Conocer a Jesús es Ver al Padre (Juan 14:7-14)

King's Crown“Antes de una batalla crucial durante la Tercera Cruzada, Felipe II de Francia ideó una manera única de motivar a sus tropas. Quitó su corona real y la colocó en una mesada, donde anunció que después de la batalla darían la corona de su reino al soldado que demostró el mayor coraje y que contribuyó más a la victoria. Cuando el rey había llevado a sus soldados a un gran triunfo y los enfrentamientos terminaron, una de sus nobles tomó la corona y la colocó de nuevo en la cabeza del rey, diciendo “Tú, Oh rey, eres el más digno”.

Un día cuando veamos a Jesús en el Cielo, seremos finalmente capaces de entender totalmente la magnífica gloria y el esplendor de nuestro Salvador. Aunque leamos de Su gloria en la Biblia, nuestras mentes finitas no pueden realmente entender Su grandeza. Pero cuando estemos en Su presencia, todo eso cambiará. Y aquellos que han servido a Jesús fielmente serán capaces de honrarle devolviéndole los trofeos y las coronas que generosamente nos da por nuestro servicio.

Él está en lo alto y es exaltado, y nuestra mayor gloria en el cielo será acompañar a la multitud que adora a Jesús. Antes de que el mundo se creara, el plan estaba listo para que Jesús viniera a la Tierra como nuestro Salvador. Su nacimiento, vida, muerte y resurrección demuestran el grado del amor de Dios por nosotros y nos dan la esperanza de la vida eterna. Un día todos los que le conocen se unirán para coronarle Señor de todos.” (Paul Chappell, Diariamente en la Palabra)

Pero no todos han captado el significado de la Persona de Jesús. Hay sectas que rechazan la deidad de Jesús y hay creyentes que mantienen dudas en cuanto a la Persona de Cristo o su bondad. Pero nuestro texto hoy no deja lugar a dudas que Jesús no solo es un enviado de Dios sino que es la expresión, en forma humana, de la Deidad en toda su gloria. Esta revelación tiene varias implicaciones para el creyente.

Juan 14:7-14

Si me conocieseis, también a mi Padre conoceríais; y desde ahora le conocéis, y le habéis visto.

Felipe le dijo: Señor, muéstranos el Padre, y nos basta.

Jesús le dijo: ¿Tanto tiempo hace que estoy con vosotros, y no me has conocido, Felipe? El que me ha visto a mí, ha visto al Padre; ¿cómo, pues, dices tú: Muéstranos el Padre?

10 ¿No crees que yo soy en el Padre, y el Padre en mí? Las palabras que yo os hablo, no las hablo por mi propia cuenta, sino que el Padre que mora en mí, él hace las obras.

11 Creedme que yo soy en el Padre, y el Padre en mí; de otra manera, creedme por las mismas obras.

12 De cierto, de cierto os digo: El que en mí cree, las obras que yo hago, él las hará también; y aun mayores hará, porque yo voy al Padre.

13 Y todo lo que pidiereis al Padre en mi nombre, lo haré, para que el Padre sea glorificado en el Hijo.

14 Si algo pidiereis en mi nombre, yo lo haré.

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I. Nos es preciso comprender lo que la Persona de Cristo implica. V. 7

A. Estamos amonestados por nuestra falta de comprensión.  Los discípulos no conocieron a Jesús como deberían conocerle. En un sentido sí, lo conocieron porque habían abandonados a sus vidas anteriores para seguirle a Él. Pero mientras “le conocieron a ser el Cristo, no procuraron conocer a Dios en Él” (Mathew Henry).

B. Estamos animados a conseguir un conocimiento pleno.  Mientras que no le conozcamos como le debemos conocer, no es una condición permanente. No es para nada común que alguien diga en el Antiguo Testamento que ha conocido a Dios. Pero, según Juan, esta situación está por cambiarse debido a la persona de Jesucristo. Jn. 1:18 ¡Dios es como Jesucristo!

 II. La revelación del Padre está en el Hijo. Vs. 8-11

A. Una teofanía no es la solución a nuestra ignorancia. V. 8  En un sentido, la petición de Felipe revela la más grande necesidad de cada persona. Conocer a Dios es lo que debe producir satisfacción y gozo en el alma de cada individuo. Sal. 16:11; 17:15

Pero Felipe pide algo más allá que un conocimiento de la voluntad de Dios porque busca una demostración de su esencia. Termina diciendo que esto será suficiente. Pero esto no es suficiente para garantizar nuestra obediencia a la voluntad de Dios porque los judíos contaban con la presencia de Dios de forma visible en el Monte Sinaí y allí construyeron un ídolo delante de Dios.

Esta es entonces una muestra de su falta de fe y una ignorancia de la manera espiritual en que Jesucristo hace manifiesto el Padre.

B. Mucho tiempo con Jesús no certifica un alto nivel de comprensión de su Persona. V. 9  Nos sorprende encontrar a los mismos seguidores de Jesús mostrar tanta ignorancia en cuanto a su Persona y misión. Pero si los mismos discípulos se mantuvieron ignorantes en cuanto a la naturaleza de Jesús, debemos mostrar paciencia con los cristianos que manifiestan las mismas tendencias hoy. Felipe reconoció a Jesús como el Mesías en su primer encuentro con Jesús Jn. 1:45 pero hasta este momento no había conocido al Padre en Él. Nuestro nivel de comprensión de la Persona de Jesucristo es una indicación de la profundidad de nuestro conocimiento de su Palabra. Filipenses 3:10  

Podemos escuchar muchos sermones y estudiar la Palabra de Dios largamente y todavía estar débil en mi conocimiento de Cristo, y no apto en manejar su Palabra.

