lista y se podría resumir en la palabra egoísmo.

A. El cristiano falso se caracteriza por su orgullo. V. 2 El amor de uno mismo se ve mejor en el orgullo que siempre tiene su salida en palabras (blasfemos) que destruyen en vez de edificar al otro.

B. El cristiano falso tiene una familia en desorden. V. 3ª La vida familiar se destaca por su falta de respeto y la falta de (afecto natural).

C. El cristiano falso está plagado por una falta de auto control. V. 3b Estas personas son desagradables y buscan salir con lo suyo a cualquier costo. La palabra aquí traducida “calumniadores” es la palabra griega “diabolos” que es una descripción de Satanás mismo. Estas personas no tienen ninguna clase de auto control (infatuados).

D. El cristiano falso no es confiable. V. 4  El cristiano falso ama al placer más que a Dios.

E. El cristiano falso vive una doble vida. V. 5  Se consideran religiosos pero no compartan la fe cristiana. Es una religión sin relación.

II. Los convertidos a un cristianismo falso. Vs. 6-7

Estos falsos maestros parecen tener más éxito con las mujeres porque buscan aprovecharse de las dificultades en la vida cotidiana. El explotar sus susceptibilidades terminan engañando a toda una clase de individuos para sacarle su plata, servicio y lealtad. Porque ellos desempeñan este engaño en las iglesias, Pablo dice que hay que abandonarlos en vez de buscar reconciliarlos.

III. Los cabecillas religiosos de un cristianismo falso. Vs. 8-9

Parece ser que estos hombres imitaron a Moisés en sus aspectos de ministerio más públicos y maravillosos. Son una clase de magos imitadores igual como muchos de los líderes religiosos en los últimos días. Ellos serán juzgados juntos con sus seguidores. Hay que evitar ser un religioso rebelde para no sufrir el mismo fin.

Predica por el Pastor Jaime Greenwood, 26 de junio, 2017

[youtube http://youtu.be/UXbPWsdWLV4]

Poniéndose en su Lugar (Santiago 4:10)

humildad

10 Humillaos delante del Señor, y él os exaltará.

Una definición de la humildad es: La señal que muestra que uno realmente entiende la vida. Humildad es simplemente el reconocer la posición verdadera del hombre y cederle a Dios su lugar como Dios. Colosenses 1:16-17 dice “Porque en Él fueron creadas todas las cosas, las que hay en la tierra, visibles e invisibles; sean tronos, sean dominios, sean principados, sean potestades; todo fue creado por medio de Él y para Él. Y Él es antes de todas las cosas, y todas las cosas en Él subsisten”.
Pero el hombre dice en su corazón “Yo quiero que todos me dejen en paz para poder hacer lo que quiero”. “Yo quiero vivir mi vida a mi manera”. “Yo quiero que otros me sirvan a mí, en vez de tener que servir a otros”.
Todas estas actitudes reflejan un corazón falto de la actitud correcta tocante la humildad.

En Jeremías capítulo 38 encontramos a la ciudad de Jerusalén sitiada por los babilonios. El profeta ya ha mencionado en varias oportunidades que si la gente está dispuesta a entregarse a los babilonios que no le harán daño, pero si no van a ser destruidos con la ciudad. Los príncipes de Israel le acusaron a Jeremías de traicionar a la patria y de desanimar a los hombres de guerra. El profeta es entregado a la cárcel y metido en una cisterna donde hay cieno o lodo en vez de agua. Uno de los consejeros del rey le ruega por la vida de Jeremías y el rey le concede sacar a Jeremías de la cisterna y mantenerlo en el patio de la cárcel. Usaron trapos viejos y ropas raídas atadas como una soga y el verso 13 dice “de este modo sacaron a Jeremías con sogas, y lo subieron de la cisterna” cumpliendo así con las palabras del Salmo 40:2 donde dice “Y me hizo sacar del pozo de la desesperación, del lodo cenagoso; puso mis pies sobre peña, y enderezó mis pasos”.

En el contexto de nuestro texto vemos que Santiago revela como la gracia salvadora es recibida. Pero hay trabas a la gracia de Dios cuando nosotros somos faltos de humildad. El orgullo es uno de estas trabas y se muestra en nuestras vidas mayormente en dos maneras.

