La Responsabilidad del Cristiano de Ser Diferente (1 Tes. 5:7-8)

Por tanto, no durmamos como los demás, sino velemos y seamos sobrios. Pues los que duermen, de noche duermen, y los que se embriagan, de noche se embriagan. Pero nosotros, que somos del día, seamos sobrios, habiéndonos vestido con la coraza de fe y de amor, y con la esperanza de salvación como yelmo.(B) Porque no nos ha puesto Dios para ira, sino para alcanzar salvación por medio de nuestro Señor Jesucristo, quien murió por nosotros para que ya sea que velemos, o que durmamos, vivamos juntamente con él. Por lo cual, animaos unos a otros, y edificaos unos a otros, así como lo hacéis. (1 Thessalonians 5:6-11)

PREDICA 1TES58 copyHay una historia de un diácono que siempre dormía cuando el pastor empezó a predicar. Un domingo el pastor tomó la decisión de divertirse un poco al costo del diácono. Empezó a predicar y como siempre el diácono se durmió. El pastor dijo con voz suave, “todos los que quieren ir al cielo, pónganse de pie.” Toda la congregación se puso de pie excepto el hombre dormido. El pastor invitó a todos a tomar sus asientos de nuevo. Ahora gritó a toda voz, “¡todos los que desean ir al infierno, pónganse de pie!” Al gritar esto, el diácono se despertó y salto en pie. Miró en su alrededor y dijo, “pastor, no sé que estamos votando pero vos y yo somos los únicos dos a favor.”

Hay algo peor que el sueño físico y es el sueño espiritual. Muchas de las actividades nocturnas tienen la reputación de ser contraproducentes. Es decir que son cosas que en vez de producir tienden a ser destructivas. Producen efectos negativos tanto para los participantes como para los organizadores. Es cierto que muchas sacan provecho y buscan ganancias sobre los hombros de los más sensibles, pero la ganancia deshonesta termina ganándose a alto costo.

I. La iglesia tiene que estar alerta (vv. 7-8) 

A. Deshacerte de la obras de las tinieblas (v. 7) Estar dormido aquí no significa el descanso del cuerpo sino más bien el tener los sentidos apagados. Estar sin dormir encastra bien con la idea de anticipar la venida de Cristo también. El emborracharse y estar borracho es una práctica que habitualmente se hace de noche y por esta misma razón Pablo lo incluye como para resumir que la vida cristiana es distinta no solo en calidad sino también en naturaleza. El cristiano luce diferente al inconverso mientras espera la llegada de su Señor. El participar en las obras de las tinieblas es impensable porque pertenecemos al reino de la luz.

B. Vestirte con la armadura espiritual como buenos soldados que militamos (v. 8) Hay un fuerte contraste nuevamente entre estos dos versículos. Pablo compara a “nosotros” con los demás y nos exhorta a vivir vidas auto-controladas. Vemos repetido la orden de ser sobrios. Esta vez está ligado a la embriaguez y es una llamada a no estar afectados y controlados por el alcohol.

El vestirnos con la armadura espiritual es una acción que ocurre en el pasado pero tiene implicaciones en el presente. A Pablo le gusta la metáfora de la armadura del soldado y él mismo cambia el significado de los detalles (ver Ef. 6:13-17; Rom. 13:12-13; 2 Cor. 6:7; 10:4). Esto parece ser una referencia a Isaías 59:17 donde Yahweh se ve preparado para vencer a todos lo que se oponen a Su autoridad.

Otra vez estamos frente a la tríada de la fe el amor y la esperanza (1:3). La fe y el amor cubren nuestros corazones y órganos, centros de las emociones y nuestras creencias; mientras la esperanza de la salvación nos proteja la cabeza que es el centro de nuestra razonamiento. La salvación es una expectación segura en vez de admitir la incerteza. Esta esperanza anticipa el cumplimiento de todo lo que Cristo tiene para nosotros en su gran plan.

