Cómo Llegar a la Casa De Dios (John 13:36-14:6)

the way

John 13:36-14:6

36 Le dijo Simón Pedro: Señor, ¿a dónde vas? Jesús le respondió: A donde yo voy, no me puedes seguir ahora; mas me seguirás después.

37 Le dijo Pedro: Señor, ¿por qué no te puedo seguir ahora? Mi vida pondré por ti.

38 Jesús le respondió: ¿Tu vida pondrás por mí? De cierto, de cierto te digo: No cantará el gallo, sin que me hayas negado tres veces.

No se turbe vuestro corazón; creéis en Dios, creed también en mí.

En la casa de mi Padre muchas moradas hay; si así no fuera, yo os lo hubiera dicho; voy, pues, a preparar lugar para vosotros.

Y si me fuere y os preparare lugar, vendré otra vez, y os tomaré a mí mismo, para que donde yo estoy, vosotros también estéis.

Y sabéis a dónde voy, y sabéis el camino.

Le dijo Tomás: Señor, no sabemos a dónde vas; ¿cómo, pues, podemos saber el camino?

Jesús le dijo: Yo soy el camino, y la verdad, y la vida; nadie viene al Padre, sino por mí.

***

[vimeo http://vimeo.com/114572038]

***

I. El intercambio emocional después del nuevo mandamiento. Vs.36-38  Jesús acaba de enseñar algo que forma la esencia de mensaje cristiano y sus discípulos ¡lo ignoran por completo! Están preocupados que se van a quedar sin su maestro.

A. Pedro está perplejo. (V. 36a)

B. Jesús responde indirectamente. (V. 36b) A diferencia de los fariseos, los verdaderos seguidores de Jesús lo pueden seguir y lo van a encontrar después.

C. Pedro está indignado. (v. 37)  Dice que no solo está dispuesto seguir a Jesús sin importar el lugar, dice que está dispuesto a entregar su vida por su Maestro. Pero sabemos que el contrario es la verdad y Jesús apunta a su pronta negación.

D. Jesús responde con ironía. (v. 38)  Me dices que está preparado para seguir hasta la muerte pero no es el caso todavía.

 II. Estar en presencia de Jesús nos ofrece consuelo. Vs. 1-3

A. Debemos confiar en Jesús de la misma manera que uno confié en el Padre. (V. 1)  Si el concepto de un Dios Padre nos ofrece consuelo en esta vida porque aceptamos por fe que nos ama y nos cuida, debemos tener la misma fe en Jesucristo. Es más, sin fe en Jesús no puede haber fe en el Padre.

B. Jesús seguramente nos prepara una morada con Él. V. 2  La razón por lo cual Jesús nos ofrece consuelo se ve en este versículo. Podemos creer en todo lo que Jesús nos ha dicho acerca de su persona porque ahora va a prepararnos un lugar en el Cielo. Su palabra es confiable así que nuestro lugar en el cielo es seguro.

C. Nos basta saber que estaremos dónde está nuestro Salvador. V. 3  Jesús hace una referencia clara a su segunda venida en este texto. Pero si Jesús tiene que ir, es solo para prepararnos un lugar antes de volver a buscarnos y llevarnos a pasar la eternidad en Su presencia. Para los que mueren antes de Su venida también hay una promesa de estar con Él. II Corintios 5:8

 III. Jesús es el camino que nos lleva al Padre. (Vs 4-6)

A. El camino no es un misterio escondido. (Vs. 4-5)   Tomás está perplejo igual como Pedro en 13:36. En toda sinceridad pregunta cómo pueden encontrar el camino si no les es posible seguir a Jesús a dónde ahora va. Jesús dijo en 13:33 y 36 que no podían ir allí. Pero Jesús recalca que ya “saben cómo seguirle. Cada vez que les enseñaba, les estaba mostrando el camino. Si siguen ese camino, llegarán a donde Él esté” (Morris, Leon El evangelio Según Juan Vol. II, p. 263).

B. Jesús como camino es singular y suficiente para llegar al Padre. (V. 6)  Jesús es la expresión de todo lo que vamos a encontrar en el Padre. Colosenses 2:9

Siendo el Camino Jesús nos redime de nuestra condición de vagar en el pecado. Siendo la Verdad podemos tener 100% de seguridad de que su mensaje es totalmente creíble. Siendo la Vida concluimos que la vida sin Cristo no tiene sentido. La vida que Jesús nos ofrece es autentica. Nuestra conclusión es que la obra de Jesús es suficiente para las necesidades del ser humano. Requiere fe para aceptar que un Dios hecho hombre puede servir de camino cuando su vida termina en una cruz. Que él es la verdad cuando fue entregado por las falsas acusaciones de otros. Que Él es la vida cuando su cuerpo fue puesto en una tumba. (Morris, p. 264)

ver. JUAN 14.6

Jesús Dice Ser Dios (Juan 8.48-59)

Un padre judío estaba preocupado por su hijo. No lo había criado bien en la fe del judaísmo. Entonces, él esperaba revertir esa tendencia y mandó a su hijo a vivir en Israel durante todo un año para experimentar su cultura. Después de un año el hombre joven volvió a casa. Le dijo a su padre “Papá, te agradezco por haberme enviado a la tierra de nuestros Padres. Fue una experiencia inolvidable y muy alucinante. Sin embargo, debo confesar que mientras estuve en Israel me convertí al cristianismo.” “¡Ay!, ¿qué he hecho?” pensó el padre. Así que, en la tradición de los patriarcas, fue a buscar a su mejor amigo para pedirle consejos y consolación.