C. La falta de fe va a producir errores doctrinales. Vs. 10-11  “Jesús habla aquí del Padre y de sí mismo como dos personas, y sin embargo cómo una unidad como nunca dos eran o serán” (Mathew Henry).

La expectativa es que incluso los judíos creyeran Jn 10:38 pero la falta de fe en sus propios discípulos es sorprendente frente a las plenas enseñanzas de Jesús. Las Palabras habladas son la obra de Dios Padre.

Jesús nos insta a creer en las palabras pronunciadas de igual manera que debemos creer en Su Persona. “Creer que Él está en el Padre, y el Padre en Él es parte de la fe por la que uno se compromete con Cristo” (Morris, Leon El Evangelio Según Juan Vol. II p.268). Pero si la Palabra de Jesús no es suficiente debemos creer en las obras milagrosas realizadas como una demostración de su Eterna Deidad. Porque “la fe que se deriva de haber visto un milagro es mejor que la incredulidad” (Morris, p. 268).

“Los milagros de Cristo son pruebas de la misión divina, no solo para la convicción de infieles, sino también para la confirmación de la fe de sus propios discípulos”. (Mathew Henry)

El Traidor y Su Traición (Juan 13:21-30)

Cuando alguien habla de una traición, esto puede producir fuertes emociones negativos. Es posible que uno experimente una traición contra su persona o hasta inclusive contra su Patria. Al pensar en la Patria y hablar sobre los sucesos de la guerra de las Malvinas, muchos llegan a la conclusión de que la Argentina fue traicionada por Chile. Durante la dictadura militar la Argentina dejó enfriar las relaciones con su vecino del cono sur y tomó por sentado su relación bilateral con Chile. Cuando la guerra se empeoró y la Argentina buscaba apoyo en la región, Chile se mostró amigable hacia los británicos. En el año 1999 la anterior primera ministra de Gran Britania Margaret Thatcher, en una entrevista, expresó que el apoyo recibido de Chile hizo el enfrentamiento contra la Argentina menos costoso en la cantidad de vidas perdidas para ambos partes. Pero la sensación en la Argentina hasta el día de hoy para algunos es que Chile había traicionado a la Argentina a ofrecer ayuda a los ingleses.

Al pensar en una traición contra nuestra persona, llegamos a la conclusión de que no nos sentimos traicionados cuando estamos atacados por un enemigo, porque es de esperarse al enfrentarse con otra persona. Pero cuando alguien que conocemos íntimamente nos entrega, esto nos puede causar mucho dolor por la ruptura en la relación misma.

LastSupper Mirando a nuestro texto hoy encontramos a Jesús en el aposento alto con sus discípulos poco tiempo antes de su crucifixión. Acaba de lavar los pies de sus propios discípulos y explicárselos el significado de su actuar. En nuestro texto hoy, el Señor profetiza a todos los presentes que uno de ellos es traidor y que lo va a entregar pronto. La lección es dura al mostrarnos que la intimidad con Dios no es una garantía de que vamos a serle fiel al Señor hasta el final.

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I. La angustiada revelación del complot. Vs. 21-22

A. La traición muchas veces viene de nuestros conocidos más íntimos. V. 21  “Uno de vosotros me entregará” es una referencia a los doce. Jesús no se complace en revelar este dato porque le deja angustiado como a un padre por sus hijos rebeldes Is. 1:2. Pero al hacerlo demuestra su soberanía sobre las circunstancias. Tampoco lo hace de Cristo autor del mal planeado por Judas. Es simplemente una confirmación de los sucesos.

B. La traición se encuentra en el corazón de cada ser humano. V. 22  Ninguno de los discípulos se atreve culpar a otro (Marcos 14:19). Se preocupo cada uno por su propio corazón y sabían cómo responder (dudando=sobrepasados).

II. La solícita aclaración sobre el culpable. Vs.23-26

A. Los seguidores de Jesús se preocupan en descubrir al traidor. Vs. 23-25  La pregunta “Señor, ¿quién es?” se susurra en el oído de Jesús por el mismo autor de este evangelio quien se encuentra en un lugar de preeminencia en el banquete. Parece que algunos discípulos de Cristo son más queridos que otros. Pero el discípulo amado no le falta respeto a Jesús porque le llama  Señor.

B. Los seguidores de Jesús no están exentos del pecado de traición. V. 26  Cristo indica al traidor con una seña. Es muy probable que este discurso no fue disimulado entre todos los discípulos presentes, sino se trata de una conversación íntima entre pocas personas. El bocadito mojado fue un gesto de amistad hacia un invitado.

“Los falsos hermanos contra quienes debemos permanecer en guardia no se han dado a conocer a nosotros por medio de palabras, sino de señales; se van a conocer por sus frutos, por su espíritu; que requiere una gran diligencia y cuidado para formar un juicio correcto sobre ellos”. (Henry, Matthew, El comentario de Matthew Henry de toda la Biblia (p. 2009).

III. La categórica certificación del traidor. 27-30  “En vez de estar convencido de su maldad, Judas fue confirmado en ella” (Mathew Henry).

A. Judas se dejó llevar por el diablo. V. 27

B. Los discípulos no comprendieron los sucesos. Vs. 28-29

C. Judas salió de la presencia de la Luz a las tinieblas. V. 30

“Es una cosa peligrosa ser una persona como Judas. En Marcos 14:21 Jesús dijo: «Bueno le fuera a ese hombre no haber nacido.» Judas pretendió ser un cristiano; jugó con el pecado; se pospone salvación; y cualquier persona que hace estas cosas puede llegar a desear que él o ella nunca hubieran nacido. Hay algunos misterios que rodean a Judas, pero una cosa es clara: Judas hizo una elección deliberada cuando traicionó a Cristo” (Wiersbe, W. W. Resúmenes Expositivos de Wiersbe del Nuevo Testamento p. 248).