II. Los creyentes tenemos la esperanza de nuestra salvación segura (vv. 9-10) Nuestra salvación es futura, así podemos anticipar la venida de nuestro Señor. Pero nuestra salvación también es presente y es por esta razón que debemos estar vigilantes antes esta venida.

A. El fundamento de nuestra esperanza de la salvación v. 9  “Porque Dios” es un breve resumen de lo que apoya a nuestra salvación. Es por la voluntad de Dios y la iniciativa divina que no enfrentemos la ira justa de Dios. No nos gusta la idea de un Dios airado, pero es sumamente importante que nuestra motivación por entregar el mensaje de la salvación incluye la ira de Dios y la posibilidad de verla aplacada por la sangre de Jesucristo aplicada a nuestras vidas.

No es por obras nuestras que obtenemos la salvación, sino por la obra redentora de Jesucristo. Lo que Pablo tiene en mente es el aspecto escatológico de nuestra salvación (Romanos 13:11) .

B. La razón por nuestra esperanza de la salvación v. 10 La muerte sacrificial de Jesucristo significa que ahora “pues si vivimos, para el Señor vivimos; y si morimos, para el Señor morimos” Romanos 14:8. Entonces, vivir para el Señor anticipa nuestra unión con el Señor para siempre. No importa si estamos vivos o “dormidos” cuando viene Cristo porque vamos a estar con Él.

La Falta de Fe de los Judios (Juan 12.36-43)

Dos hombres que vivían en un pequeño pueblo se metieron en una terrible disputa que no podían resolver. Así que decidieron hablar con el hombre más sabio de la ciudad. El primer hombre fue a la casa del sabio y le contó su versión de lo sucedido. Cuando terminó, dijo el sabio, “Tienes toda la razón.” La noche siguiente, el segundo hombre se acerco al sabio y le dijo su versión de los hechos. El sabio respondió: “Tienes toda la razón.” Después, la esposa del sabio reprendió a su marido. Le dijo, “Esos dos hombres le dijeron dos historias diferentes y tu les dijo que tenían toda la razón. Eso es imposible – no pueden ambos tener toda la razón.” El sabio se volvió hacia su esposa y le dijo: “Tienes toda la razón.”

¡Qué hombre sabio! Pero parece haber mucha gente en el mundo incapaz de tomar una decisión definitiva. Muchos tienen miedo y otros sufren de la ilusión de que tienen mucho tiempo para elegir.

En nuestro pasaje que tenemos delante nosotros hoy, el tema principal es la explicación de Juan de la reacción de los oyentes. Muchos rehusaron creer mientras otros creyeron sin actuar en base a sus creencias.

ver. juan 12.40 copy

Juan 12:36b-43

Estas cosas habló Jesús, y se fue y se ocultó de ellos.

37 Pero a pesar de que había hecho tantas señales delante de ellos, no creían en él;

38 para que se cumpliese la palabra del profeta Isaías, que dijo:
    Señor, ¿quién ha creído a nuestro anuncio?
    ¿Y a quién se ha revelado el brazo del Señor? m

39 Por esto no podían creer, porque también dijo Isaías:

40 Cegó los ojos de ellos, y endureció su corazón;
Para que no vean con los ojos, y entiendan con el corazón,
Y se conviertan, y yo los sane. m

41 Isaías dijo esto cuando vio su gloria, y habló acerca de él.

42 Con todo eso, aun de los gobernantes, muchos creyeron en él; pero a causa de los fariseos no lo confesaban, para no ser expulsados de la sinagoga.

43 Porque amaban más la gloria de los hombres que la gloria de Dios.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 2 de noviembre, 2014

***

I. La incredulidad forma parte de la voluntad de Dios. Vs. 36b-41

A. Los judíos no creerían. Vs. 36b-37  Dios se manifestó en la carne delante de Su pueblo elegido. La Biblia registra 36 milagros realizados por Jesús. Estos milagros demostraron el poder de Jesús sobre cada aspecto de la creación y por último sobre la muerte misma. Algunos teólogos creen que Jesús había erradicado la enfermedad en Israel durante un periodo de no más de 3 años y medio. Sin embargo, el pueblo rehusaba creer en Él como su Mesías. Su falta de fe fue deliberada. La pregunta no es si pudieron haber creer o no porque simplemente no estaban dispuestos a creer.