“Me sorprende de gran manera que te has acercado a mí,” le dijo el amigo, “yo también mandé a mi hijo a Israel y él volvió cristiano.” Así que, en la tradición de los patriarcas, ellos dos se acercaron al Rabí. “Me sorprende de gran manera que se han acercado a mí,” les dijo el Rabí, “yo también mandé a mi hijo a Israel y él volvió cristiano. ¿Qué sucede con nuestros hijos? Hermanos, debemos llevar nuestra carga delante de Dios” dijo el Rabí.

Todos ellos se arrodillaron y empezaron a llorar y clamar al Todopoderoso. Mientras ellos oraron, se abrió el cielo y una voz de trueno descendió que dijo “Me sorprende de gran manera que se han acercado a mí. Yo también mandé a mi hijo a Israel…”

jesus cruz

Al llegar a esta culminación de la confrontación con los líderes religiosos en esta oportunidad, Jesús nos hace entender que él sabe que tiene que cumplir una misión divina. Su Padre celestial lo ha enviado porque él es la representación física en la tierra de la Deidad. Jesús reconoce la dignidad de su posición. Pero se representa a sí mismo en términos de obediencia y servicio dándonos un ejemplo para seguir.

Juan 8:48-59

48 Respondieron entonces los judíos, y le dijeron: ¿No decimos bien nosotros, que tú eres samaritano, y que tienes demonio?

49 Respondió Jesús: Yo no tengo demonio, antes honro a mi Padre; y vosotros me deshonráis.

50 Pero yo no busco mi gloria; hay quien la busca, y juzga.

51 De cierto, de cierto os digo, que el que guarda mi palabra, nunca verá muerte.

52 Entonces los judíos le dijeron: Ahora conocemos que tienes demonio. Abraham murió, y los profetas; y tú dices: El que guarda mi palabra, nunca sufrirá muerte.

53 ¿Eres tú acaso mayor que nuestro padre Abraham, el cual murió? !!Y los profetas murieron! ¿Quién te haces a ti mismo?

54 Respondió Jesús: Si yo me glorifico a mí mismo, mi gloria nada es; mi Padre es el que me glorifica, el que vosotros decís que es vuestro Dios.

55 Pero vosotros no le conocéis; mas yo le conozco, y si dijere que no le conozco, sería mentiroso como vosotros; pero le conozco, y guardo su palabra.

56 Abraham vuestro padre se gozó de que había de ver mi día; y lo vio, y se gozó.

57 Entonces le dijeron los judíos: Aún no tienes cincuenta años, ¿y has visto a Abraham?

58 Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: Antes que Abraham fuese, yo soy.

59 Tomaron entonces piedras para arrojárselas; pero Jesús se escondió y salió del templo; y atravesando por en medio de ellos, se fue.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 25 de mayo, 2014

Jesus El Gran Yo Soy -Jesus en Juan-3

I. Reacciones correctas ante acusaciones falsas. Vs. 48-50

A. Los fariseos le acusan a Jesús de ser un samaritano endemoniado. V. 48  Mientras Jesús sigue derrumbando los argumentos de los fariseos, ellos recurren a la injuria.

B. Jesús busca honrar a su Padre celestial. Vs. 49-50  Al reconocer las implicaciones de las acusaciones de los fariseos, Jesús no reacciona mal. Responde con dignidad frente a sus acusadores (I Pedro 2:23). Ellos muestran desprecio por el pueblo que ha aceptado a Jesús en gran manera.

A diferencia de ellos, Jesús busca honrar a su Padre. Es imposible honrar al Padre si uno no está dispuesto a honrar a Jesús (Juan 5:23). La misma muerte de Jesús, que los fariseos procuraban, “iba a ser la verdadera gloria de Dios” (Morris, Leon El Evangelio Según Juan Vol II, p. 73).

II. Actitudes correctas ante la Palabra de Dios. Vs. 51-53

A. La muerte no tiene poder sobre la vida de aquel que guarda el mensaje de Jesús. V. 51  La construcción griega es peculiar “La muerte no verá jamás”. Es probable que quiera mostrar que él que no cree es condenado a la muerte mientras el que cree no sufrirá la segunda muerte.

B. Hay que cree aún cuándo el razonamiento y percepción te diga lo contrario. Vs. 52-53  La pregunta expresada por los judíos es bastante prudente “¿Es él mayor que Abraham que murió?” La respuesta que esperan los fariseos es negativa. Pero Jesús nos muestra a través de la fe que Él sí, es mayor.