I. Cuando insistimos en obtener nuestro propio camino.
A. Esto es indicio de un rebelde. I Samuel 15:23
Hay mucho en juego cuando rehusamos humillarnos delante de Dios.
B. Arrepentirnos de nuestra rebeldía es un aspecto de la humildad. Proverbios 28:13
Nuestro orgullo no nos permite reconocer nuestra verdadera naturaleza. Pero un corazón contrito favorece al recibir la gracia de Dios.

II. Cuando pensamos que nuestros propios esfuerzos hicieron posible cualquier logro o éxito.
A. La humildad también es darse cuenta de que alguien aparte de nosotros es responsable por todo lo bueno en nuestras vidas.
“¿Quienes son las personas que Dios ha puesto en su vida quienes hoy por hoy merecen el reconocimiento por hacerse lo que usted es hoy?”
De igual modo que es nuestro Dios que nos ofrece la salvación y quien demanda nuestra humildad para traernos a Dios.
B. La única transformación que finalmente será para nuestro bien y para la gloria de Dios comienza con la humildad. Vemos lo que dice Dios acerca de cómo realmente funciona la vida (Efesios 2:8-9) I Pedro 5:5 –  “revestidos de humildad”

Muchas de las personas “exitosas” hoy día están conocidas por su arrogancia de autoconfianza, su control sobre otros o su estilo de vida auto gratificación.

Dios nos llama a otro estándar como lo que vemos en Lucas 14:11; Col. 2:6; Prov. 16:19

¿Qué le impide someterse a Dios y a la vida del humilde?
“Yo no quiero que Dios controle a mi vida porque Dios”
1. Me mantendría pobre el resto de mi vida.
2. Me haría dejar a algunos de mis amigos por su estilo de vida.
3. Me haría la vida miserable y no podría divertirme.
4. Yo terminaría en el ministerio o en algún campo misionero.

En nuestra perversidad pensamos que Dios es la maldad más grande en nuestras vidas de la cual nos tenemos que proteger. ¡Qué orgullo se revela eso dentro de nosotros!

La humildad nos trae un espíritu de gratitud en acción de gracias. Puede ser demostrado por someterse a Dios y los que ha puesto en su vida para dirigir su vida. El mejor ejemplo en esta tierra es Jesucristo quien… Fil. 2:8-9

Predica por el Pastor Jaime Greenwood, 29 de mayo, 2016

Pecados Respetables: Y de aquí, ¿a dónde vamos?

Si usted me ha acompañado hasta aquí, se habrá dado cuenta de que hemos trabajado temas bastante difíciles. Vimos en detalle muchos de los pecados sutiles que toleramos en nuestra vida. Quizá por momentos esta lectura fue dolorosa. Espero que así haya sido porque eso significa que usted ha sido lo suficientemente honesto y humilde como para aceptar que hay algunos de esos pecados en su propia vida. Eso nos da esperanza. Recuerde 1 Pedro 5:5, “Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.”

ver. 1 ped.5.5

Las primeras declaraciones del Sermón del Monte (Mateo 5:1-7) deben animarnos. Los pobres en espíritu y los que lloran son los que están conscientes de su pecaminosidad. Gracias a ello, son mansos y humildes en sus actitudes y acciones hacia los demás, y tienen hambre y sed de la justicia que todavía no alcanzan. Toda su actitud es lo opuesto a la persona orgullosa, moralmente superior y justa en su propia opinión. Sin embargo, Jesús dijo que ellos (los que NO son orgullosos) son bienaventurados.

Al narrar sus parábolas, el Señor Jesús creó personajes para dar énfasis a sus enseñanzas de manera que sus oyentes se sintieran impelidos a hacer algo. Considere la parábola del fariseo y el recolector de impuestos que oraban en el templo (Lucas 18:9-14). A los ojos de los judíos, no podía haber mayor contraste entre un fariseo y un odiado recaudador de impuestos. Necesitamos ser honestos y humildes y admitir los pecados sutiles que cometemos para experimentar el amor que proviene del perdón de esos pecados. Pero también debemos enfrentarlos y resolverlos.  El peor de los pecados, en términos prácticos, es negar que esos pecados sutiles existan en nuestra vida. El primer paso para lidiar con cualquier de los pecados mencionados es reconocerlos y arrepentirnos de nuestra actitud. Más bien, para utilizar la terminología de Pablo, “haced morir” esos pecados sutiles (Romanos 8:13; Colosenses 3:5).