B. Los judíos no podían creer. V. 38-39  La pregunta ¿Quien ha creído a nuestro anuncio? tiene que ver con el ministerio oral o verbal de Jesús de predicar y enseñar las cosas de Dios. La siguiente pregunta ¿y sobre quien se ha manifestado el brazo de Jehová? hace referencia al poder de Dios demostrado en los milagros y esto respaldado por el verso 41.

C. Los judíos no deberían Vs. 40-41  Esta cita bíblica de Isaías 6:9-10 sale de la boca de Jesús mismo en varias oportunidades (Mt. 13:14-15; Mr. 4:12; Lc. 8:10) Pablo también lo cita en Hechos 28:26-27. Juan quiere explicar que la salvación se debe a la voluntad de Dios. Esto nos puede llevar a preguntar ¿Quién es responsable por la salvación del incrédulo? ¿El pecador mismo, o Dios? en otras palabras, ¿somos salvos porque reconocemos nuestra pecaminosidad o porque Dios nos mostró su misericordia y nos escogió por gracia?

Hay dos principales campos teológicos que representan estas dos ideas. El primero se llama Arminianismo (no Arrianismo) y se basa en las enseñanzas de un predicador holandés Jacobo Arminio y las denominaciones que siguieron sus enseñanzas incluirían los wesleyanos, los metodistas, el Ejército de Salvación, varios grupos pentecostales y muchos otros.  Estos afirman que el hombre tiene libre albedrio para no solo escoger a la salvación sino que la salvación depende de su relación con Dios para mantenerse salvo. El otro campo se llama Calvinismo basado en las enseñanzas de Juan Calvino. Hay Presbiterianos, Bautistas y reformistas entre otros grupos relacionados con Calvinismo. Ambos sistemas pueden sintetizarse en cinco puntos.

  • El Calvinismo sostiene una total depravación del hombre, mientras que el Arminianismo dice que la depravación es parcial.
  • El Calvinismo se adhiere a una elección incondicional, mientras que el Arminianismo dice que la elección es condicional.
  • El Calvinismo sostiene que la expiación es limitada, mientras que el Arminianismo dice que la expiación es ilimitada.
  • El Calvinismo se adhiere a una gracia irresistible, mientras el Arminianismo se adhiere a una gracia resistible.
  • El Calvinismo cree en la perseverancia de los santos, mientras que el Arminianismo sostiene que la salvación está condicionada.
  • El Arminianismo cita pasajes bíblicos como por ejemplo Josué 24:15; Mateo 11:28; Juan 7:17; 7:37; Hechos 2:38; 3:19; 16:31; 17:30 y Apocalipsis 22:17.
  • El calvinismo cita a pasajes como por ejemplo Jeremías 13:23; Mateo 12:34; 18:25-26; Juan 3:3; 6:44; 6:65; 8:43; Romanos 5:6; 8:7-8; I Corintios 2:14.

A fin de cuentas, creo que los dos sistemas fallan al intentar explicar lo inexplicable. Lo que un autor dijo sobre este texto es,

“cuando Juan cita ‘El ha cegado sus ojos…’, no quiere decir que esa gente sufra de ceguera en contra de su voluntad. Esas personas han optado por el mal. Se trata de una decisión o elección deliberada.” (Morris, Juan El Evangelio Según Juan Vol. II p. 222).

arm vs. calvinismoII. La fe tiene que tocar el corazón y no solo penetrar el cerebro. Vs. 42-43

A. El verdadero discipulado tiene un costo alto. V. 42  Todos permanecieron en silencio por temor a las autoridades. No quisieron sufrir ser excomulgados o expulsados de la sinagoga por expresar su fe en Jesús.

B. La fe salvadora cambia el corazón. V. 43  Amaban más a sí mismos que al Salvador del mundo así que no estuvieron dispuestos a entregar su gloria o reconocimiento delante de los hombres para buscar la gloria de Dios.