III. Relaciones correctas ante la persona de Dios. Vs. 54-56

A. Hay que establecer una relación íntima con Dios. V. 54-55  A diferencia de los judíos, quienes usaron el nombre de Dios con temor y temblor, Jesús llama a Dios su “Padre”. Reconocer a Dios no es suficiente. Hay que establecer una relación con Él. Esta relación se funda sobre el “conocimiento” de la Palabra de Dios que nos lleva a abandonar preconceptos equivocados que nos llevan a la “mentira”.

B. Abraham tuvo una relación con Dios basada en la fe. V. 56  Abraham vio con anticipación los sucesos del los días de Jesús. Su previsión le permitió basar su fe en los eventos que le llevarían a Jesús a la cruz del calvario. Se reaccionó con gozo al pensar en lo que Cristo iba a lograr en la cruz.

IV. Realizaciones correctas de la esencia de Jesús. Vs. 57-59

A. Jesús existía antes del gran patriarca. Vs. 57-58  Los “judíos creían que Jesús no estaba cuerdo” (Morris, p.78) al expresar su incredulidad a la palabra de Jesús de que Abraham buscaba con anticipación la Encarnación de Jesús cuando él ni tuvo la edad de un jubilado. Pero Jesús ahora va más allá de sus expectativas y expresa en una forma totalmente entendible su “preexistencia”.  El “Yo Soy” en tiempo presente contraste el Abraham “fue creado”.

B. Jesús no blasfemaba. V. 59  Los judíos habían encontrado lo que buscaban. La acusación necesaria para matar a Jesús está a mano. Él se ha blasfemado comparándose con el Dios eternal (Éxodo 3:14).

el gran yo soy

Y Tú, ¿Quién Eres? (Juan 8:25-30)

Juan 8:25-30

25 Entonces le dijeron: ¿Tú quién eres? Entonces Jesús les dijo: Lo que desde el principio os he dicho.

26 Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros; pero el que me envió es verdadero; y yo, lo que he oído de él, esto hablo al mundo.

27 Pero no entendieron que les hablaba del Padre.

28 Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces conoceréis que yo soy, y que nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo.

29 Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada.

30 Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él.

identidadLa pregunta que se hace en el versículo 25 es la misma pregunta que se forma en la boca de muchas personas durante muchos siglos. ¿Quién es Jesús? En los pasajes anteriores Jesús profesa ser la luz del mundo. Por supuesto sus declaraciones en cuanto a su persona sorprendieron a los líderes religiosos. Al repasar un poco lo que Jesús había declarado es bastante claro porque o no le entendieron o no quisieron creer en Jesús. Él había dicho:

  1. El que me sigue, no andará en tinieblas (v. 12).
  2. No soy yo solo, sino yo y él que me envió, el Padre (v. 16).
  3. Ni a mí me conocéis, ni a mi Padre (v. 19).
  4. Vosotros sois de abajo, yo soy de arriba (v. 23).
  5. Si no creéis que yo soy, en vuestros pecados moriréis.

A la luz de todas las declaraciones acerca de la persona de Jesús, no nos debe sorprender de que haya personas en cada generación que preguntan ¿Quién es Jesús? En nuestro texto hoy extraemos la respuesta de Jesús a través de varias declaraciones.

25 Entonces le dijeron: ¿Tú quién eres? Entonces Jesús les dijo: Lo que desde el principio os he dicho.

26 Muchas cosas tengo que decir y juzgar de vosotros; pero el que me envió es verdadero; y yo, lo que he oído de él, esto hablo al mundo.

27 Pero no entendieron que les hablaba del Padre.

I. Es necesario percibir las implicaciones de las palabras de Jesús. (V. 25-27)  La falta de fe puede inhibir la recepción de las palabras de Jesús, mientras el ejercicio de la fe puede traer vida eterna.

ceguera A. Los fariseos  y líderes religiosos están cegados. (V. 25a) Es por esta misma razón que preguntan de forma tan directa y con tal desprecio que se utilizaron el pronombre personal “Tu”. Ellos sabían que “Jesús estaba haciendo un reclamo muy serio” (Morris, Leon El Evangelio Según Juan Vol II p. 54). Pero sus ojos viendo, no se veían (Hechos 28:26-27). Ellos persisten en su falta de entendimiento.

“Las cosas más fáciles de entender, son paradojas y parábolas a los que están resueltos a mantener sus prejuicios; el día y la noche son iguales para el ciego.” (Mathew Henry)

Puede haber alguien aquí que, después de escuchar el mensaje de que el morir en tus pecados es la peor cosa que te pudiera ocurrir, todavía no tenga bien en claro la seriedad de su condición. Es necesario percibir que las palabras de Jesús te son vida y procurar aplicarlas a tu vida.

Jesús les va a demostrar que su identidad no es tanto un misterio como ellos presuponen.