Aquí hay una lista de los pecados sutiles de los que hemos hablado:

  • Impiedad
  • Ansiedad y Frustración
  • Falta de Contentamiento
  • La Ingratitud
  • El Orgullo
  • El Egoísmo
  • La Falta de Dominio Propio
  • Impaciencia e Irritabilidad
  • La Ira
  • Las Consecuencias de la Ira
  • El juzgar a los demás
  • Envidia, Celos y pecados similares
  • Los pecados de la lengua
  • La mundanalidad

Al repasar esta lista, continúe pidiéndole a Dios que abra sus ojos al pecado que ha estado tolerando o que se ha negado a reconocer pero que está presente en su vida. No hay sustituto alguno para la humildad y la confesión sincera de pecado, pues este es el primer paso para enfrentarlo.

¿Ha pedido a otras personas que evalúen si hay pecados sutiles en su vida? Si no lo ha hecho, este sería un buen momento para hacerlo. Aparte tiempo para estar con su cónyuge, hermano, o un buen amigo. Pídale que le hable con honestidad. Asegúreles que no se pondrá a la defensiva o que cuestionará su evaluación. Tan sólo escuche, no responda.

Recuerde que nuestra santificación progresiva, esto es, despojarnos del pecado y vestirnos a la semejanza de Cristo, está cimentada en dos piedras fundamentales: la justicia de Cristo y el poder del Espíritu Santo. Siempre mire a Cristo y su perfecta justicia para saber dónde se encuentra usted, sabiendo que es aceptado ante Dios. Recuerde: si usted está unido a Cristo, el Señor lo ve envuelto en su justicia perfecta. Siempre acuda al Espíritu Santo para que lo capacite a enfrentar el pecado que hay en su vida y para producir en usted su fruto espiritual.

El mundo que nos rodea nos observa, aunque ridiculice nuestros valores y rechace nuestro mensaje. Quizá pensemos que los demás no perciben nuestros pecados sutiles, pero sí lo hacen. Reconocen nuestro orgullo, ira o critica. Piensan que somos gente “supersanta” o piensan que somos hipócritas, porque no practicamos lo que predicamos. Confrontar nuestros pecados “aceptables” en humildad y sinceridad puede ayudar mucho a erradicar esa imagen de nosotros. Finalmente, permítame insistir en las palabras de I Pedro 5:5 “Dios resiste a los soberbios, y da gracia a los humildes.”

Adaptado del libro, Pecados Respetables, por Jerry Bridges

Pecados Respectables: El Orgullo

fariseoDe todos los personajes desagradables de la Biblia, probablemente ninguno sea tan repulsivo como el fariseo que se creía muy justo en la parábola de Jesús. Él oraba en el templo diciendo; “…Dios, te doy gracias porque no soy como los otros hombres, ladrones, injustos, adúlteros, ni aun como este publicano” (Lucas 18:11). Pero la ironía es que, al condenar a ese orgulloso fariseo, podemos caer fácilmente en la misma actitud de creernos muy justos.

En esta lección trataremos el pecado del orgullo, pero no del orgullo en general, sino de ciertas expresiones que son una tentación muy particular para los creyentes. Se trata del orgullo de creernos muy justos, de pensar que tenemos la doctrina correcta, de ser exitosos, o de tener un espíritu independiente. Uno de los problemas del orgullo es que podemos verlo en otros, pero no en nosotros. Estoy muy consciente de las palabras de Pablo cuando dijo: “Tú, pues, que enseñas a otro, ¿no te enseñas a ti mismo? Tú que predicas que no se ha de hurtar, ¿hurtas?” (Romanos 2:21).

orgullo

ORGULLO POR CREERNOS MUY MORALES

Es fácil cometer este pecado de la superioridad moral y de auto-justicia en la actualidad, cuando la sociedad en general comete abiertamente o condona pecados flagrantes tales como la inmoralidad, los divorcios fáciles, el estilo de vida homosexual, el aborto, el alcoholismo ya drogadicción, la avaricia y otros pecados escandalosos. Pero dado que nosotros no cometemos esos pecados tendemos a sentirnos moralmente superiores y vemos con desdén y rechazo a quienes sí los cometen. Puedo aventurarme a decir que, de todos los pecados sutiles que trataremos en este estudio, el más común de todos es el orgullo a la superioridad moral, y sólo le gana el pecado de la impiedad. ¿Cómo podemos guardarnos de caer en este pecado? Primero, desarrollando una actitud de humildad basada en la verdad que dice que “por la gracia de Dios soy lo que soy”. Todos deberíamos decir con David: “He aquí, en maldad he sido formado, y en pecado me concibió mi madre.” (Salmo 51:5). Otro medio por el cual podemos evitar el orgullo de sentirnos mejores es identificándonos con el Señor ante la sociedad pecaminosa en que vivimos, “y dije: Dios mío, confuso y avergonzado estoy para levantar, oh Dios mío, mi rostro a ti, porque nuestras iniquidades se han multiplicado sobre nuestra cabeza, y nuestros delitos han crecido hasta el cielo” (Esdras 9:6). Al ver hoy en día a la sociedad en su degradación moral, necesitamos asumir la actitud de Esdras. Hacerlo nos ayudará a no caer en la tentación de creernos justos.