Redimidos por la Sangre Preciosa (1 Pedro 1:18-21)

1 Pedro 1:18-21

18 sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana manera de vivir, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,

19 sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación,

20 ya destinado desde antes de la fundación del mundo, pero manifestado en los postreros tiempos por amor de vosotros,

21 y mediante el cual creéis en Dios, quien le resucitó de los muertos y le ha dado gloria, para que vuestra fe y esperanza sean en Dios.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 20 de abril, 2014

En Salmo 49 y los versículos 6 y 9 leemos:

“Los que confían en sus bienes, y de la muchedumbre de sus riquezas se jactan, Ninguno de ellos podrá en manera alguna redimir al hermano, ni dar a Dios su rescate [Porque la redención de su vida es de gran precio, y no se logrará jamás], Para que viva en adelante para siempre, y nunca vea corrupción.”

Al leer estos versículos nos pone a pensar en el hecho de que el costo de la redención de un alma debe de ser bastante alto. No podemos acumular riquezas suficientes para pagar el rescate del alma de nuestro propio hermano.

Dios mandó a Su pueblo Israel a ofrecer holocaustos por sus pecados como una figura del futuro sacrificio del Mesías. Pero las Escrituras afirman que “la sangre de los toros y de los macho cabríos no puede quitar los pecados” (Hebreos 10:4). Cuando vino el momento indicado por Dios, Jesucristo el Mesías vino al mundo para pagar con Su sangre preciosa el precio que nosotros no pudiéramos llegar a pagar nunca.

ver. ef 1.7 sangre

Pero Jesús no sólo murió por nuestros pecados. Hay muchos buenos hombres que han muertos en la historia, dando sus vidas por otras personas. Pero a diferencia de todos ellos Jesucristo murió por nuestros pecados y tres días después, resucitó de entre los muertos. El hecho de que resucitó es lo que nos da esperanza en creer que Jesús es capaz de rescatarnos de nuestro estado como esclavos del pecado.

I. Nosotros hemos sido comprados del pecado. V. 18

En Ex. 30:12-16 Dios instruye al pueblo de Israel que el valor de un hombre delante de Dios es de medio siclo (6 gramos aprox.) para pagar por el codero sacrificado por el pecado. Debemos reconocer que nuestra redención no se pagó con el oro ni la plata sino con algo de verdadero valor.

A. El oro y la plata tienen un valor demasiado pequeño.  Mientras el hombre busca enriquecerse en la vida con oro y plata por su poder adquisitivo, Dios dice que tales cosas no nos pueden ayudar salir de nuestra condición de esclavos al pecado.

B. Fuimos librados de nuestra pasada manera de vivir.  La santidad es el producto natural de nuestra redención. Fuimos comprados por Cristo para Cristo. Pedro insta en que sea hora de vivir en la realidad de nuestro rescate de nuestra pasada manera de vivir en el pecado.

1. Vana – un estilo de vida que promete algo bueno que no lo puede producir.

Rom. 1:21: “Pues habiendo conocido a Dios, no le glorificaron como a Dios, ni le dieron gracias, sino que se envanecieron en sus razonamientos, y su necio corazón fue entenebrecido.”

2. Una tradición carnal. Hemos recibido la esclavitud al pecado por herencia.

1 Cor. 15:22: “Porque así como en Adán todos mueren, también en Cristo todos serán vivificados.”

II. Jesús pagó el alto precio de nuestra Redención del pecado. V. 19

A. Por Su Sangre preciosa. La vida entregada por completo.

Gen. 9:4: “Pero carne con su vida, que es su sangre, no comeréis.”

B. De un cordero perfecto.

Juan 1:29b: “…He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.”