B. Jesús responde con más de lo mismo. (V. 25b)  La respuesta aquí no es nada claro pero sí nos deja con la sensación de que tiene un doble sentido. Es probable que Jesús aquí les dice que este es el mismo mensaje acerca de su persona que siempre presenta y que tal vez, a la misma vez, quiere decir que él es el principio de todas las cosas que les está presentado (compare Is. 41:4). Jesús es el Alfa y Omega el principio y el fin (Ap. 22:13). Hay que aceptar su persona de la manera en que se presenta porque es totalmente entendible el mensaje.

YO SOY copy

C. Jesús comparte su mensaje como un buen embajador. (Vs. 26-27)  Mientras los líderes religiosos buscaban enredar a Jesús en sus propias palabras para tener para acusarle y a la vez descreditarlo delante de las multitudes, Jesús se presenta a sí mismo como un fiel embajador cuyo mensaje tiene su base en los mismos pensamientos de su Padre. Los judíos mal interpretaron estas palabras (v. 27) porque no llegaron a entender que se hacía referencia a su Padre celestial en vez de algún padre en Galilea.

El mensaje es para el mundo entero y es totalmente creíble y verídico porque su fuente es la verdad. Jesús es un testigo fiel de las verdades de Dios Padre para todos (Is. 55:4; Ap. 3:14).

Hace falta una generación de embajadores que sigan el ejemplo de Jesús. Pablo dijo en 2 de Corintios 5:20 que somos embajadores en nombre de Cristo. Tenemos la enorme responsabilidad de compartir el mensaje de Dios Padre al mundo entero. Si vos estás esperando el llamado a Dios a realizar esta tarea, ¡te ha llegado ahora!

VER. 2 COR 5.20 EMBAJADORES

28 Les dijo, pues, Jesús: Cuando hayáis levantado al Hijo del Hombre, entonces conoceréis que yo soy, y que nada hago por mí mismo, sino que según me enseñó el Padre, así hablo.

29 Porque el que me envió, conmigo está; no me ha dejado solo el Padre, porque yo hago siempre lo que le agrada.

30 Hablando él estas cosas, muchos creyeron en él.

II. Las palabras de Jesús se entienden mejor al otro lado de la cruz. (Vs. 28-30)  De este lado de la cruz aún los discípulos de Jesús no llegaron a entender todas las implicaciones de sus palabras. Después de la muerte, sepultura y resurrección de Jesús sus apóstoles se acordaron de sus palabras y las enseñaron a los demás.

A. Se sabe que Jesús es el verdadero Mesías por su muerte sacrificial. (V. 28ª) Jesús repite aquí las palabras ofrecidas a Nicodemo en Juan 3:14 acerca de su muerte. Va a morir como un sacrificio elevado. Aquí está la idea de su exaltación en ser elevado, pero a la vez es una figura de la expresión en Juan 12:24.

Pero a la misma vez va a ser entregado por su propio pueblo y habla acerca de ellos como los instrumentos de su muerte, no como sacerdotes sino como asesinos y traidores Hechos 2:23. Es esta misma acción de hacer morir a Jesús que va a despertar su consciencia a la realidad de la persona de Jesús. Hechos 2:36. Observe el cariño que Jesús usa en hablar con sus propios entregadores.

B. Se sabe que Jesús es verdadero porque no opera sólo. (Vs. 28b-29)  Jesús contaba con el apoyo de su Padre en todo momento. Pudo enfrentar la muerte de cruz porque no estaba solito. Mientras las multitudes y sus propios discípulos le abandonaron en el momento de su entrega, el Padre le acompañaba hasta llegar a la cruz. Todo lo que Jesús hizo se presentaba como próspero Isaías 53:10.  

Nuestro Dios promete que no nos desampararé Hebreos 13:5.

C. Se sabe que Jesús es la verdad porque su mensaje produce  cambios en las vidas. (V. 30) A pesar de las dificultades no trabajamos en vano. Habrá fruto del Señor en su momento debido.

La Luz que Transforme (Juan 8:12-20)

Luz que Transforme copyJuan 8:12-20

12 Otra vez Jesús les habló, diciendo: Yo soy la luz del mundo; el que me sigue, no andará en tinieblas, sino que tendrá la luz de la vida.

13 Entonces los fariseos le dijeron: Tú das testimonio acerca de ti mismo; tu testimonio no es verdadero.

14 Respondió Jesús y les dijo: Aunque yo doy testimonio acerca de mí mismo, mi testimonio es verdadero, porque sé de dónde he venido y a dónde voy; pero vosotros no sabéis de dónde vengo, ni a dónde voy.

15 Vosotros juzgáis según la carne; yo no juzgo a nadie.

16 Y si yo juzgo, mi juicio es verdadero; porque no soy yo solo, sino yo y el que me envió, el Padre.

17 Y en vuestra ley está escrito que el testimonio de dos hombres es verdadero.

18 Yo soy el que doy testimonio de mí mismo, y el Padre que me envió da testimonio de mí.

19 Ellos le dijeron: ¿Dónde está tu Padre? Respondió Jesús: Ni a mí me conocéis, ni a mi Padre; si a mí me conocieseis, también a mi Padre conoceríais.