ORGULLO DE TENER LA DOCTRINA CORRECTA

Íntimamente relacionado con el anterior, está el orgullo doctrinal. Consiste en creer que nuestra doctrina es la única correcta y que cualquiera que crea algo diferente tiene una teología inferior. Aquellos que nos preocupamos por la doctrina somos muy susceptibles a caer en esta forma de orgullo. En otras palabras, esta forma de orgullo se basa en la ignorancia; creemos que nuestro sistema particular de creencias, cualesquiera que sean, es el correcto y adoptamos una actitud de superioridad espiritual sobre los que creen otra cosa. “En cuanto a lo sacrificado a los ídolos, sabemos que todos tenemos conocimiento. El conocimiento envanece, pero el amor edifica” (1 Corintios 8:1). Pablo estaba de acuerdo con su “conocimiento”; es decir, con la creencia doctrinal respeto a no comer carne sacrificada a los ídolos, pero los acusó de orgullo doctrinal; su “conocimiento” los había envanecido. Si su convicción – ya sea calvinista, arminiana, dispensacionalista – o su posición respecto a los últimos tiempos, o su rechazo a cualquier posición doctrinal le hacen sentirse superior a quienes tienen otros puntos de vista, entonces usted está cometiendo el pecado de orgullo doctrinal.

ORGULLO DEL ÉXITO

“El alma del perezoso desea, y nada alcanza; mas el alma de los diligentes será prosperada” (Proverbios 13:4). El apóstol Pablo exhortó a Timoteo en cuanto a su ministerio: “Procura con diligencia presentarte a Dios aprobado, como obrero que no tiene de qué avergonzarse, que usa bien la palabra de verdad” (2 Timoteo 2:15). Las escrituras también enseñanza que el éxito en cualquier área está bajo el control soberano de Dios. “Jehová empobrece, y él enriquece; abate, y enaltece” (1 Samuel 2:7). La capacidad de victoria o éxito en cualquier área proviene, en última instancia, de Dios. Desde el punto de vista humano, podría parecer que hemos triunfado como resultado de nuestra gran tenacidad y trabajo arduo. Pero, ¿quién nos dio ese espíritu emprendedor y el buen juicio para los negocios que nos permitió lograrlo? Dios. “Porque ¿quién te distingue? ¿o qué tienes que no hayas recibido? Y si lo recibiste, ¿por qué te glorías como si no lo hubieras recibido?” (1 Corintios 4:7) Por lo tanto, ¿qué tiene usted que no haya recibido? Nada.

Otro aspecto del orgullo del éxito es el deseo desmedido de que se nos reconozca. ¿Cuál es nuestra actitud cuando hacemos bien un trabajo específico y no recibimos reconocimiento? ¿Estamos dispuestos a quedar en el anonimato, trabajando para el Señor, o nos ponemos furiosos por la falta de alabanza? “Así también vosotros, cuando hayáis hecho todo lo que os ha sido ordenado, decid: Siervos inútiles somos, pues lo que debíamos hacer, hicimos” (Lucas 17:10).

ORGULLO DE TENER UN ESPÍRITU INDEPENDIENTE

Este se expresa en dos áreas principales: la resistencia a la autoridad, especialmente a la espiritual, y la enseñanza. Por lo general estas dos actitudes van de la mano. Cuando somos jóvenes tendemos a pensar que lo sabemos todo. “Obedeced a vuestros pastores, y sujetaos a ellos; porque ellos velan por vuestras almas, como quienes han de dar cuenta; para que lo hagan con alegría, y no quejándose, porque esto no os es provechoso” (Hebreos 13:17).

Estudio del libro, Pecados Respetables, por Jerry Bridges.