III. Fue planificado el pago del pecado. V. 20

A. Dios planificó el pago en la eternidad pasada.  

B. Dios lo reveló en el momento indicado.  

IV. La fe en Dios es a través de la obra redentora de Cristo Jesús. V. 21

A. Jesús fue glorificado en su resurrección.  

B. Ahora nos es posible obtener fe y esperanza.

ver. col. 1.14 la-sangre-de-cristo

La Doctrina de la Salvación

Que Creemos de la Salvación

Creemos que:

  • Las Escrituras enseñan que la salvación de los pecadores es únicamente por gracia.  Efesios 2:8 – Porque por gracia sois salvos por medio de la fe; y esto no de vosotros, pues es don de Dios;
  • mediante la obra del Hijo de Dios.  1 Corintios 15:3-5 – Porque primeramente os he enseñado lo que asimismo recibí: Que Cristo murió por nuestros pecados, conforme a las Escrituras;  y que fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras;  y que apareció a Cefas, y después a los doce.
  • Por lo tanto es aparte de nuestras obras, Efesios 2:9 – no por obras, para que nadie se gloríe.
  • y sólo bajo la condición de arrepentimiento y fe en el Señor Jesucristo.  Romanos 10:8-10 – que si confesares con tu boca que Jesús es el Señor, y creyeres en tu corazón que Dios le levantó de los muertos, serás salvo. Porque con el corazón se cree para justicia, pero con la boca se confiesa para salvación.
  • Creemos que para salvarse, le es preciso al pecador nacer de nuevo, siendo regenerado por el poder del Espíritu Santo; Juan 3:3-6 – Respondió Jesús y le dijo: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de nuevo, no puede ver el reino de Dios. Nicodemo le dijo: ¿Cómo puede un hombre nacer siendo viejo? ¿Puede acaso entrar por segunda vez en el vientre de su madre, y nacer?  Respondió Jesús: De cierto, de cierto te digo, que el que no naciere de agua y del Espíritu, no puede entrar en el reino de Dios.  Lo que es nacido de la carne, carne es; y lo que es nacido del Espíritu, espíritu es.
  • y siendo recipiente de una nueva naturaleza.  2 Corintios 5:17 – De modo que si alguno está en Cristo, nueva criatura es; las cosas viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas.
  • Creemos que la gran bendición del evangelio asegura a los que creen en Él la justificación por la fe en el Redentor. Gálatas 2:16 – sabiendo que el hombre no es justificado por las obras de la ley, sino por la fe de Jesucristo,nosotros también hemos creído en Jesucristo, para ser justificados por la fe de Cristo y no por las obras de la ley, por cuanto por las obras de la ley nadie será justificado.
  • Ésta incluye el perdón de pecado, 1 Juan 1:7 – pero si andamos en luz, como él está en luz, tenemos comunión unos con otros, y la sangre de Jesucristo su Hijo nos limpia de todo pecado.
  • y la importancia de la justificación divina.  Romanos 3:28 –  Concluimos, pues, que el hombre es justificado por fe sin las obras de la ley.
  • Creemos que habiendo ejercido fe en el Señor Jesucristo, el  creyente es completamente justificado, Hechos 13:39 – y que de todo aquello de que por la ley de Moisés no pudisteis ser justificados, en él es justificado todo aquel que cree.
  • y está en posesión de una salvación que es eternamente segura.  Juan 10:28-29 –  y yo les doy vida eterna; y no perecerán jamás, ni nadie las arrebatará de mi mano. Mi Padre que me las dio, es mayor que todos, y nadie las puede arrebatar de la mano de mi Padre.