20 Estas palabras habló Jesús en el lugar de las ofrendas, enseñando en el templo; y nadie le prendió, porque aún no había llegado su hora.

luz antorchaLa llama olímpica es un símbolo de los Juegos Olímpicos. La llama olímpica conmemora el robo del fuego de los dioses por parte de Prometeo y su posterior entrega a la humanidad. Sus orígenes se remontan a la antigua Grecia, donde se mantenía un fuego ardiendo en las sedes de celebración de los Juegos Olímpicos Antiguos. El fuego fue reintroducido en los Juegos Olímpicos de Ámsterdam 1928 y desde entonces ha sido parte fundamental de los Juegos Olímpicos Modernos. En memoria de los Juegos Olímpicos Antiguos, en Olimpia, Grecia, meses antes de la celebración de los Juegos Olímpicos se organiza una ceremonia donde la llama olímpica es encendida y con ello comienza el recorrido de la antorcha que finaliza con el encendido del pebetero olímpico durante la ceremonia de apertura. La ceremonia se lleva a cabo frente a las ruinas del Templo de Hera, donde actualmente se emplea el espejo parabólico para la ignición de la llama. La llama olímpica únicamente puede ser encendida por medio de rayos solares. Tras la ignición de la llama, esta es colocada en una urna para luego ser transportada al estadio antiguo, donde es entregada al primer portador. A partir de allí, la antorcha olímpica comienza su recorrido hasta finalizar con el encendido del pebetero.

Mientras la llama olímpica tiene su fuente en los rayos solares, Jesús, la luz del mundo, es la fuente de nuestra luz. Nosotros sus seguidores, llevamos esa luz en nuestras vidas. El hombre natural anda en las tinieblas sin darse cuenta de su ceguera. Cuando alguien rechaza la existencia de la luz llega a ser una condenación de sí mismo porque la naturaleza de la luz no cambia, brilla indiscriminadamente y sus efectos siguen siendo visibles. Esto resulta ser una llamada a un discipulado comprometido mientras andemos con Dios.

ver. jn. 8.12I. Jesús es la luz del mundo. (V. 12)  Nadie sabe cuándo este discurso sucedió pero Juan nos señala el lugar del tesoro en el verso 20. Allí había dos candelarios enormes que se encendían para iluminar al lugar.

A. Jesús se presenta como la fuente de luz que todos disfrutan.  El “yo soy” es enfático y no deja lugar a dudas de que se presenta como el Dios de Israel. En Primera de Juan 1:5 se menciona que Dios es luz. Los seguidores de Cristo también son la luz del mundo (Mt. 5:14). Pero a diferencia de sus seguidores Jesús es la fuente de la luz que resplandece. Nosotros somos portadores de aquella luz que solo viene de Cristo. Nuestras antorchas son encendidas en una luz para que brille en nuestros corazones la luz para ser un testimonio y transmitirla al mundo (II Corintios 4:3-7).

B. El alcance de esa luz es el mundo.  No quiere decir que todo el mundo posee la luz sino que “el mundo recibe la luz de una forma indiscriminada” (Morris, Leon. El Evangelio Según Juan Vol. II. p.41). Pero cada uno de los que vienen a Jesús y se convierten en sus seguidores “tendrá la luz de la vida.”  El mundo está en tinieblas es nuestra tarea brillar la luz en sus vidas.

C. Tenemos que seguir a la Luz de forma continua.  El participio presente nos hace entender que el seguir a Jesús no es una decisión de un momento para ser dejado en el olvido sino, que es un compromiso de por vida. La evidencia de nuestra posesión es nuestro nuevo andar. No estaremos más en las tinieblas. Nuestra posesión es continua “Tendrá” y “supone una transformación permanente” (Morris, p.41).

 II. Jesús presenta evidencias serias de su testimonio. (Vs. 13-14)

A. La acusación de los fariseos se basa en “un tecnicismo jurídico” (V. 13).  Los enemigos de Jesús le acusan de hablar sin el respaldo jurídico de testigos externos. De hecho, su argumento es el mismo argumento de toda persona que rechaza a Jesús. Ellos no creen que las cosas sean así. Que no hay suficiente evidencia para respaldar a sus afirmaciones de ser Dios. Pero la misma luz da evidencia de sí misma. Si ellos están cegados, no podemos convencerlos porque no se ven. “¿De qué otra forma va a convencernos la luz que es luz, sino a través de lo que hace por nosotros?” (Wright en Morris, p.42 nota a pie).

B. Jesús esta cualificado para dar testimonio de sí mismo. (V. 14)  La razón o lo cual Jesús puede servir como uno de los dos testigos necesarios para dar testimonio de la veracidad de sus propias palabras es que él es celestial y conoce el principio y el fin. El sabe el por qué del pasado y el por qué del presente.

III. Jesús no juzga según la carne. (Vs. 15-16)

A. El juicio de Jesús no es débil según la carne. (V. 15) El juicio que Jesús realiza es “natural” (9:39), una consecuencia de su venida pero no practica la clase de juicio del hombre natural.