De Escudos de Oro a Escudos de Bronce

ESCUDOS2 Crónicas 9:31-10:16

31 Y durmió Salomón con sus padres, y lo sepultaron en la ciudad de David su padre; y reinó en su lugar Roboam su hijo.

10  Roboam fue a Siquem, porque en Siquem se había reunido todo Israel para hacerlo rey.

2 Y cuando lo oyó Jeroboam hijo de Nabat, el cual estaba en Egipto, adonde había huido a causa del rey Salomón, volvió de Egipto.

3 Y enviaron y le llamaron. Vino, pues, Jeroboam, y todo Israel, y hablaron a Roboam, diciendo:

4 Tu padre agravó nuestro yugo; ahora alivia algo de la dura servidumbre y del pesado yugo con que tu padre nos apremió, y te serviremos.

5 Y él les dijo: Volved a mí de aquí a tres días. Y el pueblo se fue.

6 Entonces el rey Roboam tomó consejo con los ancianos que habían estado delante de Salomón su padre cuando vivía, y les dijo: ¿Cómo aconsejáis vosotros que responda a este pueblo?

7 Y ellos le contestaron diciendo: Si te condujeres humanamente con este pueblo, y les agradares, y les hablares buenas palabras, ellos te servirán siempre.

8 Mas él, dejando el consejo que le dieron los ancianos, tomó consejo con los jóvenes que se habían criado con él, y que estaban a su servicio.

9 Y les dijo: ¿Qué aconsejáis vosotros que respondamos a este pueblo, que me ha hablado, diciendo: Alivia algo del yugo que tu padre puso sobre nosotros?

10 Entonces los jóvenes que se habían criado con él, le contestaron: Así dirás al pueblo que te ha hablado diciendo: Tu padre agravó nuestro yugo, mas tú disminuye nuestra carga. Así les dirás: Mi dedo más pequeño es más grueso que los lomos de mi padre.

11 Así que, si mi padre os cargó de yugo pesado, yo añadiré a vuestro yugo; mi padre os castigó con azotes, y yo con escorpiones.

12 Vino, pues, Jeroboam con todo el pueblo a Roboam al tercer día, según el rey les había mandado diciendo: Volved a mí de aquí a tres días.

13 Y el rey les respondió ásperamente; pues dejó el rey Roboam el consejo de los ancianos,

14 y les habló conforme al consejo de los jóvenes, diciendo: Mi padre hizo pesado vuestro yugo, pero yo añadiré a vuestro yugo; mi padre os castigó con azotes, mas yo con escorpiones.

15 Y no escuchó el rey al pueblo; porque la causa era de Dios, para que Jehová cumpliera la palabra que había hablado por Ahías silonita a Jeroboam hijo de Nabat.

16 Y viendo todo Israel que el rey no les había oído, respondió el pueblo al rey, diciendo: ¿Qué parte tenemos nosotros con David? No tenemos herencia en el hijo de Isaí. !!Israel, cada uno a sus tiendas!!!David, mira ahora por tu casa! Así se fue todo Israel a sus tiendas.

Predica de Pastor Travis Smith, 30 de junio, 2013

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escudo1

Los Tres Pecados del Rey Roboam

  1. El orgullo llevó al fracaso espiritual de Roboam (2 Crón. 10:1-15).
  2. La concupiscencia llevó al fracaso moral de Roboam (2 Cron. 11:21, 23).
  3. La hipocresía [insinceridad; satisfacción con apariciones] llevó al fracaso de liderazgo de Roboam [como rey y jefe militar] (2 Crónicas 12:2-8).

Roboam fue satisfecho con una falsificación [imitación barata] de la gloria y las bendiciones de Dios (2 Crón. 12:9-10).

Los escudos de bronce no eran más que el estaño y el cobre!

Tres principios para ser un cristiano auténtico:

  1. Buscar y escuchar el consejo de los piadosos, los hombres y mujeres de mentalidad espiritual.

    “… En la multitud de consejeros hay seguridad” (Proverbios 24:6)

  2. No tengas amigos o buscar el consejo de los hombres o mujeres enojadas o necios.

    Proverbios 22:24-25 – “No te entremetas con el iracundo, Ni te acompañes con el hombre de enojos, No sea que aprendas sus maneras, Y tomes lazo para tu alma.”

  3. Entregar a su corazón a Dios y buscar Su voluntad para su vida.

    Romanos 12:1-2 – “Así que, hermanos, os ruego por las misericordias de Dios, que presentéis vuestros cuerpos en sacrificio vivo, santo, agradable a Dios, que es vuestro culto racional. No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis cuál sea la buena voluntad de Dios, agradable y perfecta.”