La Vida Eterna

  • 1 Pedro 1:3-5Bendito el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, que según su grande misericordia nos hizo renacer para una esperanza viva, por la resurrección de Jesucristo de los muertos, para una herencia incorruptible, incontaminada e inmarcesible, reservada en los cielos para vosotros, que sois guardados por el poder de Dios mediante la fe, para alcanzar la salvación que está preparada para ser manifestada en el tiempo postrero.
  • Romanos 8:31-39 ¿Qué, pues, diremos a esto? Si Dios es por nosotros, ¿quién contra nosotros?  El que no escatimó ni a su propio Hijo, sino que lo entregó por todos nosotros, ¿cómo no nos dará también con él todas las cosas?  ¿Quién acusará a los escogidos de Dios? Dios es el que justifica.  ¿Quién es el que condenará? Cristo es el que murió; más aun, el que también resucitó, el que además está a la diestra de Dios, el que también intercede por nosotros.   ¿Quién nos separará del amor de Cristo? ¿Tribulación, o angustia, o persecución, o hambre, o desnudez, o peligro, o espada? Como está escrito: Por causa de ti somos muertos todo el tiempo; Somos contados como ovejas de matadero.  Antes, en todas estas cosas somos más que vencedores por medio de aquel que nos amó. Por lo cual estoy seguro de que ni la muerte, ni la vida, ni ángeles, ni principados, ni potestades, ni lo presente, ni lo por venir,  ni lo alto, ni lo profundo, ni ninguna otra cosa creada nos podrá separar del amor de Dios, que es en Cristo Jesús Señor nuestro.
  • Filipenses 1:6 – estando persuadido de esto, que el que comenzó en vosotros la buena obra, la perfeccionará hasta el día de Jesucristo;
  • Hebreos 7:25 – por lo cual puede también salvar perpetuamente a los que por él se acercan a Dios, viviendo siempre para interceder por ellos.
  • 2 Timoteo 1:12 –  Por lo cual asimismo padezco esto; pero no me avergüenzo, porque yo sé a quién he creído, y estoy seguro que es poderoso para guardar mi depósito para aquel día.
  • 1 Juan 5:13 –  Estas cosas os he escrito a vosotros que creéis en el nombre del Hijo de Dios, para que sepáis que tenéis vida eterna, y para que creáis en el nombre del Hijo de Dios.

La Universalidad de la Propiciación de Cristo

El siguiente día vio Juan a Jesús que venía a él, y dijo: He aquí el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.

(Juan 1:29)

En el griego la palabra pecado esté en el singular. Esto es “porque se refiere a la totalidad del pecado del mundo, y no a un número de acciones individuales. La expresión “el pecado del mundo”… La referencia a “el mundo” es otra manera de enfatizar la universalidad de la propiciación de Cristo. Sirve para salvar a todas las personas, sean cuales sean sus necesidades”

(Morris, El Evangelio Según Juan, p. 184-185).

***

Jesús quiere quitarte tus pecados si estás dispuesto a recibirle como su Salvador:

Mas a todos los que le recibieron, a los que creen en su nombre, les dio potestad de ser hechos hijos de Dios; (Juan 1:12)

*

Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, mas tenga vida eterna. (Juan 3:16)

*

Porque todo aquel que invocare el nombre del Señor, será salvo. (Romanos 10:13)

*

Ciertamente llevó él nuestras enfermedades, y sufrió nuestros dolores; y nosotros le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.

Mas él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz fue sobre él, y por su llaga fuimos nosotros curados.

Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por su camino; mas Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros.

Angustiado él, y afligido, no abrió su boca; como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores, enmudeció, y no abrió su boca.

Por cárcel y por juicio fue quitado; y su generación, ¿quién la contará? Porque fue cortado de la tierra de los vivientes, y por la rebelión de mi pueblo fue herido.

Y se dispuso con los impíos su sepultura, mas con los ricos fue en su muerte; aunque nunca hizo maldad, ni hubo engaño en su boca.

10 Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento. Cuando haya puesto su vida en expiación por el pecado, verá linaje, vivirá por largos días, y la voluntad de Jehová será en su mano prosperada.

11 Verá el fruto de la aflicción de su alma, y quedará satisfecho; por su conocimiento justificará mi siervo justo a muchos, y llevará las iniquidades de ellos.

12 Por tanto, yo le daré parte con los grandes, y con los fuertes repartirá despojos; por cuanto derramó su vida hasta la muerte, y fue contado con los pecadores, habiendo él llevado el pecado de muchos, y orado por los transgresores. (Isaías 53:4-12)

Para saber mas de la doctrina de esta iglesia, se puede fijar en la declaración de fe.

¿Qué es la motivación?