B. El juicio de Jesús está en armonía con el Padre. (V. 16)  Estando su Padre con él en todo momento de su tiempo en la tierra, Jesús cumple con su misión y valida a su juicio.  Nosotros también disfruta de la presencia de Dios aún cuando el mundo nos trata como si estuviéramos solitos aquí.

IV. Jesús cuenta con el testimonio del Padre. (Vs. 17-20)  La ley acepta el testimonio de dos hombres. Jesús dice que ningún ser humano hace falta para autentificar a su relación divina. Jesús afirma el hecho que es la revelación del Padre. El hijo “le ha dado a conocer” (1:18) al Padre.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 13 de abril, 2014

yo soy la luz del mundo

El Pan de Vida (Juan 6:30-40)

ver.cristopandevidajuan6.35Juan 6:30-40
30 Le dijeron entonces: ¿Qué señal, pues, haces tú, para que veamos, y te creamos? ¿Qué obra haces?

31 Nuestros padres comieron el maná en el desierto, como está escrito: Pan del cielo les dio a comer.

32 Y Jesús les dijo: De cierto, de cierto os digo: No os dio Moisés el pan del cielo, mas mi Padre os da el verdadero pan del cielo.

33 Porque el pan de Dios es aquel que descendió del cielo y da vida al mundo.

34 Le dijeron: Señor, danos siempre este pan.

35 Jesús les dijo: Yo soy el pan de vida; el que a mí viene, nunca tendrá hambre; y el que en mí cree, no tendrá sed jamás.

36 Mas os he dicho, que aunque me habéis visto, no creéis.

37 Todo lo que el Padre me da, vendrá a mí; y al que a mí viene, no le echo fuera.

38 Porque he descendido del cielo, no para hacer mi voluntad, sino la voluntad del que me envió.

39 Y esta es la voluntad del Padre, el que me envió: Que de todo lo que me diere, no pierda yo nada, sino que lo resucite en el día postrero.

40 Y esta es la voluntad del que me ha enviado: Que todo aquél que ve al Hijo, y cree en él, tenga vida eterna; y yo le resucitaré en el día postrero.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 9 de junio, 2013

[youtube https://www.youtube.com/watch?v=HDY73JKGuI4&feature=youtu.be]

I. El verdadero pan del cielo. Vs. 30-32

Es interesante que mucha gente busque una alimentación espiritual que sea fácil de ingerir.

A. La multitud pide una señal del cielo. V.30  Habiendo pasado por alto todas las señales hechas V.26, llegaron a la conclusión de que el orden divino es ver y creer cuando en realidad es creer y ver (Juan 11:40). Mucha gente no cree en Jesús y su excusa es que quiera que Dios haga algo para probar su existencia.  Al formar largas listas de cosas que Dios tiene que hacer la gente pierde la vista de todo lo que ha hecho.

B. La multitud menospreció las señales de Jesús y magnificaba la persona de Moisés. V. 31  Ellos quisieron hacer comparación entre la señal de la alimentación de los 5.000 que Jesús realizó una vez y la alimentación de los 2.000.000 de israelitas cada día durante cuarenta años que ellos suponían que fue realizado por Moisés. El pan que Jesús es ofrecía era pan común mientras el pan que Moisés hizo caer era pan del cielo.

Ellos citan al Antiguo Testamento para respaldar su reclamo. Es importante reconocer que los judíos buscaban un Mesías que iba a realizar obras mayores que Moisés. Pero la enseñanza de muchos rabíes apuntaba a un Mesías que haría las mismas obras de Moisés solo en proporción mayor.

C. Jesús les ofrece el verdadero pan celestial. V.32  

1. Jesús rectifica su equivocación sobre la fuente del maná.  Mientras ellos interpretaron equivocadamente de que el maná era resultado de la obra de Moisés entre el pueblo judío, Jesús dice que no fuese así. Ellos leyeron Nehemías 9:14, 15 y solamente vieron la referencia a Moisés, mientras Éxodo 16:4 hace claro que Dios proveyó el pan diario. El resultado en el pueblo judío era lo expresado en  Salmo 78:22-25. La falta de fe en Israel se ve en cada área de la vida cotidiana.

2. Jesús se informa sobre el verdadero pan.  Jesús les hace entender que el pan del cielo de que ellos hacen mención cayó del cielo azul, mientras Él les ofrece el “verdadero pan del cielo” que quiere decir de los lugares celestiales. La metáfora se ve claramente enDeuteronomio 8:3.  El pan mundanal alimenta al cuerpo físico, mientras el verdadero pan celestial alimenta a la vida espiritual.

II. El pan de vida. Vs. 33-35  

A. El pan de Dios es una persona. V. 33  Es muy probable que la gente no capta el significado de la palabra aquí traducida “aquel” que hace referencia al hecho de que Jesús es la alimentación espiritual dado por Dios. Jesús hace manifiesto a todos de que lo que desciende de lo alto es espiritual y da vida al mundo. Mientras el maná alimentaba por un tiempo y después murieron todos los que lo habían comido, el pan de Dios da vida eterna.