¿Qué es la motivación? El diccionario define la motivación como “aquello que da sentido y dirección a la conducta”. Según esta definición, estamos buscando algo que nos lleve a hacer el ejercicio, algo que nos pone en movimiento. ¿De dónde viene ese ‘algo’? Para algunas personas, como los atletas, puede venir del deseo de competir y ganar. Para otros, puede provenir de un deseo de estar sano o vivir más tiempo para sus hijos. Para la mayoría, la pérdida de peso es a menudo el objetivo. Pero, ¿eso es suficiente para motivarnos? A juzgar por los problemas de la obesidad, sería un no.

El problema de la motivación es que muchos de nosotros creemos que es algo que nos vendrá si esperamos lo suficiente…que algún día vamos a despertar y finalmente desear hacer el ejercicio. En lugar de creer en esa fantasía, tal vez todo iría mejor al darnos cuenta de que la motivación es algo que creamos, no algo que esperamos.

En el mundo de la motivación personal muchas veces encontramos la fuerza necesaria para poder lograr nuestras metas. Pero ¿qué de nuestra motivación para vivir la vida cristiana con éxito? Lamentablemente nuestra carne es muy propensa a mantenernos en la misma posición espiritual durante mucho tiempo. En vez de seguir creciendo nos encontramos estancados a menudo.

Participantes Activos en la Santificación – predica de Jaime Greenwood, 2 de septiembre, 2012

[youtube http://youtu.be/mFWVfqHELHQ]

DESCARGAR AUDIO – MP3.

Filipenses 2:12-18

12 Por tanto, amados míos, como siempre habéis obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocupaos en vuestra salvación con temor y temblor,

13 porque Dios es el que en vosotros produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad.

14 Haced todo sin murmuraciones y contiendas,

15 para que seáis irreprensibles y sencillos, hijos de Dios sin mancha en medio de una generación maligna y perversa, en medio de la cual resplandecéis como luminares en el mundo;

16 asidos de la palabra de vida, para que en el día de Cristo yo pueda gloriarme de que no he corrido en vano, ni en vano he trabajado.

17 Y aunque sea derramado en libación sobre el sacrificio y servicio de vuestra fe, me gozo y regocijo con todos vosotros.

18 Y asimismo gozaos y regocijaos también vosotros conmigo.

Pablo escribe esta porción de su carta a los Filipenses para animarlos a implementar un plan que incluye metas bíblicas para su crecimiento espiritual. Pablo enseña que a diferencia de la motivación de realizar un ejercicio corporal, no estamos solitos para crear nuestra motivación personalmente, sino Dios nos acompaña durante todo el proceso y con el comienzo. Así que, es de esperar encontrar a todos los creyentes activamente en búsqueda de nuevos niveles de santificación.

I. El creyente está exhortado constantemente a crecer en los asuntos que pertenecen a su salvación v. 12-13

A. Ser obediente a los mandatos cristianos. V. 12a

Esta palabra traducida obediencia es algo que ocurrió en el pasado y sigue vigente en el presente. El término expresa la postura de un hombre en relación a los poderes morales o religiosos dominantes, sea en un buen o mal sentido: Ro. 6:16[1] Como un término para la actividad religiosa debe siempre ser contemplado dentro de la esfera de una religión que recibe la divina Palabra por el escuchar y después se convierte en una acción[2] Pablo dice que no solo puede ser el anhelo del creyente obedecer en la presencia de sus líderes cristianos sino en todo momento. No solamente motivado desde el lado de afuera, sino una motivación interna producida como resultado de la regeneración.

No somos obedientes porque si no vamos al infierno. Somos obedientes porque hemos sido rescatados del infierno y llamados a andar en una nueva vida.