B. El mundo busca una alimentación temporal. V. 34  No nos debe sorprender de que haya tanta confusión y rechazo en cuanto a la persona de Jesucristo. Al escuchar a Jesús decir que hay la posibilidad de obtener algo de Dios gratis, la multitud mostraba algún interés en obtenerlo y pida poder empezar a tenerlo para siempre.

Pero como la mujer samaritana en 4:15, ellos buscaban satisfacer sus necesidades temporales en vez de buscar satisfacer anhelo de su alma.

C. Jesús afirma ser la única satisfacción de la condición humana. V. 35  En este versículo, Jesús aclara que Él es la fuente que alimenta el ser espiritual. Que el pan de vida no solamente procede de su persona, pero en todo sentido Él es el pan de vida, el pan celestial.

Esta es la primera de siete afirmaciones del “yo soy’ que da a entender la divinidad de la persona de Jesucristo. Es solo a través de Jesús que alguien puede tener y sostener la vida espiritual.

Jesús es el pan que sacia el alma y es el agua que satisface la sed del mundo. Pero es imprescindible que uno se acerque a Jesús y que le cree también. No quiere decir que jamás volveremos a necesitar de Jesús una vez que hayamos gustado de su persona. El pan y el agua es una alimentación diaria.

III. La voluntad de Dios. Vs. 36-40

A. El ver no asegura el creer. V. 36  Dios desea “que todos los hombres sean salvos y vengan al conocimiento de la verdad” (1 Timoteo 2:4). Pero la gente hoy día quiere que Jesucristo satisfaga sus deseos terrenales. Por esta razón Jesús concluye que habiéndolo visto con sus ojos, no entendieron Sus propósitos. Ellos no llegaron a creerle aún después de las evidencias experimentadas de primera mano por todos ellos.

B. El Padre asegura la salvación de todos los que vienen a Jesús. V. 37  Hay un problema que no es posible reconciliar en este versículo. Los pecadores nunca ven la necesidad de venir a Cristo si el Padre no les dé a Jesucristo. Este problema entre la elección y la voluntad humana no es explicable, pero son dos verdades enseñadas en la Biblia y hay que aceptar a los dos.

C. Hay unidad de propósito en la deidad. V. 38  Es la sexta vez en este pasaje que Jesús ha dicho que descendió del cielo. Ahora agrega que su propósito no es hacer su voluntad sino la voluntad de su Padre celestial. Más adelante los judíos le van a acusar de ser el hijo de un pobre carpintero.

El gozo del hijo se cumple en hacer la voluntad de su Padre y su misión es la salvación de pecadores.

III. La voluntad de Dios es la salvación de los que creen en el Hijo. Vs. 39-40  La salvación que Jesús ofrece es algo definido. No solo los guarda de la muerte, porque los va a buscar en el día final y resucitarles para vida eterna. Es necesario “contemplar” o “mirar” la persona de Jesús para poder depositar nuestra fe en Él.

El Testimonio de la Mujer Samaritana (Juan 4:24-30)

Juan 4:24-30

24 Dios es Espíritu; y los que le adoran, en espíritu y en verdad es necesario que adoren.

25 Le dijo la mujer: Sé que ha de venir el Mesías, llamado el Cristo; cuando él venga nos declarará todas las cosas.

26 Jesús le dijo: Yo soy, el que habla contigo.

27 En esto vinieron sus discípulos, y se maravillaron de que hablaba con una mujer; sin embargo, ninguno dijo: ¿Qué preguntas? o, ¿Qué hablas con ella?

28 Entonces la mujer dejó su cántaro, y fue a la ciudad, y dijo a los hombres:

29 Venid, ved a un hombre que me ha dicho todo cuanto he hecho. ¿No será éste el Cristo?

30 Entonces salieron de la ciudad, y vinieron a él.

Predica de Pastor Jaime Greenwood, 10 de febrero, 2013

grabar.descargar mp3AUDIO: descargar/escuchar mp3

testificar London“De acuerdo con la ley de Cristo, cada Cristiano ha de ser activo en compartir su fe, que fue entregado, no a los ministros, sino a los santos, a cada uno de ellos, para que pudieran mantenerlo, y difundirlo por el don que el Espíritu les ha dado. Les comparto una parábola. Una cierta banda de caballeros guerreros había sido sumamente victoriosa en todos sus conflictos. Eran hombres de valor y de coraje indomable, que habían llevado todo por delante, y subyugado provincia tras provincia por su rey. Pero de repente ellos dijeron en su cámara del consejo, “tenemos a nuestra cabeza un guerrero muy valiente, uno cuyo brazo es lo suficientemente robusto para herir cincuenta de sus adversarios,  ¿no sería mejor si, dejando unos pocos como él para ir a la batalla, los mero hombres de armas, que constituyen las filas comunes, descansen en casa? Nosotros también tomaremos nuestro reposo, nuestros caballos no serían tan a menudo cubiertos de espuma, ni nuestra armadura aboyada, los muchos gozarían del ocio abundante, y grandes cosas se llevarían a cabo por los pocos valientes.”