B. Activamente participar en procurar la santificación. V. 12b

La palabra griega traducida ocupaos significa trabajar hasta lograr el fin deseado. Algunas religiones sacan este versículo de su contexto para decir que el ser humano tiene un papel importante en terminar su salvación una vez comenzada por la fe en Cristo.  Pero a la luz de los pasajes como por ejemplo Ef. 2:8-9 y Rom. 3:21-24 llegamos a la conclusión que esto es totalmente imposible. Más bien hace referencia a la responsabilidad de cada creyente de ser obediente a participar en la santificación. 3:13-14

La actitud correcta involucra tanto un temor de Dios saludable que implica evitar ofender a Dios y un temblor del mismo, término que se utiliza para describir la ansiedad de quien desconfía completamente en su capacidad para cumplir con todos los requisitos necesarios, pero religiosamente hace todo lo posible por cumplir con su deber.[3]

¿Hace cuanto que estás preocupado por si cumplís la voluntad de Dios con tu vida?

C. Realizar que Dios es quien produce todas las buenas obras V. 13

Nuestra participación en nuestra santificación siempre viene acompañada por Dios y Su poder. Las palabras produce y hacer provienen del mismo verbo que se traduce literalmente “energía.” La producción de nuestro obrar es posible por nuestro Dios quien nos da el deseo y la fuerza para poder cumplir la buena voluntad de Dios. Tenemos a nuestro alcance todos los recursos para obtener la victoria en la vida cristiana si estamos dispuestos a participar en el plan de Dios.   Dios es quien nos ha modelado a la salvación, para la gloria del cuerpo celestial: 2 Cor. 5:5.[4] No podemos culpar a Dios cuando faltamos ganas de hacer la voluntad de Dios. Si descuidamos la lectura de la Palabra de Dios no vamos a tener contacto con nuestro Dios y así faltamos ganas de andar en temor y temblor.

II. El creyente tiene un propósito para lograr. Vs. 14-16a; Mateo 5:16

A. Vivir una vida sin rechazar la voluntad de Dios. V. 14

Es tanto un rechazo de la voluntad de Dios como las circunstancias de nuestras vidas y un cuestionamiento de los propósitos de Dios en nuestras vidas. Murmurar significa hablar en voz baja quejándonos. Contiendas son cuestionamientos o críticas de la bondad y plan de Dios.

B. Vivir una vida en contraste con el mundo. Vs. 15-16a

Hay varias razones por las cuales los creyentes deben mantener la actitud correcta en medio de las circunstancias de la vida. Los inconversos se quejan y culpan a otros mientras los creyentes se gozan en el Señor. La sociedad es “torcida” =maligna y perversa pero el creyente debe ser irreprensible y sin mancha. Esto es llevar una vida libre de crítica en cuanto al pecado y maldad. El mundo es oscuro mientras el creyente brilla como una luz, demostrando un carácter plenamente cristiano. El mundo ofrece desilusión mientras el creyente “asido de la palabra de vida,” resplandece lo que es vivir la Palabra de Dios. Todo esto permite al creyente no solo vivir una vida gozosa sino también le permite ser un testigo de las verdades bíblicas.

III. El creyente recibe una promesa para creer. Vs. 16b-18

“¿Qué es esa promesa? Que el gozo viene de la sumisión.”[5]

A. Seremos gozosos en gloria si logramos la meta. V. 16b

B. Somos gozosos en la actualidad cuando nos rendimos en sacrificio. V. 17-18


[1] Kittel, Gerhard (Hrsg.) ; Bromiley, Geoffrey William (Hrsg.) ; Friedrich, Gerhard (Hrsg.): Theological Dictionary of the New Testament. Grand Rapids, MI : Eerdmans, 1964-c1976, S. 1:223-224

[2] Ibid

[3]Strong, James: The Exhaustive Concordance of the Bible. electronic ed. Ontario : Woodside Bible Fellowship., 1996, S. G5156

[4] Kittel, Gerhard (Hrsg.) ; Bromiley, Geoffrey William (Hrsg.) ; Friedrich, Gerhard (Hrsg.): Theological Dictionary of the New Testament. Grand Rapids, MI : Eerdmans, 1964-c1976, S. 3:635

[5]Wiersbe, Warren W.: The Bible Exposition Commentary. Wheaton, Ill. : Victor Books, 1996, c1989, S. Php 2:16