Ahora, los campeones más destacados, con temor y temblor, emprendieron la tarea y fueron al conflicto, y lucharon bien, como los historiadores pueden testificar; en la medida de sus posibilidades, desmontaron a sus enemigos y se realizaron grandes hazañas. Pero aún así, desde el mismo momento en que dicho sistema fue planeado y llevado a cabo ninguna ciudad fue tomada y ninguna provincia fue conquistada.

Si vamos a sojuzgar la tierra, cada uno de nosotros debe participar en la lucha. No debemos eximir a un solo soldado de la Cruz, ni hombre ni mujer, rico o pobre. Ya veremos grandes cosas cuando todos estamos de acuerdo con esto, y lo ponemos en práctica” (C.H. Spurgeon).

evangelizar.mundo

I. Lo necesario y esencial. V. 24

Adoración en espíritu y verdad. El énfasis no está sobre el lugar de adoración sino nuestra mentalidad en adorarle a Dios.  Jesús acepta la idea de que los judíos adoraron en el lugar apropiado, pero apunta al hecho de que su adoración es carnal e inadecuada porque enfatizaba la ceremonia mientras ellos eran ignorantes en cuanto a su funcionamiento interno (Mt. 15:8-9) “Es importante reconocer que podamos estar mejor que nuestros vecinos y todavía estar en lo incorrecto”[1] El objeto de nuestra adoración es tan importante como la manera en que la realizamos (Hebreos 12:28). Tenemos que depender del Espíritu de Dios por la fuerza y la ayuda para poder adorarle con todo nuestro ser. Adorar en verdad habla de la necesidad de adorar a Dios en sinceridad, sin motivaciones ocultas. Tenemos que prestar atención al poder más que la forma, y acercarnos con un corazón sincero (Hebreos 10:22).

II. La Fe de la mujer Samaritana. V. 25

No es que ella esté convencida ya de que Jesús es el Salvador. La mujer samaritana demuestra un fe en un futuro profeta basada en su entendimiento de las palabras del Pentateuco aunque “la información que tenía sobre Él era mínima” (Leon Morris, El evangelio Según Juan Vol. I, p. 316).

A. Ella esperaba la venida del Cristo.  Ya se acercaba el fin de las 70 semanas de Daniel. El tiempo del verbo indica que no solo viene sino está a mano.

B.

  • Ella esperaba la instrucción del Cristo.  

Él nos va a aclarar todas las cosas y quitarnos todas las dudas. Esta es una fe bastante sencilla. Es la misma fe necesaria para recibir la salvación que Jesucristo ofrece al mundo.

III.

  • El Favor de Cristo en revelarse a la mujer. V. 26

Es la única vez que Jesús se revela de forma tan directa. El “yo soy” es enfático que nos lleva a entender “yo soy, ese, el que habla contigo” (Morris, p. 317)

IV. La Fascinación de los discípulos. V. 27

Los discípulos llegaron justa a este momento y no pueden creer que Jesús rompe con las costumbres otra vez en hablar con una mujer. Los rabíes consideraban la enseñanza de una mujer en las cosas espirituales una pérdida de tiempo pero Jesús habla francamente con esa mujer de Sí mismo. Pero los discípulos no interfieren ni cuestionan la acción de su Señor. “Habían aprendido que cuando Jesús no respetaba las convenciones de los rabíes, tenía razones para ello” (Morris, p. 318).

V. El Testimonio de la mujer Samaritana. Vs. 28-29

A. Olvidó lo que la había traído al pozo. V. 28  Vino para sacar agua y se fue sin el utensilio, pero con la idea de regresar. Ahora ella rebosaba con agua viva y no hacía falta su cántaro.
B.Ella invitó a toda su ciudad. V. 29-Su invitación incluye la razón por lo cual está tan animada, “un hombre me ha dicho todo lo que yo he hecho” que explica su conclusión acerca de Jesús. Si él fuese capaz de contarle cosas que solamente Dios y su propia consciencia sabían, debía de ser capaz de conocerlo todo. Su pregunta acerca del Mesías no es una declaración de su persona sino una invitación a probar por uno mismo si es así. Ven y ver por ti mismo.

VI. El Acercamiento de las multitudes. V. 30

Dios eligió una mujer de carácter sospechoso para traer las noticias del llegado del Cristo a este pueblo. No sabemos cuántos salieron al encuentro con Jesús pero el tiempo del verbo nos indica que se acercaron sin cesar, cosa que nos indica una gran cantidad de personas. Un comentarista dijo “Los discípulos acababan de estar en la ciudad y ellos conocían a Jesús desde hacía más tiempo. Y lo único que trajeron fue un poco de comida. La mujer fue a la ciudad, y volvió con un buen grupo de personas” (S. D. Gordon citado en Morris, p.319 nota a pie).

testificar chicos Mother and daughter talking, drinking coffee in kitchen


[1]Henry, Matthew: Matthew Henry’s Comentario Sobre la Biblia : Completo and Unabridged en Un Volumen. Peabody : Hendrickson, 1996, c1991, S. Jn 4:4